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  • 2026, el año del fin de los mandos a distancia para el televisor: ahora cualquiera que esté sentado frente al TV podrá cambiar de canal

    2026, el año del fin de los mandos a distancia para el televisor: ahora cualquiera que esté sentado frente al TV podrá cambiar de canal

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    El mando a distancia lleva décadas siendo un elemento imprescindible en cualquier salón, pero este año todo parece indicar que estará perdiendo su relevancia.

    Y es que la industria del entretenimiento avanza hacia un nuevo modelo de interacción donde este accesorio ya no será necesario.

    Según las tendencias actuales del mercado, 2026 se perfila como el año en el que las apps móviles y los comandos de voz, podrían sustituir definitivamente al mando de la Smart TV.

    El móvil como centro de mando universal

    El primer sustituto natural del control remoto es un dispositivo que ya llevamos siempre con nosotros, como lo es el teléfono. Por ello, fabricantes han desarrollado ecosistemas propios para trasladar el control a la pantalla táctil.

    Aplicaciones como Samsung SmartThings o la app oficial de Roku permiten gestionar todas las funciones del televisor directamente desde el smartphone o la tableta.

    Este cambio ofrece ventajas inmediatas, sobre todo porque ya no dependeremos de un único aparato que utiliza pilas y que debe estar siempre a mano.

    Además, la interfaz móvil facilita tareas que con un mando tradicional son tediosas, como introducir contraseñas o realizar búsquedas avanzadas, gracias al uso del teclado virtual del teléfono.

    Esto democratiza el acceso, donde cualquier persona que esté sentada frente al televisor y tenga la aplicación instalada puede cambiar de canal o ajustar el volumen, eliminando la necesidad de pasarse el mando a distancia.

    La voz y la Inteligencia Artificial como nuevo estándar

    Aunque las aplicaciones son útiles, los expertos del sector señalan que el futuro de la interacción no es táctil, sino verbal. El control por voz se está posicionando como la interfaz definitiva para el hogar inteligente.

    Gracias a la integración de la inteligencia artificial generativa y asistentes avanzados, como Gemini en Google Home, la comunicación con los dispositivos ha dejado de ser robótica para volverse mucho más natural.

    Es por esta razón que ya no es necesario memorizar comandos específicos, puesto que los sistemas actuales son capaces de entender el contexto y ejecutar órdenes complejas con una simple frase.

    Puedes pedir al televisor que busque un género concreto de películas, que encienda las luces o que cambie la fuente de entrada sin necesidad de navegar por menús. Esta eliminación de barreras hace que la tecnología sea más accesible y rápida para todo tipo de usuarios.

    El reto de la privacidad

    A pesar de la eficiencia del control por voz, esta tecnología plantea un reto importante en privacidad. Para que un asistente de voz funcione de manera fluida, los dispositivos suelen requerir que el micrófono esté activo o en modo de espera.

    Esto genera desconfianza en un sector de los usuarios, que prefieren renunciar a la comodidad de los comandos de voz para evitar que sus datos o conversaciones sean procesados por terceros.

    Por este motivo, muchas personas optan por desactivar estas funciones inteligentes, manteniendo el uso de métodos manuales, como las apps del mando desde el móvil.

    La evolución desde los botones físicos hacia lo digital sugiere que, en un futuro muy cercano, los mandos a distancia tradicionales quedarán obsoletos, superados por sistemas más directos y conectados.

     

  • He probado los Logitech G325 y, aunque no son premium, son un chollo calidad-precio

    He probado los Logitech G325 y, aunque no son premium, son un chollo calidad-precio

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    Hay algo que cada vez valoro más en unos auriculares gaming: que no me compliquen demasiado la vida. Que se conecten rápido, que no pesen, que suenen bien y que no me obliguen a gastarme medio sueldo. Después de probar los Logitech G325 durante varios días en PC y móvil, tengo bastante claro que Logitech ha apuntado justo ahí.

    En este rango de gama media-baja compiten modelos de todo tipo de marcas, al igual que ocurren con los móviles. Aquí hay para todos los gustos y algunos priorizan el sonido, otros la estética, otros la marca.

    Logitech aquí ha querido romper un poco con todo. Incluye lo que denominan tecnología Lightspeed junto con Bluetooth 5.2 en el mismo producto, con cambio rápido entre dispositivos. Sobre el papel suena bien. En la práctica, funciona mejor de lo que esperaba.

    Eso sí, cuando ves el precio, también sabes que no estás ante un producto premium. Y eso se nota en ciertos detalles. No es algo escandaloso, pero es cierto que son unos auriculares económicos bien hechos, no un capricho de gama alta.

