Apenas unos días después del fin del soporte para Windows 10, Microsoft ha lanzado una seria advertencia a los usuarios y empresas que aún no han dado el salto a Windows 11.
La compañía advierte de que mantener el antiguo sistema operativo podría derivar en una auténtica catástrofe de ciberseguridad para quienes decidan ignorar las actualizaciones y las nuevas medidas de protección.
Así lo han detallado en una nueva publicación en su blog Windows for Business, donde explican los riesgos de operar con software sin soporte.
Según Microsoft, dejar de recibir actualizaciones no solo significa trabajar con un sistema desactualizado, sino directamente desprotegido frente a vulnerabilidades que pueden ser explotadas por atacantes.
No mencionan en ningún momento el programa de actualizaciones extendidas (ESU), del que ya disfrutan los usuarios que han decidido continuar con Windows 10.
Tampoco hacen referencia a Microsoft Defender, que a pesar del fin de soporte, seguirá recibiendo actualizaciones durante un tiempo para ofrecer cierto nivel de seguridad a los equipos que aún utilizan el sistema operativo anterior.
El informe cita datos internos que indican que el 90 % de los ataques de ransomware se producen en dispositivos no gestionados o con controles de seguridad mal configurados.
“Los ciberdelincuentes no necesitan forzar tu cerradura más fuerte; solo deben esperar a que dejes una ventana abierta. Con el fin del soporte de Windows 10, los atacantes saben que muchas empresas se quedarán atrás”, señala la compañía.
Para las empresas, Microsoft advierte de que los costes de un ataque en infraestructuras sin soporte son mucho más altos, con tiempos de recuperación más largos y mayor impacto reputacional.
Por ello, recomiendan auditar los entornos empresariales, reforzar las defensas temporales y planificar una migración inmediata a plataformas modernas, destacando los beneficios de Windows 11.


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