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  • Xiaomi Smart Band 10 Pro, la mejor pulsera de actividad de la historia ya es oficial: hasta 21 días de autonomía con una sola carga

    Xiaomi Smart Band 10 Pro, la mejor pulsera de actividad de la historia ya es oficial: hasta 21 días de autonomía con una sola carga

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    Xiaomi ha presentado en China los pesos pesados de este año con el Xiaomi 17 Max, el SUV eléctrico YU7 GT. También ha anunciado dos sorpresas inesperadas con los Xiaomi Clip-On Earbuds y la Xiaomi Smart Band 10 Pro, que promete hasta 21 días de autonomía con una carga.

    La Smart Band 10 Pro supone un salto generacional respecto a la Smart Band 9 Pro con una batería de 380 mAh con carga magnética rápida. Xiaomi parte de los 21 días de autonomía en modo ahorro, pero ofrece hasta 9 en uso intenso.

    Smart Band 10 Pro con 21 días de autonomía y una sorpresa

    La Xiaomi Smart Band 10 Pro tiene una pantalla AMOLED de 1,74 pulgadas que alcanza los 1.500 nits de brillo máximo. El ratio pantalla-cuerpo es del 73% con marcos de 2 mm en los cuatro laterales.

    La marca china ha apostado por la aleación de aluminio para una Smart Band 10 Pro que pesa 21,6 gramos y mide 9,7 mm de grosor. Xiaomi ofrece una edición especial en cerámica blanca y correas en Milanese, piel, fluorocarbono y seda, aunque la verdadera sorpresa está en la batería.

    La Smart Band 10 Pro equipa una batería de 380 mAh con carga magnética rápida. Xiaomi promete hasta 21 días de autonomía con una única carga, aunque el modo de pantalla siempre encendida la reduce a 9 días. Si realizas un uso intenso con GPS activo y entrenamientos continuos cae a 8 días, nada mal para sus dimensiones.

    159 modos deportivos y sensor cardiaco con precisión del 98,2%

    Xiaomi ha dado un salto con su nuevo biosensor PPG de doble luz que mide la frecuencia cardíaca. La marca china ha conseguido una precisión en los datos del 98,2%, muy cerca de competidores como Apple.

    La Smart Band 10 Pro también tiene monitorización de oxígeno en sangre, estrés y la variabilidad de la frecuencia cardíaca con fatiga física para ajustar los entrenamientos. Además, el algoritmo de sueño se ha actualizado a la versión 2.0 con una mejora de la precisión en un 11%.

    El fabricante asiático ofrece 159 modos deportivos con algoritmos que calculan la carga de cada entrenamiento, el tiempo de recuperación necesario y el VO2 máximo. La Smart Band 10 Pro también tiene GPS multiconstelación (GLONASS, Galileo, Beidou y QZSS) para olvidarse del móvil en una ruta en bicicleta o mientras corres.

    Xiaomi ha apostado también por la conectividad con Bluetooth 5.4 y otras funciones como NFC para realizar pagos, vincular la llave del coche y tarjetas de transporte o acceso. La Smart Band 10 incluso es compatible con Apple Health y funciones de control remoto del iPhone para cámara y música, atajos y notificaciones.

    No es lo habitual que una smartband se conecte tan bien con el iPhone, es compatible con Android 8.0 e iOS 14.0 en adelante. Xiaomi parte de los 129 dólares (unos 110 euros) según las últimas filtraciones, aunque aún se desconoce el precio oficial para Europa.

     

  • El misterioso apagón de los Chromecast antiguos ya tiene solución: Google los ha resucitado sin cambiar el hardware

    El misterioso apagón de los Chromecast antiguos ya tiene solución: Google los ha resucitado sin cambiar el hardware

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    Durante unas horas, todo Internet creyó asistir al funeral definitivo de uno de los gadgets más memorables de la última década. El Chromecast original -el pequeño dispositivo HDMI que Google lanzó en 2013- dejó de funcionar de forma repentina en miles de hogares. Eso provocó un peculiar y repentina oleada de mensajes en Reddit, foros y redes sociales.

    Muchos usuarios pensaron lo peor: Google había desconectado silenciosamente el soporte del dispositivo. Pero no. Bueno, al menos de momento. Google ha confirmado que el problema se debió a un fallo técnico temporal y que ya ha sido solucionado, permitiendo que numerosos Chromecast de primera generación vuelvan a funcionar con normalidad.