    ¿Merecen la pena los Logitech G325? No son perfectos, pero, sin duda, es una de las opciones más equilibradas por debajo de los 100 euros ahora mismo.

    • Características de los Logitech G325
    • Diseño: ligeros, cómodos y sorprendentemente discretos
    • App y conectividad: Lightspeed + Bluetooth para un cambio instantáneo entre dispositivos
    • Calidad de sonido y autonomía: suenan mejor de lo que su precio deja entrever

    Logitech G325, análisis y opinión

    He probado los Logitech G325 y esta ha sido mi experiencia.

    Características de los Logitech G325

    Diseño: ligeros, cómodos y sorprendentemente discretos

    Lo primero que notas al ponértelos es el peso. Solo 212 gramos. Eso es poco, sobre todo si hablamos de unos auriculares inalámbricos gaming. Y se nota desde el minuto uno. No presionan en exceso, no cargan el cuello y no te dan esa sensación de tener algo excesivamente pesado en la cabeza después de un par de horas.

    Ahora bien, también es justo decirlo: los materiales no son premium. Se nota que estamos ante unos auriculares de menos de 80 euros. El plástico es correcto, resistente, pero no transmite ese tacto top de gamas superiores. No crujen ni dan sensación de fragilidad, pero tampoco provocan un efecto guau.

    Pero, sinceramente, tampoco hace falta mucho más en este rango. Cumplen. Son sólidos y no, no parecen de juguete.

    En cuanto a la estética, la verdad es que me han encantado. Aquí hablamos de algo bastante personal y es que ese aspecto puramente gaming me echa bastante para atrás si, por ejemplo, quiero salir a correr con ellos.

    No es el típico diseño exagerado con luces por todas partes y extravagantes logos. Son discretos y eso los hace más versátiles si quieres usarlos en otros ambientes. Además, no estar pendiente constantemente del cable para mí es clave.

    Las almohadillas son muy cómodas y la diadema flexible se adapta bien. Los he estado usando durante horas y la sensación es bastante buena, aunque, como cualquier auricular cerrado, en ambientes muy calurosos pueden ser algo molestos.

    En cuanto a los controles, poco se puede decir al respecto. Los controles integrados son simples, con botones físicos claros para encendido, cambio de conexión y volumen. Nada extraño.

    App y conectividad: Lightspeed + Bluetooth para un cambio instantáneo entre dispositivos

    Aquí está uno de los grandes aciertos de estos G325. Incorporan tecnología Lightspeed inalámbrica mediante dongle USB, que ofrece latencia mínima y conexión estable. En PC y consola la experiencia es inmediata. No he notado retrasos ni cortes.

    Pero además incluyen Bluetooth 5.2. Y esto cambia totalmente la versatilidad del producto. Puedes cambiar rápidamente entre PC, consola y móvil con solo pulsar un botón. Estás jugando en el ordenador, suena el móvil, cambias conexión y listo.

    De nuevo, matizar que están claramente destinados más para interior, y tiene lógica. Son auriculares gaming. No tienen cancelación activa avanzada pensada para la calle o transporte público. Aquí el enfoque es jugar o la típica videollamada.

    La integración con la app Logitech G permite ajustar aspectos bastante justos, cambiando entre diferentes modos de sonido que incluyen e incluso creando el tuyo propio. No es una app que vayas a usar cada día, pero sí un añadido si eres algo más tiquismiquis con el sonido.

    El micrófono, por su parte, es aceptable. No es lo mejor del mercado, pero, de nuevo, el precio es el precio. Eso sí, ten por seguro que tu voz va a escucharse de forma correcta y clara.

    Calidad de sonido y autonomía: suenan mejor de lo que su precio deja entrever

    El aspecto del sonido es algo que me sorprendió de forma muy positiva. Ofrecen audio de 24 bits y, sinceramente, suenan muy bien para lo que cuestan.

    Hay equilibrio. No es sonido premium, pero está claramente por encima de lo que esperaba en esta gama.

    Para música también funcionan bastante bien. Evidentemente, no sustituyen a unos auriculares con una cancelación de ruido total o especializados, pero para uso mixto gaming + música, cumplen con nota.

    En cuanto a autonomía, otro punto fuerte. Logitech promete más de 24 horas con una sola carga y, en mi experiencia, esa cifra es bastante realista. Durante varios días, con un uso de unas dos o tres horas de media, he podido aguantar sin cargarlos una semana entera.

