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  • Confirmado | Señales inequívocas que delatan que ese extraño mensaje de WhatsApp que acabas de recibir es una estafa

    Confirmado | Señales inequívocas que delatan que ese extraño mensaje de WhatsApp que acabas de recibir es una estafa

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    WhatsApp se ha convertido en uno de los objetivos favoritos de los ciberdelincuentes y el motivo es que la app reúne a miles de millones de usuarios en todo el mundo.

    Significa que concentra conversaciones personales, contactos familiares, información laboral y, en muchos casos, incluso datos relacionados con pagos y servicios bancarios.

    Para los delincuentes, pocas plataformas ofrecen un escenario atractivo para buscar víctimas potenciales. Y es que la mayoría de las estafas no requieren conocimientos avanzados ni sofisticados programas informáticos.

    Su verdadera arma es la manipulación psicológica, donde los estafadores intentan generar miedo, urgencia, confianza o curiosidad para que la víctima actúe antes de detenerse a pensar.

    Aunque los mensajes cambian constantemente de aspecto, casi todos comparten una serie de señales que permiten identificarlos con relativa facilidad cuando se sabe dónde mirar.

    Señales que delatan una estafa en WhatsApp

    Se hacen pasar por amigos o familiares: Una de las estafas más comunes consiste en hacerse pasar por alguien cercano. El mensaje suele llegar desde un número desconocido y casi siempre viene acompañado de una petición urgente que busca aprovechar la confianza de la víctima.

    Mensajes llenos de errores: Muchos mensajes fraudulentos dejan pistas en la forma en que están escritos. Frases extrañas, expresiones poco habituales o textos que parecen traducidos deprisa suelen ser indicios de que algo no encaja.

    Promesas demasiado buenas: Los estafadores recurren con frecuencia a premios, oportunidades laborales o ganancias extraordinarias para captar la atención. Si una oferta parece demasiado atractiva para ser real, merece una comprobación adicional.

    Enlaces sospechosos: Detrás de muchos fraudes hay un enlace que invita a realizar alguna acción aparentemente sencilla, pero antes de pulsarlo, conviene comprobar quién lo envía y preguntarse si realmente existe una razón legítima para hacerlo.

    Mensajes que generan urgencia: La sensación de que todo debe resolverse inmediatamente es una de las herramientas favoritas de los delincuentes. Cuanto mayor es la presión para actuar rápido, más recomendable resulta detenerse y revisar la situación.

    Peticiones para compartir el mensaje: Las cadenas de mensajes que animan a reenviar contenido a otros contactos suelen buscar una difusión masiva. En algunos casos solo son rumores, pero en otros forman parte de campañas diseñadas para alcanzar a más víctimas.

    Solicitudes de datos personales: La petición de información privada debería encender todas las alarmas. Datos de acceso, códigos de verificación o información bancaria son precisamente algunos de los objetivos más buscados por los ciberdelincuentes.

    Los riesgos de caer en la trampa

    Las consecuencias pueden ir mucho más allá de una simple molestia, ya que un fraude puede terminar con el robo de dinero, el acceso a cuentas bancarias, la suplantación de identidad, la pérdida de perfiles en redes sociales o incluso el secuestro de la propia cuenta de WhatsApp.

    En algunos casos, los delincuentes utilizan la información obtenida para lanzar nuevas estafas contra familiares, amigos o compañeros de trabajo de la víctima.

    Si has pulsado un enlace sospechoso o has compartido información personal, es importante actuar rápidamente. Lo primero es dejar de interactuar con el remitente y bloquear el número.

    Después conviene cambiar inmediatamente las contraseñas afectadas, activar la verificación en dos pasos y revisar cualquier cuenta que pueda haberse visto comprometida.

    Si se han facilitado datos bancarios, lo recomendable es contactar con la entidad financiera cuanto antes y también es aconsejable informar a familiares y contactos cercanos si existe riesgo de que los delincuentes intenten utilizar tu identidad.

    Las estafas de WhatsApp cambian constantemente, pero sus mecanismos suelen repetirse una y otra vez. Detrás de los mensajes urgentes, las ofertas irresistibles, los enlaces sospechosos o las peticiones de datos personales existe siempre el mismo objetivo: conseguir que la víctima actúe sin pensar.

    Por ello, aprender a reconocer estas siete señales permite detectar la inmensa mayoría de fraudes antes de que causen daños y convierte la prudencia en la herramienta de seguridad más eficaz de todas.

     

  • Google estrena agentes de búsqueda con IA que vigilan Internet por ti las 24 horas

    Google estrena agentes de búsqueda con IA que vigilan Internet por ti las 24 horas

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    Google ha comenzado a desplegar una de las funciones más ambiciosas anunciadas durante Google I/O 2026. La compañía está activando los nuevos agentes de búsqueda dentro del modo IA, una herramienta diseñada para que la inteligencia artificial supervise información de forma continua y avise a los usuarios cuando ocurra algo relevante.

    La nueva característica, denominada Agentes de búsqueda, funciona como un asistente permanente capaz de rastrear la web en segundo plano. En lugar de realizar búsquedas manuales varias veces al día, los usuarios pueden indicar qué tipo de información desean seguir y dejar que la IA se encargue del resto.

