DNS roto, caos total: cómo la caída de AWS dejó al descubierto lo frágil que es la infraestructura online

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Una falla en la infraestructura de Amazon Web Services (AWS) dejó este lunes sin aliento a miles de usuarios, que no podían acceder a algunos servicios digitales de ocio, trabajo y pago. El motivo por el que el mundo se paralizó recibe el nombre de sistema de nombres de dominio o DNS.

AWS es una de las tres compañías proveedoras de servicios de cloud computing más populares del mundo, junto con Google Cloud y Microsoft Azure, de modo que de ella dependen miles de web y plataformas, ya sea de manera parcial o total. Por ese motivo, este apagón se hizo notar en todos los rincones del mundo.

A partir de la caída, miles de webs, sistemas informáticos, aplicaciones y servicios digitales quedaron inoperativas. Es el caso de entidades bancarias como BBVA o ING Direct, plataformas de juegos como Fortnite o Epic Games. Asimismo, en algunos puntos del mundo dejó de poder utilizarse Snapchat, WhatsApp, ChatGPT, Perplexity y Facebook.

Tal y como ha reportado Wired, las incidencias comenzaron a registrarse alrededor de las 3 de la mañana en Estados Unidos (las 9 de la mañana en España peninsular) y AWS tardó alrededor de dos horas y media en aplicar las «mitigaciones iniciales». Una hora después, la compañía aseguró haber abordado los problemas técnicos ocasionados por completo, aunque con algún «pero».

«Algunos servicios tendrán una acumulación de trabajo para procesar las peticiones, lo que puede llevar más tiempo», afirmó entonces esta firma, que ha sufrido otras interrupciones a gran escala en ocasiones anteriores. Una de las más sonadas tuvo lugar en 2023, tal y como señala eeNews Europe.

Al tiempo, esta empresa admitió que, según su investigación, el problema estaba relacionado con la resolución DNS del punto final de la interfaz de programación de aplicaciones (API, por sus siglas en inglés) de la base de datos DynamoDB en la región US-EAST-1, que corresponde al este de Estados Unidos, sin dar más detalles sobre lo sucedido.

DNS: qué es y por qué es tan importante

El DNS o sistema de nombre de dominio es un servicio de internet que se encarga de traducir los nombres de dominios aptos para la lectura humana (por ejemplo, www.amaon.com) a direcciones IP que puedan ser leídas por máquinas (es el caso de 192.0.2.44), tal y como explica AWS en su propia página web.

Todos los equipos con internet, ya sean smartphones o portátiles, por mencionar algunos, se buscan y se comunican entre sí mediante el uso de números, que se presentan como direcciones IP. Además, cuando abre un navegador web y visita un sitio, no necesita recordar e ingresar un número largo, sino que con añadir un nombre de dominio tiene suficiente para llegar al lugar que busca.

De esta manera, el sistema DNS de internet «funciona como una agenda telefónica donde se administra el mapeo entre los nombres y los números», según concreta AWS, que recuerda que los servidores DNS convierten las solicitudes de nombres en direcciones IP, controlando a qué servidor se dirigirá un usuario final cuando escriba un nombre de dominio en su navegador web.

Esa función de traducción y redirección es precisamente lo que hace del DNS un elemento esencial entre el usuario y la plataforma o servicio digital que quiere consultar, ya que sus solicitudes (esto es, cuando añade un «www») se envían a un solucionador de DNS, encargado de administrar el proveedor de servicio de Internet del Usuario (ISP). Por ejemplo, un proveedor de internet por cable, de banda ancha DSL o una red corporativa.

A continuación, el solucionador de DNS de ISP reenvía la solicitud de la url a un servidor de nombres de raíz de DNS, vuelve a reenviarlo a uno de los servidores de nombres de TLS para dominios.com y mantiene una comunicación constante entre otros servidores web para brindar al usuario la dirección IP que necesita.

Esto significa que en el momento en el que el DNS da error, los programas no pueden comunicarse o, dicho de otro modo, encontrar la dirección y el servidor al que deben dirigirse, ya que sirve de enlace constante entre unos y otros. Esto no significa que las webs no funcionen por sí solas, sino que no es posible acceder a ellas porque no se mantiene la cadena de conexión habitual.

 

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