    Con todo esto, después de probarlos en diferentes momentos de mi vida, creo que los Logitech G325 son una apuesta muy sensata para introducirse en este campo de los auriculares gaming. Una apuesta segura para los más jóvenes. No intentan competir con auriculares premium de más de 200 euros. No te ofrecen el cielo. Pero cumplen con todo lo que prometen.

     

  • Dos apagones de la nube AWS de Amazon los provocó código generado con IA: Amazon echa la culpa a los empleados

    Dos apagones de la nube AWS de Amazon los provocó código generado con IA: Amazon echa la culpa a los empleados

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    Tarde o temprano tenía que ocurrir. El vibe coding, el código de programación creado por la inteligencia artificial, no es perfecto, y Amazon lo ha comprobado en sus propias carnes, por partida doble. Su nube AWS se ha caído dos veces durante horas, por dos fallos en el código creado por la IA.

    Amazon asegura que la culpa es de un fallo humano de sus empleados, el error podría haber pasado igual sin usar IA. Pero algunos de los trabajadores que han hablado con Financial Times, de forma confidencial, insisten en que la IA fue demasiado lejos.

    “Las interrupciones fueron pequeñas, pero totalmente evitables. La empresa se ha fijado el objetivo de que el 80 % de sus desarrolladores utilicen la codificación asistida por IA al menos una vez a la semana”.

    Así fue el fallo de la IA con AWS

    Muchos programadores temen estar siendo utilizados como conejillos de Indias: entrenan a la IA y corrigen sus errores, y cuando mejore, serán despedidos.

    Según cuenta el medio, el primer incidente ocurrió a mediados de diciembre. Kiro, el agente de IA desarrollado por Amazon para programar, mientras estaba generando código, decidió borrarlo todo y empezar de cero. Esto provocó la caída de la nube AWS de forma parcial durante 13 horas, afectando principalmente a China.

    Sorprende el poder que ya tiene la IA para manipular elementos críticos de la nube de Amazon, pese a ser una IA de primera generación. Según Amazon, para que Kiro pueda hacer cambios, tiene que tener el permiso de un programador, que se lo había dado. Además descubrieron que este ingeniero tenía más permisos de los que le correspondían por su cargo. Por eso Amazon lo califica de fallo humano.

    Aunque sea así, este incidente deja al descubierto dos problemas del vibe coding. El primero, que la IA es imprevisible, no piensa como un humano. A ningún programador se le ocurría borrar todo, con la red en funcionamiento, y empezar de cero. El segundo, aunque un humano deba dar permiso a la IA para hacer cambios, con el tiempo puede asumir que la IA lo hace bien y darle permiso como una rutina, hasta que en un descuido, la IA se cargue algo.

    En el segundo incidente, un chatbot llamado Q Developer, que asiste a los ingenieros en la programación, provocó un fallo que ocasionó cortes en diferentes sistemas.

    Estos apagones de la nube AWS de Amazon provocados por código generado con IA, llegan apenas unas semanas después de que Amazon haya despedido a docenas de miles de empleados, debido a la reestructuración de la empresa “para afrontar los desafíos de la IA”.

     

  • Ucrania obligada a rehacer su defensa antidrones: “Llegarán a más de 1.000 por noche, es un desafío sin precedentes”

    Ucrania obligada a rehacer su defensa antidrones: “Llegarán a más de 1.000 por noche, es un desafío sin precedentes”

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    Las decisiones que ha estado tomando Vladímir Putin durante los últimos años ante la guerra con Ucrania parecen de una película de ciencia ficción.

    Por ejemplo, Rusia ha estado utilizando el Starlink de Elon Musk para poder desactivar las señales GPS y está comenzando a desplegar “tanques erizo” para neutralizar otras unidades.

    Eso no es todo, parece que el país euroasiático también está implementando nuevas tecnologías y experimentos que van más allá, tanto que está integrando chips en palomas para convertirlas en bio-drones.

    Tras el anuncio de los enjambres de 200 dispositivos autónomos de China, Rusia vuelve a destacar por sus numerosos despliegues de vehículos aéreos no tripulados.

    La amenaza ha crecido porque supera el récord de 800 drones por noche y el presidente de Ucrania ha tenido que tomar duras decisiones para adaptarse a la situación antes de que el número siga creciendo.

    Ucrania hace una reestructuración estratégica ante el “invierno de drones”

    La defensa de Ucrania está pasando por una metamorfosis sumamente importante debido a la situación preocupante actual ante la llegada de enjambres de más de 800 drones por noches que provienen de Rusia, conocido como “invierno de drones”.

    El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, ha anunciado oficialmente que está en discusiones con el Comandante en Jefe y el Ministro de Defensa para encontrar una solución a este problema.