    Los primeros en llegar son los llamados Information agents, agentes especializados en monitorizar cambios y novedades relacionadas con temas concretos. Según Google, estos sistemas pueden analizar blogs, medios de comunicación, publicaciones en redes sociales y otros contenidos disponibles en Internet. Además, también tienen acceso a información en tiempo real sobre finanzas, compras y eventos deportivos.

    El objetivo es ofrecer actualizaciones personalizadas cuando aparezca nueva información relacionada con una consulta específica. La IA no solo recopila los datos, sino que también los analiza y presenta un resumen elaborado para facilitar la comprensión de los cambios detectados.

    Uno de los ejemplos mostrados por Google consiste en la búsqueda de vivienda. Un usuario puede indicar las características que busca en un apartamento y el agente se encargará de vigilar nuevas publicaciones que coincidan con esos requisitos.

    La propuesta supone un paso más allá respecto a otras funciones de automatización disponibles actualmente en el ecosistema de Google. Mientras que herramientas como las acciones programadas de Gemini realizan comprobaciones periódicas en intervalos definidos, los nuevos agentes prometen una vigilancia más constante y una respuesta más rápida cuando se produce un cambio importante.

    Por ahora, la función está disponible exclusivamente para los suscriptores de Google AI Ultra, el plan premium de inteligencia artificial de la compañía.

     

  • He cambiado un único cable de mi router WiFi y ahora mi conexión vuela: «Al fin recibo la velocidad que estoy pagando»

    He cambiado un único cable de mi router WiFi y ahora mi conexión vuela: «Al fin recibo la velocidad que estoy pagando»

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    Cualquiera puede desesperarse por un internet lento, especialmente cuando hay trabajos en remoto o se usan videojuegos online. Al decidir contratar fibra óptica de alta velocidad o actualizar el plan de Internet, siempre se espera lo mejor en cuanto a los Mbps prometidos, pero no siempre es así.

    Los problemas de velocidad de Internet son más comunes de lo que se piensa y lo que muchos no saben es que, antes de culpar al operador, al router WiFi o a la cobertura del hogar, conviene revisar un elemento que casi nadie tiene en cuenta: el cable Ethernet.

    Si estás buscando mejorar tu conexión, es posible que te hayas encontrado con trucos milagrosos que enseñan cómo optimizar la conexión inalámbrica, pero hacer el cambio de este componente es esencial porque podría haber un tipo de cuello de botella del que todavía no te has dado cuenta.

    El cable Ethernet barato puede estar limitando tu red sin que lo sepas

    Normalmente, cuando compras un nuevo router o recibes un equipo de parte del operador, a veces se incorporan varios cables en la caja, incluyendo el Ethernet.

    Se supone que están diseñados especialmente para que encajen con los puertos y el dispositivo esté listo para ser usado de inmediato. Sin embargo, esto no quiere decir que sea el elemento ideal para alcanzar una buena velocidad de conexión.

    Existen varios tipos de cables Ethernet y los que están incluidos en los productos a veces suelen ser versiones limitadas que crean cuellos de botella.

    Podrías contar con un plan de Gigabit y no podrías aprovecharlo porque el cable soportaría un máximo de 100 Mbps o incluso menos.

    Lo curioso es que todos tienen una apariencia similar, incluso cuando son de distintos colores, es fácil confundirlos y por eso es necesario prestar atención a la etiqueta que indica la categoría. Para que lo entiendas mejor, estos son los estándares:

    • Cat 5: Hasta 100 Mbps | 100 MHz (Antiguo estándar Fast Ethernet).
    • Cat 5e: Hasta 1 Gbps | 100 MHz (estándar común actual)
    • Cat 6: Hasta 10 Gbps | 250 MHz (para distancias cortas).
    • Cat 6a: Hasta 10 Gbps | 500 MH (hasta 100 metros)
    • Cat 7: Hasta 10 Gbps | 600 MHz (blindaje para entornos con interferencias)
    • Cat 8: Hasta 40 Gbps (para centros de datos)

    En sí, lo normal es utilizar el Cat 5e como mínimo en la actualidad, que alcanza 1 Gbps. La cosa es que podrías tener un Cat 5 que se limita a 100 Mbps.

    Entonces, a pesar de que pagues por una velocidad de 600 Mbps, siempre va a estar alrededor de 100 Mbps con el Ethernet inadecuado.

    Además, no todos los cables están hechos con los mismos materiales. Muchos fabricantes optan por utilizar aluminio recubierto de cobre (CCA) en lugar de cobre puro.

    Por otro lado, está el desgaste físico de estos accesorios, por lo que puede que sí tengas uno ideal para el trabajo, pero que haya sufrido daños con el tiempo al ser enrollado, golpeado o degradado. De ser así, solo se tendría que reemplazar por uno nuevo.

    Cambiar a un cable de calidad es lo mejor que puedes hacer si no quieres problemas

    Sustituir el cable Ethernet puede parecer un cambio menor, pero en muchos casos es una de las soluciones más efectivas si de verdad quieres aprovechar la máxima calidad de tu router y plan de internet.

    Esta inversión podría hacer que el promedio de 90 Mbps pase a ser más de 600 Mbps y sin tener que usar papel aluminio o configurar el enrutador de forma avanzada.