    La noticia, adelantada por Ars Technica, ha provocado alivio entre quienes todavía seguían utilizando este veterano dispositivo de streaming trece años después de su lanzamiento. El problema comenzó a detectarse a principios de semana. Usuarios de distintos países empezaron a informar de comportamientos extraños.

    El Chromecast desaparecía de las apps móviles, no permitía enviar contenido desde YouTube o Netflix, o simplemente mostraba errores de conexión. En algunos casos, el dispositivo parecía completamente muerto pese a estar conectado correctamente al televisor y a la red WiFi.

    La situación generó aún más confusión porque el Chromecast original llevaba años prácticamente olvidado por Google. La compañía dejó de enviar actualizaciones importantes en 2023, lo que alimentó rápidamente la teoría de que el producto había alcanzado su final definitivo. Y no era una sospecha descabellada. Google ya había retirado otros productos antiguos sin demasiado aviso previo, así que muchos usuarios interpretaron el fallo como una muerte programada.

    El pequeño gadget que cambió el streaming

    Para entender por qué el tema se volvió viral tan rápido hay que recordar lo importante que fue el Chromecast original. Cuando llegó al mercado en 2013, el panorama del streaming era muy diferente. Los Smart TV todavía eran lentos y limitados, y dispositivos como Apple TV o Roku costaban bastante más dinero.

    Google apareció con una idea simple: un pequeño stick HDMI de precio muy accesible que permitía enviar contenido desde el móvil al televisor pulsando un botón. Sin menús complejos. Sin mando. Sin interfaz pesada. Solo abrir YouTube, tocar el icono de «Cast» y empezar a ver vídeos en la tele.

    Aquella sencillez convirtió al Chromecast en un fenómeno global. Para millones de personas fue la primera vez que pudieron transformar fácilmente un televisor normal en uno inteligente. Y lo más sorprendente es que muchos de esos dispositivos seguían funcionando perfectamente más de una década después.

    Cuando los Chromecast dejaron de responder, Reddit se llenó rápidamente de mensajes de usuarios frustrados… y también bastante sentimentales.

    Muchos destacaban que seguían usando el mismo aparato comprado hace más de diez años sin haber tenido prácticamente ningún problema. Otros comentaban que preferían el Chromecast clásico a los sistemas modernos llenos de anuncios y recomendaciones invasivas. Desde luego, eso nunca cambia: nunca llueve a gusto de todos los usuarios.

     

  • DIGI desvela al fin a sus clientes en España cómo funciona realmente su red de fibra: un router principal por provincia

    DIGI desvela al fin a sus clientes en España cómo funciona realmente su red de fibra: un router principal por provincia

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    DIGI sigue trabajando en la llegada de su red de fibra, no quiere depender de la infraestructura que alquila a Telefónica. La operadora low cost pretende llegar con su conexión fija a cada rincón de la geografía española.

    La compañía ha publicado por fin el mapa real de su red de fibra. DIGI ha acabado con las dudas de los clientes a la hora de contratar este servicio, la low cost ha hecho público el informe anual de resultados correspondiente al año 2025, donde también se incluye la cobertura de la operadora.

    La red de DIGI al detalle

    DIGI tiene un sistema extremadamente simple para gestionar su infraestructura. La red de la operadora se estructura en base a un router principal por provincia salvo algunas excepciones con dos o ninguno de ellos y conexiones entre las diferentes zonas.

    Los puntos verdes son las posiciones de los routers principales de la red de fibra, mientras que los rojos son las ubicaciones de las centrales de DIGI desde donde se gestiona la disponibilidad de la red de los clientes. Madrid y Barcelona sirven como núcleo en posiciones clave en el mapa.

    Estos puntos se conectan mediante unas líneas azules que son las conexiones de fibra desde los distintos routers principales y las centrales, también entre varios routers de una misma zona en algunas áreas clave.

    DIGI no se centra en construir más routers principales, sino que necesita más centrales desde las que dar conexión a todos los clientes de una misma zona. Este es el elemento que más crece en el proceso de expansión de la operadora low cost.

    DIGI sigue creciendo en España

    La compañía de origen rumano ha superado el récord de 10,8 millones de clientes, pero eso tiene un inconveniente: su red de fibra debe seguir expandiéndose. DIGI confirma que su conexión fija se extiende a cerca de 14.000 kilómetros.

    La operadora low cost ha confirmado que actualmente llegan a 13,7 millones de hogares, tienen una cuota de penetración de mercado del 15,8% pero deben seguir expandiéndose para independizarse de Telefónica.

