Cómo asegurar de la mejor forma posible un router desde el principio

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Siempre digo que el router es el cerebro de toda una casa. Si no cuidas el cerebro de tu cuerpo, todo lo demás podría acabar fallando y, a nivel técnico, tener un router mal configurado podría hacer que te enfrentes a graves fallos de seguridad, además de no aprovechar todo lo que te ofrece.

Por norma general, lo más común es tener el que ofrecen las operadoras con sus tarifas de fibra. Estos no son malos dispositivos de por sí, pero no saber cómo usarlo tendrá como consecuencia, con total probabilidad, inestabilidad en la red, fallos en la velocidad o, lo más grave, brechas que podrías haber solucionado fácilmente con unos simples pasos.

Con conocimientos no muy avanzados en cómo funcionan las redes y haciendo uso de herramientas totalmente legales y básicas, alguien podría perfectamente vulnerar la seguridad de todo el hogar si no aplicas correctamente una configuración básica.

Más aún, si nunca has entrado a la página de configuración de tu router, lo más habitual es que los servicios de streaming, las descargas de archivos y los videojuegos no ofrezcan la mejor velocidad, algo que también tiene fácil solución, al menos en los routers de los últimos años.

Si aún mantienes un router de hace muchísimos años, mi recomendación principal es que lo cambies cuanto antes, ya que no verás en ningún caso este tipo de características adicionales de seguridad y de personalización.

Así puedes configurar tu router desde el primer paso para que sea lo más seguro posible y para desbloquear funcionalidades que sacarán el máximo provecho a la velocidad que has contratado.

Los pasos obligatorios con cualquier router nuevo

Hay algunos cambios que no puedes dejar pasar, tanto si compras un router nuevo por tu cuenta como si tu operadora te instala el suyo propio, como es cambiar el nombre de usuario y la contraseña de la página de administración.

Estas son muy fáciles de adivinar en cualquier modelo, ya que de forma predeterminada el usuario y contraseña suelen ser «admin», «1234» o «0000», lo mismo que ocurre con cualquier credencial por defecto y, cómo no, las más vulneradas y fáciles de adivinar por alguien con malas intenciones.

Hay varios fabricantes que ofrecen una aplicación en el móvil para hacerlo mucho más fácil para todos los usuarios. Si es tu caso, simplemente durante la configuración cambia estos valores, que serán los que necesites para acceder a la configuración de tu router –no a conectarte al router como tal para conectar un dispositivo–.

Si el fabricante no ofrece esta herramienta, introduce en el navegador que utilices 192.168.1.1 o 192.168.0.1 para acceder a la página de inicio de sesión del router. Prueba introduciendo las claves que has visto arriba, tanto en nombre de usuario como en contraseña y, una vez dentro, en la configuración cambia este valor.

Lo más recomendable es que introduzcas caracteres aleatorios hasta el máximo permitido en tu modelo; es muy aconsejable utilizar la letra ñ, aunque algunos fabricantes no permiten introducir esta. En cualquier caso, seguirá siendo robusta si los caracteres son aleatorios y combinan símbolos, letras mayúsculas y minúsculas, además de números.

Una vez hecho esto, el siguiente paso consiste en cambiar el SSID o nombre de la red. Por defecto, vendrá asociada a tu operador y al modelo de router que estés usando, datos que es mejor mantener en privado. En la casilla de SSID pon el nombre que prefieras –puede ser cualquier tontería que se te ocurra– y modifica la contraseña siguiendo los consejos anteriores.

Estos serán los valores que tendrás que introducir en cualquier dispositivo que quieras conectar al router WiFi. Y así habrás esquivado a numerosos servicios web que indexan routers por sus claves predeterminadas, un acceso muchísimo más fácil del que te imaginas.

Por último, entre los pasos obligatorios, lo mejor es que accedas a la configuración del cifrado inalámbrico y elijas un cifrado WPA3-Personal o incluso WPA2, los estándares más elevados a día de hoy. Prueba a conectar un dispositivo nuevo y, por supuesto, guarda bajo llave tus credenciales de inicio de sesión.

Finalmente, si nunca vas a conectarte mediante el botón del router, desactiva la opción del protocolo WPS, ya que puede ser vulnerable a ataques de fuerza bruta por su PIN numérico, y desactiva también el UPnP, para que ningún servicio pueda abrir puertos de forma automática.

Para un usuario medio, con estas recomendaciones básicas ya habrás garantizado una muy buena seguridad desde el comienzo, pero si quieres ir un paso más allá y aprovechar otras opciones que el router suele esconder, continúa leyendo.

Otra configuraciones que te resolverán muchos problemas

Si quieres redondear al 100% el uso de tu router, las actualización del firmware son vitales. Busca este menú en las opciones de configuración y vigila que estén seleccionadas como automáticas durante las horas de la madrugada, para no tener que vigilar esto nunca más.

Adicionalmente, muchas casas mantienen una gran cantidad de dispositivos inteligentes conectados y, lo más inteligente, valga la redundancia, es crear una red de invitados para este tipo de terminales, con el objetivo de evitar una filtración hacia la red principal.

Los routers más modernos ya ofrecen esta opción fácilmente desde la interfaz. Simplemente configura la red de invitados –te aparecerá como otra diferente a la tuya principal– y conecta aquí todos tus dispositivos IoT, además de darles estos datos a tus invitados, no vaya a ser que uno de esos amigos tenga malas intenciones.

Como regla clave de seguridad, elige la casilla de aislamiento de red en esta red de invitados, así los invitados no podrán acceder a la página IP local del router, por lo que no podrán realizar cambios en la configuración que hayas realizado.

Por último, si tu conexión es bastante limitad o cuenta con menos de 300 Mbps, lo más recomendable es activar el QoS (Quality of Service), que permitirá gestionar el ancho de banda de la mejor manera posible al conectar muchos dispositivos al mismo tiempo.

Finalmente, lo mejor es que navegues por el menú de configuración de tu router de forma tranquila y para que puedas entender todo lo que ofrece; si sabes usar tu móvil o un PC, esto es simplemente otro dispositivo más y el más importante de casa.

 

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