China camina varios años por delante que el resto del mundo en bastantes aspectos, pero uno de los más significativos es la robótica. Un buen ejemplo es la puesta en marcha, el próximo mes de julio, de la primera escuela de robots humanoides del mundo.
Más de cien modelos de robots humanoides de una docena de compañías de robótica van a ir a la escuela para aprender nuevas habilidades que les ayudarán en la vida diaria.
Lo más interesante es que se trata de un conocimiento compartido entre todas las empresas, pese a ser rivales. Los millones de datos recopilados durante el «curso» se usarán para entrenar a modelos de IA más rápidos y precisos, que se implantarán en los nuevos robots, en un ciclo infinito a lo largo de los años.
Robots aprendiendo como los humanos
Esta escuela para robots es un recinto de 5.000 metros cuadrados ubicado en el Centro de innovación en robótica humanoide creado conjuntamente a nivel nacional y local, en la ciudad china de Zhangjiang.
En este primer curso, los robots serán entrenados en 45 “habilidades atómicas”, es decir, esenciales, que incluyen desde coger objetos a abrir puertas, o saludar correctamente a un humano. La mayoría de estas tareas están enfocadas al sector industrial, servicios y entretenimiento.
La forma de aprender de estos robots es la misma que un estudiante humano, gracias a la inteligencia artificial. Al robot le encargan una tarea, la divide en pasos sencillos, y los pone en práctica hasta hacerla bien. No hay ningún tipo de programación.
La ventaja frente a un estudiante, es que un robot puede “estudiar” las 24 horas del día, repitiendo la tarea hasta 600 veces al día, hasta que la completa a la perfección. La IA va corrigiendo los fallos, lo que permite al robot aprender por su cuenta.
Según explica el medio local People’s Daily Online, en las primeras fases esperan recopilar entre 15.000 y 20.000 puntos de entrada de datos al día, pero cuando el centro esté funcionando al 100%, llegarán a 50.000 grupos de datos diarios. Este tesoro de información se usará para entrenar a la IA que se instalará en la próxima generación de robots, y les permitirá aprender más rápido.
En unos años, este colegio para robots quiere tener listas al menos diez “carreras” robóticas, que incluyen enfermería, cuidado de personas mayores, relaciones públicas, industria, etc. Las empresas podrán llevar a sus robots a aprender una determinada carrera, según las tareas que quieran que realice.
Aunque hay una gran competencia entre las compañías de robótica, han puesto en marcha este sistema comunitario porque permite evolucionar más rápido, al compartir los datos de entrenamiento. Un ejemplo más de la superioridad tecnológica china, también a nivel colaborativo.


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