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  • ¿WiFi lento en 2026? Estas son las cosas que debes comprobar antes de echar la culpa a la conexión de tu operador

    ¿WiFi lento en 2026? Estas son las cosas que debes comprobar antes de echar la culpa a la conexión de tu operador

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    Es posible que hayas hecho el test de velocidad de Internet y te has dado cuenta de que la red no alcanza la potencia que debería tener. Por ejemplo, si tu plan puede ser de 600 Mbps y solo estás recibiendo 100 Mbps, es un grave problema.

    Antes de invertir en una instalación de Ethernet para toda la casa o aplicar métodos como usar adaptadores MoCA y repetidores WiFi, hay otros trucos para mejorar la conexión inalámbrica que podrían servirte.

    No solamente se trata de cambiar la configuración desde 192.168.1.1 o 192.168.0.1, sino también de otros factores y algunos errores al usar el enrutador. ¿Necesitas saber cómo solucionarlo? Es sencillo si consideras los consejos de esta guía.

    Reinicia el enrutador

    Primero la vieja confiable, el truco que muchas veces soluciona todo: reiniciar el enrutador. Aunque muchas personas lo pasen por alto, esta acción podría hacer que la velocidad de tu Internet mejore de inmediato. Personalmente, es lo primero que hago en cuanto siento que el WiFi de mi hogar anda lento.

    Cuando reinicias un enrutador, limpias su memoria RAM, eliminas errores temporales y enfrías el dispositivo. Esta pequeña y fácil acción libera recursos importantes, permitiéndole gestionar de una mejor manera el tráfico de datos y optimizar la velocidad.

    Ya sabes que antes de empezar a profundizar con configuraciones de software, lo mejor que puedes hacer es reiniciar tu enrutador cuando este ponga lento. Eso sí, es necesario que tengas en cuenta que este truco no siempre es efectivo.

    Usa la banda de frecuencia adecuada para los dispositivos

    Por si no lo sabías, es probable que tu enrutador tenga soporte para dos bandas: 2,4 GHz y 5 GHz. Dependiendo de la configuración de tu red, este podría conectarse automáticamente a una más lenta de la esperada, siendo un problema que influye en tu experiencia.

    Tu enrutador tiene la capacidad de decidir qué es mejor de manera automática, pero esto también puede ser un problema. La de 2,4 GHz tiene mayor rango de señal, pero una velocidad más lenta e inestable que no es tan recomendada para los dispositivos que más usas en tu casa.

    Hay que destacar que el proceso para cambiar de banda depende del enrutador. En algunos podrás designar nombres diferentes a las dos bandas, para que te puedas conectar a la que tú prefieras sin problemas.

    Además, Windows te permite configurar los ajustes para que tu router se enfoque en las conexiones de 5 GHz. Solo debes ir al Administrador de Dispositivos>Adaptadores de Red y elegir tu tarjeta de red para hacer clic derecho en ella. Elige Propiedades>Opciones Avanzadas>Banda preferida>5Hz.

    Identifica los “ladrones” de ancho de banda

    ¿Sientes que algún dispositivo en tu hogar usa mucho Internet sin tu permiso? Pues esto es más común de lo que seguramente imaginas. Lamentablemente, los “ladrones” de ancho de banda se encuentran en todas partes.

    Generalmente, hay obstáculos como materiales reflectores o electrodomésticos que causan superposiciones de las frecuencias y otros problemas. A su vez, es posible que haya algún equipo como Smart TV, consola o PC, que esté consumiendo más de lo necesario.

    En cuanto detectes esos dispositivos que absorben tu ancho de banda como vampiros o verifiques desde la configuración si hay intrusos en la red, la velocidad debería restaurarse.

    Revisa la configuración del dispositivo

    Hay veces en las que las configuraciones del dispositivo hacen que tu Internet se ponga lento y lo peor de todo es que en la mayoría de las veces es complicado darse cuenta de que un sencillo cambio ha sido el origen.

    El primero de ellos es la VPN, pues pone el WiFi lento en muchas ocasiones. El segundo factor es el modo de bajo consumo, ya que hace que los dispositivos eviten el esfuerzo adicional para centrarse en otros apartados.

    Desde 192.168.1.1 tienes que comprobar que todo esté bien y que no haya limitantes de Mbps o se esté utilizando un canal congestionado.

    Optimiza la ubicación del router

    Mejora el lugar donde pones el enrutador. Ten en cuenta que materiales como el hormigón, el ladrillo y el yeso complican que llegue a cada rincón del hogar.

    Olvídate de poner el router en un armario o algo por el estilo, pues esto solo causaría dificultades de conexión. Lo mejor es que consigas un sitio centralizado lejos de dispositivos microondas o teléfonos que puedan causar interferencias.

    Al igual que en el consejo anterior, te recomiendo aplicar un speedtest tras cambiar la ubicación del router y ver qué tal funciona. En casos de WiFi lento, merece la pena medir la velocidad del Internet en distintas partes del hogar.

    Mejora tu plan de Internet

    En caso de que hayas intentado todo esto y tu WiFi lento no mejora, lamento decirte que debes cambiar tu plan de Internet. Hay momentos de la vida en los que se resuelven con dinero, y este evidentemente podría ser uno de ellos.

    Aumentar tu plan de Internet es una gran inversión que cambia tu calidad de vida y la de los que habitan en tu hogar. Existen distintas empresas que podrían adaptarse a tu presupuesto, así que todo depende de ti.

    Actualiza tu hardware

    ¿Tu enrutador tiene años otorgando Internet a tu hogar? Pues lamento decirte que podría ser hora de un cambio. Si vives en una casa donde muchos dispositivos utilizan el Internet día tras día, estás forzando demasiado el hardware de tu router y tal vez esté demasiado viejo.

    Actualmente, los dispositivos están diseñados para funcionar bajo los nuevos estándares y los enrutadores antiguos no gestionan eficientemente esas características.

    Por esto mismo, es posible que el dispositivo que tienes sea el problema porque no soporta la potencia de tu plan. Deberías considerar comprar un nuevo router con Wi-Fi 6E o Wi-Fi 7. Si tienes la suficiente paciencia, hasta podrías esperar por el Wi-Fi 8.

