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  • Me he preparado para una carrera con Apple Watch Ultra 3 y estos son los motivos por los que lo elegiría para retomar mi rutina de runner

    Me he preparado para una carrera con Apple Watch Ultra 3 y estos son los motivos por los que lo elegiría para retomar mi rutina de runner

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    Este domingo corrí 10 kilómetros, una marca que ya había hecho en diferentes ocasiones antes, pero nunca con un reloj de Apple. Para el entrenamiento y la ocasión, elegí el formato premium, el Apple Watch Ultra 3, un reloj que me ha facilitado muchas cosas. 

    Una fascitis plantar tremenda me retiró de la pista de atletismo de mi barrio hace ya más de un año. No soy runner experta, pero le había cogido el gusto a salir tres veces en semana para tomar el aire y sentirme mejor físicamente. El problema está cuando te emocionas tanto que acabas lesionada… Pero no hay nada que no puedan mejorar unas buenas plantillas y unas zapatillas adecuadas.

    Al hacerme con este tándem milagroso, llegó a mis manos el Apple Watch Ultra 3, un reloj que me ha gustado mucho, entre otros motivos, por su integración con el iPhone. Así, con él he contestado mensajes de WhatsApp, consultado a Siri alguna que otra duda y respondido a llamadas sin ningún problema.

    También había que ponerlo a prueba en el deporte, lo que me ha obligado a ponerme de nuevo la ropa de deporte y retomar mi humilde rutina de runner. Como resultado, he obtenido métricas completas y realistas que, dado que el deporte no es precisamente mi pasión, me han permitido conocer de manera sencilla en qué momento vital (y físico) me encuentro.

    Estos son los motivos por los que recomendaría a cualquiera probar el reloj más avanzado de Apple para volver a la rutina:

    Una autonomía de más de dos días  

    La autonomía de cualquier dispositivo portátil suele ser una de las principales características a tener en cuenta cuando lo compramos y, en este caso, también lo es. Frente al Apple Watch SE 3, que he tenido que cargarlo cada mañana antes de ir al trabajo para tenerlo encendido todo el día, con éste he podido despreocuparme más de 48 horas seguidas.

    Reconozco que soy bastante precavida y, siempre que me he preparado para salir a correr, sabía que tenía batería suficiente para no quedarme tirada. De cara a la carrera, me lo he tomado incluso más en serio y lo he puesto a cargar un rato antes. Así, con solo media hora enchufado, ha pasado del 0 al 40%, suficiente para registrar la carrera.

    Un GPS preciso, que te dice cómo se te ha dado cada tramo 

     

    El GPS es otro de los puntos que más me ha convencido para usar este reloj en mis primeros 10K después de una larga retirada. Es bastante preciso y no me ha dado la impresión de que me haya hecho atravesar edificios, confundiendo la ruta escogida, además de que indica lo bien, mal o regular que se te ha dado cierto tramo del recorrido.

    Esto lo he podido comprobar desde la aplicación Fitness, al pulsar sobre el ejercicio que he registrado, en el apartado de Mapa. Además de indicar cuál ha sido la temperatura media, el porcentaje de humedad y el nivel de calidad del aire que han habido a lo largo de la jornada, también aparece una sucesión de puntos de diferentes colores.

    Hasta donde llega mi intuición, puedo avanzar que al principio ha mostrado puntos en color verde (se ve que estaba activa y se nota que acababa de empezar a correr), también en color amarillo, para indicar esas partes del recorrido en los que estaba más cansada. Los naranjas, en cambio, me han dado a entender que estaba derrotada. Al menos, no han aparecido tonalidades en rojo. Esas sí que me habrían desanimado…

    Accesibilidad: olvídate del iPhone

     

    Finalmente, y para redondear el sí rotundo a este producto, conviene destacar su accesibilidad. Porque cuando estás en mitad de una carrera, lo último que se te pasa por la cabeza es pararte a toquetear la pantalla del reloj para, por ejemplo, conocer ciertos datos relacionados con la salud o pasar a la siguiente canción de tu playlist.

    La interfaz de este dispositivo es muy sencilla y evita que estés trasteando constantemente con sus botones. Una vez hayas iniciado el ejercicio puedes ver en la pantalla principal el tiempo que llevas haciéndolo, el ritmo que has registrado en el último kilometro, el ritmo medio y los metros que has recorrido.

    Si sigues haciendo scroll, llegarás a otros datos como las pulsaciones cardíacas y el ritmo del parcial, aunque lo realmente interesante (porque no vas a estar mirando tus mediciones al detalle mientras estás trotando) está a ambos lados de la interfaz principal. 

    Me refiero a que si deslizas el dedo hacia la derecha, accedes a los botones principales durante la marcha, que son el de Finalizar el ejercicio, Reanudar o Nuevo, para elegir otra modalidad de deporte. Ahora bien, me quedo con la opción que aparece cuando haces diriges el dedo al lado contrario, ya que accedes directamente Apple Music. 

    Y lo que es mejor: a otras opciones como Ir al artista, Ir al álbum o Añadir a favoritos. Todo, sin tener que manipular tu smartphone, que bien guardado estará en uno de los minúsculos bolsillos que habitualmente lucen las prendas deportivas.