    DIGI utiliza su red XGSPON FTTH y la SOTA, aunque muchos de los hogares a los que siguen utilizando el acceso indirecto NEBA que proporciona Telefónica. DIGI necesita expandir su red con más routers principales y aumentar sus conexiones entre centrales y otros puntos.

     

  • Programar dentro de Jira ya es oficialmente posible: un desarrollador demuestra que es «Turing-completo»

    Programar dentro de Jira ya es oficialmente posible: un desarrollador demuestra que es «Turing-completo»

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    Si te dedicas o te has dedicado de alguna forma al desarrollo de software, seguramente conoces Jira. Hablamos, para el resto, de un programa de Atlassian que sirve para organizar proyectos, mover tarjetas de tareas de una columna a otra y, siendo sinceros, dar algún que otro problema cuando no funciona como uno quiere.

    Pero más allá de sus funcionalidades, en este programa existe desde hace años un mito, una leyenda urbana que decía que Jira era tan complejo que, si alguien se lo proponía, podría utilizarlo como un lenguaje de programación para calcular cualquier operación matemática.

    Esto es precisamente lo que un desarrollador ha querido comprobar. Nicolas Seriot ha publicado un estudio en el que demuestra de forma empírica y real que las automatizaciones de Jira son «Turing-completas».

    Esto quiere decir que Jira tiene la capacidad de resolver cualquier problema matemático o ejecutar cualquier algoritmo que pueda hacer un ordenador normal. Para demostrarlo, ha configurado una cuenta real en la plataforma y ha conseguido que el programa sume números y calcule la famosa sucesión matemática de Fibonacci utilizando solo tickets de tareas y flujos de trabajo.

    Para conseguirlo, el desarrollador ha recurrido a un modelo matemático llamado la Máquina de Minsky.

    Este demuestra que para que un sistema pueda programar cualquier cosa, solo necesita dos elementos: unos contadores que guarden números y la capacidad de hacer dos acciones con ellos: sumar uno o restar uno y comprobar si el contador ha llegado a cero para cambiar de tarea. Si un sistema puede hacer eso, puede programarlo absolutamente todo.

    El gran reto de Nicolas Seriot: conseguir que Jira sume dos números

    Para demostrar que realmente todo esto funciona, creó una prueba en una cuenta real de Jira Cloud. Consistía en programar el sistema para que sumase dos números. El objetivo era hacer la operación de sumar 2 + 3.

    Para empezar, creó una tarea principal en el estado de salida (Backlog) y le enlazó dos tareas de tipo Bug, que representaban el número 2, y tres tareas de tipo Task, que eran el número 3. A partir de ahí, creó un par de reglas de automatización muy simples que se activaban entre sí.

    La primera regla decía: «Si la tarea principal pasa al estado TODO, mira si queda algún Bug. Si queda al menos uno, bórralo y pasa la tarea a DEV. Si no queda ninguno, termina el programa». La segunda regla decía: «Si la tarea pasa al estado DEV, crea una nueva tarea de tipo Task y vuelve a mandar la tarea principal a TODO». Al activar todo este proceso cambiando manualmente el estado de la tarea a TODO, el sistema empezó a funcionar por sí solo.

    Como resultado, y tras cinco transiciones automáticas que quedaron registradas en el historial de Atlassian, la máquina se detuvo por completo. El contador de Bugs se quedó a cero y el contador de Tasks terminó con exactamente cinco elementos (recordemos que tenía que sumar 3 + 2).

    Pero esto no es todo y quiso ir más allá. El desarrollador decidió llevar el sistema al límite y programó la sucesión de Fibonacci (una serie de números donde cada uno es la suma de los dos anteriores: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13…).

    Para ello, usó una función de Jira que permite cambiar el tipo de una tarea al momento (por ejemplo, transformar un Bug en una Historia). Al encadenar tres estados de flujo de trabajo (TODO, QA y DEV), el sistema empezó a calcular la secuencia numérica de forma infinita.

     

  • La leyenda urbana sobre la vista a la que no deberías hacer caso si buscas una buena pantalla o monitor

    La leyenda urbana sobre la vista a la que no deberías hacer caso si buscas una buena pantalla o monitor

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    Como siempre, cuando se trata de dispositivos tecnológicos no pueden faltar las leyendas urbanas que se hacen famosas y desinforman a la multitud.

    De hecho, hay muchos mitos sobre televisores inteligentes y monitores gaming que han influido en la compra de millones de usuarios.