    Actualmente, los más recomendables para uso doméstico son los Cat 6 o Cat 6a, ya que permiten velocidades de hasta 1 Gbps (o más en condiciones ideales) y ofrecen una mejor protección frente a interferencias.

    De hecho, también tienen una composición interna más estable y resistente, por lo que siempre que se pueda contar con cobre puro, la transmisión de datos, señal y estabilidad van a ser óptimas.

    Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que depende de la velocidad de tu plan, ya que de nada sirve tener el Ethernet más potente si solo recibes 300 Mbps, pues sería un gasto innecesario. Sea como sea, 5e, 6 o 6e son más que suficientes.

     

  • Mustafa Suleyman, jefe de la IA de Microsoft: «Si caminas una hora recorres una distancia; si caminas dos, doblas distancia. Esa intuición fue útil, pero fracasa con la IA»

    Mustafa Suleyman, jefe de la IA de Microsoft: «Si caminas una hora recorres una distancia; si caminas dos, doblas distancia. Esa intuición fue útil, pero fracasa con la IA»

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    «Si caminas una hora, recorres una distancia; si caminas dos, doblas la distancia. Esa intuición sirvió en la sabana, pero fracasa frente a la IA”, afirma Mustafa Suleyman en un artículo para el MIT Technology Review. De esta forma tan directa deja bastante claro que, si hablamos de inteligencia artificial, no valen las reglas de la evolución. Esta avanza de forma exponencial.

    Tal y como él mismo reconoce, desde que empezó a trabajar en IA en 2010, el cambio ha sido enorme. El cómputo usado en los modelos punteros ha crecido en torno a un trillón de veces. «De 10¹⁴ FLOPS en los primeros sistemas a más de 10²⁶ FLOPS en los modelos más grandes de hoy. Esto no es un crecimiento: es una explosión», comenta.

    Para entender todo este boom, Suleyman compara el entrenamiento de IA con «una sala llena de gente haciendo cálculos con calculadoras». Hasta hace poco, añadir potencia de IA significaba solo meter más gente con calculadoras. Pero mucha de esa gente se quedaba esperando, con el tiempo muerto, mientras los datos llegaban tarde.

    «Hoy la revolución no es solo tener calculadoras más rápidas. Es conseguir que todas esas calculadoras siempre estén trabajando, y que funcionen como una sola mente gigante», explica. Ese cambio se ha hecho realidad gracias a tres avances que convergen a la vez:

    Primero, las propias ‘calculadoras’ son mucho más rápidas. Los chips de Nvidia han pasado de unos 312 teraflops en 2020 a 2.250 teraflops hoy, y el chip de Microsoft, el Maia 200, cuenta con un 30% más de rendimiento por cada euro que otros chips de la misma categoría.

    Segundo, los datos llegan mucho más rápido gracias a la memoria HBM (High Bandwidth Memory), que apila chips como pequeños edificios. La versión más nueva, HBM3, triplica el ancho de banda de la anterior, manteniendo las GPU siempre alimentadas y sin tiempos muertos.

    Tercero, la sala de calculadoras se ha vuelto casi como una ciudad. Tecnologías como NVLink e InfiniBand conectan cientos de miles de GPU en superordenadores del tamaño de naves industriales, que funcionan como una sola pieza de procesamiento.

    Como resultado de todo, tenemos una auténtica bestia: lo que en 2020 llevaba 167 minutos en ocho GPU hoy se hace en menos de cuatro minutos con hardware actual, una mejora de 50 veces, muy por encima de las 5 veces que habría previsto solo la Ley de Moore.

    Teniendo en cuenta este crecimiento exponencial, las previsiones son monstruosas. Afirma que los grandes laboratorios están creciendo su capacidad de cómputo a un ritmo de casi 4x anual. Entre 2020 y hoy, el cómputo ha aumentado 5x cada año. Y se espera que hacia 2027 el cómputo global de IA alcance el equivalente de 100 millones de chips H100, es decir, un salto de 10 veces en solo tres años.

    Microsoft, Nvidia y la carrera de la superinteligencia artificial o ASI

    En medio de toda esta locura casi inconcebible para la mayoría de mortales, nombres como Microsoft y Nvidia están en el centro de todo este boom.

    Suleyman, que ahora está al frente de la división de IA en Microsoft, deja claro que ya no hablamos de prototipos, sino de infraestructuras reales gigantescas: clusters de 100.000 GPU, racks del tamaño de una nevera que consumen 120 kilovatios y centros de datos que se alimentan de energía equivalente a la del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia juntas en su pico de consumo anual.

    «Los 100.000 millones de dólares en clústeres de IA, los 10 gigavatios de consumo, los superordenadores de nave… ya no son ciencia ficción. Ya están en obras en EEUU y en el mundo», afirma. Y todo esto tiene un objetivo a un plazo todavía desconocido: la superinteligencia.

    Después de la era de los chatbots, según Suleyman, viene la de los «agentes de IA casi humanos»: sistemas semiautónomos que pueden escribir código durante días, llevar proyectos de semanas o meses, hacer llamadas, negociar contratos y gestionar logística.

