Huawei no será ya una de las marcas de móviles más vendidas en España, pero se mantiene presente en el mercado español en muchas categorías de producto interesantes, desde los auriculares, como los FreeBuds 6, como las tablets, que viven una segunda juventud.
El último integrante en esta categoría de productos es la nueva Huawei MatePad 11.5 (2025), una actualización de su modelo de 11,5 pulgadas, con novedades importantes con respecto a la que lanzó hace dos años.
La tableta de Huawei ha pasado por mis manos durante el último mes, un tiempo que me ha servido para que me convenzan sus grandes atractivos, pero también para probar el ecosistema propio de la compañía y ver si me convence en el día a día con respecto al de Google y Android.
¿Merece la pena la Huawei MatePad 11.5 (2025)?
Debo reconocer que es una de las tablets que más me han gustado en mucho tiempo. Se trata de una categoría que no me entusiasma, pero este modelo me ha impresionado por detalles como una pantalla que elimina todos los reflejos, una batería que dura muchísimo y un precio que me parece más que razonable para lo que ofrece.
Si vienes de otros sistemas, HarmonyOS te obligará que te acostumbres a ciertas diferencias, pero no me ha parecido algo tan complicado como esperaba y no me ha dado ningún problema de compatibilidad. Eso sí, a nivel de potencia, el chip Kirin propio de Huawei no se puede comparar a los procesadores más recientes de Snapdragon.
Huawei MatePad 11.5 (2025), análisis y opinión:
Características de la Huawei MatePad 11.5 (2025)
Es una tablet con diseño premium que brilla por sus accesorios
A nivel de diseño, la Huawei MatePad 11.5 (2025) me ha parecido que ofrece todo lo que se le puede pedir a una tablet de 11,5 pulgadas, ya que en este mes de uso habitual no le he podido reprochar prácticamente nada.
La tableta de la marca china tiene un cuerpo metálico (el material es aleación de aluminio) bastante compacto con bordes curvos que facilitan el agarre. Cuenta con una parte trasera gris en la que no se quedan marcadas las huellas de dedos. Los marcos de la pantalla son bastante estrechos, y opta por colocar la cámara delantera en el borde horizontal, en vez de vertical, algo que no me ha molestado en absoluto.
Durante el tiempo que la he probado, me ha parecido realmente cómoda de transportar, gracias a su diseño delgado de apenas 6,1 milímetros, menos que los móviles actuales, y un peso de 515 gramos que me ha parecido razonable para sus dimensiones. Cabe muy bien en cualquier mochila y es fácil de mover.
No solo me ha gustado el diseño de la MatePad 11.5 (2025), sino también de los accesorios que la acompañan: la funda con teclado y el lápiz óptico M-Pencil 3.
La funda con teclado, o Smart Keyboard, es una de las más versátiles que me he encontrado hasta el momento. Se vende en pack con la tablet por 399 euros, así que no tendrás que comprarla aparte y esto hace que su relación calidad precio sea excelente.
Usa en su exterior como material el cuero sintético, por lo que es agradable al tacto y no se ensucia con marcas de dedos ni siquiera en el color negro que he probado, aunque sí se nota mucho el polvo. Permite colocar la tablet tanto en vertical como en horizontal, y la he encontrado muy estable.
Esta funda incluye un teclado que se puede colocar junto a la tableta mediante un sistema magnético, o también separado si lo prefieres, algo que pocas marcas ofrecen incluso en la gama alta. Las teclas tienen un recorrido sorprendente para ser tan compacto, y su material es un plástico agradable al tacto que no se ensucia demasiado.
El mayor problema que le encuentro al teclado es que, pese a que es Qwerty, no tiene la distribución española y por tanto no tiene Ñ. Es verdad que si lo configuras en español puedes usar el teclado al que estás acostumbrado, pero la Ñ y las funciones especiales como paréntesis y tildes no coinciden. Con el tiempo me he acostumbrado, pero no me ha gustado nada este detalle, francamente.