    ¿Recuerdas cuando decían que el ojo humano no puede ver más de 60 FPS? Es uno de los temas más hablados cuando se busca una buena pantalla para ver contenido de alta calidad o mejorar la experiencia en videojuegos de PC y consolas como PlayStation 5 o Xbox Series X|S.

    Si bien parece un análisis lógico, lo cierto es que en muchas ocasiones han llevado a las personas a tomar malas decisiones cuando se comparan tecnologías como paneles OLED y características como la tasa de refresco.

    Esta confusión solamente limita la elección a la hora de escoger un buen producto. La clave es entender cómo funciona realmente la visión humana y por qué los 60 FPS no deben ser el tope cuando estés buscando pantallas modernas.

    El mito de los 60 FPS y la verdad sobre cómo funciona el ojo humano

    ¿Cómo aumentar los FPS en los videojuegos de PC o consolas? Eso es una de las muchas preguntas que se suelen hacer los gamers y he aquí el dilema sobre lo importante que son los fotogramas por segundo y la tasa de refresco.

    En videojuegos online y plataformas de streaming, cada detalle en características como estas cuenta. Dependiendo de la capacidad que tenga el dispositivo ante estos factores, la experiencia puede resultar buena o mala.

    Entonces, mientras más FPS, es mejor para enterarse de todos los movimientos y cambios que aparecen en la pantalla. La idea de que el ojo humano no puede percibir más de 60 FPS es un mito que se ha mantenido a lo largo del tiempo y que se debe eliminar al ser empleado como un concepto erróneo.

    Principalmente, es una creencia que se originó por la fusión del parpadeo, la cual determina cómo se adapta el ojo a las fuentes de luz. Cuando un punto de luz parpadea demasiado rápido, deja de verse intermitente y parece como si siempre estuviera continua debido al «límite de la vista».

    En modelos antiguos de televisores o bombillas, esto era un tipo de «solución» porque el parpadeo que tenían desaparecía cuando llegaba una frecuencia con la velocidad adecuada. Sin embargo, en la actualidad esto ya no funciona así porque no es lo mismo ver una imagen estática que percibir diferentes cambios.

    Para ser más específicos, en los Smart TV y monitores gaming se debe visualizar movimiento fluido, seguimiento de objetos y cambios de animación, por lo que esos fotogramas por segundo sí se notan debido sistema dinámico.

    La visión se adapta, anticipa los cambios y responde a los estímulos en tiempo real, siendo cruciales puntos clave como la velocidad, reacción, suavidad y claridad de las imágenes.

    Por eso mismo es que los jugadores que se adentran en títulos como Fortnite, ARC Raiders o Calle of Duty: Warzone se dan cuenta de los shooter, buffer y bajones de FPS o las diferencias entre las frecuencias de 60 Hz, 144 Hz y 240 Hz.

    ¿Por qué las frecuencias de actualización altas sí importan más allá de 60 FPS?

    Muchos de los juegos actuales toman en cuenta los 60 FPS como un estándar sólido y es prácticamente el más común en el consumo de contenido o trabajo diario desde diversos dispositivos.

    No obstante, las frecuencias altas son un punto que sí debería tenerse en cuenta a la hora de escoger una pantalla nueva. La tasa de refresco se refiere a las veces en las que una imagen se actualiza por segundo, por lo que mientras más alto sea, mejor es la experiencia y se siente más natural para la visión humana.

    Por ejemplo, hacer uso de 120 Hz, 144 Hz o 240 Hz es una buena elección en entornos donde hay muchos detalles a tener en cuenta, como los videojuegos competitivos o la edición de animación. A más FPS y mayor frecuencia de actualización, la información visual llega antes a tus ojos.

    Hablando desde la experiencia propia, con una laptop que cuenta con 240 Hz, al hacer pruebas en comparación con 60 Hz, la diferencia es muy grande, pues se nota cómo el cursor tiene retraso de imagen a simple vista. Eso quiere decir que no solamente es un aspecto ideal para el gaming, sino también para para el uso del día a día.

     

  • He sacado del cajón varios móviles Huawei de hace más de 10 años y esto es lo que me he encontrado

    He sacado del cajón varios móviles Huawei de hace más de 10 años y esto es lo que me he encontrado

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    A pesar de que ya no los uso para nada, siempre me gusta guardar los móviles que he tenido como principal en el pasado; curiosamente, la gran mayoría de estos son de la época dorada de Huawei, aquella que consiguió vencer en ventas a otros gigantes.

