Tal y como informa El Periódico, España ha conseguido acceso a Mythos, el temido modelo de inteligencia artificial creado por Anthropic. Para aquellos que no conozcan esta herramienta, es la versión más avanzada y experimental de la inteligencia artificial desarrollada por esta compañía.
Si ya conocías a Claude como un modelo centrado en la seguridad y la ética, Mythos es su hermano mayor, diseñado específicamente con una capacidad de razonamiento que roza lo sobrehumano. No se trata de una IA para charlar o que te responda a preguntas; Mythos es un modelo especializado en el análisis de código y sistemas.
Es capaz de leer millones de líneas de código y encontrar fallos que han estado ahí durante 20 años sin que nadie los viera. Teniendo todo esto en cuenta, en un inicio la compañía convocó a 50 compañías de software para probarla y corregir sus vulnerabilidades. Luego esta lista se ha ido ampliando hasta que le ha llegado el turno a nuestro país.
Por supuesto, todo esto nace de la insistencia de Europa para formar parte de estas pruebas iniciales antes de que se abra la veda mundial y casi cualquiera pueda acceder a esta IA. El ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, lideró las presiones a principios de mayo exigiendo un acceso temprano para las instituciones europeas, dejando claro que nuestras infraestructuras no podían quedarse atrás.
La insistencia ha funcionado. Anthropic ha decidido incluir formalmente a la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) dentro del Proyecto Glasswing.
Este grupo, como antes se ha comentado, es un club cerrado de apenas 150 instituciones y empresas repartidas en 15 países que tienen el poder de probar la versión preliminar de Mythos.
La idea con esto es permitir que los expertos de todo tipo de empresas se anticipen a los riesgos, entiendan cómo piensan los atacantes y refuercen las infraestructuras antes de que sea demasiado tarde.
Detrás de Claude Mythos se esconde una buena dosis de marketing
Lo cierto es que llevamos semanas escuchando que este nuevo modelo secreto por ahora de Anthropic es casi un arma de destrucción masiva, una IA muy peligrosa que es capaz de tumbar gobiernos a nivel de ciberseguridad.
La verdad es que leer este tipo de cosas da bastante miedo y, sean ciertas o no, queda claro que ninguna agencia gubernamental o empresa ha querido quedarse atrás para comprobarlo cuando sea demasiado tarde. Sin embargo, en los últimos días, aquellos que ya han tenido la oportunidad de ver qué hay dentro, parece que no han quedado tan sorprendidos como nos quieren algunos hacer ver.
Una de estas figuras que ha querido acabar con el hype ha sido Daniel Stenberg, el creador de cURL.
A través de la Linux Foundation, se le ofreció pasar por el ojo de Mythos las 178.000 líneas de código en lenguaje C que forman cURL. Tras semanas de retrasos, el informe llegó y el resultado fue, cuanto menos, nada esperado: el modelo que, supuestamente, iba a romper Internet se quedó en un análisis correcto, normal como otro cualquiera, pero lejos de ser la revolución que la compañía vendió.
«El gran revuelo en torno a este modelo hasta ahora fue principalmente marketing. No veo ninguna evidencia de que esta configuración detecte problemas con mayor precisión o agudeza que las herramientas anteriores a Mythos. Quizás este modelo sea un poco mejor, pero incluso si lo es, no lo suficiente como para marcar una diferencia significativa en el análisis de código», comenta Stenberg.
Aunque reconoce que Mythos es una herramienta potente, no ha encontrado nada que otros modelos de OpenAI o herramientas como AISLE o Zeropath no hubieran detectado ya en los meses anteriores. De hecho, estas otras ya habían ayudado a meter cientos de parches en cURL antes de que Mythos apareciese. Para él, el peligro del que hablaba Anthropic parece ser más una estrategia de ventas que una realidad.
Tal y como afirma, las capacidades de Mythos no son cosa de magia o un potencial sobrenatural; es simplemente una capacidad de lectura masiva y contextual que, si bien es realmente buena, no justifica el pánico generalizado que se está tratando de crear en el mundo.
Pese a todo esto, Stenberg defiende a capa y espada el uso de estas tecnologías. «Permítanme recalcar y reiterar lo que ya he dicho: los analizadores de código con IA son significativamente mejores para encontrar fallos de seguridad y errores en el código fuente que cualquier analizador de código tradicional del pasado. Todos los modelos de IA modernos son buenos en esto ahora», afirma.


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