El culebrón por el juicio entre Elon Musk y OpenAI continúa. Ilya Sutskever, genio y cofundador de la compañía, ha decidido hablar y destaparlo todo en un tribunal de California. Durante su testimonio en el juicio, Sutskever ha confirmado lo que muchos sospechaban: el despido de Altman en noviembre de 2023 fue el resultado de un «patrón consistente de mentiras» que el CEO habría llevado a cabo durante años.
Ilya ha admitido que llevaba al menos un año dándole vueltas a la idea de quitar a Sam Altman de en medio antes de ese famoso y controvertido voto de la junta directiva. Según el experto, el comportamiento del CEO era «tóxico» y se basaba en tirar por tierra la autoridad de otros directivos y enfrentarlos entre sí para mantener el control total de la compañía.
Esto es precisamente algo que Mira Murati, una de las exejecutivas más importantes de OpenAI, también ha confirmado.
Esta ha afirmado que trabajar con Sam Altman era, en ocasiones, como caminar por un campo de minas. Según Murati, Altman tenía una costumbre bastante peligrosa de decir una cosa a una persona y exactamente lo contrario a otra, sembrando la desconfianza entre los altos mandos.
Esta táctica no solo daba pie a un ambiente de trabajo bastante nefasto, sino que, en palabras de la propia Mira, estaba «creando un caos» innecesario en una empresa que ya de por sí tenía todo el peso del mundo en sus espaldas.
Murati afirma haberse sentido engañada en varias ocasiones y denunció que Altman saboteaba su papel como jefa de tecnología, enfrentando a los ejecutivos entre sí para que nadie pudiera hacerle sombra.
Sutskever preparó un documento de nada menos que 52 páginas donde recopilaba pruebas del comportamiento de Sam Altman
En ese informe se explicaba cómo el CEO manipulaba la información para salirse con la suya, algo que, en palabras de Ilya, «no era propicio para ningún objetivo importante, incluida la creación de una AGI (Inteligencia Artificial General) segura».
Sutskever también ha mencionado a la propia Mira Murati. Al parecer, ambos pasaron «mucho tiempo» discutiendo el comportamiento de Altman antes de decidirse a actuar. Aunque Ilya acabó arrepintiéndose públicamente de aquel despido para evitar el colapso de OpenAI (vio cómo casi toda su plantilla amenazaba con irse si Altman no volvía), ahora parece que los tiempos de calma han terminado.
El escenario de estas declaraciones es el enfrentamiento legal entre Elon Musk y OpenAI
Elon Musk, que fue cofundador y apoyó económicamente para que el proyecto despegase, acusa a Altman y a Greg Brockman de haber traicionado los principios fundacionales de la organización. Lo que nació como una entidad sin ánimo de lucro para salvar al mundo de una IA mala se ha convertido, según Elon, en una «filial de Microsoft» obsesionada con el dinero y los beneficios.
Musk reclama 150.000 millones de dólares en daños y la expulsión inmediata de Altman y Brockman. Que Mira Murati e Ilya Sutskever se sumen no al discurso de Musk, pero sí a ir en contra de Sam Altman, tan solo empeora la situación para OpenAI.
Si estas dos grandes figuras afirman que Altman estaba «enfrentando a ejecutivos unos contra otros», todo ese discurso de ver a esta figura como el gran salvador y creador de la IA que va a llevar el planeta a un nuevo y mejorado nivel se cae por completo.
Con todo esto, que no es poco, el juicio ya está en su tercera semana y se espera que el propio Sam Altman responda punto por punto a las acusaciones de ambos.


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