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  • Google quiere que te lo pienses dos veces antes de cancelar las suscripciones en la Play Store

    Google quiere que te lo pienses dos veces antes de cancelar las suscripciones en la Play Store

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    Google está preparando un cambio importante en la gestión de suscripciones dentro de la Play Store que puede alterar la forma en la que millones de usuarios cancelan servicios en Android.

    La novedad no elimina la opción de darse de baja, pero sí introduce un paso adicional: antes de confirmar la cancelación, el sistema podrá mostrar alternativas más baratas o planes reducidos ofrecidos por el propio desarrollador.

    En la práctica, esto significa que cuando un usuario intente cancelar una suscripción, no verá únicamente el clásico “cancelar” o “mantener”, sino también opciones intermedias como versiones más económicas del servicio.

    Google ha explicado que esta función forma parte de una nueva API de gestión de suscripciones que permitirá a los desarrolladores modificar planes directamente dentro de sus aplicaciones. El objetivo es reducir las cancelaciones totales y fomentar que los usuarios permanezcan en el ecosistema de pago, aunque sea en niveles inferiores.

    Desde el punto de vista del usuario, la compañía asegura que el proceso seguirá siendo claro y accesible, sin bloqueos ni pasos obligatorios adicionales. Sin embargo, el simple hecho de introducir ofertas en el momento de cancelar ya supone un cambio importante en la experiencia de uso.

    Este movimiento encaja con una tendencia cada vez más común en plataformas digitales y es la de priorizar la retención de usuarios frente a la pérdida directa de suscriptores, especialmente en servicios bajo modelo de pago recurrente.

    Junto a este cambio, Google también está ampliando otras funciones de la Play Store, como recomendaciones de apps integradas en Gemini y nuevas herramientas de descubrimiento dentro de su ecosistema.

     

  • Bjarne Stroustrup, el palo del creador C++: «Solo hay dos tipos de lenguajes de programación: aquellos de los que la gente se queja y los que nadie usa»

    Bjarne Stroustrup, el palo del creador C++: «Solo hay dos tipos de lenguajes de programación: aquellos de los que la gente se queja y los que nadie usa»

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    Bjarne Stroustrup vuelve a hablar sobre el tema de los mejores lenguajes de programación. Habiendo tantos ecosistemas como Python, JavaScript, Ruby y demás, es normal preguntarse cuál elegir, pero el creador de C++ lo tiene claro.

    Con el crecimiento de la integración de la inteligencia artificial y las bibliotecas modernas que hacen que el trabajo de desarrollo sea cada vez más rápido y sencillo, el científico de la computación danés afirma que en realidad la complejidad no solo es inevitable, sino necesaria.

    Todo gira alrededor de lo que se requiere en cuanto a nivel de control en programación y por eso es que en la ingeniería de software prácticamente la industria se divide en dos categorías de lenguajes principales.

    La complejidad en lenguajes industriales define dos tipos principales

    Stroustrup no solo ha sido uno de los expertos clave en la evolución de la programación, sino que también ha otorgado información relevante para las nuevas generaciones de profesionales de ingeniería en software.

    En diversas entrevistas o comunicados oficiales ha dejado claro cosas como que es imposible aprender a programar por internet o que no seas «demasiado listo» si quieres lograr éxito en la industria.

    Existen demasiados puntos importantes que los desarrolladores consideran al escuchar frases del famoso científico de la computación, además de otros especialistas que concuerdan con su forma de pensar.

    En todo esto, entra el tema de que “solo hay dos tipos de lenguajes de programación: aquellos de los que la gente se queja y aquellos que nadie usa”, un detalle que hace reflexionar sobre el funcionamiento actual de la tecnología.

    Para entenderlo mejor, desde su blog oficial, en las FAQs comparte que C++ no es el lenguaje de programación más grande de todos, especialmente cuando es comparado con C# o Java, pero sigue siendo percibido como de «alta complejidad».

    El objetivo principal de crear este ecosistema era que fuera más simple y tuviera una superficie técnica extensa por su versatilidad. De esta manera, se ha convertido en una opción perfecta para sistemas a gran escala, sobre todo porque funciona más para resolver inconvenientes en la actualidad que hace tres décadas, pero se sigue percibiendo como «complicado».