    Según informa Adevarul, la nación ucraniana ha estado combatiendo de diversas maneras a los modelos Shahed con sus distintas estrategias antidrones. Sin embargo, para este 2026 las cosas se están complicando bastante porque no es suficiente la protección actual.

    “Se están produciendo muchos cambios en el funcionamiento de la defensa aérea. En algunas regiones, la forma en que trabajan los equipos está completamente reconstruida — interceptores, grupos de fuego móviles, todo el componente de defensa a pequeña escala”. — Zelensky.

    Los reportes indican que el objetivo principal de los ataques rusos es que se colapse la infraestructura civil y así tengan más formas de apoderarse del terreno. La idea es que la intercepción de drones sea más rápida y efectiva para que se evite esa situación.

    A pesar de que la defensa de la nación liderada por Zelensky ofrece aproximadamente 80% de éxito en la neutralización de estos dispositivos voladores, esa tasa tiene que aumentar significativamente.

    ¿Por qué? Los expertos advierten que aunque el récord actual es de 810 unidades desplegadas en una noche, Rusia está cada vez más cerca de alcanzar los 1.000.

    Al analizar el porcentaje de protección, el 20% serían unos 200 drones que quedarían activos. Sumando cada día, podría ser una verdadera catástrofe e incluso un “método derrochador” por lo costoso y complejo que es mantener estas barreras de misiles y aviones de combate, tal y como explica el investigador Marc DeVore.

    ¿Cómo van a mejorar la defensa antidrones?

    La misión es que se desarrollen y mejoren los sistemas radares como los modelos RADA, Giraffe o Poltavka. El uso de distintas tácticas es lo que podría hacer que aumente la capacidad y adaptación.

    El exingeniero de Antonov, Kostiantin Krivolap, sugiere que se generen más innovaciones y uso de drones interceptores, mientras que el coronel Viktor Kevliuk propone una “defensa centrada en la red” para que se detengan los enjambres de manera coordinada, similar a lo que está haciendo China con su Swarm.

    Todavía no se saben los detalles exactos, pero es seguro que Ucrania va a centrarse en actuar lo más rápido posible antes de que sea demasiado tarde.

     

  • Adiós a las bombillas LED, este nuevo tipo de iluminación es mucho más económico y eficiente

    Adiós a las bombillas LED, este nuevo tipo de iluminación es mucho más económico y eficiente

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    Desde hace un tiempo, en España y otras partes del mundo, los hogares han estado cambiando las bombillas tradicionales incandescentes y halógenas por luces LED.

    Son modernas, eficientes y de gran durabilidad o, bueno, eran las mejores en esos aspectos hasta que llegó la iluminación OLED, un estándar que está tomando cada vez más fuerza en el mercado y apunta a ser la próxima tecnología que dominará en los hogares del futuro.

    Aunque han pasado décadas de desarrollo de esta tecnología, en la actualidad se está llegando a un punto asequible y de alta calidad que poco a poco podría desplazar las bombillas LED que tanto se usan.

    LG y Phillips son algunas de las empresas más influyentes en este sector que están trayendo innovaciones interesantes. Este tipo de luz promete transformar la manera en la que se iluminan y diseñan los espacios, mientras que es beneficioso en cuanto al impacto ambiental.

    ¿Por qué la iluminación OLED supera a los LED tradicionales?

    Verdades y mentiras sobre las bombillas LED, hay muchas, y es que con el tiempo se han convertido en el reemplazo moderno de esas bombillas clásicas que escandilan o generan más calor, pero el diodo orgánico emisor de luz (OLED) significa un cambio en el paradigma importante.

    En sí, esto se ha estado desarrollando desde 1987, cuando Kodak trabajó en los primeros dispositivos con luz mediante materiales orgánicos.

    Desde entonces, poco a poco ha ido evolucionando hasta la actualidad, donde la mayoría de los smartphones modernos y Smart TV cuentan con pantallas OLED. Para su aplicación en la iluminación comenzó un poco tarde, pues en 2009 fue cuando Philips creó el primer panel con esta tecnología, llamado Lumiblade.

    Sabiendo su potencial, muchas empresas como LG, OLEDWorks y BASF han estado poniendo su esfuerzo para finalmente llegar a un producto beneficioso y asequible para la mayoría.

    ¿Por qué son el reemplazo ideal y una innovación grande? Pues es un salto evolutivo en eficiencia energética considerable, ya que pueden superar aproximadamente las 50.000 horas de uso sin degradación notable.

    Eso no es todo, plantean una solución a las molestias con una luz más suave y uniforme, una difuminación que se parece a una iluminación natural.