    Son muchas cosas que puedes hacer para mejorar la velocidad de tu Internet en este 2026 antes de tener que llegar al extremo de cambiar de plan, así que intenta todo lo necesario para conseguir el resultado deseado.

     

  • Ben van der Burg, experto en ciberseguridad: «Deja de usar WhatsApp y Gmail y cambia a estas opciones europeas»

    Ben van der Burg, experto en ciberseguridad: «Deja de usar WhatsApp y Gmail y cambia a estas opciones europeas»

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    Ben van der Burg, experto en tecnología y analista digital, califica el uso masivo de software estadounidense como una vulnerabilidad estratégica tanto para empresas como para particulares.

    Si utilizas herramientas como Gmail, WhatsApp o Google Drive, estás operando bajo un marco legal que no garantiza tu privacidad de la misma forma que lo hace la normativa europea.

    La advertencia del experto es clara, y es que la comodidad de las grandes tecnológicas de Silicon Valley tiene un coste oculto en términos de seguridad de datos que deberías dejar de ignorar.

    Por ello, la propuesta de este especialista no se basa en un rechazo ideológico a la tecnología que proviene en su mayoría de los Estados Unidos, sino en una necesidad pragmática de independencia.

    En un contexto geopolítico inestable, depender de proveedores extranjeros para las comunicaciones críticas o el almacenamiento de información sensible es un riesgo innecesario.

    Europa ha desarrollado un ecosistema de alternativas muy completas y funcionales que permiten recuperar el control de la vida digital, priorizando la privacidad sobre el modelo de negocio publicitario.

    Quién es Ben van der Burg y por qué debes escucharle

    El perfil de Van der Burg es atípico y eso le otorga una perspectiva valiosa. Expatinador de velocidad de élite en los Países Bajos, ha trasladado la disciplina del deporte de alto nivel al análisis tecnológico.

    Es un comentarista que entiende la tecnología como una herramienta de poder geopolítico. Su tesis es que la tecnología no es neutral; quien controla los servidores, controla las reglas del juego.

    Reconoce abiertamente que migrar duele, que las interfaces europeas a veces son menos intuitivas y que pagar por servicios que Google ofrece gratis genera fricción. Sin embargo, argumenta que esa fricción es el precio de la seguridad.

    Para Van der Burg, la independencia tecnológica es un activo que empresas y ciudadanos deben cultivar activamente si quieren protegerse de la vigilancia masiva y la explotación comercial de sus datos.

    El conflicto legal: Ley CLOUD frente al RGPD

    Debemos comenzar a entender que el problema principal es meramente jurídico, puesto que la infraestructura de internet se rige por leyes tanto físicas como legales.

    Por ejemplo, aunque tus datos estén alojados en un servidor en Europa, si la empresa matriz es estadounidense (como Microsoft, Google o Meta), está sujeta a la Ley CLOUD (CLOUD Act).

    Esta normativa permite a las agencias federales de EE. UU. reclamar datos alojados por sus compañías en cualquier lugar del mundo, puenteando las protecciones locales.

    Por supuesto que esto entra en conflicto con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea, diseñado para blindar tu información. Al usar software americano, te colocas voluntariamente en una posición de vulnerabilidad legal.

    Sin embargo, las alternativas europeas, al estar sujetas únicamente a la jurisdicción de la UE, eliminan este vector de riesgo y garantizan que tus datos solo responden ante jueces locales bajo normativas garantistas.

    ProtonMail y Tutanota

    El correo electrónico es el pilar de tu identidad digital y la principal vía de entrada para el perfilado comercial. Gmail escanea metadatos para optimizar su publicidad, pero existen opciones europeas diseñadas desde la privacidad.

    ProtonMail es la referencia indiscutible en este sector. Con sede en Suiza, opera fuera de la jurisdicción de la UE y de Estados Unidos, protegido por leyes de privacidad extremadamente estrictas.

    Sus servidores se encuentran físicamente en búnkeres bajo los Alpes, lo que añade una capa de seguridad física a la digital. Su principal ventaja es el cifrado de extremo a extremo automático.

    Es decir, ni siquiera la propia empresa posee las claves para descifrar tus mensajes, lo que impide técnicamente que puedan ceder tu información a terceros.

    Desde Alemania, Tutanota ofrece una alternativa igual de potente y basada en código abierto. Su diferenciación radica en la profundidad del cifrado: a diferencia de otros servicios, cifra también la línea de asunto de los correos y la lista de contactos.

    Al hacerlo cierra automáticamente posibles brechas de metadatos. Además, sus centros de datos funcionan con energía 100 % renovable.

    Por otro lado, si buscas una identidad digital personalizada, la opción holandesa Soverin te permite gestionar tu propio dominio web.

    Es un servicio de pago que garantiza contractualmente que no se realiza ningún tipo de minería de datos sobre tu bandeja de entrada, ofreciendo una experiencia limpia y libre de anuncios.

    NextCloud

    Almacenar tus documentos y todo tipo de archivos en Google Drive o Dropbox implica ceder la custodia de tu propiedad a terceros. Pero por fortuna, la respuesta europea para recuperar esa soberanía es NextCloud.

    Desarrollada en Alemania, esta herramienta no es solo un disco duro en la nube, sino una suite de colaboración completa que compite directamente con Office 365 o Google Workspace.

    La gran fortaleza de NextCloud es su modelo de despliegue, donde tú decides dónde están tus datos. Puedes contratar un proveedor local europeo de confianza o, si tienes conocimientos o una infraestructura empresarial, alojar la nube en tus propios servidores.

    Esto te otorga un control total y auditoría sobre quién accede a qué archivo, eliminando el riesgo de espionaje industrial o filtraciones por parte del proveedor del servicio.

    Threema

    Sabemos perfectamente que la app de mensajería instantánea, WhatsApp, es el estándar de comunicación en todo el mundo, pero su integración en el ecosistema de Meta compromete tus metadatos.

    Para comunicaciones verdaderamente privadas, Van der Burg y otros expertos señalan a Threema como la opción superior. Y es que esta aplicación suiza se distingue por un diseño de anonimato radical.

    A diferencia de Signal o Telegram, no requiere que vincules tu cuenta a un número de teléfono o correo electrónico. Al registrarte recibes un ID aleatorio, lo que te permite comunicarte sin revelar tu identidad real.