Por su parte, el lápiz óptico M-Pencil 3 sí que me ha convencido del todo, a pesar de que este sí que lo tendrás que comprar aparte.
Su diseño blanco es sencillo y ergonómico, y su punta permite una sensación cercana al papel, con unos puntos de presión precisos. No es tan sensible a la inclinación como otros, pero me ha parecido genial para escribir a mano y dibujar con la app GoPaint. Se acopla al lateral mediante un sistema magnético bastante sólido, aunque en mochilas se me ha soltado accidentalmente alguna vez.
A nivel de conectividad se nota que Huawei está tardando un poco más que el resto en sumarse a los últimos estándares, ya que tiene WiFi 6, Bluetooth 5.2 y USB C 2.0. No es que haya notado que vaya lento, la verdad, pero está algunas generaciones atrás y eso no es bueno.
No sabes que necesitas una pantalla antirreflejos hasta que la pruebas
Aunque muchas personas buscan tabletas para entretenerse viendo series y películas, esta MatePad 11.5 (2025) está más orientada a estudiantes y trabajadores que necesitan formatos más compactos y sobre todo que necesitan leer, escribir y dibujar. La pantalla que ha utilizado Huawei en este dispositivo me ha parecido el aliado perfecto para este objetivo.
Su panel IPS táctil de 11,5 pulgadas tiene también una buena calidad para el entretenimiento, gracias a sus 256 puntos por pulgada (PPI) y a la frecuencia de actualización inteligente de 60/90/120 Hz que vuelve la imagen más fluida con el movimiento.
Su brillo máximo es de 600 nits no es de los más altos, pero eso lo compensa con un recubrimiento antirreflejos en la variante PaperMatte que he probado, lo que elimina casi toda la luz rebotada. He usado la MatePad 11.5 (2025) para escribir este análisis y me ha encantado cómo he podido escribir durante horas sin cansarme la vista, o también utilizar el modo ebook para leer textos largos de forma aún más cómoda.
Honestamente, después de utilizar esta pantalla, me está costando volver a usar móviles y portátiles que no lo tienen. Si lo pruebas estoy seguro de que te darás cuenta de que la diferencia es brutal como he hecho yo, aunque no supieras que es algo que necesitabas para estudiar o trabajar y solo prestases atención al diseño y a otras especificaciones.
El sonido de la tableta me ha convencido también. Tiene 4 altavoces, situados en ambos lados del dispositivo para generar un efecto bastante inmersivo y con una potencia alta sin llegar a generar demasiada distorsión en volúmenes altos. El sistema de sonido Histen 9.0 hace su trabajo en las sombras para que además la calidad sea buena.
En mi prueba he podido disfrutar tanto ver vídeos como escuchar música, y personalmente me ha convencido también en este apartado sonoro, como también me ha pasado con la pantalla antirreflejos.
La MatePad 11.5 (2025) también me ha permitido tener videollamadas con buena calidad gracias a su cámara frontal, situada en el marco lateral como te contaba, ya que está pensada para usarse en horizontal.
Su resolución no es la más alta, con 8 megapíxeles para la frontal y 13 para la trasera. Es suficiente para grabar a Full HD 1080p, pero no esperes la calidad y los retratos de un smartphone, como es lógico.
Su batería aguanta toda la jornada, aunque te tendrás que acostumbrar a HarmonyOS
En el uso habitual, la MatePad 11.5 (2025) está capacitada para hacer casi cualquier cosa que necesites, aunque no tiene la potencia de alguno de sus rivales de gama más alta como la OnePlus Pad 3 o la Samsung Galaxy Tab S10 Ultra.
La tablet funciona con el procesador propio de Huawei Kirin T82B, de 8 núcleos, que si tuviera que clasificar lo colocaría en la gama media. Con 8 GB de RAM y un almacenamiento de 128 o 256 GB, me parece que en general es un dispositivo que brilla en relación calidad precio.
