Teleyeglasses, el padre de las gafas inteligentes creadas por Hugo Gernsback en 1963

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Cuando se habla de realidad virtual (VR) o realidad aumentada (AR), lo primero que le llega a la mente a muchos son dispositivos como Meta Quest, Apple Vision Pro o cualquier otro que tenga las mismas características, pero antes de todo esto había un peculiar modelo.

Al igual que la evolución de los teléfonos que parten del invento de Antonio Meucci, las gafas inteligentes también tienen su historia y uno de los nombres clave es Hugo Gernsback.

Probablemente, ninguno de los diseños actuales que conoces se hubiera logrado sin la visión tecnológica de este inventor durante el siglo XX con las «Teleyeglasses».

Sí, así se llamaban las primeras gafas con «pantallas personales» y sentaron las bases para varios de los productos que se han vuelto populares con el auge del VR y la multitarea.

El primer prototipo de gafas inteligentes se logró hace más de 65 años

No solo se trataba de un inventor, sino también de un escritor que ha dejado huella a lo largo de la historia por sus obras de ciencia ficción como la revista Amazing Stories (1926). De hecho, justo de esas ideas surgió el inicio de las gafas inteligentes.

A mediados de los años 30, Hugo Gernsback tomó parte de sus mundos futuristas para llevarlos a la realidad, logrando plantear el inicio de un sector tecnológico que hoy en día ya se está volviendo cada vez más común: la realidad virtual (VR), realidad aumentada (RA) y mixta (MR).

Literalmente, se adelantó más de medio siglo con su creatividad, trayendo la propuesta de las Teleyeglasses en 1936. Tras varias pruebas, consiguió dar con un dispositivo portátil que servía como un «televisor miniatura personal».

Para ese entonces, el sueño de Gernsback tenía muchos obstáculos debido a los límites tecnológicos. No fue hasta 1963 que realmente se vio un progreso con el prototipo que llamó la atención del mundo desde la revista Life, en un apartado que se refería a ellas como «gafas de televisión” de estilo «neomarciano».

Este modelo contaba con sus propios botones, selectores y un par de antenas a los extremos, mientras que el aparato estaba sujetado alrededor de la cabeza con una cinta para encajar con los ojos.

En la composición interna, se dedicaba una pantalla para cada ojo y había pequeños tubos de rayos catódicos (CRT) que servían junto a pequeñas baterías.

Viéndolo desde esta perspectiva y en la imagen, Futurism menciona que se considera como uno de los primeros antecedentes reales de la visualización estereoscópica.

Cómo las Teleyeglasses de 1963 influyeron en la tecnología VR y AR actual

El mismo diseño de las Teleyeglasses parece que fue tomado como referencia para la evolución de las gafas como Meta Quest y Apple Vision Pro. Aunque no contaban con un visor de realidad virtual, la creación del luxemburgués-estadounidense fue un punto de partida.

Por supuesto, esta historia va acompañada de otras evoluciones simultáneas que han sido cruciales, como las pantallas OLED, sensores de movimiento, seguimiento ocular y sistemas inalámbricos avanzados.

De la misma manera que ha pasado con otras ideas que han tenido las mentes brillantes como Nikola Tesla (corriente alterna) o John McCarthy (IA), la diferencia entre ciencia ficción y tecnología real suele ser cuestión de tiempo.

 

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