    A esto hay que añadir el sistema de control por gestos, que me ha venido bien para quitar las notificaciones que he ido recibiendo durante los entrenamientos y la carrera. Y mira que me hacen muy feliz cuando me mandan ánimos vía WhatsApp desde la línea de meta, pero, para no perder ojo de los metros que me quedan hasta ella es mejor girar la muñeca y mantener la concentración.

     

  • Ni el paro ni la automatización: los expertos advierten del mayor riesgo de la IA, y tiene que ver con la bioseguridad

    Ni el paro ni la automatización: los expertos advierten del mayor riesgo de la IA, y tiene que ver con la bioseguridad

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    Cada día surgen nuevos temas que tienen que ver con las amenazas y los peligros de la IA. Pero estos suelen estar relacionados con lo mismo: desde superinteligencias que se pueden volver contra sus creadores, hasta situaciones de desempleo masivo. Incluso no faltan quienes prevén escenarios casi de ciencia ficción con robots asesinos que quieren exterminar a la humanidad. 

    No obstante, un nuevo estudio publicado recientemente va por otra dirección. Los expertos no entran ni salen en estos otros riesgos, pero ponen encima de la mesa el que, para ellos, es el mayor temor en relación a la inteligencia artificial. Ni más ni menos que la bioseguridad. Y lo cierto es que los especialistas dan argumentos serios para demostrar que no son advertencias vacías sin más.

    El mayor peligro de la IA: la bioseguridad

    Parece que a Sam Altman le crecen los enanos. Por mucho que el máximo responsable de ChatGPT se pase el día hablando de las bondades de esta tecnología, los expertos parecen más preocupados que otra cosa con todo lo que tiene que ver con ella. Ahora, han puesto la lupa en una cuestión que no es ni mucho menos menor: la bioseguridad. ¿Qué tiene que ver la IA con ella?

    Como dice el detallado estudio Generative AI for Biosciences: Emerging Threats and Roadmap to Biosecurity, publicado en arXiv, el tema es complicado. La IA ya ha revolucionado áreas como la síntesis de proteínas, el diseño de fármacos o la ingeniería genética; pero también puede empleares con fines peligrosos, desde la creación de toxinas sintéticas hasta de virus y bacterias.

    Por supuesto, a estas alturas no hace falta explicarle a nadie lo peligroso que puede ser un virus para el mundo en general. Según los autores, la posibilidad de que herramientas como ChatGPT sean explotadas con fines dañinos es real, y crece cada día. A lo que cualquiera podría pensar, ¿y no hay forma de evitarlo? En teoría sí, pero una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica. 

    El problema, dicen los expertos, está en que los marcos regulatorios y las medidas de seguridad en el campo de la bioseguridad están diseñados para controlar riesgos convencionales. Pero las amenazas de la IA son cualquier cosa menos convencionales. Sin ir más lejos, ChatGPT podría crear secuencias biológicas imposibles de obtener por vías tradicionales y, digámoslo así, éticas. 

    Nos expertos sentencian: no es ninguna broma

    Uno de las aspectos más interesantes y llamativos del estudio es que este se sustenta en la opinión experta de 130 profesionales, todos ellos relacionados con la biología, la bioseguridad y la seguridad tecnológica en general. El 76% de ellos expresó preocupación por el mal uso de la IA en biología, mientras que el 74% abogó por el desarrollo urgente de marcos regulatorios nuevos y adaptativos.

    Por lo tanto, están claro que los expertos están preocupados, y mucho, ante el riesgo de que la IA genere nuevas amenazas biológicas. Ahora lo que hace falta es que quienes mandan sean también conscientes de ello. Aunque eso, por regla general, suele ser un camino más complicado. 

     

  • Expertos denuncian que la IA ya pone en riesgo a la mitad de las organizaciones: «Cualquiera puede hacer ataques sofisticados»

    Expertos denuncian que la IA ya pone en riesgo a la mitad de las organizaciones: «Cualquiera puede hacer ataques sofisticados»

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    Las infinitas promesas de prosperidad de la IA han atraído a numerosas empresas a esta tecnología, como la miel a las abejas. Nadie quiere quedarse atrás con respecto a la competencia, y eso parece obligar a todo el mundo a adaptarse a la inteligencia artificial. ¿El problema? Que no siempre parece ser una buena idea del todo, según lo que dicen los expertos en la materia. 

    Eso al menos es lo que se traduce un reciente informe de EY, el cual revela un lado que ni Sam Altman ni Bill Gates suelen poner encima de la mesa: la mitad de las organizaciones ya ha experimentado impactos negativos debido a fallos de seguridad en sus sistemas de IA. ¿A qué se deben exactamente y cómo están afectando ya a numerosas compañías de todo el mundo?

    El lado oscuro de la inteligencia artificial

    Nadie puede poner en duda, al menos en principio, las ventajas que tiene la inteligencia artificial. No solo hay empresas que ya están automatizando procesos (con el impacto para el empleo que eso supone), sino que también dejan decisiones estratégicas en sus manos. Todo con el fin de mejorar la eficiencia y, sobre todo, tener un ahorro considerable de cara al bolsillo.