    En un ejercicio de nostalgia y curiosidad, he sacado 3 modelos del cajón: el Huawei Ascend G630-U20, lanzado en 2014; el Huawei P8 Lite, la versión de 2015, además del Huawei Y5 II, anunciado en 2016.

    Todos estos fueron enseñas míticas de la compañía, que a principios de la década de 2010 había pasado desapercibida, a pesar de llevar ya varios años operando en España en el sector de las telecomunicaciones.

    Quizá recuerdes su popular módem –el conocido como «pincho»–, que podías llevar a cualquier lugar para poder tener conexión en otros dispositivos, una especie de router portátil que ofrecían varias operadoras.

    Precisamente, si algo hizo despuntar a Huawei fue su asociación con dichas compañías, como Vodafone o Movistar, que regalaban sus móviles con el contrato o los vendían a precios realmente asequibles que, a día de hoy, son imposibles de encontrar si se tiene en cuenta la gama de estos móviles.

    En aquel entonces, Google aún no había roto su acuerdo con Huawei, por lo que todos estos terminales llegan con Android y los servicios de Google. Y, aunque han pasado ya muchos años, me he llevado una gran sorpresa.

    El auge y caída de los móviles de Huawei

    Durante dicha década, Huawei seguía creciendo imparable en el mercado de los móviles inteligentes, con la misma estrategia que ha seguido Xiaomi: ofrecer dispositivos asequibles en diferentes gamas.

    Antes de 2019, Huawei crecía a un ritmo anual del 40%, con una oferta diferente a Apple –con materiales más baratos y de peor calidad– o Samsung, esta última con precios que siempre apuntaban hacia un público más selecto.

    Desafortunadamente, todo cambió el 19 de mayo de ese mismo año, cuando el gobierno de Donald Trump añadió a Huawei a su lista negra, acusándola de espionaje mediante sus redes de telecomunicaciones, aunque nunca aparecieron pruebas públicas de dicha acusación.

    Esto impactó lógicamente en Huawei, que usaba los servicios habituales de Google, como Gmail, la Play Store y las aplicaciones típicas; el anuncio de Trump obligó a la compañía estadounidense a romper con el fabricante chino.

    Y el resto es historia reciente: Huawei tuvo que comenzar a desarrollar HarmonyOS, su sistema operativo propio, un chip de la casa y se enfrentó a una caída de ventas importante, sobre todo en España, uno de los países en los que dominaba de forma casi absoluta.

    Volver a encender estos móviles que he vuelto a probar es un regreso a la época dorada de Huawei, esa en la que eran líderes en móviles asequibles, un pasado que parece muy difícil que regrese, ya que los usuarios de Android en Europa dependen muchísimo de los servicios de Google.

    ¿Siguen funcionando los móviles de la época dorada de Huawei?

    Cuando comencé este reportaje, mi mayor miedo residía en la batería extraíble, ya que si tenía algún daño no visible podría haberse hinchado y explotado, con el peligro evidente que eso conlleva.

    Afortunadamente, ninguna se ha quemado, aunque se nota lógicamente que aquí aún no existía el USB de tipo C –quizá el avance más importante de los últimos años–.

    El Huawei P8 Lite no ha conseguido cargar, debido a que el puerto solía presentar problemas bastantes comunes, teniendo que encontrar el punto exacto para alimentarlo; desafortunadamente, este ha sido imposible de recuperar, a pesar de que aparece el LED de carga.

    Por el contrario, el Huawei Ascend G630-U20 sí ha cargado de forma perfecta, teniendo en cuenta que una carga completa ha llevado unas 3 horas –desconozco cómo teníamos tanta paciencia, ¡bendita carga rápida!–.

    Ahora bien, aquí el problema ha sido diferente: ha aparecido el logo de Android que daba error en la actualización del sistema, quedándose de forma constante en la pantalla de instalación, además de descargarse en apenas minutos.

    Por sorpresa, el que mejor ha respondido ha sido el Huawei Y5 II, el anunciado en 2016, un móvil que podría ser completamente funcional en la actualidad, una muestra de que incluso para la gama de entrada más asequible el fabricante ofrecía terminales de mucha calidad.

    Eso sí, en todos los casos con carcasas de plástico que parece siempre que se van a romper, a pesar de que continúan intactas.

    Este último modelo incluía hasta un flash LED en su cámara frontal, una verdadera novedad para aquel entonces, además de un flash trasero dual al lado de una lente cuadrada y el mítico logo de Huawei.

