Hay relojes deportivos que están pensados para salir a correr, registrar tus entrenamientos, sueño y tu día a día. El Garmin Fenix 9 Pro juega en otra liga. Es un reloj hecho para quien quiere tener cualquier dato que se te venga a la cabeza sobre su actividad, su recuperación, su salud y sus entrenamientos.
Y eso es precisamente lo primero que quiero comentar: me he encontrado con un reloj que parece no tener límite. Cuanto más entras en los menús y en la app, más cosas aparecen. Es el típico reloj con curva de aprendizaje (no porque sea complejo de usar, al contrario), sino porque puede aportarte tanto en tus sesiones de fuerza, running o incluso dando un simple paseo, que cada día descubres algo nuevo.
Eso sí, hay una parte que no se puede pasar por alto si hablamos de la élite de Garmin: cuesta alrededor de 1.200 euros. Es mucho dinero y hace que sea difícil recomendarlo a cualquiera. Para mí, el Fenix 9 Pro tiene más sentido si realmente vas a aprovechar sus funciones deportivas y quieres un reloj que puedas llevar durante muchísimos años.
Si solo quieres contar pasos, recibir notificaciones y salir a correr un par de veces por semana, probablemente estés pagando por muchas cosas que nunca vas a utilizar.
Características del Garmin Fenix 9 Pro
Diseño y pantalla: un reloj de élite que en 43 mm es mucho más cómodo
Hablamos de Garmin, así que difícilmente le vamos a sacar pegas a cómo está construido este reloj. La caja y el bisel son de titanio, lleva cristal de zafiro y los acabados te dejan claro que estás ante un reloj para durar muchos años.
No es especialmente ligero, pero los 62 gramos de esta versión de 43 mm hacen que usarlo durante el día sea muy cómodo (no tanto por la noche). Además, la correa de silicona se ajusta muy bien y no me ha molestado a la hora de correr o hacer ejercicio de fuerza y sudar.
Aquí creo que Garmin ha acertado con el tamaño. El Fenix tiene fama de ser un reloj grande, pero estos 43 mm hacen que sea bastante más fácil de llevar. En una muñeca pequeña como la mía queda mucho mejor proporcionado y, personalmente, creo que es una de las versiones que más sentido tienen para mujeres. Y a nivel estético, puedes llevarlo perfectamente en cualquier ocasión.
La pantalla es otro de sus puntos fuertes. Tenemos un panel AMOLED de 1,3 pulgadas con 416 × 416 píxeles y hasta 3.000 nits de brillo. Se ve muy bien, tiene unos colores muy buenos y la respuesta táctil es una maravilla.
Además, Garmin mantiene los botones físicos. Puede parecer una tontería, pero aquí es donde están esos pequeños detalles que hacen que ames la marca. Cuando estás corriendo, haciendo una ruta o tienes las manos mojadas, puedes controlar todas las funciones físicamente, lo que es mucho más cómodo.
Y luego está la resistencia. Tiene certificación 10 ATM y un sensor de profundidad que permite registrar inmersiones de hasta 40 metros. No es un reloj que tengas que tratar con cuidado por miedo a que un poco de agua o un entrenamiento con algún que otro golpe puedan estropearlo.
Mediciones y salud: es difícil encontrar algo que no haga
Si el diseño deja claro que estamos ante un reloj premium, es cuando empiezas a utilizarlo cuando realmente entiendes por qué Garmin lo ha colocado en esta gama.
El Fenix 9 Pro puede medir una cantidad enorme de parámetros. Tenemos frecuencia cardiaca continua, frecuencia en reposo, alertas de frecuencia cardiaca alta o baja, pulsioxímetro, respiración, estrés, Body Battery, temperatura de la piel, edad de fitness y un seguimiento bastante top del sueño.
Porque el Fenix 9 Pro no se limita a decirte cuántos pasos has dado o cuánto has dormido. Va recopilando información sobre tu actividad y tu descanso para intentar darte una visión más completa de cómo estás.