    Pero los datos demuestran que no todos son buenas noticias y que, debido también a la IA, «cualquiera puede hacer ataques sofisticados». Según el nuevo estudio recientemente compartido, solo un 14% de los CEOs creen que sus sistemas de IA protegen adecuadamente los datos sensibles. O lo que es lo mismo, que dejan sus negocios en una situación vulnerable. 

    Hay que partir de la base, como dicen los expertos, de que la IA ha puesto un poco patas arriba todo lo que tiene que ver con la seguridad de muchas empresas. Para hacerse una idea general, las organizaciones utilizan en promedio 47 herramientas diferentes de seguridad, lo cual, como es lógico, dificulta la gestión eficaz de riesgos y la detección de amenazas de todo tipo.

    Un ejemplo claro son los ataques de «vishing«, como se suelen conocer entre los especialistas los casos de phishing por voz. Solo estos aumentaron un 442% en la segunda mitad de 2024. Gracias a la IA, los atacantes son capaces de imitar voces con gran fidelidad, engañando a empleados y clientes para que revelen información confidencial y muchas veces delicada.

    La IA: el enemigo en casa

    Por si fuera poco, los expertos advierten sobre los riesgos internos asociados con el desarrollo y despliegue de agentes de IA sin supervisión. El 68% de las organizaciones permite que los empleados creen o implementen IA sin prácticamente control, y solo el 60% emite directrices claras para regular estas actividades. 

    ¿Y qué sucede con ello? Pues básicamente que aumenta la probabilidad de errores humanos, mal uso de datos sensibles y exposición involuntaria de información crítica. Con todo ello se demuestra que la IA puede ser beneficiosa, pero también un dolor de cabeza importante. Sobre todo porque, tal y como parece, no todas las compañías están preparadas para sus riesgos. Al menos, todavía. 

     

  • Los chips de IA de Nvidia se van al espacio: Starcloud comienza la construcción del primer centro de datos en órbita

    Los chips de IA de Nvidia se van al espacio: Starcloud comienza la construcción del primer centro de datos en órbita

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    La startup estadounidense Starcloud se ha asociado con Nvidia para un proyecto tan ambicioso como importante: construir centros de datos para la inteligencia artificial en el espacio, fuera de la atmósfera terrestre.

    El próximo mes de noviembre el cohete Falcon 9 de SpaceX pondrá en órbita el satélite Starcloud-1, que contiene docenas de GPU H100 de Nvidia. Chips de IA sin consumo energético ni de agua terrestre.

    ¿Demasiado bueno para ser verdad? Para conseguirlo, Starcloud tendrá que superar unos cuantos problemas complicados.

    Ventajas e inconvenientes de un centro de datos en el espacio

    El satélite Starcloud-1 tiene el tamaño de un pequeño armario y pesa 59 kilos. En su interior hay docenas de chips H100 de Nvidia. Según la compañía de Jensen Huang, este pequeño satélite es 100 veces más potente, en cálculo computacional, que cualquier otra nave que hay en el espacio.

    Se trata de un prototipo que va a probar las comunicaciones y el procesamiento de datos de IA en el espacio, así como el envío a la Tierra.

    El objetivo es que docenas de estos satélites se unan entre sí en una matriz alimentada por paneles solares de 4 Kilómetros de largo, para formar un centro de datos de 5 GW. Puedes verlo en este vídeo:

     

    Construir un centro de datos en órbita, son todo ventajas. La energía solar es suficiente para alimentarlo, porque la luz del sol no es frenada por la atmósfera, ni hay nubes, o la propia noche, que la bloquean.

    Bien orientados, estos satélites recibirán energía solar constante y potente las 24 horas del día, suficiente para alimentar el centro de datos con los chips de IA.

    Otra ventaja adicional es que en el vacío del espacio la temperatura es tan baja, hasta 100 grados centígrados bajo cero cerca de la Tierra, que no se necesita agua para refrigerar los chips. El calor se disparará solo.

    Los problemas de un centro de datos espacial

    Los centros de datos en el espacio no consumen energía ni agua terrestre, así que son un verdadero chollo. Pero tienen otros problemas.

    En primer lugar, está el coste del lanzamiento para poner los satélites en órbita, que es altísimo. Starcloud argumenta que se compensa por el ahorro en electricidad y agua.

    Hay que tener en cuenta también la latencia del envío de datos de la Tierra a los satélites, y viceversa. Y riesgos altos, como las tormentas solares, o la basura espacial, que podría romper los paneles solares de cuatro kilómetros, y dejar sin energía a las GPU de Nvidia.

    No es una tarea fácil, pero merece la pena intentarlo. Los centros de datos en órbita aliviarían enormemente la enorme carga energética y de consumo de agua, que ya sufre la Tierra. «En 10 años, todos los centros de datos se construirán en el espacio», asegura Philip Johnston, CEO y fundador de Starcloud.

     

  • Meta mueve ficha: la novedad de WhatsApp que quiere acabar con las estafas telefónicas

    Meta mueve ficha: la novedad de WhatsApp que quiere acabar con las estafas telefónicas

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    El enorme éxito de WhatsApp no le ha pasado inadvertido a los ciberdelincuentes. Rara es la semana que los expertos no advierten de que la herramienta de Meta se ha convertido en el objetivo de una nueva estafa. Por supuesto, este problema, que parece estar lejos de terminar, tampoco le ha pasado inadvertido en absoluto a los propios responsables de la aplicación. 