    Sin embargo, todo tiene una cara B y en este caso es precisamente la energía. Un solo rack de IA puede consumir 120 kilovatios, el equivalente a 100 casas.

    Pero aquí entra en juego otro aspecto que también está creciendo de forma exponencial: la caída de precios de las energías renovables. «Los costes de la energía solar han caído casi 100 veces en 50 años; los de las baterías, un 97% en tres décadas», afirma Suleyman.

    Con todo esto sobre la mesa y lo que aún está por llegar, el propio Suleyman afirma que «seguirán sorprendiéndose. El ‘boom’ de cómputo es la historia tecnológica de nuestro tiempo, y todavía está empezando».

     

  • El bucle de la IA: qué ocurre cuando un modelo se entrena con datos de otra IA

    El bucle de la IA: qué ocurre cuando un modelo se entrena con datos de otra IA

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    En 2023, la inteligencia artificial explotó con modelos grandes de lenguaje natural (LLM) que supusieron un antes y un después a todos los niveles: chatbots por doquier, despidos masivos en empresas de tecnología, nuevos ataques impulsados por IA…

    Pero a la par que los usuarios y empresas comenzaban a adoptar estas herramientas como parte de su trabajo o su día a día, incluso como confesor personal en muchas ocasiones, los expertos comenzaron a alertar de algo que pasaba desapercibido.

    Entre la comunidad científica de la industria tecnológica, hubo muchas voces que compartieron una grave preocupación: si el aprendizaje de la IA se basa en lo que ya maneja otra IA, no solo las compañías se enfrentan al colapso de sus modelos, sino que la humanidad en conjunto se podría encaminar hacia el colapso de su conocimiento.

    Esto ocurre porque los LLM no son capaces de interpretar la realidad, sino que están basados en pura probabilidad: cada palabra a la anterior, ha sido calculada fríamente para que la respuesta se base estrictamente en lo más probable que pueda ocurrir.

    Además, algunos de estos modelos dejan de entrenarse con contenido «real» creado por humanos, por lo que pueden caer en un bucle del que los expertos han avisado: si la IA continúa alimentando sus bases de datos con el contenido de la web, en 5 o 10 años los datos «reales» podrían valer oro.

    En tal caso, el último temor del ser humano sería tener que enfrentarse a una súper inteligencia artificial, sino más bien a una que se ha vuelto vaga, que no respeta la diversidad y que, además, no cumpla con su función principal, ayudar a las personas.

    Del colapso del modelo al colapso del conocimiento

    A mitad de 2024, con apenas tiempo para comprender el devenir de la IA generativa, la revista Nature publicó un estudio que ya apuntaba a lo que podría pasar si esta comenzaba a simplificar sus respuestas.

    Entre sus conclusiones, una de las principales radicaba en que, con el paso del tiempo, todo iría a peor; tras entrenar a varios modelos con datos sintéticos –no creados por humanos–, descubrieron que los datos más valiosos acababan perdiéndose.

    «El colapso del modelo es un proceso degenerativo en el cual, con el tiempo, los modelos empiezan a olvidar la verdadera distribución de los datos subyacentes… Las colas de la distribución (los datos raros pero valiosos) son los que desaparecen primero», expresaron ya en su momento los investigadores con preocupación.

    Para entender esto, lo mejor es ilustrarlo con algo tan básico como que el cielo es de color azul. Si a una IA se le enseña esto constantemente mediante la respuesta más probable de otros modelos, muy probablemente acabará obviando que el cielo puede estar nublado o incluso olvidará que existen atardeceres anaranjados.

    Básicamente, si extrapolamos esta obviedad a cuestiones más complejas, se podría alcanzar una situación a medio y largo plazo en la que la IA se vuelva recursiva, que repita clichés para simplemente agradar al usuario, en lugar de ofrecer respuestas con valor.

    En una publicación de este mismo año, varios economistas del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) fueron un paso más allá, ilustrando lo que vendría después, a lo que denominaron el colapso del conocimiento humano.

    «Cuando el esfuerzo humano es lo suficientemente elástico y las recomendaciones de la IA superan un umbral de precisión, la economía puede caer en un estado de colapso del conocimiento en el que el conocimiento general desaparece por completo a largo plazo», expresan los expertos.

    A lo largo de la historia, el ser humano se ha tenido que enfrentar a brechas de conocimiento que no pasaron de una generación a la siguiente, quizá con el ejemplo más popular en la quema de la Biblioteca de Alejandría, pero también con la destrucción más reciente del patrimonio cultural en ciertas regiones en guerra.

    Aquí entra en juego el conocimiento general, la base de datos del ser humano, y el conocimiento específico, una solución para problemas concretos; la IA se basa más en estas últimas por su idiosincrasia, algo que puede afectar a la capacidad del ser humano para resolver problemas, sin que el conocimiento general se pueda ampliar.

    Si la IA entra en bucle, se perderá información

    Durante estos últimos 3 años, la industria tecnológica no solo se ha enfrentado a una incertidumbre causada por el potencial de la IA, sino que ha sido protagonista de numerosos despidos en el ámbito de la verificación humana.