    Lo más interesante de todo es que realmente es sostenible porque no genera tantos residuos tras su fabricación como otros modelos y es una nueva manera de adaptar la tecnología o crear nuevos artículos, debido a que los paneles OLED pueden ser delgados, flexibles e incluso transparentes.

    Esto quiere decir que su versatilidad es tan amplia y su durabilidad tan extensa, que fácilmente se podría adaptar a techos, paredes, muebles, mesas, objetos curvos y más, superando así a las luces LED en varias de sus características.

    Nuevos campos y arquitectura: más allá de la iluminación clásica

    Este avance amplía las capacidades de fabricación y diseño de arquitectura y mobiliarios, por lo que no solo reemplazaría las bombillas LED al poder ser implementadas de una mejor manera en las superficies u objetos.

    Gracias a su flexibilidad y resistencia, permite que grandes compañías comiencen a ponerlo a prueba en electrodomésticos inteligentes, ventanas avanzadas iluminadas, automoción y moda o wearables.

    Lo mejor del OLED es que además de su eficiencia, es mucho más económico y eso es justo lo que podría hacer que poco a poco se convierta en el estándar preferido de los hogares.

     

  • Adiós discos duros y la “podredumbre de bits», este cuadro de vidrio puede almacenar 2 millones de datos 10.000 años

    Adiós discos duros y la “podredumbre de bits», este cuadro de vidrio puede almacenar 2 millones de datos 10.000 años

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    Los sistemas de almacenamiento de datos tienen un problema que pocos conocen: se deterioran con el tiempo.

    Cabe señalar que los discos duros donde se guardan hoy millones de datos tienen una vida útil de entre cinco y diez años y necesitan reemplazarse de forma continua para evitar que la información se pierda.

    Al final es un coste constante que afecta a muchas empresas, gobiernos, pero sobre todo a millones de archivos históricos de todo el mundo.

    Ante esta situación, Microsoft lleva años trabajando en una alternativa que rompe esa lógica desde la base.

    Project Silica propone almacenar datos dentro de placas de vidrio con una durabilidad estimada de más de 10.000 años. Sin mantenimiento y sin consumo energético.

    Qué puede guardar una placa de vidrio del tamaño de un posavasos

    De acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature, se menciona que la escala del sistema es lo primero que llama la atención.

    Y es que se trata de una placa de sílice fundida de aproximadamente 12 centímetros cuadrados y dos milímetros de grosor que tiene capacidad para almacenar 4.84 terabytes de información.

    Para hacernos una idea concreta es el equivalente a unos dos millones de libros impresos en un objeto más pequeño que un posavasos.

    El material es vidrio de borosilicato, el mismo que se usa en los utensilios de cocina Pyrex. Lo que cambia es lo que se hace con él, donde el vidrio es químicamente inerte, lo que significa que no reacciona con el entorno ni se degrada con el tiempo.

    Puede sobrevivir temperaturas de hasta 290 grados centígrados y estar en contacto con agua y pulsos electromagnéticos que destruirían cualquier disco duro convencional en cuestión de segundos.

    Qué puede guardar una placa de vidrio del tamaño de un posavasos

    El proceso de grabación utiliza un láser de femtosegundo que emite pulsos de luz extremadamente cortos y precisos. Cada pulso crea una modificación microscópica permanente dentro del material llamada vóxel.

    La diferencia fundamental con un CD o un DVD es que esos formatos almacenan datos únicamente en la superficie, mientras que Project Silica los codifica en cientos de capas a lo largo de todo el grosor de la placa, multiplicando así la capacidad de almacenamiento de forma exponencial.

    El proceso es eficiente, ya que dividiendo el haz en cuatro simultáneos, el sistema alcanza velocidades de grabación de casi 66 millones de bits por segundo.

    Para recuperar la información, un microscopio automatizado escanea las capas del vidrio y un sistema de aprendizaje automático interpreta los patrones visuales y los convierte de nuevo en datos digitales.

    Cabe señalar que no hay piezas móviles ni componentes que se desgasten con el uso, puesto que la tecnología no está pensada para el usuario doméstico ni para la oficina.

    Su destino son los grandes proveedores de servicios en la nube y los archivos nacionales que necesitan guardar información crítica durante décadas sin los costes operativos actuales.

    Sin embargo, hay un matiz que conviene no pasar por alto. Melissa Terras profesora de patrimonio cultural digital en la Universidad de Edimburgo advierte que la durabilidad del soporte no garantiza por sí sola que los datos sean útiles en el futuro.