    Quizá por ello, estos han decidido llevar a cabo una novedad que, si bien difícilmente podrá acabar de un plumazo con todos los fraudes habituales que giran alrededor de WhatsApp, por lo menos sí será capaz de contrarrestar uno de ellos. Al menos, en teoría. Algunos medios ya han explicado en qué consiste y cómo puede ayudar a la seguridad de los usuarios. 

    WhatsApp, un filón para los ciberdelincuentes

    Se trata de una de las estafas de WhatsApp más común, hasta el punto de que incluso la Policía Nacional y diversos expertos en ciberseguridad han hablado sobre ella. Está casi al nivel del «hijo en apuros» o las multas falsas de la DGT, solo que en este caso el objetivo de los ciberdelincuentes es otro: robar a la gente lo que tiene en el teléfono móvil, con todo lo que eso conlleva, claro. 

    Los atacantes se hacen pasar por empleados de bancos, servicios de atención al cliente o cualquier cosa, incluidos amigos. Aprovechan que muchos usuarios suelen expresar sus quejas o dudas en redes sociales para contactarlos, como si quisieran ayudar. Una vez ganada la confianza de la víctima, le piden que comparta la pantalla para «guiarla paso a paso» en la supuesta resolución del problema.

    Por supuesto, todo es mentira. Lo único que desean los estafadores es conseguir acceder al móvil de la víctima que, una vez en sus manos, se convierte en todo un tesoro para ellos. De ahí pueden obtener contraseñas, números de contactos, cuentas de correo o, incluso, acceso a las cuentas bancarias. Hoy en día todo se hace con el móvil, y los ciberdelincuentes lo saben perfectamente. 

    Lo que más suele preocupar de este fraude es que muchas veces parece venir de alguien conocido. Sin ir más lejos, de una compañía de confianza, con sus logos y ese tipo de cosas. Además, ahora con la inteligencia artificial este tipo de ataques se han vuelto más frecuentes. Algunos especialistas hablan de que los números de casos se han multiplicado en apenas un año. 

    La novedad de Meta para enfrentarse a las estafas

     

    La novedad de WhatsApp no consiste en bloquear la pantalla para evitar que los ciberdelincuentes puedan tomar el control de tu móvil. Pero lo que sí hará será advertir a los usuarios de que ese riesgo existe. Es decir, enviar un mensaje recordando que si se lleva a cabo la videollamada en cuestión, a partir de ese momento la otra persona tendrá acceso a ver cualquier información del teléfono.

    Desde luego, es improbable que con esta medida Meta vaya a ser capaz de recudir a cero el número de estafas de WhatsApp, pero al menos quizá sí logre minimizar la amenaza. Teniendo en cuenta lo popular que esta se ha vuelto, algo es algo. 

     

  • Si tu PC huele a vinagre, apágalo inmediatamente: una pasta térmica barata está destruyendo las CPU

    Si tu PC huele a vinagre, apágalo inmediatamente: una pasta térmica barata está destruyendo las CPU

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    Nos gastamos cientos de euros en un procesador, pero luego racaneamos 4 o 5 euros en la pasta térmica, y eso puede tener serias consecuencias. Usuarios de la pasta térmica Amech están reportando diferentes problemas graves, que pueden poner en peligro el procesador. Estos fallos han sido confirmados por un experto.

    La pasta térmica es un elemento esencial en un PC, ya que se encarga de conectar la CPU con el disipador, para una correcta eliminación del calor. Es muy importante que sea de calidad, para que la CPU no se sobrecaliente. Esto provocaría caídas de rendimiento, e incluso una avería.

    La pasta térmica no es un producto caro: un tubo de una primera marca, que sirve para tres o cuatro aplicaciones, vale unos diez euros. Pero aun así, mucha gente que monta su propio PC opta por pastas térmicas baratas. Te ahorras cuatro o cinco euros, pero puedes sufrir problemas que te salgan mucho más caros.

    Los fallos de la pasta térmica de Amech

    En las últimas semanas, en algunos foros de PC surcoreanos, han comenzado a aparecer usuarios que se quejan de diferentes fallos en su CPU debido a la pasta de Amech. En concreto se trata de la pasta térmica Amech SGT-4, que en algunos países lleva por nombre Aimac. Se vende en España.

    Como puedes ver en la foto de apertura de la noticia, los usuarios hablan de que la pasta térmica se deshace, haciendo que el chip del procesador y el disipador se «fundan», siendo muy difícil separarlos. 

    En otros casos, tras un olor a podrido o vinagre, el procesador parece corroído por un ácido. Además, supuestamente esta pasta deja burbujas de aire, evitando una correcta disipación del calor.

    El técnico en ordenadores Igor Wallossek, de Igor’sLAB, ha estado haciendo pruebas, y corrobora todos estos fallos.