    A ello hay que añadir que prácticamente todos los modelos se basan en el scrapping, un proceso en el que se recogen contenidos disponibles en la web, un punto importante teniendo en cuenta que ya son un gran porcentaje los creados por IA para generar un beneficio económico rápido casi sin esfuerzo.

    En conclusión, hay un gran riesgo evidente: si la IA se refuerza a sí mismo, o termina siendo recursiva, no solo obviaría las excepciones menos probables, sino que terminaría en una pérdida de información general para la humanidad.

    «La mejora de la IA requiere un ‘verificador externo’. Sin la intervención de un criterio humano superior o un sistema de verificación independiente, el sistema converge inevitablemente hacia la pérdida de información», advierte otro estudio de la Universidad de Cornell.

    A día de hoy, ante la convergencia de todas estas dificultades, la teoría del colapso cobra cada vez más fuerza y ofrece un clave esencial para revertirla: el conocimiento humano es único y debe ser preservado.

    Quizá en este sentido se están proponiendo regulaciones que marquen exactamente el territorio de la IA, con el contenido etiquetado por defecto; en tal caso, un modelo de scrapping podría identificar la IA como un elemento a ignorar.

    De lo contrario, el ser humano se podría enfrentar a otra crisis de conocimiento e información, con el riesgo que esto conlleva a todos los niveles.

     

  • He probado el Renpho Eyeris 3, un masajeador de ojos que mejora la fatiga visual: es un spa portátil tras largas jornadas de trabajo

    He probado el Renpho Eyeris 3, un masajeador de ojos que mejora la fatiga visual: es un spa portátil tras largas jornadas de trabajo

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    Si, como yo, pasas muchas horas frente a la pantalla, este contenido te interesa. Seguramente acabes tu día con los ojos cansados e irritados, e incluso, hasta puede que a veces tengas dolor de cabeza por ello. Por eso me decidí a probar el Renpho Eyeris 3, un masajeador de ojos que promete aliviar la fatiga visual tras varias sesiones.

    Este dispositivo tiene un funcionamiento muy sencillo y resulta bastante cómodo cuando te lo pones.

    Tras unas cuantas semanas de uso, la respuesta corta es que estamos ante uno de los dispositivos más completos en su rango de precio (109,99 euros, pero ya puedes encontrarlo por menos de 90 euros en algunas tiendas), pero también cuenta con algunas limitaciones que conviene que sepas antes de lanzarte a comprarlo.

    Si quieres saber qué es lo mejor y peor del Renpho Eyeris 3, sigue leyendo.

    Características Renpho Eyeris 3

    Un diseño que parece sacado del futuro

    Por fuera, el Renpho Eyeris 3 parece un visor de realidad virtual compacto. Su exterior mezcla el plástico y el metal que ofrece una sensación premium en mano.

    El dispositivo que ves en las imágenes es el beige y oro rosa, pero también hay una versión en negro un poco más discreta. Personalmente prefiero la que me han enviado, pero es un cuestión de gustos.

    La parte de los ojos cuenta con una zona acolchada muy suave con una textura agradable. Además, viene con una máscara de gel extraíble para las funciones de frío.

    La cinta de ajuste me ha resultado cómoda, aunque las primeras veces me ha costado regularla porque no sabía bien qué nivel de sujeción debía llevar.

    Su peso -348 gramos- es razonable para un dispositivo de estas características, pero te recomiendo usarlo tumbado para que consigas el efecto deseado sin cansarte. Además, la compañía recomienda usarlo un máximo de 20 minutos al día, algo bastante razonable.

    En la parte derecha es donde se encuentran los botones para gestionar el dispositivo (indicador de batería, botón de alimentación/temporizador, botón de calor/vibración, de volumen/modo silencioso o música, y de presión de masaje).

    Funciones: del frío al calor, pasando por vibración y compresión

    Uno de los grandes atractivos del Renpho Eyeris 3 está en la combinación de tecnologías, ya que no solo se limita a aplicar calor o frío, sino que a su vez cuenta con vibración o compresión en la zona de los ojos.

    Durante su uso, la sensación es bastante similar a la de que te den un masaje en los ojos y las sienes. Al final, la compresión se alterna con la vibración y genera una experiencia bastante relajante en la zona superior del rostro.

    La máscara fría que viene como extra genera sensación de relajación por sí misma, además de reducir el hinchazón tras una jornada intensa.

    Experiencia de uso: control por voz y manual

    Más allá de las características del dispositivo, la clave está en cómo es la experiencia de uso real del Renpho Eyeris 3.

    En este punto es donde el equipo destaca realmente. El masaje de presión, junto con la vibración.y el calor ha hecho que consiga una sensación de relajación muy similar a la de un spa.

    Antes de nada, tendrás que desmaquillarte por completo y retirar cualquier elemento que tengas (gafas o pestañas postizas, por ejemplo). Después, hay que colocar bien el equipo a través de la correa y, si es necesario, poner la máscara de gel.

    En este punto, el dispositivo se puede controlar de dos formas: la primera, mediante los botones que hay en el lateral derecho; la segunda, mediante voz.

    El dispositivo incorpora un asistente con el que podrás darle hasta 18 órdenes distintas para gestionarlo, tal y como haces con tu móvil o cualquier dispositivo eHome. Esto no es algo imprescindible, pero es cierto que resulta bastante cómodo cuando estás con el gadget puesto y no quieres quitártelo para continuar on el masaje. Además, añade un plus en comparación con otros modelos.