    En cambio, los lenguajes modernos que son considerados como «fáciles» no incorporan esas mismas capacidades porque su dependencia de bibliotecas externas y entornos pesados los hace de cierta forma complejos, siendo hasta menos eficientes y flexibles que el propio C++.

    De aquí es que surgen los dos tipos de categorías, aquellos que son una queja constante por ser exitosos, muy usados y con larga vida en la industria (como C++, Java o Python), pero los ideales para trabajos masivos, confiables y estables.

    La otra es de los que nadie se queja o usa, considerados como «perfectos» y «prácticos» por su simplicidad, pero se posicionan en las secciones de académicos o experimentales.

    Stroustrup enfatiza que cualquiera que sea suficientemente poderoso, inevitablemente generará quejas, pero ambas son buenas opciones si se utilizan en las situaciones adecuadas. Entonces, «la perfección es enemiga de la utilidad», concluye en los datos compartidos.

     

  • Una nueva tecnología permitiría a los teléfonos móviles «ver detrás de las paredes»

    Una nueva tecnología permitiría a los teléfonos móviles «ver detrás de las paredes»

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    Los móviles modernos ya integran tecnologías avanzadas como cámaras de alta resolución, procesadores de inteligencia artificial y, en los modelos más avanzados, sensores LiDAR. Ahora, una nueva investigación sugiere que esta tecnología podría ir mucho más allá de lo que hace actualmente.

    Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha desarrollado un algoritmo capaz de permitir que el LiDAR de un teléfono detecte objetos que están fuera de su línea de visión directa, es decir, incluso ocultos detrás de esquinas u obstáculos. El estudio ha sido publicado en la revista Nature.

    Hasta ahora, el LiDAR en dispositivos de consumo se utiliza principalmente para medir distancias y crear mapas tridimensionales del entorno, lo que resulta útil en aplicaciones de realidad aumentada o fotografía avanzada. Sin embargo, su capacidad está limitada a lo que el sensor puede ver directamente.

    La gran innovación de este trabajo está en el procesamiento de la luz. En lugar de ignorar las señales muy débiles que rebotan en superficies como paredes o suelos, el nuevo algoritmo las recopila a lo largo de múltiples capturas. Al combinar esos datos desde distintos ángulos, el sistema es capaz de reconstruir la forma y el movimiento de objetos ocultos.

    Para comprobar su eficacia, los investigadores utilizaron un sensor LiDAR de bajo coste y realizaron pruebas con objetos situados detrás de paredes o paneles. A pesar de no estar en línea de visión, el sistema consiguió detectar su movimiento y generar reconstrucciones tridimensionales aproximadas en tiempo real.

    Esto abre la puerta a posibles aplicaciones en robótica, dispositivos portátiles e incluso futuros smartphones capaces de analizar entornos de forma mucho más avanzada de lo que es posible hoy en día.

    Sin embargo, la tecnología aún está en fase experimental. Actualmente funciona mejor cuando el sistema puede estimar la forma del objeto que está rastreando, por lo que el siguiente paso será mejorar su capacidad para trabajar con formas desconocidas o cambiantes.

     

  • El botón del microondas que siempre pulsas por error: para qué sirve realmente la función que casi nadie usa en España

    El botón del microondas que siempre pulsas por error: para qué sirve realmente la función que casi nadie usa en España

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    La mayoría de las personas utiliza el microondas siempre con la máxima potencia, pero el problema es que esta costumbre suele ser la razón por la que muchos alimentos quedan secos, demasiado calientes por fuera o incluso fríos en el centro.

    Por ello, el botón de potencia, uno de los más ignorados del electrodoméstico, está precisamente diseñado para evitarlo.

    Aunque muchos creen que solo sirve para calentar, la función real del microondas es mucho más útil. Ya que cambiar la potencia modifica la forma en la que el dispositivo trabaja y permite adaptar el calentamiento al tipo de comida.

    El error más habitual al usar el microondas

    En la mayoría de hogares, el microondas funciona prácticamente como un botón automático: abrir, meter el plato y pulsar máxima potencia. Es rápido y cómodo, pero no siempre es la mejor opción.

    El problema es que no todos los alimentos necesitan la misma intensidad. Un plato preparado, una sopa, carne congelada o un trozo de chocolate reaccionan de manera distinta al calor. Y cuando todo se calienta al máximo, el resultado suele ser irregular.