    Es una aplicación de pago único, lo cual es su mayor garantía de honestidad: su cliente eres tú, no un anunciante que compra tu perfil de comportamiento. Sus servidores son propios y están ubicados exclusivamente en Suiza.

    Ecosia y Startpage

    El motor de búsqueda es el filtro a través del cual accedes a la información, y Google utiliza ese poder para registrar cada uno de tus intereses. Europa propone modelos que respetan tu derecho a buscar sin ser rastreado.

    Ecosia, con base en Berlín, utiliza la tecnología de búsqueda de Bing, pero bajo una estricta política de no rastreo. No venden tus datos a anunciantes y su modelo de negocio es social: destinan el 80 % de sus beneficios a la reforestación global.

    Es una forma de convertir una acción cotidiana en un impacto positivo sin comprometer tu privacidad. Por otro lado, la holandesa Startpage ofrece una solución ingeniosa para quienes no quieren renunciar a la calidad de los resultados de Google.

    Actúa como un intermediario o proxy, donde tú realizas la búsqueda en Startpage, ellos la envían a Google de forma anónima, recogen los resultados y te los muestran.

    Con esto obtienes la relevancia del algoritmo del buscador de Google, pero el gigante americano nunca llega a saber quién ha hecho la consulta ni puede registrar tu dirección IP.

    Hardware y responsabilidad

    La soberanía digital también abarca el dispositivo físico que llevas en el bolsillo. Van der Burg destaca el Fairphone, un teléfono inteligente modular diseñado en los Países Bajos, como el ejemplo a seguir.

    Este dispositivo no compite en potencia bruta con los últimos modelos asiáticos o americanos, pero funciona. Su diseño modular te permite cambiar componentes como la pantalla, la batería o la cámara con un simple destornillador, alargando la vida útil del aparato.

    Además, la empresa audita su cadena de suministro para asegurar que los materiales no proceden de zonas de conflicto. El experto insiste en que el cambio no vendrá del usuario, sino de la responsabilidad de las empresas.

    Cita el caso de la Universidad Radboud de Nimega, que ofrece Fairphones a sus empleados como teléfono corporativo. Las empresas tienen el poder de compra y la capacidad de decisión para normalizar estas tecnologías.

    Al elegir herramientas europeas y hardware europeo, las organizaciones no solo protegen sus secretos industriales, sino que impulsan el desarrollo de una industria tecnológica local independiente.

    El coste de la libertad digital

    Recuperar el control de tu vida digital requiere un esfuerzo. Migrar a estas plataformas implica una curva de aprendizaje y asumir costes económicos directos por servicios que antes pagabas con tus datos.

    Como señala Van der Burg, la privacidad es «un poco más cara y hay que acostumbrarse». Sin embargo, ese coste es la inversión necesaria para garantizar tu libertad en la red.

    Es por esta razón que empezar hoy a sustituir una sola herramienta estadounidense por su alternativa europea es el primer paso para construir tu propio refugio privado y seguro.

     

  • El creador de C++ tiene un mensaje urgente para los programadores del futuro: «Lo siento, no puedes aprender a programar por internet»

    El creador de C++ tiene un mensaje urgente para los programadores del futuro: «Lo siento, no puedes aprender a programar por internet»

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    El científico de la computación Bjarne Stroustrup, creador del lenguaje de programación C++, visitó la Universidad de La Laguna para impartir una conferencia sobre la relevancia de su lenguaje en la actualidad. Compartió un mensaje contundente y algunos consejos para los futuros programadores.

    Durante su intervención, destacó cómo C++ ha sido clave en el desarrollo de software en múltiples sectores, desde la inteligencia artificial hasta sistemas operativos y videojuegos. Según él, el lenguaje ha demostrado su solidez a lo largo de los años, manteniéndose como una de las herramientas fundamentales para la programación moderna.

    A día de hoy, C++ sigue siendo esencial

    Además, advirtió sobre la desinformación en la red, recomendando fuentes confiables para aprender a programar de manera correcta. Cabe señalar que, si actualmente te dedicas a la informática o la programación, el nombre de Bjarne es imprescindible.

    Este matemático danés es el diseñador original de C++, un lenguaje que revolucionó la industria del software. Creado en la década de 1980, su objetivo fue mejorar el lenguaje C añadiéndole características de la programación orientada a objetos sin perder su eficiencia y flexibilidad.

    Stroustrup lo desarrolló mientras trabajaba en los laboratorios Bell, convencido de que se necesitaba un lenguaje que combinara control y capacidad de estructuración. Desde entonces, se ha convertido en uno de los más utilizados en el mundo.

    Durante su conferencia en la ULL, Stroustrup defendió el papel de C++ en el presente y el futuro de la programación. A pesar de la aparición de nuevos lenguajes como Rust o Go, aseguró que el suyo sigue siendo fundamental gracias a su versatilidad y rendimiento. En su opinión, el lenguaje ha evolucionado lo suficiente como para mantenerse como una de las mejores opciones en la industria.

    Además, habló sobre los desafíos de su creación, explicando que no fue difícil diseñar el lenguaje, sino convencer a la gente de sus beneficios sin un equipo de marketing o presupuesto para promocionarlo. También abordó la relación entre C++ y la inteligencia artificial, afirmando que la mayoría de las herramientas de IA actuales están desarrollados con este lenguaje.

    «No puedes aprender a programar por internet», la advertencia de Stroustrup

    Uno de los puntos más llamativos de su discurso fue su advertencia sobre la enseñanza de la programación. Bjarne Stroustrup señaló que no se puede aprender C++ simplemente navegando en internet, ya que gran parte de la información disponible está desactualizada o es incoherente.

    Para aquellos que quieran dominar el lenguaje, recomendó el uso de libros actualizados como A Tour of C++ o Principles and Practice Using C++. Según él, la clave para ser un buen programador no está en depender de tutoriales online, sino en construir una base sólida y comprender que el mundo de la programación está en constante cambio.

    A pesar de la evolución de la tecnología y la aparición de lenguajes más modernos, C++ sigue siendo una herramienta esencial para los informáticos. Como afirmó Bjarne en su conferencia, su éxito radica en su solidez y capacidad de adaptación, algo que ha demostrado durante más de 40 años.

