Elegiría los Nothing Headphone (1) Pro por su diseño, pero los prefiero incluso por el detalle y el cuerpo de su sonido

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Los nuevos auriculares de Nothing se han pasado el juego o, al menos, a mí me lo parece. Tienen un precio alto -de primeras-, teniendo en cuenta la juventud de la marca, aunque está justificado cada céntimo que vale. Sobre todo, si te gusta la música.

Nothing ha crecido mucho desde su nacimiento y en poco más de seis años se ha hecho con una buena cartera de productos y de clientes, dispuestos a completar su ecosistema con smartphones, auriculares y relojes.

La empresa con sede en Londres no lo tenía fácil por cuestiones como su fecha de fundación, en plena pandemia, o por la grave crisis de componentes que afecta al sector. A pesar de ello, puede presumir de un catálogo completo y potente.

Los últimos en incorporarse han sido los Nothing Headphone (1) Pro, unos auriculares que presumen de la reconocible estética de la marca, aunque también sobresalen en aspectos como la cancelación de ruido, la comodidad o las opciones de personalización de audio.

Características de los Nothing Headphone (1) Pro

Nothing replantea su estética de nuevo (y gana)

Lo que cualquiera esperaría de unos auriculares como éstos es que, tratándose de un artículo de Nothing, su diseño fuera muy reconocible. Aunque no es muy variado, puesto a que solo hay una opción en color negro y otra gris, sí que tienen una estética característica.

En mi caso, he tenido la oportunidad de probar los que son de color negro, algo menos extravagantes, que tienen las almohadillas y el cristal a juego, lo que garantiza que tengan un diseño más sutil, aunque avanzo que esto es un poco difícil por su formato cuadrado.

Este es, precisamente, uno de los detalles que diferencian estos auriculares de sus predecesores en relación a su aspecto, aunque también cambian ligeramente, incorporando un círculo dentro de otro y no uno junto al otro, como sí sucedía con los Nothing Headphone (1).

Frente al aluminio como material único de estos otros, los nuevos auriculares de Nothing combinan este elemento con titanio y cristal, a fin de volverlos más resistentes y lo mejor de todo es que eso no los hace más pesados, sino que bajan de 329 a 327 gramos.

Bajo el cristal, se muestra un diseño homogéneo, donde tienen gran presencia los círculos, además de que en cada auricular aparece un color distinto (rojo para el lado derecho y blanco para el izquierdo), junto con el nombre del producto.

En cada brazo también se distingue en qué oreja debe ir colocado, mientras que las almohadillas conservan el color negro de la anterior generación, con una espuma un 50% más blanda que en los predecesores, así como una barrera de silicona que mejora el sellado u el aislamiento.

Cabe apuntar también que estos auriculares tienen un puerto de 3.5 mm, para conectarlos al ordenador, con un cable que viene incluido en la caja, donde también puedes encontrar el cable USB-C y un par de enganches para el estuche.

Éste, por otra parte, es muy particular, esto es rígido y con formato bolso. Es blanco, de modo que pasa bastante desapercibido, y se abre como un bolso bombonera, con un botón que lo desbloquea situado en la parte superior.

Una vez dentro puedes usar la propia asa de los auriculares, aunque también puedes llevarlo colgado en el hombro con una correa que, eso sí, tienes que comprar aparte. En todo caso, te puede servir cualquiera de un bolso que ya tengas.

Batería a la altura y un modo Flat EQ para los audiófilos

Dos de los aspectos más agradecidos de estos auriculares es que se vinculan rápidamente con el smartphone, tanto al comienzo de su configuración como cuando ya los tiene memorizados y los enciendes. Es entonces cuando suena el famoso croar de rana, que identifica la conexión de los dispositivos de la marca con el móvil.

La batería cumple muy bien con lo que cuenta Nothing en relación a su autonomía, debido a que los he usado alrededor de una dos horas diarias escuchando música (y otro tanto rato con ellos encendidos solo con la cancelación) y en una semana ha pasado de un 70% a un 35%.

En cualquier caso, la tecnológica promete hasta 68 horas de escucha de contenidos de manera ininterrumpida, mientras que con ella se extiende hasta las 30 horas. Asimismo, con una carga de 5 minutos, garantizan hasta 2 horas de reproducción con la cancelación activada.