    Cabe señalar que es una situación muy común, ya que la comida parece arder por fuera mientras el interior sigue frío. También ocurre con alimentos que pierden textura y humedad después de unos segundos de más.

    Para qué sirve realmente la función de potencia

    Es importante mencionar que la potencia del microondas no funciona igual que la temperatura en un horno convencional, ya que no se trata simplemente de «más calor» o «menos calor».

    Cuando el aparato trabaja al 100 %, emite ondas de forma continua. En cambio, al reducir la potencia, el microondas alterna pequeños intervalos de funcionamiento y pausa. Ese sistema hace que el calentamiento sea más gradual y uniforme.

    Por eso los niveles bajos son importantes debido a que permiten que el calor llegue al interior del alimento sin castigar tanto la parte exterior. Además, en productos delicados, la diferencia es evidente.

    Reducir la potencia también ayuda a controlar mejor procesos como la descongelación. A máxima intensidad, muchos alimentos empiezan a cocinarse por fuera mientras siguen congelados en el centro. Con una potencia baja, el cambio es más progresivo.

    Cómo usar correctamente cada nivel

    Cabe señalar que la potencia alta sigue siendo útil, pero para tareas concretas. Por ejemplo, esta función funciona bien con líquidos, sopas o platos preparados que necesitan un calentamiento rápido y homogéneo.

    Por otro lado, la potencia media suele ser la más recomendable para recalentar comida ya cocinada, ya que evita que la superficie se reseque demasiado rápido y mejora el resultado final.

    Los niveles bajos son los más desconocidos y también los más desaprovechados. Son especialmente útiles para descongelar carne, pescado o pan sin alterar su textura.

    También sirven para alimentos sensibles al calor, como mantequilla o chocolate, que pueden quemarse en segundos a máxima potencia.

    En muchos casos, usar menos potencia en el microondas durante algo más de tiempo ofrece mejores resultados que calentar todo al máximo durante unos segundos.

    Un botón ignorado que cambia el resultado de la comida

    El botón de potencia suele pasar desapercibido porque el microondas se ha convertido en un electrodoméstico asociado a la rapidez. Sin embargo, esa función es la que realmente permite controlar cómo se calientan los alimentos.

    La diferencia no está solo en cocinar más despacio, sino que está en conservar mejor la textura, evitar sobrecalentamientos y conseguir un calentamiento más uniforme. Algo especialmente importante en un aparato que se utiliza a diario en millones de hogares.

    Entender cómo funciona la potencia del microondas no requiere conocimientos, basta con abandonar la costumbre de usar siempre el máximo nivel y adaptar el aparato a cada tipo de comida.

     

  • Los creadores de RPCS3, el emulador para PS3, se cansan de la IA : «Aprendan a programar y dejen un legado útil para la humanidad en lugar de vender basura»

    Los creadores de RPCS3, el emulador para PS3, se cansan de la IA : «Aprendan a programar y dejen un legado útil para la humanidad en lugar de vender basura»

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    Los mejores emuladores están regresando al ruedo o actualizándose para adaptarse a las nuevas tecnologías. Uno de los que ha recuperado a su comunidad es Super ZSNES, que ha destacado por agregar filtros de dibujo interno y mejoras de rendimiento.

    A diferencia de ese proyecto, la mayoría está usando IA en las funciones principales o el proceso conocido como «vibe coding», pero no todos los equipos están satisfechos con este nuevo paradigma, incluyendo los desarrolladores de RPCS3.

    Si has buscado un emulador de PlayStation 3 para PC, probablemente has terminado usando este por la calidad y eficiencia en recursos que brinda. ¿Por qué está llamando la atención del sector? El equipo ha prohibido el envío de código generado por agentes autónomos de IA.

    Es decir, no se aceptan modelos de OpenAI, Anthropic, Google DeepMind, Meta o Microsoft. Lejos de ayudar, las contribuciones de estas herramientas se convierten en un obstáculo para la evolución de estos proyectos y los programadores explican por qué es suficiente como para aplicar esta estricta regla.