Esto también afecta directamente al entrenamiento. Garmin tiene funciones como Training Readiness y Training Status, que utilizan diferentes datos para ayudarte a entender cómo estás llevando la carga y si tu cuerpo está preparado para determinados entrenamientos.
Y después tenemos el GPS multibanda, que es otra de las funciones importantes para quienes corren o hacen actividades en exterior. El reloj puede utilizar GPS, GLONASS, Galileo, QZSS y BeiDou, además de SatIQ, para tener una buena precisión sin gastar batería.
Pero una de las funciones que más me ha gustado dentro de todo este apartado es Garmin Running Coach. Si tienes como objetivo preparar una carrera, puedes utilizar el sistema para establecer tu objetivo y tener a mano (y en el reloj) entrenamientos adaptados.
No se trata simplemente de seguir una tabla de entrenamiento cerrada. El reloj va teniendo en cuenta lo que haces cada día, tu evolución y los datos que va recopilando para ajustar las recomendaciones. Los entrenamientos pueden ir cambiando en función de cómo estás respondiendo.
Y esto es solo correr. El Fenix 9 Pro tiene de todo para prácticamente cualquier deporte que se te pueda ocurrir: ciclismo, natación, triatlón, fuerza, HIIT, yoga, Pilates, senderismo, deportes de equipo, deportes de invierno e incluso buceo.
Software y autonomía: tiene una enorme cantidad de funciones y una batería que parece no acabarse
Toda esta información termina en Garmin Connect, y aquí tengo sentimientos encontrados.
Por una parte, la aplicación es espectacular en cuanto a posibilidades. Hay una cantidad enorme de información y puedes ver cualquier dato sobre tu actividad, sueño, recuperación o entrenamientos.
Por otra, creo que Garmin podría hacerla bastante más visual y fácil de entender. Hay tantos datos que en algunos momentos es abrumadora. Si sabes lo que estás buscando, perfecto, pero si eres una persona que simplemente quiere ver de un vistazo cómo ha sido tu día, creo que se podría hacer más sencillo.
Aun así, una vez te acostumbras, la cantidad de información que te da es brutal. Y muchas de las funciones del propio reloj tienen sentido precisamente porque toda esa información se va acumulando con el paso de los días.
Pero si hay algo que me ha sorprendido de verdad es la batería. Garmin promete hasta 10 días de autonomía en modo smartwatch para esta versión de 43 mm. Dependiendo del modo de uso, varía, pero, en mi caso, y dándole un uso bastante intensivo por la mañana y por la tarde, me ha durado ocho/nueve días sin necesidad de apagarlo.
Y cuando toca cargarlo, tampoco hay que esperar demasiado. En algo más de una hora puede llegar al 100%, por lo que incluso si te quedas corto de batería, puedes darle un pequeño chute relativamente rápido.
¿Merece la pena el Garmin Fenix 9 Pro?
Después de probarlo, tengo claro que el Garmin Fenix 9 Pro es un reloj espectacular. La construcción, la pantalla, la autonomía, los sensores y la cantidad de funciones deportivas están a un nivel altísimo.
Pero también creo que hay que tener muy claro para quién está pensado. Si haces deporte de forma ocasional, probablemente no vas a aprovechar ni de lejos todo lo que ofrece. Y pagar alrededor de 1.200 euros para utilizar una pequeña parte de sus funciones no es lo más lógico.
En cambio, si entrenas con frecuencia, preparas carreras, practicas varios deportes o quieres tener controlada tu actividad, descanso y recuperación con muchísimo detalle, la cosa cambia.
Desde luego, este reloj me tiene enamorada también por su estética y tamaño. Esta versión de 43 mm mantiene prácticamente todo lo que espero de un Fenix, pero en un formato más cómodo para muñecas pequeñas. Es un reloj de élite, sí, pero también uno que puede estar contigo durante muchísimos años.