El chip Kirin más que suficiente para tener abiertas decenas de apps sin sufrir en el rendimiento, descargar archivos y realizar videollamadas sin que sufra demasiado. Incluso permite ejecutar varias aplicaciones a la vez en pantalla dividida, algo muy útil si estás estudiando o trabajando.
No obstante, no esperes la potencia de otros modelos de tabletas con los procesadores más avanzados de Qualcomm, como las que tienen chips Snapdragon 8, ya que las pruebas de rendimiento muestran que Huawei aún está por detrás.
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Huawei MatePad 11.5 (2025) |
Huawei MatePad 11.5 (2023) |
Redmi Pad 2 |
Xiaomi Pad 7 Pro |
| Procesador RAM |
Kirin T82B | 8 GB |
Snapdragon 7 Gen 1 | 6 GB |
MediaTek Helio G100-Ultra |
Snapdragon 8s Gen 3 | 12GB |
| Geekbench 6 Single |
1.307 |
802 |
693 |
1.942 |
| Geekbench 6 Multi |
3.405 |
2.887 |
1.955 |
5.172 |
| AnTuTu |
734.376 |
665.757 |
442.732 |
1.532.870 |
| 3D Mark Wild Life Extreme |
844 | 5,06 FPS |
N.D. |
341 | 2,04 FPS |
3.215 | 19,26 FPS |
Por ello, aunque puedes ejecutar videojuegos no muy exigentes, no recomendaría esta tablet para gaming. He jugado partidas de Pokémon Unite sin notar que se caliente demasiado, pero en títulos más exigentes me ha parecido que se queda algo corta.
El sistema operativo de esta tableta no es Android ni iOS, los grandes dominador es en este momento, sino HarmonyOS, de desarrollo propio de Huawei, en su actualización 4.3. A nivel de diseño y de funcionalidades, es un sistema sencillo y fluido, que me ha recordado mucho a Android 12 y a EMUI, así que es sencillo de usar.
Pese al veto de Estados Unidos, he podido utilizar de forma sencilla todas las aplicaciones y servicios que empleo habitualmente, desde Chrome como navegador y YouTube para ver vídeos, hasta WhatsApp, pasando por Gmail. La App Gallery y Aurora Store se combinan para que todo el software sea compatible, algo que me ha sorprendido positivamente porque me temía encontrar más limitaciones.
Tampoco he tenido problemas a la hora de vincular otros dispositivos por Bluetooth como auriculares inalámbricos o incluso para proyectar el contenido del móvil Android en esta tablet Huawei.
En este sentido, si eres usuario habitual de Android o de iOS, no encuentro razones por las que está versión de HarmonyOS pueda no ser suficiente en capacidades, pero sí que es cierto que al ser un sistema distinto tendrás que acostumbrarte a controles distintos. A mí me ha costado un poco averiguar ciertas cosas, como configurar la pantalla dividida, por ejemplo, pero tampoco nada exagerado. Es mucho más complicado pasarse de Android a iOS, de hecho.
La batería me ha parecido uno de los grandes atractivos de la MatePad 11.5 (2025). Huawei ha aumentado significativamente la capacidad, que en el nuevo modelo alcanza los 10.100 mAh.
Esta gran capacidad, sumada a la buena optimización del sistema y el procesador, permite que esta tableta dure sin problemas una jornada completa de 8 horas, por lo que he visto en mis pruebas, e incluso le sobre batería para alguna hora de uso más.
Además, se carga sorprendente mente rápido, algo que me ha sorprendido porque no he logrado encontrar la velocidad que tiene en vatios (W). Aunque no incluye cargador en la caja, igual que los móviles, he podido cargar el 93% de su capacidad en 1 hora y 41 minutos con un cargador con PD 3.0 que tenía en casa.
Me parece que no está nada mal, la verdad, en línea con una tablet que por menos de 400 euros y con teclado incluido ofrece bastante más de lo que habría imaginado en un primer momento.