En líneas generales, estos auriculares se desenvuelven muy bien con la reproducción de todo tipo de contenidos y sus botones responden a la primera, teniendo en cuenta que con ellos puedes hacerlo casi todo sin usar el móvil.

Si bien hay algunos modos de audio espacial que me parecen prácticamente idénticos, reconozco que me ha dejado muy sorprendida para bien el formato de seguimiento de cabeza. Aunque no suelo activarlo en otros auriculares, éstos sí que garantizan una transición fluida y natural según te vas moviendo.

A diferencia de la anterior generación, estos auriculares traen un botón en el auricular izquierdo que se menciona como Flat EQ. Desde Nothing han contado que se trata de una opción pensada para creadores de contenido y audiófilos.

Dicho así puedes no tener mucha idea de para qué sirve este interruptor, pero al probarlo con algunas de mis canciones favoritas, que notado amplias diferencias entre el modo estándar y éste, que, por cierto, cuando se activa, mantiene la cancelación, pero no permite encender la transparencia o manejar el ecualizador.

Con el modo Flat EQ, por tanto, vas a escuchar los instrumentos con más textura, un sonido mucho más neutro, más real, entendiendo cuál es el plano de cada instrumento y con un formato más sucio.

Personalmente, reconozco que esta propuesta me ha gustado mucho, porque te evita de estar modificando el ecualizador y facilita un sonido un más grano, especialmente en temas y géneros donde la producción es mínima, como el blues. La guitarra y la voz se disfrutan de una manera muy diferente, palabra.

App sencilla que merece alguna funcionalidad más

Los Nothing Headphone (1) Pro se pueden controlar con las aplicación móvil Nothing X, que está disponible tanto para smartphones con sistema operativo como Android y a la que también se pueden vincular otros dispositivos de la marca.

Es una app sencilla, que reúne prácticamente todos los controles que puedes esperar de un dispositivo como este. Es el caso de la cancelación de ruido, para activarla, apagarla o bien escoger la transparencia.

Aunque no se puede regular, encuentra el término medio entre los valores contrarios y favorece una escucha bastante natural en entornos donde la cancelación no es especialmente necesaria. Por ejemplo, en casa.

También tiene un apartado pensado para configurar el ecualizador, que me ha parecido interesante porque tiene tres enfoques. El Simple es para los que buscan una personalización sencilla, con Más graves, Más agudos o Más voces.

Con el modo Avanzado puedes manejar tú mismo las frecuencias, aunque exige más conocimientos para dar con la tecla y llegar al sonido que realmente necesitas, mientras que Explorar directamente ofrece distintos perfiles de sonidos ya preconfigurados.

Son cinco: British Rock, Neo Jazz, Electronica, Bass y Grime, un formato para escuchar música electrónica y urbana de Reino Unido. El que más he utilizado ha sido el primero, para escuchar canciones del glam de los 70, y me ha dado la sensación de que recoge más texturas en las guitarras acústicas.

Otros de los apartados que más he utilizado han sido el de sonido personalizado, que permite realizar una calibración por persona, para mejorar la escucha según las necesidades de cada uno, así como el de Control.

Éste está pensado para escoger las acciones de cada botón según lo que necesites y, aunque lo que viene ya establecido de manera predeterminada es muy cómodo, puedes determinar lo que haga el botón del auricular derecho, la rueda o el paddle.

Finalmente, comentar que en estos auriculares de Nothing también puedes activar el Modo de latencia baja, la conexión doble (para que reciba la señal de dos dispositivos diferentes de manera simultánea) o el audio de emisión. Éste sirve para escuchar o compartir audio con personas cercanas, lo que, probablemente, los creadores de contenido agradecerán principalmente

¿Merece la pena comprar los Nothing Headphone (1) Pro?

Unos auriculares pueden convencer a los usuarios, principalmente, por dos características: su diseño y la experiencia de sonido. Lo mejor de estos de Nothing es que sobresalen en ambos apartados y resultan una muy buena respuesta a sus predecesores.

Aunque podrían ser algo más ligeros y harían mucho más fácil su transporte si se pudieran plegar, sí mejoran e formato de las almohadillas y garantizan una mejor cancelación de ruido que la anterior generación, que precisamente obtenía una nota baja en este aspecto.

 

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