    RPCS3 endurece sus reglas: menos IA automática, más responsabilidad humana

    No hay que ser un genio para entender que la calidad del código y la responsabilidad individual son cruciales en proyectos tan complejos como lo son los emuladores. Cada parte del proceso es crucial para lograr una optimización técnica adecuada a nivel general.

    El uso de IA generativa en estos equipos para usar automatización del desarrollo solo compromete la estabilidad del programa. Justamente por esto es que el equipo detrás de RPCS3, el popular emulador de PlayStation 3 de código abierto, ha decidido alzar la voz con una postura contundente.

    La polémica que está llegando a comunidades como GitHub se debe a que este tipo de tecnologías está siendo excluida. Las pull requests de bots o el uso directo de código generado por ChatGPT, Claude o Copilot significa un problema y no una solución, como muchos creen.

    Según comunican oficialmente los desarrolladores, el objetivo es frenar el volumen de contribuciones que no tengan supervisión real para establecer límites e impedir que en el futuro sea un inconveniente mayor.

    «Aprende a depurar, codificar y dejar algo útil para la humanidad cuando ya no estés, en lugar de vender basura», es lo que indica el siguiente texto.

    De hecho, el debate se está extendiendo a todas las redes sociales del equipo, pero indican que aquellos que están «furiosos» simplemente están siendo bloqueados, pues la decisión ha sido tomada.

    En realidad, se determina que se puede usar la IA como una herramienta de apoyo supervisada, pero no que se encargue de todo el código como muchos están haciendo, porque la responsabilidad recae sobre los desarrolladores.

    Neowin agrega que las nuevas reglas incluyen «comentarios, descripciones y código», los cuales deben ser creados por colaboradores humanos.

    Si usas IA, entonces tienes que indicar las partes que fueron generadas por la herramienta y el prompt utilizado. De lo contrario, la propuesta es eliminada por completo.

    El filtro ha sido creado también porque durante los últimos meses, el incremento de estos agentes autónomos ha sido exponencial y han comprobado que muchas de las cosas que están haciendo los participantes es «basura».

    La mayoría de los trabajos hechos con inteligencia artificial terminan siendo código no probado, mal estructurado o irrelevante, como si solo lo generaran con una indicación sin revisarlo y lo envían sin más.

    Con el tiempo, se ha convertido en un consumo de tiempo innecesario para los mantenedores e incluso han llegado a ser el origen de errores en las funcionalidades del emulador.

    A partir de ahora, cualquiera que incumpla con estas directrices, será expulsado por completo del repositorio. De igual manera, hay que destacar que RPCS3 no es anti-IA, sino pro-conocimiento. El equipo afirma que es una tecnología que puede ser útil, pero no puede sustituir el 100% del trabajo.

     

  • WhatsApp te permitirá saber quién está online en tiempo real con esta nueva función

    WhatsApp te permitirá saber quién está online en tiempo real con esta nueva función

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    WhatsApp está trabajando en una nueva función que permitirá a los usuarios ver qué contactos están conectados en ese momento, sin necesidad de abrir cada chat de forma individual. Esta novedad todavía está en desarrollo y se espera que llegue en una futura actualización de la aplicación tanto en Android como en iOS.

    La función se integrará dentro de un nuevo apartado llamado hub de contactos, diseñado para mostrar de forma más rápida y organizada la disponibilidad de los usuarios. En lugar de tener que entrar en cada conversación para comprobar si alguien está “en línea”, los usuarios podrán ver esta información desde una sección centralizada.

    Actualmente, WhatsApp ya permite ver el estado “en línea” o la última conexión dentro de cada chat individual, siempre que la configuración de privacidad del contacto lo permita. Sin embargo, este sistema puede resultar lento cuando se quiere comprobar la disponibilidad de varias personas al mismo tiempo.

    Con el nuevo sistema, WhatsApp mostrará primero los contactos favoritos del usuario para facilitar el acceso rápido a las conversaciones más frecuentes. Justo debajo aparecerá una lista de contactos recientemente activos, donde los que estén conectados en ese momento se destacarán con un indicador visual, como un punto verde en su perfil.

    Además, el hub permitirá buscar contactos, añadir nuevos números manualmente o mediante código QR, y gestionar la lista de favoritos directamente desde esta sección. También habrá opciones de ordenación, por ejemplo, por nombre en lugar de por estado de actividad.