    Según este experto, la pasta térmica Amech SGT-4 utiliza PMDS como base, pero en lugar de silicona estándar, incorpora una silicona RTV reticulada con acetoxi. Cree que el aditivo es metiltriacetoxisilano, un compuesto altamente reactivo que libera ácido acético cuando se expone a la humedad, lo que provoca la oxidación del cobre y produce un olor similar al del vinagre.

    Esta reticulación también hace que la pasta se endurezca con el tiempo, volviéndose pegajosa y adhiriéndose al disipador térmico con tanta fuerza que se necesita «una fuerza de separación inmensa» para separar las dos superficies, según recoge TechSpot.

    Un representante de Amech ha respondido en el foro coreano, argumentando que «el producto no contiene sustancias peligrosas y cumple con todas las normas reglamentarias». Al análisis de Igor Wallossek, responde que han pasado los certificados ambientales de la UE. Pero ninguna de sus respuestas explica lo que ha pasado.

    En Amazon y otras tiendas puedes comprar pasta térmica de primera calidad de primeras marcas como Artic, Noctua y otros por apenas 8 euros. No te la juegues con un elemento de tu PC tan crítico y, al mismo tiempo, tan asequible, como la pasta térmica

     

  • He probado Atlas, el navegador gratis de OpenAI con la IA de ChatGPT y es oficial: «Chrome tiene un serio problema»

    He probado Atlas, el navegador gratis de OpenAI con la IA de ChatGPT y es oficial: «Chrome tiene un serio problema»

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    Primero fue la guerra de los buscadores, luego vino la de los navegadores, en ambos Google se coronó como el rey absoluto, pero la nueva batalla ya ha comenzado: la de los navegadores con inteligencia artificial. Y OpenAI acaba de mover ficha con Atlas, que pone a ChatGPT directamente en tus manos.

    Tras el lanzamiento de Comet, de Perplexity, parecía que nadie podía ofrecer una experiencia más integrada, hasta ahora. He estado probando Atlas, el nuevo navegador basado en Chromium, y lo que plantea va mucho más allá de añadir un chatbot en la barra lateral, es un cambio total de cómo navegamos en la web.

    Después de unos días de uso, puedo decirlo sin rodeos, Google Chrome tiene un serio problema. ChatGPT Atlas no solo responde mejor, también actúa, recuerda y se anticipa, por lo que es el primer navegador que convierte la IA en algo verdaderamente útil, no en una función de marketing.

    Un navegador con IA real con modo agente

     

    La diferencia entre Atlas y Chrome es clara desde el primer minuto. Mientras el navegador de Google ha añadido Gemini como una extensión más en la barra de búsqueda, la app de OpenAI fue diseñado desde el principio con ChatGPT en el centro, por lo que todo el sistema gira alrededor de la IA, y eso se nota.

    ChatGPT está siempre disponible en una barra lateral discreta, no aparecen ventanas flotantes ni mensajes que bloquean el contenido. Puedes pedirle un resumen de una página, traducir un párrafo, reescribir un texto o analizar un artículo sin moverte de la pestaña. Lo hace rápido, sin saturar la pantalla y con una naturalidad que sorprende.

    Lo que más llama la atención es lo poco intrusivo que resulta debido a que no se impone, no interrumpe tu lectura, ni necesita que cambies de pestaña. Está ahí, esperando tus instrucciones, por lo que es justo lo que siempre debió ser un asistente digital.

    El verdadero punto de inflexión llega con el modo Agente, que es una función exclusiva de Atlas que permite que ChatGPT actúe dentro del navegador. Lo activas y puedes pedirle cosas como: Busca un portátil por menos de 1.000 euros, compáralo y añádelo al carrito. Atlas lo hace paso a paso, abriendo páginas, analizando precios y mostrando todo lo que hace en pantalla.

     

    No se trata de una automatización ciega, puedes pausar el proceso, detenerlo o tomar el control en cualquier momento. Todo ocurre dentro del navegador, sin acceso al sistema operativo ni a tus archivos. Es una forma de delegar tareas repetitivas sin perder el control.

    Gemini, el asistente de Google, está todavía lejos de algo así. Puede responder en una búsqueda o darte sugerencias, pero no ejecuta acciones ni mantiene contexto entre pasos. Atlas, en cambio, recuerda lo que haces y puede continuar un proceso sin que tengas que repetirle todo.

     

    Privacidad y control en tus manos

    Una de las cosas que más valoras cuando usas Atlas es el control que ofrece sobre tus datos. Puedes decidir si el navegador recuerda tus hábitos, qué información se guarda y cuándo eliminarla. También existe un modo sin memoria para quienes prefieren no dejar rastro de su actividad.

    Esa gestión de la privacidad marca una gran diferencia, ya que mientras Google sigue basando buena parte de su negocio en la recopilación de datos, OpenAI ha apostado por una relación más transparente. Tú decides si la IA debe aprender de tu comportamiento o limitarse a responderte en el momento.

    La memoria contextual, por su parte, es opcional, pero mejora la experiencia. Si la activas, Atlas recuerda qué webs visitaste o qué temas estuviste investigando, y adapta sus respuestas en función de eso.

     

    Tras un par de días de uso, la sensación es clara, este navegador con IA no se siente como un experimento. Es un navegador sólido, funcional y tan estable como Chrome, con la ventaja de integrar una inteligencia artificial que realmente trabaja contigo.