    Para que la información almacenada hoy sea legible dentro de siglos, también habrá que preservar el hardware y el software necesarios para interpretarla. El vidrio puede durar milenios, pero la pregunta es si la tecnología que lo rodea podrá hacer lo mismo.

     

  • Amazon da un paso atrás con la IA, y retira su flamante robot Blue Jay solo unos meses después de presentarlo

    Amazon da un paso atrás con la IA, y retira su flamante robot Blue Jay solo unos meses después de presentarlo

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    Amazon es una de esas compañías que lleva tiempo apostando por la inteligencia artificial y la automatización dentro de sus almacenes. A veces, no sin polémica de por medio. Sin embargo, de la sensación de que una de sus últimas apuestas no ha salido del todo como la compañía de Jeff Bezos esperaba. En concreto, en lo que respecta a su «revolucionario» robot Blue Jay.

    Presentado a bombo y platillo hace apenas unos meses, el robot en cuestión era una de las grandes apuestas de Amazon para renovar su logística y adaptarla a los tiempos que corren. Ahora, en cambio, la máquina ha sido definitivamente retirada. ¿Qué es lo que ha sucedido realmente para que en tan poco tiempo el fracaso se haya consumado por completo?

    Blue Jay, la gran promesa fallida de Amazon

    El pasado mes de octubre, Blue Jay fue presentado como un sistema robótico avanzado diseñado para trabajar en centros de entrega rápida, especialmente en instalaciones dedicadas a envíos en el mismo día, uno de los grandes atractivos de Amazon. No se trataba de mover paquetes, sino que en teoría el modelo era capaz de agilizar operaciones más o menos complejas.

    Eso es lo que Amazon anunció con entusiasmo en su momento. Al parecer, el robot incorporaba múltiples brazos y sistemas de visión artificial capaces de identificar, recoger y clasificar artículos de distintos tamaños y formas. Así Amazon buscaba aumentar la velocidad de procesamiento de pedidos, reducir errores y, seguramente, quitarse sueldos de encima.

    Por supuesto, Amazon no dijo nada de esto último, e incluso insistió varias veces negando las evidencias y asegurando que la IA y la automatización de sus instalaciones no eliminaría trabajos humanos tradicionales. Simplemente, dijeron, era una forma de hacerlo todo más seguro (evitar accidentes y problemas imprevistos) y agilizar los plazos de entrega.

    La realidad, no obstante, ha sido otra. Como recoge Futurism, Blue Jay ha sido retirado del servicio. Eso sí, a diferencia de su anuncio, a la hora de apartarlo de sus tareas Amazon ha sido mucho más discreta y apenas ha dado información al respecto. Por supuesto, no ha especificado en qué no ha funcionado como se esperaba. Pero muchos expertos ya hablan de traspiés.

    La IA no es siempre lo que parece

    Lo que Amazon sí ha dicho es que la tecnología de Blue Jay servirá para otras cosas en el futuro, sin entrar demasiado en detalles tampoco. Lo cual no ha impedido que algunos especialistas insistan en un argumento que se repite constantemente entre los que saben de robótica: estos inventos están lejos de ser realmente útiles en entornos más o menos impredecibles.

    Quizá Amazon lo haya descubierto por sí misma gracias a Blue Jay. Pero incluso así, resulta poco probable que las grandes compañías vayan a ser más prudentes con lo que respecta a la IA. Sobre todo, por las ingentes cantidades de dinero que, una tras otra, están invirtiendo en ella.

     

  • PM01, el aterrador robot que ya patrulla las calles de China, y que algunos comparan con el propio Terminator

    PM01, el aterrador robot que ya patrulla las calles de China, y que algunos comparan con el propio Terminator

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    Todos estamos familiarizados con los robots que se construyen en China. Recientemente, sin ir más lejos, la gran Gala de Año Nuevo que se celebra en el país asiático ha sido una demostración de ello, con modelos pizpiretos que bailan y practican artes marciales. Sin embargo, también hay otros ejemplos menos alegres, como PM01, un robot vigilante con cierto aire a Terminator.

    Eso es lo que se reflejan en redes sociales después de que numerosos usuarios informen de que el robot en cuestión ya está patrullando las calles para acompañar a la Policía. No es algo del todo nuevo, ya que China lleva probando máquinas con estos fines desde hace tiempo, pero sí ha logrado generar un impacto que vuelve a poner a la IA en el foco del debate.

    El robot chino que parece inspirado por Hollywood

    Básicamente, el PM01 es un robot humanoide desarrollado por la empresa china EngineAI Robotics Technology, con sede en Shenzhen. Esta ciudad ya se ha convertido por méritos propios en todo un epicentro del avance tecnológico en China. A simple vista, el robot tiene una apariencia sobrecogedora, que algunos no han dudado en definir como «de Terminator».