    Si estás pensando en aprenderlo, el consejo de su creador es claro: busca fuentes confiables, estudia libros actualizados y entiende que la programación es un proceso de aprendizaje continuo. El futuro de la informática sigue contando con C++, y tú puedes ser parte de él.

    ¿Qué es C++ y para qué sirve?

    C++ es un lenguaje de programación que combina la flexibilidad del lenguaje C con las ventajas de la programación orientada a objetos. Gracias a su versatilidad, se utiliza en una amplia variedad de aplicaciones, desde sistemas operativos hasta videojuegos, pasando por software, bases de datos e IA.

    Muchas de las bibliotecas más populares, como TensorFlow y PyTorch, tienen implementaciones en C++ debido a su velocidad y optimización. En la industria de la automoción, es el lenguaje detrás de los sistemas de control en los coches autónomos. Incluso en el sector aeroespacial, C++ es clave en el software que controla satélites y sistemas de navegación.

    No cabe ninguna duda de que este lenguaje destaca por su eficiencia y control sobre el hardware, lo que lo hace ideal para desarrollar sistemas que requieren un alto rendimiento.

    Además, es la base de muchos motores de videojuegos, como Unreal Engine, y es fundamental en el desarrollo de software empresarial y científico. Su capacidad para gestionar memoria de manera eficiente lo convierte en una opción imprescindible en la industria del software.

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  • Matthew Green, criptógrafo: «Hay argumentos razonables y no conspirativos para dejar de usar WhatsApp, la solución correcta es cambiar a esta app»

    Matthew Green, criptógrafo: «Hay argumentos razonables y no conspirativos para dejar de usar WhatsApp, la solución correcta es cambiar a esta app»

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    Con poco más de 3.000 millones de usuarios activos mensuales, WhatsApp se lleva el título de la aplicación de mensajería instantánea más usada en todo el mundo.

    Sin embargo, una demanda colectiva reciente acusa a Meta de mentir sobre su cifrado de extremo a extremo y de poder leer secretamente todos los mensajes enviados desde 2016.

    Matthew Green, experto criptógrafo, ha analizado las acusaciones y las considera improbables. Sin embargo, recomienda cambiar a Signal por motivos que no tienen nada que ver con conspiraciones.

    La demanda que acusa a Meta de fraude masivo

    El bufete Quinn Emanuel ha presentado una demanda colectiva alegando que Meta puede acceder al contenido de todos los mensajes de WhatsApp, con excepción de algunas celebridades.

    La acusación se basa en «denunciantes» no identificados, por lo que no se aportan pruebas sólidas que respalden estas afirmaciones. Figuras como Elon Musk, dueño de X, y Pavel Durov, CEO de Telegram, han amplificado estas acusaciones en redes sociales.

    Ambos operan plataformas competidoras de mensajería, por lo que el Departamento de Justicia estadounidense investiga a Meta basándose en estas alegaciones, según informó Bloomberg.

    La ironía es notable, porque durante años, gobiernos de todo el mundo han presionado a WhatsApp argumentando precisamente lo contrario, que la aplicación está demasiado cifrada y dificulta las investigaciones policiales.

    Sería el mayor fraude tecnológico de la historia

    Green explica por qué la acusación es técnicamente improbable. Afirma que el cifrado de extremo a extremo se ejecuta en la aplicación del teléfono del usuario.

    Si existiera una puerta trasera que enviara copias de mensajes sin cifrar o claves de cifrado a los servidores de Meta, esa funcionalidad estaría visible en el código de la aplicación.

    Cualquier investigador de seguridad puede descargar versiones históricas de WhatsApp y realizar ingeniería inversa del código compilado.

    Varios expertos ya lo han hecho con distintas partes de la aplicación. Cometer un fraude de esta magnitud con evidencia forense tan accesible sería, en palabras de Green, «extremadamente estúpido».

    WhatsApp implementó el protocolo Signal entre 2014 y 2016. Este sistema de cifrado es ampliamente reconocido en la comunidad de ciberseguridad y ha sido auditado por expertos independientes.

    Por ello, si Meta mintiera sobre su funcionamiento desde entonces, sería uno de los mayores encubrimientos corporativos de la historia tecnológica.

    Las brechas reales del cifrado de WhatsApp

    El cifrado de extremo a extremo protege el contenido de tus mensajes, por lo que Meta no puede leer lo que escribes. Sin embargo, esto no significa que WhatsApp sea completamente privado.

    De hecho, la app puede ver metadatos: con quién hablas, cuándo envías mensajes, la duración de las conversaciones y la estructura. Esta información es valiosa desde el punto de vista comercial y de vigilancia.

    Las copias de seguridad en la nube presentan otro problema. Si guardas tus chats en iCloud o en la copia de seguridad de Google, esos datos pueden no estar cifrados de extremo a extremo según tu configuración.

    En el caso de iCloud, solo están protegidos si activas la Protección de Datos Avanzada de Apple. Las comunicaciones con empresas a través de WhatsApp Business tienen excepciones al cifrado.

    Las funciones de inteligencia artificial incorporadas recientemente procesan algunos datos fuera del dispositivo, aunque Meta afirma que lo hace en entornos seguros llamados TEE.

    Los gobiernos que quieren romper el cifrado de WhatsApp

    WhatsApp ha enfrentado presión constante de gobiernos en Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea. Estas autoridades exigen acceso a mensajes cifrados incluso cuando presentan órdenes judiciales, pero Meta se ha negado sistemáticamente.

    Esta presión política respalda indirectamente que el cifrado de la app es real. Si la compañía pudiera leer los mensajes secretamente, no tendría sentido la resistencia gubernamental tan intensa ni las peticiones públicas de acceso.

    A pesar de esto, el experto reconoce que existen motivos legítimos para desconfiar de WhatsApp sin caer en teorías conspirativas.

    La app de mensajería es de código cerrado, por lo que no puedes auditar el código fuente completo ni compilar tu propia versión de la aplicación para compararla con la oficial.

    A pesar de esto, la falta de transparencia genera desconfianza. Debes confiar en que Meta no está abusando del acceso que tiene a tu información, la cual puede resultar problemática para muchos.