    Durante la prueba, lo utilicé para traducir artículos, leer PDF y comparar precios, y en todos los casos, ChatGPT respondió rápido y con precisión. Por ejemplo, mientras escribía texto, Atlas resumió un documento, tradujo una fuente en inglés y me ayudó a verificar errores ortográficos en un párrafo sin que tuviera que abrir nuevas pestañas.

    Un punto a favor es que, al estar basado en Chromium, mantiene compatibilidad con todas las extensiones de Chrome. Significa que puedes instalar tus herramientas habituales, desde gestores de contraseñas hasta bloqueadores de anuncios, sin notar diferencia alguna. 

    También recibe las mismas actualizaciones de seguridad, por lo que tus datos, seguridad y privacidad están a salvo. La experiencia general es fluida y coherente, no parece un navegador nuevo, sino la evolución natural de Chrome, pero con inteligencia real integrada en cada rincón.

     

    Lo que Chrome no ha entendido aún

    Google domina los navegadores desde hace más de una década, donde Chrome es rápido, estable y está optimizado para los servicios de la propia compañía. Pero esa comodidad tiene un precio, y es que la innovación se ha vuelto mínima. Gemini, su apuesta por la IA, sigue sintiéndose desconectada del navegador.

    En Chrome, la inteligencia artificial vive en pestañas aparte o ventanas que interrumpen tu trabajo. En Atlas, la IA forma parte del flujo natural debido a que no es un añadido, sino el núcleo de la experiencia. Puedes investigar, escribir o comparar sin moverte del mismo sitio.

    El navegador de ChatGPT no te lanza respuestas, sino que trabaja contigo, pero Google Chrome, en cambio, todavía te obliga a saltar entre pestañas o a usar otros servicios de Google. Es una diferencia de concepto más que de tecnología.

    La nueva generación de navegadores

     

    El lanzamiento de Atlas marca algo más que una novedad puntual, y es que es el inicio de una nueva etapa en la forma en que te relacionas con Internet. Hasta ahora, navegar consistía en buscar, leer y hacer clic, pero con los navegadores impulsados por IA, la lógica cambia por completo. 

    Ya no consultas la web, interactúas con ella debido a que la inteligencia artificial no solo te muestra información, la interpreta, la resume y la convierte en acciones concretas. Atlas ha sido el primero en llevar esta idea a la práctica de forma coherente. 

    No es una función añadida, ni un experimento en fase beta, es un navegador completo que entiende lo que haces y te acompaña en cada paso. Puedes pedirle que investigue un tema, redacte un resumen o realice una compra mientras tú te centras en otras tareas

     

    Su capacidad de actuar dentro de las páginas web lo coloca en una categoría distinta a todo lo que conocíamos hasta ahora. Otros proyectos han intentado seguir este camino. Comet, de Perplexity, integra búsquedas con IA, y Copilot Browser, de Microsoft, ofrece sugerencias contextuales. 

    Sin embargo, ninguno alcanza el nivel de integración que propone OpenAI. ChatGPT Atlas no te saca de tu flujo de trabajo ni abre ventanas aparte, el chatbot está integrado en el propio proceso de navegación. Esa diferencia, que parece menor, es la que lo convierte en una herramienta que realmente cambia la experiencia.

    OpenAI ha entendido que el navegador puede dejar de ser una simple puerta de acceso para convertirse en un espacio de trabajo inteligente. Ya no necesitas moverte entre pestañas, apps o extensiones. 

    Todo —leer, escribir, comparar, traducir o investigar— ocurre dentro de un mismo entorno asistido por ChatGPT. Lo que antes dependía de tu atención constante ahora puede automatizarse o delegarse, sin perder el control.

    La idea central es sencilla: la navegación ya no trata de buscar, sino de entender, decidir y hacer. Atlas lo ha entendido antes que nadie, y con ello ha abierto una nueva era en la que el navegador deja de ser una herramienta pasiva y se convierte en un asistente digital en toda regla. Chrome, por primera vez en años, parece estar jugando a ponerse al día.

    OpenAI demuestra que un navegador puede ser algo más que una ventana a Internet, puede analizar, ejecutar y aprender contigo. En ese sentido, el navegador de Google se ha quedado atrás. 

    Si esta es la dirección que va a tomar la navegación del futuro, Chrome, Edge, Firefox, entre otros, tienen motivos para preocuparse. Atlas no compite por velocidad o diseño, compite por inteligencia. Y eso, en 2025, es lo que realmente importa.

     

  • Apple insiste en que deberías dejar de usar Google Chrome por motivos de seguridad y privacidad

    Apple insiste en que deberías dejar de usar Google Chrome por motivos de seguridad y privacidad

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    Apple lanza una advertencia a los usuarios de iPhone sobre el uso del navegador Chrome.

    Según datos recientes, alrededor del 30 % de los propietarios de iPhone utilizan Chrome, atraídos por sus múltiples funciones, incluidas las de inteligencia artificial. Sin embargo, Apple sostiene que Safari sigue siendo la opción más segura para navegar desde sus dispositivos.

    La recomendación de Apple se basa principalmente en la privacidad. La compañía insiste en que Safari ofrece una protección más sólida frente al rastreo y la recopilación de datos. 