    Es verdad que no es tan alto como era el ciborg encarnada por Arnold Schwarzenegger allá por los años 80. El «agente» en cuestión mide aproximadamente 1,38 metros de alto y pesa alrededor de 40 kilos. Pero pese a su relativamente baja estatura, no ha pasado ni mucho menos desapercibido. Sobre todo por lo fluidos que son sus movimientos y su comportamiento aparentemente autónomo.

    ¿Qué está haciendo exactamente el PM01 en las calles?

    Según diferentes medios, M01 se ha visto patrullando junto a policías en el distrito de Nashan, en Shenzhen, y es parte de un proyecto, por así decirlo, no actúa de forma del todo oficial.

    En vídeos viralizados, se ve al robot avanzando delante de agentes en un área concurrida. Al no existir información oficial como tal, muchos han especulado, a veces de manera un tanto fantasiosa.

    Aunque, ya decimos, no se sabe a ciencia cierta qué hace el robot, los expertos piensan que no se trata de un modelo que arreste criminales, como en las películas de ciencia ficción. Más bien piensan que está a modo de prueba, para saber qué tal es capaz de interactuar con los entornos o de enfrentarse a imprevistos. Quizá con vistas al futuro más o menos cercano.

    Lo que sí está claro es lo seriamente que China se está tomando la robótica. No solo para trabajar en fábricas o lucir músculo tecnológico delante del mundo. El objetivo parece claro: valerse de la IA para introducir robots en la sociedad, desempeñando tareas de todo tipo. A veces con mucha promoción pero en otras, como está, de manera inquietantemente discreta.

     

  • No le pidas a la IA que genere para ti una contraseña robusta: «Es muy mala con esto»

    No le pidas a la IA que genere para ti una contraseña robusta: «Es muy mala con esto»

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    Mucha gente ve a la inteligencia artificial como el nuevo dios que puede hacer de todo. Sin embargo, por su propia naturaleza, hay tareas en las que es bastante mala. Si valoras tu seguridad, no le encargues a la IA que genere una contraseña para ti.

    La firma de seguridad Irregular le ha pedido a ChatGPT, Claude y Gemini que generen passwords robustos y seguros, y resulta que casi todos son predecibles y pobres, desde el punto de vista de la seguridad. Vamos a ver por qué.

    “Las personas y los agentes de codificación no deben confiar en los LLM (Modelo Extenso de Lenguaje) para generar contraseñas”, asegura el informe de Irregular. “Las contraseñas generadas por los LLM son fundamentalmente débiles, y esto no se puede solucionar con ajustes de temperatura o indicaciones: los LLM están optimizados para producir resultados predecibles y plausibles, lo que es incompatible con la generación de contraseñas seguras”.

    La IA, inexperta en seguridad de passwords

    Según cuenta TechSpot, estos expertos en seguridad le pidieron a las mencionadas IA que generaran contraseñas seguras de 6 caracteres. Incluyendo caracteres especiales, números y letras. Detectaron que generaban patrones repetidos, e incluso resultados idénticos en diferentes peticiones.

    Todas las contraseñas generadas por Claude comenzaban con una letra, normalmente una G. El segundo carácter era casi siempre un 7. Además en las 50 claves que generó, todas contenían los caracteres L, 9, m, 2, $ y #.

    Las otras IA hacían exactamente lo mismo. ChatGPT empieza casi todas sus contraseñas con la letra v, y casi la mitad tenían la letra Q como segunda cifra.

    Gemini por su parte, empieza buena parte de sus passwords con la letra k, y como segundo carácter emplea #, P o 9.

    Desde el punto de vista de un experto en seguridad, estas contraseñas son muy pobres y más fáciles de romper que otras completamente aleatorias. El problema es que para los usuarios sí parecen seguras, porque no conocen estos patrones. Pero un hacker podrá romperlas más fácilmente, si asume que han sido creadas con IA.

    La razón de esta poca destreza, es la forma en que funciona la IA. Es entrenada para generar patrones basados en la probabilidad estadística, en vez de los resultados aleatorios.

    En una contraseña la aleatoriedad, es decir, la entropía, es muy importante, y estos patrones previsibles de la IA reducen la entropía. Así que, aunque no lo parezca, sus contraseñas son poco seguras. Si necesitas un password, no se lo pidas a la IA. Esta es una tarea en la que tú lo harás mejor.