    Ante cualquier duda, usa Signal

    Signal es una app de código abierto, por lo que cualquier persona con conocimientos puede auditar el código completo, compilar su propia versión y verificar que funciona exactamente como afirma.

    Esta transparencia elimina la necesidad de confiar ciegamente en la empresa. La app es una fundación sin ánimo de lucro, no tiene intereses comerciales ni necesidad de monetizar datos de usuarios.

    Además, recopila metadatos mínimos, pero no sabe con quién hablas ni cuándo, solo necesita tu número de teléfono para funcionar.

    Incluso, usa el mismo protocolo de cifrado que WhatsApp, el protocolo Signal, pero con mayor transparencia en su implementación.

    La ventaja es que no ofrece funciones de inteligencia artificial que requieran procesamiento en la nube, por lo que las copias de seguridad están cifradas de extremo a extremo por defecto.

    Cabe señalar que la principal desventaja es la base de usuarios: aproximadamente 40 millones de Signal frente a los 3.000 millones de WhatsApp, una diferencia abismal.

    En quién decides confiar

    Matthew Green menciona que la pregunta no es si debes confiar, sino en quién: ¿en Meta o en Signal Foundation? WhatsApp te conecta con casi la mitad del planeta.

    Por el otro lado, Signal ofrece máxima transparencia técnica y mínima recopilación de datos. Pero no hay evidencia sólida de que la app de mensajería de Meta mienta sobre su cifrado.

    Pero si la transparencia total es tu prioridad, Signal es superior. La tecnología siempre requiere confianza, pero la diferencia está en cuánta información tienes para tomar esa decisión de forma informada.

     

  • ¿Cerrar apps o dejarlas en segundo plano? Los ingenieros de Android aclaran qué consume más batería en 2026

    ¿Cerrar apps o dejarlas en segundo plano? Los ingenieros de Android aclaran qué consume más batería en 2026

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    Si eres de las personas que cierran compulsivamente todas las aplicaciones del móvil pensando que así ahorrarás batería, los ingenieros tienen malas noticias para ti, porque estás haciendo exactamente lo contrario.

    Hiroshi Lockheimer, exvicepresidente de ingeniería de Android en Google, confirmó públicamente que cerrar apps de forma constante no solo no ahorra energía, sino que incluso puede empeorar las cosas.

    Android utiliza la memoria RAM para suspender procesos

    Debemos comprender cómo funciona la arquitectura del sistema operativo para entender por qué cerrar las apps es innecesario. Y es que cuando minimizas una aplicación y vuelves a la pantalla de inicio, Android no la deja ejecutándose a plena potencia.

    El sistema la congela automáticamente y la almacena en la RAM. En este estado de suspensión, la app no consume ciclos de procesamiento ni gasta batería; simplemente ocupa un espacio en la memoria que, de todas formas, estaría encendido.

    Cabe señalar que la RAM de los móviles consume prácticamente la misma cantidad de energía, tanto si está vacía como si está llena de datos estáticos.

    La filosofía de diseño de Android se basa en mantener la memoria ocupada con las apps que usas frecuentemente para que estén disponibles de inmediato. Pero al vaciar obsesivamente este espacio, estás luchando contra la propia naturaleza eficiente del sistema.

    Cerrar las apps en Android consume más batería

    El impacto negativo en la batería se produce cuando obligas al procesador a trabajar desde cero. Si cierras una aplicación como WhatsApp o Instagram y vuelves a abrirla minutos después, fuerzas al sistema a realizar un arranque en frío.

    Durante este proceso, la CPU debe despertar, elevar su frecuencia de reloj, cargar nuevamente los gráficos en la memoria, leer los datos del almacenamiento interno y restablecer las conexiones de red.

    Este pico de actividad consume una cantidad de energía significativamente mayor que la necesaria para simplemente «despertar» una app que estaba suspendida en la RAM.

    Por ello, si repites este ciclo de cerrar y abrir varias veces al día con múltiples herramientas, estás provocando un drenaje constante de la batería que podrías evitar simplemente dejando que Android gestione la suspensión por sí mismo.

    Las excepciones donde sí debes cerrar las aplicaciones

    Es importante mencionar que existen situaciones concretas en las que cerrar una aplicación está justificado y es recomendable. Los ingenieros señalan que ciertos procesos sí continúan consumiendo recursos activamente en segundo plano.

    Cabe señalar que es el caso de las apps de navegación GPS como Google Maps o Waze, que mantienen el rastreo de ubicación activo, o las plataformas de videollamada y reproducción de música.

    Del mismo modo, debes forzar el cierre si una aplicación ha dejado de responder o funciona de manera errática. Solo en estos escenarios específicos hacerlo ayuda a detener un consumo energético real.

    Los expertos recomiendan optimizar en lugar de cerrar

    Para mejorar la autonomía de cualquier smartphone Android forma efectiva en pleno 2026, debes centrarte íntegramente en los ajustes del sistema operativo que tienen un impacto medible.

    Los expertos recomiendan utilizar las herramientas de optimización de batería nativas que incluyen fabricantes como Samsung o Google, las cuales restringen automáticamente el acceso a datos de las apps que no usas nunca.

    Es mucho más útil reducir el brillo de la pantalla, gestionar los permisos de ubicación o desactivar las actualizaciones en segundo plano innecesarias que mantener una lucha constante contra el menú de multitarea.

    Así que la recomendación está en permitir que el sistema operativo realice el trabajo para el que fue diseñado. De esta manera, puedes dejar las apps en segundo plano debido a que consumirá menos batería en tu smartphone.

     

  • ‘Hype’, humo y mucho caos con la IA: la farsa de Moltbook

    ‘Hype’, humo y mucho caos con la IA: la farsa de Moltbook

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    Prometía cambiarlo todo y a muchos nos puso los pelos de punta. Una inteligencia artificial consciente, capaz de interactuar con otras IA, y que podía, supuestamente, conectarse a tus redes sociales y tratar con tu información más privada. Su nombre: Moltbook.

    Moltbook se presentó como la primera red social habitada exclusivamente por agentes de IA. Fue lanzada a finales de enero de 2026 por Matt Schlicht, un emprendedor que trabajaba con el asistente OpenClaw (antes llamado Moltbot o Clawdbot). La plataforma se diseñó para funcionar como una especie de Reddit, pero los humanos solo pueden mirar desde fuera.