    Eso sí, aunque el control por voz funciona bien, solo está disponible en inglés, por lo que sería recomendable que en próximas generaciones estuviera también en español-.

    Por ponerle una pega, el ruido es evidente. Es decir, lo escuchas perfectamente. La marca confirma que no sobrepasa los 43 dB, pero eso es una frecuencia sonora perceptible para el oído, especialmente si lo tienes en el rostro. Por eso, para futuras generaciones me gustaría que fuera más silencioso.

    En cuanto a la batería, el Eyeris 3 ofrece casi 4 horas de autonomía y se carga en apenas hora y media, por lo que la proporción es bastante aceptable, sobre todo si tenemos en cuenta que cada sesión dura un entre 10 y 20 minutos -la compañía no recomienda usarlo más de 20 minutos al día-. Esto se hace mediante USB-C.

    Después de usarlo, en ocasiones, he tenido la visión un poco borrosa, pero es algo que se pasa rápido -así que, si te ocurre, no te asustes-.

    ¿Merece la pena?

    Como siempre, la respuesta es depende. El Renpho Eyeris 3 es uno de esos dispositivos que son un capricho pero que, a pesar de ello, es bastante útil si sufres de migraña o fatiga visual -por lo menos, a mí me ha ayudado en ambos casos-.

    Su combinación de frío y calor, así como la posibilidad del control por voz me han parecido puntos positivos.

    En el otro lado de la balanza se encuentra el ruido, un detalle que deben mejorar en próximas generaciones. Además, el ajuste y comodidad en el rostro depende mucho del tipo del tipo de cara que tengas -a mí me ha resultado cómodo, pero es una opinión bastante subjetiva-.

     

  • Elonk Musk ya es el primer billonario de la historia: esto es lo que puedes comprar con un millón de millones de dólares

    Elonk Musk ya es el primer billonario de la historia: esto es lo que puedes comprar con un millón de millones de dólares

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    El magnante Elon Musk es hoy el primer billonario de la historia. En inglés, el primer trillonario, ya que allí el billón significa otra cosa. El fundador de SpaceX ya tiene un millón de millones de dólares. Con ese dinero podría comprar países enteros, acabar con el hambre en el mundo, o erradicar para siempre algunas enfermedades. También comprar el Real Madrid o el F.C. Barcelona con la calderilla que le sobra, o 14.000 Ferrari 250 GTO valorados en 70 millones de dólares cada uno.

    Hace justo 100 años, en 1916, John D. Rockefeller se convirtió en el primer multimillonario de la historia, al poseer 1.000 millones de dólares. Eso es un billón en inglés, por eso para Estados Unidos fue el primer billonario. En español un billón en un millón de millones, lo que para los ingleses es un trillón.

    Elon Musk es el primer billionario de la historia, y su fortuna crecerá aún más, si nada se tuerce. ¿Qué se puede hacer con un billón de dólares?

    Así ha doblado su fortuna Elon Musk

    Ayer SpaceX salió a Bolsa, a un precio de 135 dólares por acción. La compraventa inicial subió su valor a los 160,95 dólares, pero hoy se ha estabilizado en unos 150 dólares. Eso significa que la valoración en Bolsa de SpaceX es de unos 2 billones dólares, convirtiéndola en la sexta empresa más valiosa del mundo, tras Amazon (2,6 billones). Aún le queda un poco para alcanzar a Nvidia (4,96 billones).

    Elon Musk tenía la mayoría de las participaciones de la empresa, y al convertirlas en acciones, ha doblado su patrimonio, superando una fortuna de un billón de dólares. Eso es el triple que Larry Page, fundador de Google, que le sigue en la lista. Al bajar un poco las acciones, hoy ha bajado del billón (970.000 millones de dólares), pero lo que cuenta es que ha sido billonario por unas horas.

    No solo el dueño de X ha ganado millones con la salida a Bolsa de SpaceX. La tercera parte de su plantilla, unos 4.000 empleados que tenían participaciones, se han convertido hoy en millonarios.

    ¿Qué se puede hacer con un billón de dólares? Es una cantidad que supera el Producto Interior Bruto (PIB) de la mayoría de los países del mundo, su riqueza. Técnicamente, con ese dinero Musk podría comprar 175 países que tienen un PIB inferior a esa cantidad. A España aún no, su PIB ronda los 2 billones de dólares.

    Según el investigador Rowan Hooper, con un billón de dólares se podría erradicar el hambre en el mundo, acabar con muchas enfermedades contagiosas, revertir el cambio climático, o colonizar Marte.

    Elon Musk no es muy fan de las causas benéficas. Hasta hace unos años no donaba, hasta que sus abogados y asesores le aconsejaron hacerlo, por cuestión de imagen e impuestos. Ha donado miles de millones a su fundación The Musk Fundation, pero la mayoría de sus causas son políticas y tecnológicas. Es cierto que también ha donado dinero a hospitales infantiles, investigaciones médicas y educación STEM. Incluso a la ONG World Central Kitchen de chef español José Andrés.