    La privacidad seguirá siendo un elemento clave. Los usuarios que hayan desactivado su estado “en línea” o la información de última conexión no aparecerán en esta lista. De esta forma, WhatsApp mantiene el control de visibilidad en manos del usuario, respetando sus ajustes de privacidad.

    Por ahora, la función sigue en fase de desarrollo y no está disponible ni siquiera en versiones beta. WhatsApp planea ir introduciéndola progresivamente en futuras actualizaciones una vez esté lista para pruebas con usuarios.

     

  • No es el cargador, es el cable: cómo detectar un cable «fake» que está calentando tu móvil peligrosamente

    No es el cargador, es el cable: cómo detectar un cable «fake» que está calentando tu móvil peligrosamente

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    Cuando las personas ponen a cargar el móvil y este empieza a calentarse mientras carga, la mayoría piensa automáticamente que es por culpa del cargador, la batería o incluso un fallo interno del teléfono.

    Sin embargo, en muchos casos el verdadero responsable es mucho más pequeño y aparentemente insignificante: el cable USB.

    Durante años, los cables se consideraron simples accesorios donde, si encajaban en el puerto y cargaban el dispositivo, parecían cumplir su función.

    El problema es que la llegada de la carga rápida y las altas potencias ha cambiado las reglas. Hoy, un mal cable no solo ralentiza la carga, también puede generar calor excesivo, degradar la batería y reducir la vida útil del móvil mucho antes de lo esperado.

    ¿Por qué un cable puede calentar tanto el móvil?

    Aunque por fuera parezcan idénticos, los cables USB esconden enormes diferencias internas. Los modelos baratos o falsificados suelen utilizar cobre de peor calidad, conexiones deficientes y materiales poco preparados para soportar grandes cantidades de energía.

    Cuando la electricidad circula por un cable mal construido, aparece más resistencia eléctrica, donde parte de esa energía se pierde durante el trayecto y termina transformándose en calor. Aquí empieza el problema.

    Con la expansión de sistemas de carga rápida capaces de mover decenas de vatios, esa mala gestión energética ya no es un detalle menor, por lo que un cable defectuoso puede convertirse en un auténtico cuello de botella que obliga al móvil y al cargador a trabajar bajo estrés constante.

    Precisamente por eso existen varias maneras de detectar un cable «fake» o de baja calidad antes de que termine provocando sobrecalentamiento, fallos de carga o daños más serios en el dispositivo.

    El conector se mueve demasiado

    Uno de los primeros síntomas de un cable de baja calidad suele aparecer en los extremos. Si el conector entra demasiado flojo, baila dentro del puerto o se desconecta con pequeños movimientos, existe una alta probabilidad de que la transferencia energética sea inestable.

    Ese mal contacto genera pequeñas interrupciones eléctricas que aumentan temperatura y desgaste tanto en el cable como en el puerto del teléfono. Con el tiempo, también puede terminar dañando físicamente el conector USB del móvil.

    El cable quema al tocarlo

    Un ligero aumento de temperatura durante la carga rápida puede ser normal. Lo peligroso aparece cuando el cable se calienta demasiado al tacto o ciertas zonas alcanzan temperaturas claramente anormales.

    Eso suele indicar que los componentes internos no están soportando correctamente el flujo energético. En muchos cables baratos, el aislamiento es deficiente y los materiales internos son demasiado finos para manejar altas potencias durante largos periodos.

    Si además el calor aparece acompañado de olor extraño o cambios de color en el revestimiento, conviene dejar de usar el cable inmediatamente.

    La carga rápida deja de funcionar correctamente

    Muchos cables falsos prometen compatibilidad con carga rápida simplemente porque utilizan el mismo conector físico. Pero soportar realmente altas velocidades requiere componentes internos específicos y certificaciones concretas.

    Cuando un cable no puede manejar correctamente la potencia, el sistema reduce automáticamente la velocidad para proteger el dispositivo. El resultado es un móvil que tarda mucho más en cargar pese a utilizar un cargador potente.

    Del mismo modo, pueden aparecer fluctuaciones constantes: la carga rápida se activa y desaparece repetidamente o el porcentaje de batería avanza de forma irregular.