    Entre sus ventajas destacan el bloqueo de cookies de terceros, el uso de aprendizaje automático para impedir el seguimiento entre sitios web, la eliminación de identificadores únicos en las URL cuando se utiliza el modo privado y la ocultación de la dirección IP frente a rastreadores.

     

    Estos informes llegan poco después de que Google confirmara que no eliminará las cookies de terceros en Chrome. En respuesta, Apple ha redoblado sus esfuerzos para posicionar Safari como el navegador más respetuoso con la privacidad.

    Además, la reciente versión de Safari en iOS 26 incorpora una función llamada Advanced Tracking and Fingerprint Protection, activada por defecto, que dificulta la identificación digital del dispositivo y protege frente a las técnicas de fingerprinting utilizadas para rastrear la actividad del usuario sin su consentimiento.

    Apple también asegura que Safari ofrece un rendimiento superior en sus propios dispositivos. Según la compañía, las webs más visitadas cargan hasta un 50 % más rápido que en Chrome.

    Aunque Apple no prohíbe el uso de Chrome, anima a los usuarios de iPhone a probar Safari, considerándolo la mejor opción en materia de privacidad y eficiencia.

     

  • Adiós al GPS, una empresa española tiene una alternativa más barata que resiste interferencias y consume menos

    Adiós al GPS, una empresa española tiene una alternativa más barata que resiste interferencias y consume menos

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    Google Maps y Waze son unas de las apps de tráfico que utilizan conectividad satelital para poder guiar a los usuarios hacia sus destinos. Si algo falla en el Sistema Global de Posicionamiento (GNSS), puede volverse un problema y no solo para la localización de coches inteligentes o dispositivos como móviles, sino también en aviones por interferencias como las que ha sufrido Ursula von der Leyen.

    Es evidente que GPS y Galileo están en todas partes, siendo tecnologías sumamente importantes para la humanidad, pero Sateliot ha pensado justamente en este tipo de situaciones. Junto a la Agencia Espacial Europea (ESA), la mencionada compañía española ha traído a la mesa el proyecto FreeGNSSNetwork.

    Con el objetivo de eliminar esta dependencia de ese sistema, proponen una nueva forma de aprovechar los dispositivos IoT y las ondas de radio para tener una alternativa en el caso de una situación crítica o ser incluso un paso para el futuro de la conectividad 6G.

    FreeGNSSNetwork es una solución a las vulnerabilidades del GPS

     

    El GPS podría funcionar mal en las ciudades o en zonas rurales y climas extremos. De hecho, tiene varias vulnerabilidades que podrían ser aprovechadas por hackers para crear interferencias o fallos técnicos y esto se ha podido ver en situaciones críticas como la guerra de Ucrania y Rusia donde se intervienen los drones, en saboteos industriales de marcas famosas e infraestructuras generales.

    ¿Qué hacer para hacerle frente a estos problemas? Sateliot, Grupo Mecánica del Vuelo (GMV) y la Agencia Espacial Europea (ESA) han creado una manera de contrarrestar los posibles fallos del GNSS con una innovación que no se trata únicamente del uso de señales de radio, sino también de la integración de la conectividad 5G IoT.

    FreeGNSSNetwork es el proyecto que se encarga de enviar datos a tu dispositivo IoT por medio de las mencionadas ondas 5G para que los satélites en órbita baja (LEO) de Sateliot reciban esas señales. De esta manera, el sistema receptor pasa esta conexión a través de un algoritmo complejo hasta obtener información detallada de las propiedades, como el tiempo de transmisión o el ángulo.

    La precisión que tiene es de un rango de 10 metros, pero aunque parezca algo limitado en comparación con otras tecnologías, es lo necesario para diversas áreas que lleguen a necesitar un respaldo para la localización, tanto para uso civil, como el ámbito de defensa nacional o de empresas populares. Además, tiene una sincronización horaria avanzada de 50 nanosegundos (0,00000005 segundos).

    Haciendo esto, logra que millones de dispositivos IoT dejen de tener que usar únicamente GPS para determinar la ubicación o el horario. No solo funciona como un método adicional o estable ante las interferencias, sino que también es un proyecto que reduce el consumo energético y el gasto. 

    Sateliot da uno de los primeros pasos para la adaptación a 6G

    Este FreeGNSSNetwork trae una solución y muchas ventajas sobre su uso. Por ejemplo, utilizar el GPS consume mucha energía al estar activo en los smartphones y lo mismo pasa en otros dispositivos o tecnologías, mientras que esta alternativa ahorra mucho más.

    En sí, es algo que definitivamente va a ayudar al sector de Seguridad en Europa, mientras que se considera como un avance importante para el estándar 6G debido a que ofrece Posicionamiento, Navegación y Tiempo (PNT)  y la Integración Satelital Nativa

    El proyecto de Sateliot no es el único que busca despegarse del uso de GPS, pues ya hay drones que pueden actuar con precisión sin necesidad de ese sistema de navegación y lo mismo están haciendo muchas compañías para crear dispositivos que sean versátiles y útiles en cualquier circunstancia. 