    Más allá de que Google continúa funcionando –sin actualizaciones, claro–, quizá lo que más me ha sorprendido respecto a los móviles actuales es su peso, ya que todos ellos son extremadamente ligeros.

    Ahora que muchos fabricantes han puesto de moda el término Lite o Air para los que menos pesan de cada familia, Huawei ya lo hacía en todos sus terminales, con un peso que aún me sigue sorprendiendo.

    Sea como sea, estos móviles supusieron un antes y un después para otras marcas chinas que llegaron después a España apostando claramente por un rango de precios asequible.

    Y, por supuesto, una nueva historia para la propia Huawei, que reconvirtió todo su negocio para enfocarse en otros segmentos, como relojes inteligentes, auriculares inalámbricos y ordenadores portátiles, que continúan siendo muy relevantes en el sector tecnológico del presente.

    En definitiva, estos móviles que has visto han sido testigos del éxito de una compañía que apostó por ofrecer móviles para todos los públicos, hasta que la política internacional marcó su destino.

     

  • Cómo liberar espacio en un móvil Android sin perder nada importante en 2026

    Cómo liberar espacio en un móvil Android sin perder nada importante en 2026

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    Los móviles Android acumulan archivos, apps y datos que saturan la memoria interna con una facilidad sorprendente. Cuando aparece el aviso de «almacenamiento lleno«, muchas personas borran archivos valiosos sin necesidad.

    Pero en 2026, el sistema operativo de Google ofrece herramientas más claras y eficaces para recuperar espacio sin sacrificar nada importante.

    El objetivo no es vaciar el móvil, sino entender qué ocupa espacio y actuar con precisión. Android permite hacerlo desde sus propios ajustes, sin recurrir a apps externas y sin riesgo para los datos personales.

    En la mayoría de dispositivos, las categorías que más pesan son imágenes y vídeos, seguidas de las apps con sus datos asociados. Eso determina por dónde conviene empezar y qué impacto real puede esperarse de cada paso.

    Localiza el contenido que más espacio ocupa

    El punto de partida está en el panel de almacenamiento del sistema operativo. Y es que Android organiza el espacio en categorías y permite ver, con bastante detalle, qué está llenando la memoria.

    Desde Ajustes > Almacenamiento, el móvil muestra fotos, vídeos, aplicaciones, archivos descargados y datos temporales.

    El análisis comienza abriendo cada categoría y ordenando los elementos por tamaño. Los vídeos suelen ser los principales responsables del espacio perdido, seguidos de fotos antiguas, carpetas de mensajería y descargas acumuladas.

    En muchos modelos, el sistema incluye una función de «liberar espacio» que identifica duplicados, archivos temporales y otros elementos. No elimina fotos ni documentos personales, solo datos que el propio sistema considera seguros de borrar.

    Elimina las aplicaciones que ya no necesitas

    Las apps ocupan más espacio de lo que parece, ya que algunas pesan varios gigas entre datos, caché y archivos internos. Para revisarlas, basta con entrar en Ajustes > Aplicaciones o acceder desde el propio panel de almacenamiento.

    El primer paso es ordenarlas por tamaño. Esto permite identificar apps que apenas se usan y que consumen una cantidad desproporcionada de memoria. Android muestra cuándo se utilizó cada app por última vez, lo que facilita decidir si merece la pena conservarla.

    Al desinstalar una app, el sistema elimina sus datos internos y libera espacio de inmediato. En aplicaciones que se quieren mantener, borrar la caché puede recuperar cientos de megabytes sin afectar a la información personal.

    Mueve archivos grandes a una tarjeta SD

    Muchos móviles Android siguen permitiendo ampliar el almacenamiento mediante una tarjeta SD, es una solución sencilla para liberar espacio sin borrar nada. El proceso consiste en mover fotos, vídeos y documentos desde la memoria interna a la tarjeta externa.

    El gestor de archivos del sistema permite hacerlo sin complicaciones. Basta con abrir la carpeta correspondiente, seleccionar los archivos grandes y elegir la opción de moverlos a la tarjeta microSD.

    Algunos modelos permiten configurar la cámara o ciertas aplicaciones para guardar directamente en la tarjeta externa. Esto evita que la memoria interna vuelva a saturarse y mantiene el dispositivo funcionando con fluidez.

    Liberar espacio en un móvil Android no exige borrar contenido valioso ni recurrir a herramientas externas. El sistema ofrece opciones para identificar archivos pesados, eliminar apps innecesarias y trasladar documentos a una tarjeta SD.