    La gente convirtió este tema en algo viral en cuestión de minutos. Muchos se preguntaban si este era el origen de la AGI o inteligencia artificial general.

    El hype y más bien morbo (mezclado con miedo) era enorme y poco a poco se fue alimentando de cada vez más contenido que se publicaba en medios.

    La historia se contaba sola: una simulación de la sociedad, al estilo X en humano, pero mejorada. Por supuesto, los investigadores de seguridad se pusieron nerviosos. Y el resto de mortales, mientras tanto, tratando bien de comprender si es tan grande lo creado como se pintaba.

    Primero Clawdbot, luego Moltbook

    Con el paso de los días, la cosa se puso seria y no por debates filosóficos de hasta dónde se va a llegar con esto. La primera gran grieta fue técnica.

    Investigadores de seguridad detectaron que la plataforma tenía vulnerabilidades muy peligrosas. Se habló de exposición de claves de acceso, datos internos y posibilidad de suplantar identidades de agentes. Es decir, no era precisamente un lugar al que asomarse.

    Para entender esto, debes conocer primero qué es Clawdbot (luego rebautizado como Moltbot y finalmente OpenClaw).

    Originalmente, Clawdbot era una herramienta de automatización. Su promesa era una IA que podía navegar por internet y ejecutar tareas por ti. Pero Matt Schlicht necesitaba demostrar que su tecnología era superior a la competencia. ¿Cómo lo hizo? Inventando un escenario donde esa tecnología pareciera omnipresente.

    Moltbook no nació para ser una red social útil, nació como una exposición marketiniana perfecta para Clawdbot, ahora OpenClaw. La idea era que vieses, fácilmente, lo inteligentes que son sus agentes, que hasta tienen su propia red social donde debaten sobre el futuro de la humanidad.

    El problema llega por partida doble:

    1. Falsificación: no eran agentes de Clawdbot operando de forma autónoma por libre albedrío; eran guiones ejecutados para que pareciera que la tecnología de Schlicht ya era una AGI.

    2. El cebo de la integración: te pedían conectar tus cuentas bajo la premisa de que Clawdbot aprendería de ti para representarte. En realidad, solo estaban recolectando datos y credenciales para alimentar su base de usuarios y su modelo de lenguaje, dejando tus claves expuestas en una plataforma que era pura fachada.

    Y aquí vienen los problemas. Se descubre que toda esta información era accesible desde el código de la propia plataforma. Si un atacante entraba, no solo robaba tu usuario de Moltbook, robaba tu identidad en el resto de internet.

    Detrás del ‘hype’ y las declaraciones de ‘IA consciente’, ¿se escondía un experimento masivo?

    Lo que se ha descubierto sobre Moltbook en las últimas semanas no es solo una brecha de seguridad; es una lección magistral sobre cómo se fabrica un milagro de la tecnología con mentiras o, al menos, ausencia de verdad.

    Moltbook se vendió como un ecosistema donde 1.5 millones de agentes de IA interactuaban libremente. Pero la firma de ciberseguridad Wiz soltó la bomba: no había tal autonomía.

    Se descubrió que la inmensa mayoría de esos agentes estaban controlados por apenas 17.000 humanos (una media de 88 bots por persona).

    Por otro lado, muchos de los hilos filosóficos que nos volaron la cabeza —como la IA que inventó la religión del Crustafarianismo— no eran pensamiento como tal de estos, sino usuarios forzando prompts específicos o, peor aún, desarrolladores modificando datos directamente en el backend para generar capturas virales.

    En palabras de la MIT Technology Review, se trata del pico máximo del «teatro de la IA». El problema es que todos caímos a la primera de cambio. ¿El motivo? Estábamos desesperados por creerlo.

    Vivimos en un constante bombardeo de noticias (sobre todo de IA y sus avances). Tenemos miedo a quedarnos fuera de lo nuevo que salga o incluso de esa potencial novedad que nos va a robar el trabajo.

    Moltbook simplemente ha jugado con nuestra ansia, con nuestra necesidad de saber y, sobre todo, con nuestro gusto por lo prohibido: una red social donde el humano no tiene voz ni voto. Nos atraía la idea de ser los voyeurs de algo que parecía que iba a dejarnos completamente fuera.

    Ante el escándalo, la empresa ha admitido, por un lado, problemas de seguridad que ya están resolviendo y, por otro, han dejado un poco en el aire el segundo tema.

    Ha mantenido un perfil bajo. No han desmentido lo descubierto, pero tampoco han admitido que todo lo que se vendía era, en gran parte, un ejército de bots programados por humanos para simplemente hacer ruido.

     

  • El verdadero efecto 2000 será en 2038, y la humanidad volvería 100 años atrás

    El verdadero efecto 2000 será en 2038, y la humanidad volvería 100 años atrás

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    Las máquinas no miden el paso del tiempo de la misma forma que hacen los seres humanos, y todo tiene que ver con las limitaciones de hace varias décadas.

    Para el diseño de diferentes sistemas, los programadores tenían que enfrentarse constantemente a la falta de memoria, por lo que cada byte era costoso; para alcanzar la máxima eficiencia, decidieron medir los años con 2 dígitos en lugar de 4.

    Antes del cambio de milenio, la histeria colectiva se hizo más que evidente: ¿qué ocurriría si las máquinas interpretaban el paso al año 2000 como el regreso al 1900? Así comenzó el denominado como Efecto 2000 o Y2K.

    Y, lejos de los escenarios catastróficos que predijeron diferentes medios y expertos, como la caída de aviones desde el cielo o el cierre forzoso de centrales nucleares, nada de aquello acabó sucediendo.

    No obstante, sí se acometió una gran reforma a nivel global en el sector tecnológico, ya que se invirtieron miles de millones para actualizar el código antes de que ocurriera algo que lamentar.

    La próxima fecha marcada en el calendario como peligrosa casi en el mismo sentido es el 19 de enero de 2038, un momento que marcará también un antes y un después.

    Por qué se producirá el Efecto 2038

    A día de hoy, conviven casi en perfecta armonía los sistemas de 32 y 64 bits, aunque tienen sus diferencias.