    El revestimiento parece demasiado barato

    Otro detalle importante está en el acabado exterior. Y es que los cables extremadamente rígidos, demasiado finos o fabricados con plásticos de mala calidad suelen esconder componentes internos deficientes.

    Muchos modelos baratos priorizan apariencia visual sobre seguridad real. Por fuera pueden imitar perfectamente un cable original, pero internamente utilizan menos protección térmica, peores conexiones y materiales diseñados para abaratar costes.

    No tiene certificación

    Las certificaciones importan mucho más de lo que parece y estándares como USB-IF garantizan que el cable ha sido probado para soportar determinadas velocidades y potencias de forma segura.

    Muchos cables falsificados omiten directamente cualquier referencia técnica o utilizan etiquetas confusas para aparentar compatibilidad avanzada sin cumplir realmente esos requisitos.

    Especialmente en USB-C, donde la carga rápida puede mover muchísima energía, la certificación ya no es un detalle secundario.

    ¿Qué consecuencias tiene usar cables no originales?

    El problema no se limita a cargar más lento, sino que el exceso de calor es uno de los grandes enemigos de las baterías modernas. Cuanto más trabaja un móvil bajo temperaturas elevadas, más rápido se degrada químicamente su capacidad interna.

    Un cable deficiente también puede provocar desconexiones constantes, errores de transferencia de datos y desgaste acelerado del puerto USB. En casos extremos, un fallo interno podría generar cortocircuitos o daños eléctricos más graves.

    Eso no significa que cualquier cable no oficial sea automáticamente peligroso. Existen fabricantes externos excelentes, por lo que el verdadero riesgo aparece con modelos extremadamente baratos, falsificados o sin controles mínimos de calidad.

    El error más común sigue siendo comprar por precio. Y es que los cables originales o certificados suelen incorporar mejores materiales, control térmico, así como sistemas de protección preparados específicamente para cada tecnología de carga.

    Además, están diseñados para trabajar correctamente con la potencia que necesita el dispositivo. Eso reduce estrés energético, mejora estabilidad y ayuda a conservar la batería durante más tiempo.

    En móviles modernos, donde la carga rápida mueve enormes cantidades de energía en pocos minutos, esa diferencia técnica resulta mucho más importante que hace unos años.

    La mayoría de usuarios sigue eligiendo cables únicamente por coste o apariencia externa, pero el problema es que dos modelos prácticamente idénticos pueden comportarse de forma completamente distinta en temperatura, estabilidad y seguridad.

    Y precisamente ahí está la paradoja, ya que muchas personas invierten cientos de euros en un smartphone de alta gama y luego utilizan el cable más barato que encuentran para alimentarlo diariamente.

    La carga rápida ha transformado por completo el papel de los cables USB, por lo que ya no son simples piezas intercambiables, sino componentes clave dentro de todo el sistema energético del móvil. Por eso el verdadero riesgo no siempre está en el cargador ni en la batería.

    A veces el problema es mucho más pequeño, mucho más barato y mucho más fácil de pasar por alto: un cable aparentemente normal que convierte cada carga en una fuente constante de calor, desgaste y deterioro silencioso para el teléfono.

     

  • Google revive los Chromecast con Google TV con la llegada sorpresa de Gemini

    Google revive los Chromecast con Google TV con la llegada sorpresa de Gemini

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    Google sigue expandiendo Gemini a prácticamente todos sus productos y ahora le ha llegado el turno a uno de sus dispositivos más populares. La compañía ha comenzado a activar su inteligencia artificial en los Chromecast con Google TV, algo que muchos usuarios llevaban esperando desde hace meses.

    Aunque Google ya había introducido Gemini en el Google TV Streamer durante el año pasado, todavía existían dudas sobre si los modelos más antiguos de Chromecast con Google TV acabarían recibiendo esta función.

    Según varios usuarios y pruebas realizadas recientemente, Gemini ya está apareciendo en algunos Chromecast con Google TV 4K. El despliegue parece haberse activado de forma silenciosa, ya que hace apenas unos días todavía no estaba disponible en muchos dispositivos compatibles.

    La información comenzó a circular después de que varios propietarios del Chromecast con Google TV 4K detectaran la presencia de Gemini en sus equipos. Uno de ellos indicó que la función apareció en un dispositivo con la versión de firmware UTTC.250917.004 y parche de seguridad de octubre de 2025.

