He probado durante dos semanas los Bose QC HP Gen2, los últimos auriculares inalámbricos de la marca que buscan asentar su puesto en el sector de los cascos tipo diadema. Concretamente, esta generación evoluciona con respecto a la primera en calidad de sonido y convive con los Bose QC Ultra HP Gen2, quedándose un paso por detrás. Entonces, ¿a qué público va dirigido? Sobre el papel, a alguien que no quiera desembolsar los más de 450 euros que vale el modelo superior, pero que busque la calidad que ofrece la marca Bose. Estos auriculares (al igual que los otros con la nomenclatura QuietComfort) tienen la cancelación de ruido como uno de sus principales pilares. Además, como principal novedad destaca un sistema pensado para evitar fugas de aislamiento para usuarios que utilicen gafas o tienen el pelo largo.
Al final, esta nueva generación ofrece una propuesta pensada para mejorar lo que ya estaba bien hecho, conservar la comodidad que caracteriza a la familia QuietComfort y ofrecer una cancelación activa de ruido capaz de convertir el transporte público, una oficina concurrida o un avión en espacios mucho más agradables (y silenciosos).
Te cuento todo lo que debes saber de los Bose QC HP Gen2 en este análisis a fondo.
Características de los Bose QC HP Gen2
Diseño: diseño estilo Bose con un detalle a mejorar
Los Bose QuietComfort Headphones de 2ª generación mantienen una estética casi idéntica a la familia que pertenecen, aunque incorporan cambios a nivel de fabricación. En esta ocasión, los auriculares cuentan con una forma más ovalada, por lo que no terminan de acoger al 100% la oreja de alguien con cabeza grande -cosa que sí hace la versión Ultra-. Eso sí, la diadema sigue resultando igual de suave al deslizarla a pesar de ser más robusta.
En los laterales puedes encontrar botones físicos para el Bluetooth y volumen, así como otras funcionalidades.
El modelo que ves en las imágenes es el de color beige, pero también lo puedes encontrar en negro, rosa, morado, turquesa, verde y marrón. Están hechos, principalmente, de plástico, pero esto tiene una ventaja importante: el peso es de 230 gramos, una cifra que ayuda a reducir la fatiga durante las sesiones de escucha prolongadas.
No cuentan con certificación de resistencia al polvo o agua, por lo que no te recomendaría usarlos para hacer deporte o ir andando bajo la lluvia.
En cuanto a su estuche, aunque cuenta con un tamaño adecuado y el material es lo suficientemente resistente para que no sufra arañazos en caso de caerse al suelo, su color debería ir en sintonía con el de los auriculares. En mi caso, como ves, son los de color beige blanquecino, mientras que el mismo es negro, algo que me llamó la atención nada más abrirlo. Seguro que hay quien piensa que esto es mejor porque en tonos oscuros sufren menos manchas, pero personalmente me parece un detalle a mejorar.
Calidad de sonido top, clave en la marca Bose
Estos auriculares ofrecen una calidad de sonido top, con una reproducción cálida, con graves presentes y medios suficientemente claros para que las voces mantengan su protagonismo. Es una combinación versátil para escuchar música de diferentes géneros, desde pop y electrónica hasta rap, podcasts, bandas sonoras o películas y series.
Los graves aportan cuerpo sin necesidad de recurrir a volúmenes altos, mientras que las frecuencias medias ayudan a mantener las voces y los instrumentos en primer plano. Los agudos, por su parte, son suaves, lo que favorece que en escuchas largas no te moleste.
Todo esto se puede personalizar a tu gusto con la app de la compañía, que incluye un ecualizador para ajustar graves, medios y bajos. La gran novedad de esta generación es que llega con Audio inmersivo en movimiento o fijo (por lo que puede ser en plano frontal o en movimiento). Relacionado con esto, hay distintos modos de escucha que podrás configurar, como por ejemplo Alerta (que permite escuchar el entorno sin quitarte los auriculares, para, por ejemplo, andar por la calle pero escuchando lo que hay alrededor y que no tengas un accidente en caso de que pase un camión de basura) o Cine (para tus sesiones al ver películas en el que se dan más importancia a los diálogos de la escena que al resto de sonidos en la parte frontal).
La utilidad de estos modos dependerá del contenido y de las preferencias personales de cada uno. Pueden aportar una sensación de mayor amplitud si lo deseas, aunque entiendo que no todo el mundo va a preferir el procesamiento de audio añadido frente al estéreo tradicional. En cualquier caso, la clave aquí es que existe la posibilidad y tienes donde elegir.
Cancelación de ruido al máximo nivel, el gran motivo para elegirlos frente a la competencia
Si hay un apartado en el que destacan los Bose QuietComfort Headphones de 2ª generación ese es el de la cancelación de ruido. La marca ha construido buena parte de su reputación sobre esta tecnología, y la segunda generación mantiene ese enfoque con el sistema QuietControl.
El objetivo es reducir los sonidos del entorno para que la música, los podcasts o las llamadas se disfruten con menos distracciones. Los ruidos constantes, como el motor de un autobús o el el traqueteo del metro, son precisamente el tipo de sonido frente al que esta tecnología resulta más útil.
Personalmente, el modo Silencioso me ha resultado muy útil en entornos ruidosos en los que necesitaba concentración, como por ejemplo en el trabajo, donde existe el clásico ruido/murmullo de oficina que, en ocasiones, no te permite estar focalizado en el trabajo más mental.
Audio sin pérdidas gracias al USB-C y autonomía de 24 horas
La autonomía de los Bose QuietComfort Headphones de 2ª generación es de un día con la cancelación de ruido activa, pero si se activa el audio inmersivo esa cifra se reduce a 18 horas. Creo que son cifras suficientes para afrontar dos o tres días de jornadas laborales, así como un viaje largo, sin tener que recurrir al cargador. Eso sí, la cargar completa se produce en 3 horas, mientras que con una carga rápida de 15 minutos podrás solventar unas dos horas y pico de escucha continuada. En este sentido, los Bose QC HP 2 gen cumplen, pero no destacan.
Los auriculares vienen con cable de Tipo-C a Tipo-C, así como de Jack a Tipo-C para que puedas cargarlos o usar el audio sin pérdidas. La conexión por cable admite audio digital sin pérdidas de hasta 24 bits y 48 kHz, y permite utilizar los auriculares mientras se cargan. Sin embargo, hay una limitación importante: por Bluetooth utilizan los códecs SBC y AAC, sin compatibilidad con opciones de mayor calidad como aptX Adaptive. Es un detalle que puede echar para atrás a quienes buscan aprovechar al máximo archivos de audio de alta resolución de forma inalámbrica.
Otro apartado interesante es que incorporan conexión multipunto, por lo que pueden estar conectados mediante Bluetooth 5.4 a dos dispositivos al mismo tiempo. Esto me ha resultado bastante práctico para momentos en los que tienes que alternar los auriculares entre el ordenador y el móvil.
¿Merece la pena comprar los Bose QuietComfort Headphones de 2ª generación?
La respuesta, como siempre, depende. Te recomiendo los Bose QC HP (2 gen) si priorizas la comodidad, la cancelación de ruido y la calidad de sonido. La incorporación de audio inmersivo, así como los controles táctiles harán que sea una opción a considerar si buscas unos auriculares de diadema.
Sin embargo, si, además de todo eso, priorizas autonomía, audio aún más top y materiales, quizás prefieras optar por la versión Ultra si subes un poco tu presupuesto.


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