     

  • Xiaomi lanza la cerradura inteligente definitiva: ultrasegura y con varias formas de desbloqueo, incluso con huella dactilar

    Xiaomi lanza la cerradura inteligente definitiva: ultrasegura y con varias formas de desbloqueo, incluso con huella dactilar

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    En un momento en el que reforzar la seguridad del hogar se ha vuelto imprescindible, la puerta sigue siendo el punto más vulnerable. De poco sirve tener cámaras de vigilancia o sensores avanzados si el acceso principal no está bien protegido. 

    Xiaomi lo sabe, y por eso acaba de presentar una cerradura inteligente que promete blindar la entrada sin complicaciones, se trata de la Xiaomi Self-Install Smart Lock, una apuesta por la comodidad, la tecnología y la seguridad total.

    El hogar inteligente ha multiplicado las opciones para controlar lo que ocurre dentro de casa, pero no todos los dispositivos logran combinar sencillez, fiabilidad y compatibilidad. La nueva cerradura lo consigue, gracias a su sistema autoinstalable, conexión WiFi y compatibilidad con el estándar Matter, lo que le permite integrarse en cualquier ecosistema, ya sea con Alexa, Google o Apple.

    Con funciones avanzadas, desbloqueo por huella dactilar, contraseña o voz, y un diseño que no requiere herramientas ni perforaciones, se posiciona como una de las más completas del mercado. Es ideal si buscas reforzar la seguridad sin complicarte la vida ni depender de un técnico.

    Y es que la domótica ha facilitado el control de luces, cámaras, así como sensores, pero muchos hogares siguen descuidando su primer punto de defensa, que es la puerta. Xiaomi ha querido cerrar ese vacío con una cerradura inteligente que refuerza la seguridad sin perder las ventajas del control digital.

    Durante años, la marca china ha llenado los hogares de dispositivos conectados, pero la protección física seguía siendo el eslabón pendiente. Con este accesorio, Xiaomi lleva su experiencia tecnológica al punto más crítico del hogar.

    Qué ofrece la Xiaomi Self-Install Smart Lock

     

    La gran virtud de esta cerradura es su instalación, puesto que se adapta a la estructura existente sin necesidad de taladrar ni modificar nada. Basta con colocarla sobre la cerradura convencional, lo que permite instalarla en minutos y sin herramientas. 

    Incorpora el chip MJA1, con certificación europea de ciberseguridad, que protege tanto el hardware como el software frente a ataques o manipulaciones. Si alguien intenta forzarla, la cerradura lo detecta al instante y bloquea el sistema tras varios intentos fallidos. Además, puede enviar alertas en tiempo real al móvil, de modo que siempre sepas quién entra y cuándo.

    También ofrece una de las experiencias de desbloqueo más versátiles que existen. Puedes abrir la puerta con la huella dactilar, una contraseña, la app o incluso mediante comandos de voz. Del mismo modo, admite contraseñas temporales o de un solo uso, una función útil para invitados o personal doméstico.

     

    Toda esta tecnología se gestiona desde la app Xiaomi Home, que permite controlar el estado de la cerradura, recibir notificaciones si la puerta se queda abierta o supervisar entradas y salidas. Incluso es capaz de detectar intentos de coacción. 

    Otra de sus ventajas es su integración con el estándar Matter, lo que significa que puede comunicarse con otros dispositivos de diferentes marcas. Puedes controlarla con Alexa, Google Assistant o Siri, utilizando tu voz con medidas de seguridad adicionales, como un PIN o el reconocimiento facial. 

    Funciona con una batería de 2450 mAh que ofrece hasta seis meses de duración, y su teclado táctil cuenta con protección IP65, resistente al polvo y a la lluvia. Además, la cerradura se bloquea automáticamente al cerrar la puerta, evitando olvidos y garantizando que siempre quede asegurada.

    La estrategia de Xiaomi: seguridad inteligente para todos

    Xiaomi refuerza su idea de un hogar completamente conectado, donde cada dispositivo cumple una función práctica. No busca competir con las marcas de cerraduras profesionales, sino democratizar la seguridad inteligente. 

    Es importante mencionar que su objetivo es claro, que es ofrecer protección avanzada a un precio asequible, sin necesidad de instalación técnica ni conocimientos previos.

    La compatibilidad con Matter no es un detalle menor, permite que la cerradura se comunique con cualquier otro dispositivo compatible, lo que abre la puerta —literalmente— a un ecosistema doméstico más libre, sin depender de un único fabricante.

    Cabe señalar que Xiaomi no quiere que la seguridad sea un lujo, sino una herramienta accesible. Este producto resume bien su filosofía, con tecnología útil, práctica y pensada para todos.

    Un hogar más seguro empieza por la puerta

    Reforzar la seguridad del hogar ya no depende solo de alarmas o cámaras. Con la Xiaomi Self-Install Smart Lock, basta con unos minutos para transformar una puerta convencional en una entrada inteligente. Es práctica, segura y compatible con casi cualquier sistema.

    A falta de conocer su precio y disponibilidad en España, su llegada promete agitar el mercado de la domótica doméstica. Si mantiene la fórmula habitual de la marca —buen diseño, fiabilidad y precio contenido—, puede convertirse en una de las cerraduras más populares del año.