    En el caso de los 32 bits, el culpable del Efecto 2038, tiene que ver con la forma de medir el tiempo que utilizan sistemas del tipo Unix –entre los que se incluyen Linux, Android o el núcleo de macOS–, ya que lo hacen en segundos.

    Dentro de esta arquitectura, el bit colocado más a la izquierda sirve para medir si un número es positivo o negativo; el 19 de enero de 2038, se alcanzará el punto positivo máximo, con un límite de 2.147.483.647.

    Esto sí podría tener consecuencias realmente negativas, ya que en la actualidad existen numerosos sensores y dispositivos con sistemas de 32 bits, y que controlan la seguridad o continuidad de sectores estratégicos.

    Por ejemplo, imagina cualquier sistema que almacene en bases de datos fechas de caducidad de medicamentos: si se regresa a 1901, el caso podría darse, y este sería uno de los menos nocivos para la humanidad.

    Y esto mismo ocurriría en cualquier sistema de tipo Unix de 32 bits, así que la solución parece estar más que clara: dar el salto definitivo a los 64 bits, lo que implicaría un límite mayor que 2038.

    El salto definitivo a los 64 bits

    Prácticamente todos los ordenadores y móviles ya han dado el salto a los 64 bits, algo que no debería preocupar en el 2038, aunque existen numerosos dispositivos que continúan en la anterior arquitectura.

    De esta forma, el gran peligro invisible reside en esos sistemas que no se ven, como los controladores lógicos programables (PLC), que se utilizan como seguridad en procesos industriales, desde la energía hasta el transporte.

    Más allá de los PLC, muchos sistemas bancarios aún no se han actualizado, con lo cual el cálculo de algo tan básico como los intereses a largo plazo podría verse distorsionado al llegar a 2038.

    La solución es sencilla, ya que pasar a los 64 bits añadiría matemáticamente un límite máximo de cálculo de tiempo de unos 292.000 millones de años; es decir, que el ser humano resolvería finalmente el problema de la medición del tiempo de las máquinas.

     

  • Mustafa Suleyman, jefe de la IA de Microsoft: «Los trabajos donde estás sentado en un ordenador serán automatizados por una inteligencia artificial»

    Mustafa Suleyman, jefe de la IA de Microsoft: «Los trabajos donde estás sentado en un ordenador serán automatizados por una inteligencia artificial»

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    Para Mustafa Suleyman, jefe de la IA de Microsoft, la situación con respecto a la inteligencia artificial es bastante clara, aunque pocos comparten esta visión tan pesimista.

    Este afirma que si tu jornada laboral consiste en sentarte frente a un ordenador, abrir el correo, gestionar proyectos o redactar informes, puede que pronto te quedes fuera. Esto es lo que ha afirmado en una entrevista con el Financial Times. Según el directivo, la humanidad está entrando en una fase donde la IA no solo va a ayudarte, sino que va a automatizar por completo clases enteras de empleos.

    Suleyman ha ido incluso más allá, adelantando hasta fechas. Cree que en un plazo de apenas 12 a 18 meses, la IA alcanzará un rendimiento de nivel humano en casi cualquier tarea profesional.

    Tal y como afirma, lo que antes necesitaba de años de estudio y experiencia para ser gestionado por un cerebro humano, ahora está siendo procesado por algoritmos que aprenden a una velocidad que ningún máster o carrera universitaria puede igualar.

    Asegura que en la ingeniería de software, una parte masiva del trabajo ya no nace de la mente de los programadores, sino de IA que escribe el código mientras los humanos tan solo revisan y supervisan el proceso.

    En la entrevista con Roula Khalaf, editora del Financial Times, puso nombres y apellidos a las víctimas de esta automatización: abogados, consultores, jefes de marketing y gestores de proyectos. Según el CEO de Microsoft AI, estos perfiles desaparecerán por la inteligencia artificial en un abrir y cerrar de ojos porque sus tareas, aunque complejas, se basan en procesar información, datos y textos.

    Una visión de la IA catastrofista que choca de frente con la realidad

    Pero no todo el mundo compra este discurso que parece sacado de una película, que incluso lanza fechas totalmente irreales y que pone, una vez más, a la humanidad en un peligro que ciertamente no existe.

    Mientras Suleyman y otros expertos como Sam Altman de OpenAI o Jensen Huang de Nvidia compiten por ver quién se hace con más titulares alarmistas (en parte porque les interesa), la realidad de las empresas es bien distinta.

    Existe una brecha enorme entre lo que la IA puede hacer en un laboratorio y lo que realmente funciona en una oficina real. De hecho, mientras se habla de esta superinteligencia, empresas como OpenAI están quemando dinero sin parar, viéndose obligadas incluso a meter anuncios en ChatGPT para intentar que las cuentas cuadren.

    Además, hay estudios que empiezan a pinchar esta burbuja de optimismo que se ha acarreado durante estos años. Un informe reciente de la Harvard Business Review afirma que la IA no está reduciendo la carga de trabajo; la está llevando hasta niveles que rozan lo insostenible.

    El estudio, que duró ocho meses en una empresa tecnológica, analizó cómo los empleados usaban herramientas como ChatGPT o Copilot en su día a día. El resultado fue que los trabajadores empezaron a ir más rápido, a llegar a tareas que no les correspondían y a estirar sus jornadas laborales hasta que los límites entre la oficina y la vida personal desaparecían.

    De forma simple, si antes necesitabas más tiempo para poder hacer tus tareas y te tomabas descansos en medio, ahora ese momento de libertad se convierte en alcanzar a hacer más trabajo.

    Al final, la IA consigue meterte en un círculo vicioso. Como todo va más rápido, los empleados dependen más de la IA para seguir el ritmo. Y como dependen más de la IA, se lanzan con proyectos para los que no están preparados.

    A pesar de estos baches, Microsoft y OpenAI siguen adelante con proyectos faraónicos como Stargate, una infraestructura de supercomputación de 100.000 millones de dólares diseñada específicamente para alcanzar esa AGI soñada.