    Con estos tres métodos, cualquier usuario puede recuperar varios gigas y mantener el dispositivo en buen estado durante más tiempo. La clave está en revisar el almacenamiento y adoptar hábitos que eviten que el móvil vuelva a llenarse.

    En un ecosistema donde las apps crecen y los archivos pesan cada vez más, entender cómo gestionar el espacio se convierte en una habilidad esencial para aprovechar al máximo cualquier móvil Android.

     

  • Este pequeño dron acaba de batir el récord del mundo de velocidad: de Madrid a Barcelona en 40 minutos

    Este pequeño dron acaba de batir el récord del mundo de velocidad: de Madrid a Barcelona en 40 minutos

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    Dos ingenieros han batido en YouTube el récord del mundo de velocidad de un dron, alcanzando la increíble cifra de 730 Km/h. De Madrid a Barcelona la distancia en línea recta es de 505 Kilómetros, un recorrido que no se puede hacer por tierra, pero si por el aire. Este dron BlackBird recorrería la distancia en unos 40 minutos. Si las baterías aguantasen, claro…

    Lo más increíble de todo es que no se trata de un dron de gran tamaño equipado con propulsores de combustible. Blackbird es un dron eléctrico que se puede llevar en una mano.

    Para que te hagas una idea, un coche de Fórmula 1 corre a un máximo de 397 Km/h, y los coches dragters de combustible más rápidos del mundo, a 552 Km/h. Este dron ha llegado a 730 Km/h, cerca de un avión de pasajeros, que supera los 900 Km/h. ¿Cuál es su secreto?

    Aspas de dientes de sierra y una inclinación secreta

    Resulta asombroso que un pequeño dron de apenas 40 centímetros de largo pueda alcanzar semejante velocidad. Pero no es un dron cualquiera. Ha sido diseñado desde cero para batir el récord, y ha costado varios intentos.

    Sus creadores, Aidan y Ben, ya alcanzaron los 626 Km/h el pasado diciembre, aún lejos del récord en aquel momento. Cinco meses después lo han vuelto a intentar con dos mejoras que han sido clave.

    La primera son unas aspas de fibra de carbono, creadas a mano, con una silueta en forma de dientes de sierra. Estos dientes serrados generan vórtices en la superficie de la pala, lo que ayuda a evitar que el aire se desplace lateralmente, fluyendo directamente hacia atrás desde su borde de salida para impulsar el dron hacia delante. Otro beneficio es que estabilizan una fina capa de aire que reduce la resistencia, llamada capa límite.

    La otra innovación es que las aspas están más inclinadas en la dirección del vuelo, con un ángulo de paso que es un secreto. Esta inclinación hace que las hélices queden más paralelas al flujo de aire, permitiendo un gran rendimiento a altas velocidades.

    Con el dron Blackbird listo, una primera prueba acabó en accidente. Pero tenían otro de repuesto, aunque con baterías solo para dos intentos.

    El día de la prueba había mucho viento, así que decidieron hacer un test con el viento a favor, y otro con el viento en contra.

    En el primero batieron el récord del mundo de velocidad, con 730 Km/h, tal como puedes ver en la foto anterior. En el vuelo con viento en contra llegaron a 640 Km/h. La velocidad media en los dos vuelos se queda en 685 Km/h.

    El récord está verificado por las anotaciones del GPS y la telemetría de la cámara, aunque no es un récord oficial al no haber ninguna autoridad certificadora. Pero es no le quita mérito, más aún siendo un equipo amateur.

    Aunque la marca aún está lejos, no tardaremos mucho en ver un dron no militar volando a 1.000 Km/h. Tiempo al tiempo…

     

  • Cada vez más gente vuelve al reloj despertador: los psicólogos dan tres razones para no usar el móvil como alarma

    Cada vez más gente vuelve al reloj despertador: los psicólogos dan tres razones para no usar el móvil como alarma

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    La saturación por lo digital está haciendo que la gente vuelva a las cámaras de fotos, a los libros, o a alquilar películas. También el reloj despertador está volviendo a la mesilla de noche. Y no es por una cuestión de nostalgia o rechazo al móvil. Los psicólogos lo aconsejan.

    La mayoría de la gente usa la alarma del móvil o el smartwatch para despertarse por las mañanas. Es algo normal y, hasta cierto punto natural: usamos el móvil todo el día, se ha convertido en algo inseparable, y puesto que viene con reloj con alarma incorporado… ¿Por qué no usarlo como despertador?