     

  • Sam Altman vs. Dario Amodei: qué se esconde tras la foto viral de la cumbre de IA que deja entrever una ‘guerra fría’ entre OpenAI y Anthropic

    Sam Altman vs. Dario Amodei: qué se esconde tras la foto viral de la cumbre de IA que deja entrever una ‘guerra fría’ entre OpenAI y Anthropic

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    El India AI Impact Summit en Nueva Delhi ha dejado la imagen del año, aparte de grandes frases y pronósticos. En la foto oficial del evento, donde las mayores figuras del sector posaban junto al primer ministro indio Narendra Modi, ocurrió algo que no ha tardado en hacerse viral en redes sociales: en el momento de levantar las manos unidos en señal de victoria y consenso, Sam Altman, de OpenAI, y Dario Amodei, de Anthropic, se negaron en rotundo a tocarse.

    Mientras figuras de la talla de Sundar Pichai de Google o Satya Nadella de Microsoft no tuvieron problema alguno en hacerlo siguiendo la petición de Modi, la cadena se rompió justo donde estaban los CEO de ChatGPT y Claude.

    En lugar de cogerse de la mano, ambos optaron por levantar sus propios puños por separado, dejando un hueco vacío que dice mucho más de lo que parece. Para muchos allí presentes, la ‘guerra fría’ de la inteligencia artificial acababa de personificarse en un gesto.

    Ahora bien, de dónde nace este rechazo es la gran pregunta de estos momentos. Lo cierto es que el historial de ambos lo deja bastante claro.

    Sam Altman vs. Dario Amodei: dos forma de entender la IA muy alejadas el uno del otro

    Dario Amodei no es un desconocido para Altman; de hecho, fue su vicepresidente de investigación en OpenAI hasta inicios de 2021. Dario se marchó de la empresa llevándose a otros 15 empleados porque no aguantaba más la dirección que estaba tomando la compañía.

    Para Amodei, Altman estaba priorizando el negocio y la velocidad por encima de la seguridad de la humanidad. Esa ruptura fue el inicio de una gran rivalidad.

    Entre sus empresas existe una gran pelea de David contra Goliat donde David es Amodei y conoce todos los puntos débiles de Goliat (Altman) porque él mismo ayudó a diseñarlos.

    Para el CEO de Anthropic, la inteligencia artificial es una tecnología con un potencial riesgo existencial que debe ser tratada con mucho cuidado. Por el contrario, Altman cree en el despliegue iterativo: sacar la tecnología al mundo, dejar que la gente la use y arreglar los fallos sobre la marcha.

    Pero el momento de máxima tensión ocurrió hace apenas unos meses, durante el breve despido de Sam Altman de OpenAI. En mitad del caos, la junta directiva de OpenAI contactó en secreto con Dario Amodei para ofrecerle el puesto de su rival y proponerle fusionar ambas compañías. Amodei rechazó la oferta, pero el daño ya estaba hecho.

    Además, cada vez que OpenAI anuncia una nueva función o herramienta, Anthropic responde con una mejora en su modelo Claude. Esta competencia ha provocado una fuga de cerebros que no para entre San Francisco y Palo Alto, donde los ingenieros eligen bando y no permiten que las aguas se calmen entre estas dos figuras.

    «La mayoría desconoce que está a punto de ocurrir»

    Para Amodei, la situación que se está viviendo actualmente con respecto a la IA es muy peliaguda. Siguiendo con su estilo catastrofista, afirma que, en los próximos años, la IA podría dejar sin empleo a la mitad de los trabajadores de oficina, especialmente a los que están empezando.

    En concreto, habla de una ‘masacre de cuellos blancos’, un cambio total que afectará a millones de personas que trabajan en tecnología, economía, derecho, consultoría y otros sectores donde el trabajo de oficina es lo habitual. Y lo peor es que la mayoría de la gente ni se imagina lo que se está cociendo.

    El motivo es que, según explica, ni los políticos, ni los jefes, ni los propios trabajadores están prestando la atención que merece este tema. Los gobiernos no regulan ni advierten, los CEO tienen miedo de hablar claro y los empleados siguen pensando que la IA es solo una herramienta para ayudar, no para reemplazar.

    Amodei explica que muchas compañías están en una carrera para desarrollar agentes de IA que puedan hacer trabajos humanos al momento, indefinidamente y mucho más baratos. Desde escribir código, analizar datos, atender clientes o crear contenido, la lista es larga y crece cada día.

    Eso sí, añadir que esto no significa que todos los empleos vayan a desaparecer mañana, pero sí que el cambio será rápido. En pocos años, muchas tareas que ahora requieren un humano podrían ser automatizadas, poniendo sobre la mesa la duda de qué pasará con todas esas personas que pierdan su trabajo.