    Cómo gastar un billón de dólares

    Para nuestro cerebro es imposible cuantificar cuánto es un millón de millones (1.000.000.000.000). Un dato: si contases al ritmo de un dólar por segundo, tardarías 31.700 años en llegar a un billón. Tendrías que haber empezado en el Paleolítico, para terminar de contar en el presente. Si cada metro que caminas es un dólar, tendrías que llegar a Júpiter para recorrer un billón de metros.

    The Wall Street Journal hace una comparación curiosa: Si haces una torre con los peniques de un billón de dólares, podrías ir y volver a la Luna… dos veces.

    Con esta cantidad tan inmensa es posible comprar todos los equipos de la NBA, o de la Champions League, docenas de veces. Por ejemplo, Los Angeles Lakers tiene una valoración de 10.000 millones de dólares. Podría comprarlo cien veces. El Real Madrid vale unos 6.270 millones, Elon Musk podría comprarlo casi 200 veces.

    Si Elon Musk quiere coleccionar empresas, con un billón de dólares podría ser dueño de la compañía de chips Micron, la cadena de supermercados Walmart, AMD, Intel, TSMC, o cualquier otra compañía fuera del Top 10 de las más valiosas.

    En España, la marca que más vale es Inditex, con 170.000 millones de dólares. Elon Musk podría comprarla seis veces. El Banco de Santander, seis o siete veces.

    Si nos vamos a cosas más mundanas, las cifras se vuelven surrealistas. Con un billón de dólares puedes llevarte 350 millones de iPhone 17 Pro Max de 2 TB, el iPhone más caro, que cuesta 2.469 euros. O 960 millones de consolas PS5 Pro, con un valor de 900 euros cada una. Una para cada habitante de América, del Polo Norte al Polo Sur.

    No merece la pena seguir. Es una cifra tan inmersa que demuestra el poder económico de la tecnología. Para bien o para mal, es el motor del mundo. Elon Musk es quien mejor ha sabido aprovecharse de ello.

     

  • Google se convierte en patrocinador oficial de la Selección Española de Fútbol, con Gemini más futbolera que nunca

    Google se convierte en patrocinador oficial de la Selección Española de Fútbol, con Gemini más futbolera que nunca

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    Durante casi un mes, el Mundial de Fútbol 2026 va a ser lo más buscado en Google y Gemini. La multinacional sabe que el fútbol puede ser un gran medio para que la gente se acostumbre a usar la inteligencia artificial, y por eso hoy Google se ha convertido en patrocinador de la Selección Española de Fútbol durante los dos próximos años, tanto de la masculina como de la femenina.

    Hoy en día decir Google es decir IA, por eso Google Gemini ha sido la estrella de al presentación del acuerdo entre Google y la RFEF, que puedes ver en un vídeo más abajo.

    La inteligencia artificial de Google va a ser la marca visible en el patrocinio de la Selección Española, con nuevas funciones pensadas para los aficionados al fútbol.

    Gemini, una forofa de la Selección Española

    «Estoy emocionada por anunciar esta alianza. Poder cruzar la IA con los aficionados de la Selección Española de Fútbol es algo especial», ha dicho Ester Marinas, Directora de Marketing de Google para España y Portugal.

    La Búsqueda de Google se refuerza con contenidos de fútbol y de la Selección Española, ofreciendo respuestas potenciadas por IA para seguir resultados en tiempo real, analizar jugadas o profundizar en estadísticas a través de consultas. Al mismo tiempo, Gemini actuará como un asistente personal capaz de ayudar a planificar el encuentro perfecto para ver el partido y hasta transformar las ideas más creativas en imágenes únicas para compartir y celebrar su pasión por el equipo.

    Además, durante sus actos públicos los jugadores de la Selección Española, que ya están en su sede de Chattanooga (Estados Unidos) para disputar el Mundial de Fútbol, usarán un móvil Google Pixel.

    Finalmente, Google Gemini patrocina el videopodcast de la Selección, “La Estrella que nos une”, que ya se puede ver en YouTube. Jugadores españoles que ganaron el Mundial de Fútbol en 2010 entrevistan a los jugadores actuales.

    En la presentación no se ha dicho si el logo de Google Gemini estará en las camisetas durante los partidos, o es solo un patrocinio tecnológico.

    Google no solo patrocina a la Selección Española en este Mundial de Fútbol. También a las selecciones de Argentina, Estados Unidos, Francia y Brasil.

     

  • Meta One llega a WhatsApp: así sería el nuevo plan premium con funciones de IA y extras exclusivos

    Meta One llega a WhatsApp: así sería el nuevo plan premium con funciones de IA y extras exclusivos

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    WhatsApp podría estar preparándose para dar un importante paso en su estrategia de monetización. La aplicación de mensajería trabaja en la integración de Meta One, una nueva suscripción que reunirá funciones premium de WhatsApp, Facebook, Instagram y Meta AI bajo un único pago mensual.

    La novedad ha sido descubierta en versiones de desarrollo de WhatsApp para Android y apunta a la llegada de dos modalidades diferentes: Meta One Plus y Meta One Premium, ambas diseñadas para quienes buscan sacar más partido a las herramientas de inteligencia artificial de Meta.

