Cada día parecen surgir nuevas noticias relacionadas con el aumento de la popularidad de la IA en todo el mundo más o menos desarrollado. ¿En todo? Bueno, en realidad no. Mientras que gigantes como Estados Unidos y China consideran que esta tecnología es el futuro, y herramientas como ChatGPT cada vez ganan más adeptos por todas partes, Japón sigue mostrando una pronunciada reticencia.
¿Por qué el país asiático continúa resistiéndose a la inteligencia artificial? Desde luego, Japón siempre ha sido uno de los motores tecnológicos del mundo, en especial en todo lo relacionado, por ejemplo, con la robótica. Entonces, ¿por qué buena parte de sus ciudadanos pasan totalmente? Y lo que seguramente sea más importante: ¿será algo positivo para ellos o una mala decisión?
Japón, la potencia tecnológica sin interés en la IA
Si, esperemos que no, los vaticinios de algunos catastrofistas con respecto a la IA son ciertos, el mundo tendrá un problema. Empezando por Estados Unidos, China o buena parte de Europa. Al fin y al cabo, muchos son los países que lo están apostando casi todo a esta tecnología, incluso conocedores de las amenazas que puede suponer para el empleo… o incluso la sociedad.
En Japón, en cambio, la situación sigue siendo muy distinta en pleno 2025. Para hacerse una idea, solo es necesario echar un vistazo a los datos. Mientras que existen encuestas que demuestran que el 46% de los estadounidenses ya emplean de alguna forma la IA, o el 34,6% de los alemanes, por poner solo dos ejemplos, en Japón su gobierno ha admitido que solo un escaso 9,1% lo hace.
Pero no se trata únicamente de algo que afecte a los usuarios, por así decirlo. Tampoco las empresas parecen muy emocionadas con la idea de integrar la inteligencia artificial en sus rutinas cotidianas. De hecho, el 40% de ellas se oponen a esta tecnología, o no quieren saber nada de ella. Es decir, todo lo contrario que en España y otros países, donde todo el mundo espera beneficiarse.
¿Y por qué sucede esto? Esa es sin duda la pregunta del millón. Cuando ChatGPT y otras herramientas similares irrumpieron con fuerza, se pensó que la sociedad nipona, conservadora donde las haya, solo necesitaba tiempo para acostumbrarse. Ahora ya han pasado varios años y no existen muestras de que la tendencia cambie. Para bien o para mal.
Cómo ven el futuro los expertos en tecnología
Muchos son los medios que ya se han hecho eco de esta situación japonesa, muy diferente a la que se experimenta en el resto del mundo. Y un buen número de expertos tienen claro que la falta de inversión, experiencia e interés en la IA terminarán pasándole factura a Japón. Desde un punto de vista económico, social, tecnológico, etc. No podrá competir con otras potencias.
Eso, claro, siempre y cuando gente como Sam Altman o Bill Gates tenga razón y la IA termine por resultar algo estupendo. Porque, ¿y si no acaba por ser así? ¿Qué pasa si los más tajantes tienen razón y en realidad es un peligro, o deja a todo el mundo sin trabajo? Preguntas sin respuesta aún. pero que a Japón no parecen importarle mucho. Solamente se encoge de hombros y mira para otro lado.


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