    Desde el punto de vista de la salud, psicólogos y expertos recomiendan sacar el móvil de la habitación, y recuperar el viejo reloj despertador que tenemos abandonado en un cajón o armario, según cuenta BGR.

    El despertador, sin pantallas ni avisos

    Cuando te vas a dormir, si usas el móvil como despertador… no dejas de usar el móvil. Para poner la hora, activar la alarma, o mirar qué hora es si te despiertas en mitad de la noche, no dejas de utilizar el smartphone. Hay un doble efecto perjudicial aquí.

    Por una lado, no desconectas del móvil, porque incluso por la noche, estás utilizándolo. Es una decisión que favorece la adicción y la dependencia del dispositivo.

    Se sabe que el cerebro necesita separar el día de la noche para regular los ciclos del sueño, y una forma de ayudarle, es dejando el smartphone fuera de la habitación durante la noche. El cerebro capta la idea: el móvil se usa de día, no por la noche.

    Por otro lado, la luz azul que emite la pantalla, interfiere con la segregación de melatonina, que afecta a sueño. Y aunque muchos smartphones nuevos ya no tienen luz azul, sigue siendo una pantalla que emite luz a los ojos, desvelándote.

    Finalmente, dejar el móvil en la mesilla, incluso con las notificaciones apagadas, genera una sensación de alerta, de estar preparado por si suena, que interfiere con la capacidad de coinciliar el sueño, o de volver a dormirte si te desvelas.

    Desde un punto de vista de la salud, la decisión está clara. Cuando te vayas a dormir, déja el smartphone cargando en otra sala, y usa un clásico reloj despertador. Tu salud y tu descanso te lo agradecerán.

     

  • Por qué cada vez más webs te piden demostrar que no eres un robot: este profesor universitario nos da la respuesta

    Por qué cada vez más webs te piden demostrar que no eres un robot: este profesor universitario nos da la respuesta

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    En los últimos tiempos, la navegación por páginas web se ve constantemente interrumpida por captchas con mensajes del tipo: “¿Eres un robot?”. La causa, como seguramente habrás adivinado, es la inteligencia artificial.

    Los captcha, los molestos métodos para demostrar que eres un humano y no un robot, antes de entrar en una web, se han mulplicado estos meses en una Internet en donde ya hay más bots que humanos.

    Esta situación empeora si además usas una VPN, porque en estos tiempos de acoso a la privacidad, si usas una VPN eres sospechoso de algo. Aunque la única razón de que pagues por una, es que no te rastreen. Muchas webs activan un captcha cuando detectan una VPN.

    Los bots de IA se comen el tráfico de las webs

    Los captcha y los bots de Internet existen desde hace muchos años, pero tras el estreno de ChatGPT y sus infinitos clones, se han multiplicado.

    Los bots de IA se dedican a recopilar todo el contenido de una web, sin permiso, para entrenar a la inteligencia artificial generativa.

    Según cuenta Yang Xiang, Profesor de Informática de la Universidad Tecnológica de Swinburne (Australia), en The Conversation, esto provoca dos grandes problemas.

    En primer lugar, hay webs que no quieren que su contenido se use para entrenar a la IA, pero los bots de IA entran y se lo llevan sin más. Muchas páginas contratan un ancho de banda limitado, y si los bots descargan su contenido consumen ese ancho de banda, obligándolas a pagar por más caudal, o a cerrar la web hasta final de mes, en donde se reseetea el uso de datos.

    Después hay webs que sí permiten la recopilación de su contenido, pero son tan populares que miles de bots impiden su uso por los humanos. Es el caso de la Wikipedia, que ha tenido problemas de velocidad porque hay más bots que humanos descargando la Wikipedia entera. Además tiene un gasto adicional de docenas de miles de euros al mes en luz, porque los bots hacen trabajar a sus servidores.

    Por eso muchas webs han contratado a Cloudflare para que active un captcha que te pregunta: “¿Eres un robot?”, y pide que toques en una casilla. Seguro que lo has visto.

    El problema es que alguna IA ha conseguido superarlo pulsando en sitios al azar, por eso a menudo también aparece otro en donde tienes que pinchar en todos los autobuses, escaleras, pasos de cebra o boca de riego que aparece en pantalla. Un sistema que también ha sido superado…

    Es una lucha en donde las webs tienen todas las de perder, porque la IA es cada vez más lista y poco a poco acaba venciendo a todos los captcha.