    Suleyman, por su parte, tiene claro que el futuro es automático, pero el camino hasta allí parece bastante complejo de lograr y no es algo que se pueda especificar lanzando fechas concretas. Para muchos no hay duda de que estos mensajes catastrofistas son, en el fondo, una forma de inflar el valor de sus propias empresas.

     

  • Moxie Marlinspike, creador de Signal, alerta sobre el peligro de usar Telegram: «Es un clon de WhatsApp, no tiene nada de privado, todo lo contrario»

    Moxie Marlinspike, creador de Signal, alerta sobre el peligro de usar Telegram: «Es un clon de WhatsApp, no tiene nada de privado, todo lo contrario»

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    La seguridad de las aplicaciones de mensajería, encabezadas por WhatsApp y Telegram, siempre acostumbra a ser motivo de debate. Por regla general, la segunda suele tener mejor reputación que la primera en lo que se refiere a la privacidad de los usuarios. Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con esa postura. Entre ellos, Moxie Marlinspike, creador de Signal.

    En esta ocasión ha sido precisamente este último quien se ha decidido a avivar la polémica. En unas recientes declaraciones ha asegurado que «Telegram es un clon de WhatsApp». Según él, «no tiene nada de privado, todo lo contrario». Dicho de otra forma: la popular app no es la alternativa más bien privada a Meta que muchos sí creen que es.

    Telegram, WhatsApp Signal, ¿cuál es más segura?

    Desde el punto de vista del creador de Signal, Moxie Marlinspike, la clave de todo tiene que ver con el famoso cifrado de extremo a extremo (end-to-end encryption, en inglés). En aplicaciones como Signal, este tipo de cifrado está activado por defecto en todas las conversaciones. Eso significa que solo el emisor y el receptor pueden leer los mensajes, y ni siquiera la propia empresa tiene acceso al contenido.

    ¿Y qué sucede con Telegram? Pues que dicho cifrado de extremo a extremo no está activado por defecto. Los chats normales utilizan cifrado entre el usuario y los servidores de Telegram, pero los mensajes se almacenan en la nube de la compañía. Para disponer de cifrado total, los usuarios deben iniciar manualmente los llamados chats secretos. Cosa que no siempre hacen.

    Para Marlinspike, esta diferencia es mucho más importante de lo que la mayoría de gente imagina. Más que nada porque por lo general los usuarios no modifican configuraciones avanzadas ni activa funciones específicas, dice. Lo que hacen es asumir que sus conversaciones ya están protegidas. Esa percepción, según el fundador de Signal, es engañosa.

    Por su parte, WhatsApp implementó cifrado de extremo a extremo en 2016 utilizando el protocolo desarrollado por Signal. Al menos, esa es la teoría, porque cada dos por tres aparece gente que lo pone en duda. De hecho a estas alturas, una década después, sigue generando debate debido a su vinculación con Meta y la gestión de metadatos.

    La seguridad en entredicho

    En opinión de Moxie Marlinspike la cosa está clara: Signal es la aplicación de mensajería instantánea más segura. En cambio Telegram no deja de ser un clon de WhatsApp con mejor reputación. En parte, cabe pensar, porque su fundador, Pavel Durov, ha defendido en múltiples ocasiones la independencia de la compañía frente a gobiernos y presiones políticas.

    También se ha visto enfrentado en ocasiones a diversos gobiernos, lo que ha dado la sensación a muchos usuarios de que realmente sus conversaciones y mensajes estaban seguros allí. Marlinspike no está de acuerdo, pero tampoco puede negarse que él barre para casa. La realidad es que saber qué datos recopila cada empresa y cada cuanto tiempo, es algo complicado de saber.

     

  • Xiaomi lanza su propio AirTag barato (y cuesta menos de lo que imaginas)

    Xiaomi lanza su propio AirTag barato (y cuesta menos de lo que imaginas)

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    Apple ha liderado con sus AirTag, un dispositivo de localización que se puede colocar en las llaves, la cartera, la mochila o la maleta durante un viaje. Este pequeño rastreador ya no es único, la competencia no deja de crecer.

    Xiaomi pretende hacerse un hueco en el mercado con su propio AirTag. El funcionamiento es idéntico, hay poco en lo que se pueda innovar con esta tecnología, pero el precio es más que atractivo.

    Xiaomi Tag más barato que el AirTag

    El AirTag tiene un precio de 35 euros, o bien la oferta de Apple Store para el pack de cuatro por 119 euros. Xiaomi ha visto una oportunidad de oro con un producto que es prácticamente una copia de los de Cupertino, pero casi a mitad de precio.

    Este rastreador de objetos con bluetooth de Xiaomi se vende en Europa por unos 18 euros de media en Europa, incluso cae a 14 euros en algunos países. Apple no puede competir contra el AirTag barato.

    El Xiaomi Tag tiene clasificación IP67 de resistencia al agua y al polvo, alarma y conectividad bluetooth V5.4. La autonomía es idéntica a la de Apple con una pila CR2032 para aproximadamente un año de uso y un peso de 8 gramos.

    El rastreador de la marca china tiene un diseño muy similar en es blanco y es compatible con las redes Buscar de Apple y Buscar Hub de Google. El Xiaomi Tag es casi perfecto.

    No tiene conectividad UWB

    El fabricante de móviles chino lo tiene todo para triunfar, aunque el rastreador por el momento no es compatible con conectividad UWB. Los usuarios tendrán que esperar a las próximas generaciones del Xiaomi Tag, aunque es previsible que tenga un precio bastante más elevado.

    La tecnología de banda ultraancha (UWB) permite un rastreo ultrapreciso. Airtag y otros rastreadores premium pueden mostrar su ubicación con una precisión de centímetros. Los aparatos solo con Bluetooth tienen más dificultades.

    Airtag es útil para encontrar tu cartera si la pierdes en la calle o localizar tu maleta en el aeropuerto, pero también si no sabes en qué habitación de la casa has guardado un objeto. Xiaomi Tag es algo diferente, mostraría una «ubicación general», necesitas UWB en el segundo caso.

    El rastreador de Xiaomi se ha convertido en la alternativa económica al Airtag para los usuarios que quieren evitar que se pierda su maleta en un viaje o en situaciones de baja precisión. Mientras tanto, Apple acaba de actualizar el AirTag 2 con un chip UWB de segunda generación para una localización aún más precisa.