Elige tu Linux perfecto: ¿Ubuntu minimalista o Kubuntu totalmente personalizable con estilo Windows?

Escrito por

en

​​

Si alguna vez se te ha pasado por la cabeza usar Linux en tu PC, probablemente hayas oído hablar de Ubuntu. Es la distribución más famosa y usada y la que más usuarios nuevos atrae, gracias a su facilidad y a una experiencia limpia y muy sencilla al usar el ordenador.

Pero deberías saber que hay una hermana llamada Kubuntu que muchos no conocen bien y, aunque suene parecido y venga de la misma casa, viene con un enfoque totalmente distinto que vale la pena que al menos conozcas. De hecho, la decisión entre una y otra es más importante de lo que crees y puede cambiar por completo tu experiencia. 

Antes de meternos en cada uno, comentar su gran similitud y es que ambos sistemas se basan en Ubuntu, que a su vez está construido sobre Debian, uno de los pilares del mundo Linux. 

Eso significa que comparten repositorios de programas y gran parte del motor bajo el capó. Pero ahí se acaban los parecidos, porque el resto es totalmente diferente. 

 

Ubuntu apuesta por GNOME, un entorno de escritorio moderno, minimalista y pensado para usuarios que quieren algo sencillo, sin complicaciones. Su interfaz puede recordar a tablets o móviles, con iconos grandes, menús compactos y una filosofía de menos es más.

Kubuntu, por su parte, utiliza KDE Plasma, un entorno que rompe con la estética minimalista y acoge la personalización al máximo, con una apariencia que recuerda mucho a Windows, para que alguien que viene de ese sistema o quiere dar el cambio por los problemas que le está dando la actualización a Windows 11 se sienta como en casa.

Ubuntu minimalista versus Kubuntu personalizable: cuál de los dos es para ti

Ubuntu

Como ya se ha comentado, entre todas las distribuciones, es decir, versiones de Linux, Ubuntu se ha hecho con el oro como una de las más famosas y accesibles para nuevos usuarios. Lanzada en 2004 por Canonical, Ubuntu se ha convertido en sinónimo de Linux para primerizos.

Ubuntu se caracteriza por lo fácil que es de usar y su filosofía de «Linux para seres humanos». Cuenta con una interfaz gráfica perfecta y actualizada, basada en el entorno de escritorio GNOME, que aunque te suene a chino, es muy familiar si eres usuario de otros sistemas operativos.

Lo mejor de Ubuntu es su ciclo de lanzamiento regular. Cada seis meses se lanza una nueva versión, con actualizaciones de software y mejoras en la experiencia del usuario. Además, cada dos años se lanza una versión de soporte a largo plazo (LTS), que incluye actualizaciones de seguridad durante cinco años.

 

Además, viene preinstalado con todo tipo de programas, incluyendo LibreOffice, Firefox y herramientas multimedia. Sin embargo, tú puedes hacer y deshacer como quieras, ya que su centro de software hace realmente muy fácil la instalación de miles de aplicaciones extra.

Para que te hagas una idea, imagina un sistema operativo que es gratis, se ve bonito, funciona en casi cualquier ordenador, tiene miles de programas gratuitos y no necesitas ser un genio para usarlo Esto hace que Ubuntu sea perfecto para estudiantes, pequeñas empresas, personas que quieren darle una segunda vida a un ordenador viejo e incluso cualquiera que esté cansado de Windows.

Kubuntu

KDE Plasma, el escritorio que usa Kubuntu, es un todo en uno configurable: puedes poner widgets para monitorear el rendimiento del sistema, las noticias, la previsión del tiempo o incluso controles para música directamente en el escritorio, sin depender de programas extra.

Además, permite crear varios paneles a los lados o arriba y abajo, controlar el efecto de las ventanas, transparencias, animaciones 3D y cambiar temas con un nivel de detalle poco común en otros sistemas operativos.

 

En cuanto a rendimiento, el mito de que KDE es pesado ha quedado atrás. Se han tomado medidas que muestran que Kubuntu consume menos memoria RAM en reposo, alrededor de 1.2 a 1.4 GB, frente a los 1.5 a 2 GB de Ubuntu.

Esta diferencia puede ser clave para equipos con 8 GB de RAM o menos, o usuarios con muchas aplicaciones abiertas. Por otro lado, Ubuntu suele usar un poco menos de CPU cuando está inactivo, lo que puede aumentar un poco la duración de batería en portátiles.

¿Cuál es para ti?

Antes de nada y como consejo, para sacar el máximo provecho de cada entorno, la mejor opción es instalar directamente la distro que prefieras: Ubuntu para GNOME o Kubuntu para KDE.

En cuanto a decidir cuál es mejor, depende mucho de ti. Si vienes de Windows o prefieres modificar y personalizar todo a tu gusto, Kubuntu es una gran elección. Si buscas estabilidad, facilidad y un sistema que simplemente funcione, Ubuntu es perfecto, además de contar con mejor soporte corporativo gracias a Canonical.

Asimismo, para usuarios con hardware algo antiguo o que necesitan optimizar recursos, Kubuntu al usar menos RAM y permitir desactivar efectos visuales puede hacer que el sistema vaya mucho más rápido. Para desarrolladores o profesionales que ponen por encima de todo la documentación y comunidades enormes, Ubuntu suele ser la elegida.

Si dudas, prueba ambos sin instalar con máquinas virtuales como VirtualBox o herramientas Live USB. Así podrás ver cómo te sientes con cada entorno al menos por un rato.

 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *