El caos de los cables USB-C: por qué dos cables idénticos pueden tardar el triple en pasar un archivo

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Cuando el USB-C llegó para revolucionar el mercado de los dispositivos electrónicos, prometía simplificar la vida digital con un único conector para móviles, portátiles, discos externos, monitores y otros accesorios. Y sí, este salto ha sido de suma importancia porque supera el USB-A en cuanto a potencia y velocidad. Sin embargo, aunque todos los cables USB-C parecen iguales a simple vista, sus capacidades internas pueden variar drásticamente. No saber con exactitud el estándar que maneja el tuyo puede terminar generando problemas que afectan tanto a la transferencia de archivos como a la carga rápida o la salida de vídeo.

Si alguna vez has notado que un SSD externo funciona a toda velocidad con un cable y desesperadamente lento con otro, no estás imaginando cosas. Entender las diferencias ocultas también resulta clave para elegir correctamente qué cosas usar con tus equipos, evitar cuellos de botella y sacar el máximo partido al rendimiento.

USB-C no define la velocidad: ese es el origen de la confusión

Ves un USB-C por aquí y ves a otro por allá y piensas que funcionan de la misma manera solo porque pueden ir conectados a los puertos de tus diferentes equipos, pero no.

Entender los tipos de estándares de USB te ayuda a determinar e identificar las salidas y entradas que deberías usar de acuerdo a las compatibilidades o capacidades de cada dispositivo.

El principal problema es que USB-C solo describe la forma física del conector. No indica la velocidad de transferencia, la potencia de carga ni las funciones adicionales que admite el cable.

Dos modelos visualmente indistinguibles pueden ofrecer prestaciones completamente diferentes. Por ejemplo, algunos cables USB-C están limitados a velocidades USB 2.0 de apenas 480 Mbps, una cifra suficiente para conectar periféricos básicos o cargar un teléfono.

Otros son compatibles con USB 3.2, USB4 o Thunderbolt, alcanzando velocidades de 5 Gbps, 10 Gbps, 20 Gbps o incluso 40 Gbps. Esto significa que un mismo archivo puede tardar varias veces más en copiarse dependiendo únicamente del cable utilizado.

Aunque parece que no puede ser más confuso, la realidad es que puede ser incluso más complicado. Un cable USB4 de 40 Gbps no llega a alcanzar ese rendimiento si el puerto del ordenador o el dispositivo conectado está limitado a 5 Gbps.

En otras palabras, el elemento más lento establece el límite final de la transferencia, siendo crucial que tengas en cuenta el rendimiento de los dos aparatos que realizan una transferencia de datos y el accesorio intermediario que es el cable.

Cómo identificar un cable rápido y evitar malas compras

Entre tantas confusiones, es complicado que a simple vista se pueda identificar la calidad y velocidad de un USB-C. En este caso, lo mejor es que se pueda comprobar la capacidad haciendo pruebas desde un PC para las transferencias, pero también desde un dispositivo de carga como el móvil.

Aquí es importante saber la velocidad de datos indicada en Gbps, la potencia máxima de carga expresada en vatios y la compatibilidad con estándares específicos como USB4 o Thunderbolt.

El simple hecho de que un cable sea capaz de cargar rápidamente un portátil no implica que también ofrezca transferencias rápidas de archivos.

Muchos usuarios descubren esta limitación cuando compran un cable orientado principalmente a la carga. Algunos productos son capaces de suministrar hasta 100 W o más, pero siguen funcionando a velocidades USB 2.0 para transferencia de datos.

Por ese motivo, un teléfono puede cargarse sin inconvenientes y, aun así, tardar varios minutos adicionales en copiar fotos, vídeos o copias de seguridad.

La propia organización USB-IF impulsa sistemas de etiquetado para facilitar la identificación de las capacidades de cada cable. Por lo tanto, es posible que te encuentres con modelos que especifiquen el estándar, con símbolos como SS (SuperSpeed de 3.x), USB4 o el rayo del Thunderbolt.

De igual manera, es de suma importancia que se compren siempre cables 100% originales y certificados para evitar incompatibilidades o velocidades decepcionantes.

 

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