Elon Musk no da puntada sin hilo y, según sus últimas declaraciones, los programadores lo tienen muy complicado para seguir ganándose la vida con esas, porque cree que solo en unos meses su trabajo morirá por la inteligencia artificial.
Al dueño de Tesla y de X, anteriormente conocida como Twitter, le gusta la provocación, la controversia, y, por eso, aprovecha cualquier oportunidad para hablar sobre las principales preocupaciones del futuro laboral.
Lo ha hecho en una conferencia reciente, en la que ha afirmado que la práctica de escribir código en lenguajes de programación legibles por personas está a punto de desaparecer. Esto, además, sucederá a finales de este mismo año, según sus previsiones.
«La IA, simplemente, creará [código] binario directamente. [La programación] es un paso intermedio que, en realidad, probablemente no será necesario», ha asegurado el director ejecutivo de Tesla en este encuentro
Quien se ha encargado de compartir estas impresiones ha sido el usuario conocido como @Bitcoin_Teddy, que ha aprovechado también para hacer una reflexión sobre este cambio de paradigma.
«Ya no se construye. Se imagina y se materializa. No es un progreso incremental. Es un cambio de fase total. La forma en que los humanos han creado cosas durante 10.000 años acaba de quedar obsoleta», ha subrayado.
Con ello, ha insistido en que, actualmente, «el factor limitante no es la habilidad, los recursos o el tiempo. Es si puedes visualizar lo que quieres con la claridad suficiente para que una máquina le dé vida», ha sentenciado.
Por qué Musk cree que es el fin de la programación
Actualmente, los modelos de lenguaje grandes (LLM, por sus siglas en inglés) son muy sofisticados. Tanto es así que pueden realizar todo tipo de acciones, desde sugerir interfaces de programación de aplicaciones hasta localizar errores, entre otras.
Hasta ahora, estas tareas formaban parte de la mecánica habitual de los empleados, que, con la introducción de la inteligencia artificial se pueden despojar de ellas. Esto, como se puede intuir, beneficia a los empleados dedicados a la programación, pero también los perjudica.
A pesar de que hay un sentimiento generalizado de que «la IA nos va a quitar el trabajo», expertos en la materia y grandes compañía tech insisten en que la mano de obra humana siempre será necesaria en tareas de supervisión y perfeccionamiento de los mecanismos de esta tecnología.
Con la inteligencia artificial, por tanto, los programadores tendrán que adaptarse a usar más asistentes para escribir, revisar y probar código, mientras que los desarrolladores deberán entender su dominio, tomar decisiones de diseño y garantizar la seguridad de su uso.


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