    Por ahora, todo apunta a que la actualización está llegando únicamente al modelo 4K original del Chromecast con Google TV. En el caso de la versión HD, todavía no existen demasiados reportes que confirmen la llegada de Gemini, aunque eso no significa que Google haya descartado el soporte. Es posible que el despliegue esté siendo gradual o limitado a determinadas regiones.

    La llegada de Gemini supone un importante salto para estos dispositivos de streaming. Google quiere que su inteligencia artificial esté integrada en toda su plataforma de entretenimiento, ofreciendo recomendaciones más inteligentes, búsquedas mejoradas y nuevas formas de interactuar con el televisor mediante comandos naturales.

    Este movimiento también deja claro que Google no quiere abandonar sus antiguos Chromecast demasiado rápido. A pesar de haber lanzado nuevos dispositivos como el Google TV Streamer, la empresa sigue actualizando parte de su hardware anterior con funciones modernas impulsadas por inteligencia artificial.

     

  • Dicen que la IA va a quitarnos el trabajo, pero quizá nos estamos precipitando: el desastre de Starbucks y Pizza Hut

    Dicen que la IA va a quitarnos el trabajo, pero quizá nos estamos precipitando: el desastre de Starbucks y Pizza Hut

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    Imagina que contratas a un empleado para contar los productos que hay en el almacén, y avisar cuando se acaban. Fácil, ¿no? Eso hizo Starbucks con una inteligencia artificial para llevar el inventario de leche e ingredientes, pero se equivocaba al contar, o no lo hacía. A un empleado solo hay que despedirlo, esta IA ha costado millones de dólares.

    Con Pizza Hut el experimento ha ido aún peor, tras una denuncia por pérdidas de 100 millones de dólares.

    Los empresarios tienen prisa por deshacerse de sus empleados, pero parece que van a tener que esperar un poco más. De momento, en muchos casos la IA no da la talla.

    Los restaurantes de comida rápida, y su obsesión con la IA

    Hace nueve meses, Starbucks instaló en sus sistemas una IA de la compañía NomadGo, que se encargaría de gestionar el stock de leche e ingredientes para los diferentes cafés en las cafeterías de Estados Unidos.

    Mediante una tablet con cámara y un sistema LiDAR instalado en los estantes en donde se guardan estos ingredientes, la IA detecta cuándo se extrae uno, registrándolo. Avisa al encargado cuando el stock está bajo.

    Parece una tarea sencilla, pero… La agencia Reuters ha tenido acceso a un memorando interno de la compañía, que anuncia el “despido de la IA”.

    Al parecer, la IA no reconocía bien los ingredientes, confundiendo unos con otros, o no los contaba. Así que emitía falsos avisos de falta de stock, o se acababa un producto porque no había registrado su salida.

    No es la primera “pifia” de Starbucks con la IA. Desde hace un tiempo permite hacer pedidos por ChatGPT. Con la app se tarda segundos, con la IA de OpenAI minutos, porque ChatGPT se pone a alabar las excelencias del café, o tu buen gusto con la elección.

    Peor aún lo tiene Pizza Hut, que ha sido denunciada por sus propios franquiados. La compañía obligó a instalar una IA para llevar la cocina, pero Chaac Pizza Northeast, que gestiona 111 locales de Pizza Hut en la Costa Este de Estados Unidos, se queja de retrasos inaceptables en las entregas, por la mala gestión, que la han llevado a perder 100 millones de dólares.

    Cuando la IA no es necesaria

    La lista de desencuentros de la IA y los restaurantes de comida rápida, es interminable. Taco Bell tuvo que cancelar una IA para recoger pedidos, porque preparaba helados con bacon, o emitía facturas de miles de dólares. McDonalds hizo lo mismo, y los pedidos contenían docenas de sobres de ketchup, o montones de vasos de té sin venir a cuento. También le robaron los datos personales de 64 millones de aspirantes a empleados, porque una IA los había protegido con la contraseña 123456.

    Lo que me asombra de estos casos, es la fe ciega de estas multinacionales en una IA de primera generación que falla en las cosas más simples, lo vemos todos los días en las consultas sencillas que hacemos. Hasta cierto punto estos fallos son normales, porque aún estamos en la primera generación de la IA, aunque nos digan otra cosa. Lo que hacen estas empresas es poner a un niño en puestos de responsabilidad.