    Según la información conocida hasta ahora, Meta One Plus tendría un precio de 6,99 euros al mes e incluiría acceso ampliado a Meta AI, con mayores límites de uso, capacidades de razonamiento más avanzadas y herramientas mejoradas para generar imágenes y vídeos mediante inteligencia artificial. Además, esta suscripción incorporará sin coste adicional las ventajas de WhatsApp Plus.

    Por su parte, Meta One Premium estaría orientado a usuarios intensivos de IA. Con un precio estimado de 20,99 euros mensuales, ofrecería todas las funciones de Meta One Plus, pero con más potencia de procesamiento, mayor capacidad para consultas complejas y un número superior de créditos destinados a la creación de contenido con inteligencia artificial.

    Uno de los aspectos más llamativos de la propuesta es que las ventajas no se limitarían únicamente a WhatsApp. Los beneficios estarían disponibles en todas las plataformas vinculadas a la cuenta del usuario, incluyendo Facebook, Instagram y Meta AI, creando un ecosistema premium unificado.

    La llegada de Meta One también reforzaría la importancia de WhatsApp Plus, la suscripción independiente que Meta ya está desarrollando para la aplicación de mensajería. Entre sus ventajas destacan nuevos paquetes exclusivos de stickers animados, más opciones de personalización para la interfaz, iconos alternativos para la aplicación, tonos de llamada exclusivos y la posibilidad de fijar un mayor número de conversaciones importantes.

    Todo apunta a que Meta pretende simplificar la gestión de estas suscripciones mediante una sección específica dentro de los ajustes de WhatsApp. Desde allí, los usuarios podrían contratar y administrar tanto WhatsApp Plus como los nuevos planes Meta One sin necesidad de recurrir a otras aplicaciones.

    A pesar de estas novedades, Meta mantiene que WhatsApp seguirá siendo gratuito para los usuarios. Las funciones básicas, incluyendo chats, llamadas, videollamadas y herramientas de privacidad, continuarán disponibles sin coste alguno.

     

  • Satya Nadella, CEO de Microsoft, sobre el progreso: «La empatía no es solo algo deseable, sino imprescindible para la innovación»

    Satya Nadella, CEO de Microsoft, sobre el progreso: «La empatía no es solo algo deseable, sino imprescindible para la innovación»

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    Satya Nadella ha convertido una idea sencilla en una de las claves de su visión sobre el progreso: innovar no empieza solo con tecnología, inversión o velocidad, sino con la capacidad de entender a las personas.

    Y es que para el CEO de Microsoft, la empatía es una herramienta imprescindible para crear soluciones que importen. Sobre todo en un momento en el que la industria tecnológica suele medir el avance por automatización, IA o crecimiento empresarial.

    Por ello, Nadella propone mirar hacia los problemas reales de los usuarios, los clientes y de los equipos de trabajo. Esa forma de pensar ayuda a explicar parte del cambio cultural que la compañía ha vivido bajo su dirección.

    Y es que, en lugar de asociar la innovación únicamente con saber más que los demás, Satya ha defendido una cultura más abierta al aprendizaje, la curiosidad y la escucha. Cabe señalar que esta idea aparece en su libro Hit Refresh, donde conecta liderazgo, transformación personal y cambio empresarial.

    En su obra, la empatía no se presenta como una cualidad blanda, sino como una forma de detectar necesidades que, de otro modo, quedarían fuera de la conversación en la era tecnológica.

    Innovar empieza por entender mejor a las personas

    Es importante mencionar que Satya Nadella se refiere a la capacidad de ponerse en el lugar de otros para identificar qué les frustra, qué necesitan, qué obstáculos encuentran y qué solución podría facilitarles la vida.

    En una empresa tecnológica, esa mirada puede marcar la diferencia entre crear un producto brillante pero desconectado y desarrollar una herramienta realmente útil. Sin esa conexión, incluso una gran inversión puede terminar generando más quebraderos de cabeza que valor.

    Asimismo, la empatía también afecta al trabajo interno, ya que un líder que escucha mejor puede comprender las tensiones de sus equipos, detectar bloqueos, pero sobre todo, crear un entorno donde las ideas circulen con menos miedo.

    En compañías enormes, como Microsoft, esta cultura no es menor, sino que es muy importante, ya que al final puede acelerar decisiones, mejorar productos, así como evitar errores nacidos de mirar solo desde arriba.

    El directivo que cambió la visión de Microsoft

    Satya Nadella nació el 19 de agosto de 1967 en Hyderabad, India. Llegó a Microsoft en 1992 y fue creciendo dentro hasta asumir responsabilidades clave en servicios empresariales y computación en la nube. Este recorrido fue decisivo, porque la nube terminó siendo uno de los grandes motores de la Microsoft actual.

    En 2014 fue nombrado CEO, tras Bill Gates y Steve Ballmer, y en 2021 asumió también la presidencia del consejo. Bajo su liderazgo, Microsoft reforzó Azure, impulsó servicios por suscripción, mejoró su relación con desarrolladores y antiguos competidores, y se posicionó con fuerza en inteligencia artificial.

    En una época dominada por la inteligencia artificial y la automatización, su mensaje recuerda que el progreso tecnológico solo tiene sentido si se entiende primero a las personas a las que pretende servir.