    Tampoco puedo entender por qué se usa la inteligencia artificial, en casos en donde no es necesario. ¿Por qué usar ChatGPT para pedir online un café, si una app con unos menús para elegir es suficiente, eficiente, y no se equivoca?

    El tiempo juega en contra de los trabajadores humanos, porque la IA mejora día a día. Pero por ahora, al menos ciertas profesiones están a salvo.

     

  • Te puedes gastar 80 euros en un cargador «premium» o comprar esta joya de IKEA por solo 12,99 euros: «Lo que hace la gente que entiende de tecnología»

    Te puedes gastar 80 euros en un cargador «premium» o comprar esta joya de IKEA por solo 12,99 euros: «Lo que hace la gente que entiende de tecnología»

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    Durante años, comprar un cargador barato era casi sinónimo de mala calidad, con modelos económicos que solían calentarse más, cargar peor y generar desconfianza frente a accesorios oficiales mucho más caros.

    Pero el mercado tecnológico ha cambiado tanto con el auge del USB-C y la carga rápida que esa diferencia ya no siempre es tan clara.

    Aquí es donde aparece el SJÖSS de IKEA, un cargador de 65 W que cuesta solo 12,99 euros y que se ha convertido en una de las recomendaciones más repetidas entre usuarios que buscan una solución potente, compacta y compatible con prácticamente todo.

    Un cargador barato que parece de gama alta

    Cabe señalar que el SJÖSS incorpora un puerto USB-C compatible con estándares modernos como Power Delivery y Quick Charge. Eso significa que puede adaptar automáticamente la potencia según el dispositivo conectado.

    En la práctica, el cargador sirve para móviles, tablets, auriculares, consolas portátiles e incluso algunos portátiles ligeros compatibles con USB-C. Y lo hace sin necesidad de configuraciones extra ni accesorios propietarios.

    Los 65 W de potencia son especialmente importantes porque superan ampliamente lo que necesita un smartphone normal. Eso permite utilizar un único cargador para casi toda la electrónica, algo que hace pocos años era mucho menos habitual.

    Además, el modelo que vende la tienda sueca mantiene un formato compacto y sencillo, muy alejado de la imagen clásica de cargador barato y voluminoso.

    ¿Por qué no tiene nada que envidiar a modelos premium?

    El gran cambio del mercado está en los estándares universales. Antes, muchas marcas utilizaban sistemas propios y obligaban a comprar accesorios específicos, pero ahora, USB-C ha unificado gran parte del ecosistema tecnológico.

    Eso ha reducido muchísimo las diferencias reales entre algunos cargadores premium y modelos más baratos bien diseñados. Para la mayoría de usuarios, lo importante es que el cargador tenga buena compatibilidad, gestione correctamente la energía, soporte carga rápida y mantenga estabilidad térmica.

    Y precisamente aquí es donde el SJÖSS cumple bien para el precio que tiene. Muchos cargadores premium siguen ofreciendo ventajas adicionales, como más puertos, tecnologías GaN o materiales más sofisticados. Pero en el uso cotidiano de un móvil o una tablet, la diferencia práctica no siempre justifica pagar seis o siete veces más.

    Uno de los aspectos más interesantes del SJÖSS es que no «empuja» constantemente 65 W al dispositivo, ya que el sistema negocia automáticamente la potencia necesaria con cada aparato conectado.

    Eso evita problemas de sobrecarga y hace que el cargador funcione de manera segura con dispositivos que necesitan menos energía. Precisamente por eso, cada vez más usuarios priorizan cargadores universales fiables frente a modelos oficiales extremadamente caros.

    El USB-C está cambiando completamente los accesorios

    Es importante mencionar que el éxito de este cargador de IKEA también refleja un cambio más amplio dentro de la tecnología de consumo. Los usuarios empiezan a cansarse de tener un cargador distinto para cada dispositivo y buscan soluciones únicas que sirvan para casi todo.

    Aquí es donde productos como el SJÖSS están ganando protagonismo. Porque demuestran que, gracias a los estándares modernos, ya no siempre hace falta gastar una fortuna para tener una experiencia de carga rápida, estable y compatible con la mayoría de dispositivos actuales.