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  • Si tienes problemas con el WiFi en casa deberías comprar este gadget de poco más de 10 euros en Lidl

    Si tienes problemas con el WiFi en casa deberías comprar este gadget de poco más de 10 euros en Lidl

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    Si intentas hacer una videollamada y la imagen se congela, el móvil tarda una eternidad en cargar una web o la app de streaming se corta justo en mitad de una serie, debes saber que el problema no siempre está en la tarifa contratada, sino en algo más simple como en la señal del router

    La buena noticia es que todos estos problemas tienen solución, y lo mejor es que lo puedes resolver sin gastar mucho dinero. Y es que Lidl vende por poco más de 10 euros un amplificador de Xiaomi que mejora la señal WiFi en casa y te evita más de un disgusto. 

    Un repetidor económico para acabar con los puntos muertos de señal

    El dispositivo es un amplificador WiFi pensado para extender la cobertura del router hacia las habitaciones donde la señal llega débil o directamente no existe. Por solo 9,99 euros, disponible tanto en Lidl como en Amazon, ofrece una alternativa asequible frente a equipos de gama alta. 

    No necesitas conocimientos para ponerlo en marcha y, lo más importante, cumple su función a la perfección, que es llevar el internet a zonas de la casa donde antes era imposible conectarse.

    Este modelo alcanza hasta 300 Mbps, soporta hasta 24 dispositivos conectados al mismo tiempo e incorpora dos antenas externas para repartir mejor la señal. Se configura con la aplicación gratuita Xiaomi Home, que guía paso a paso durante el proceso. 

    El amplificador utiliza el estándar WiFi 4 (802.11n), si bien no es el estándar más nuevo, es suficiente para navegar, hacer videollamadas o ver contenidos en streaming. No es el aparato más avanzado del mercado, pero lo compensa con un precio imbatible y una instalación al alcance de cualquiera.

    Para ponerlo en marcha no tiene complicación, puesto que solo tienes que enchufarlo a la corriente, abrir la app de Xiaomi en el móvil, seleccionar tu red WiFi y dejar que el dispositivo la copie. 

    Una vez configurado, puedes moverlo a la habitación donde la señal es más débil hasta encontrar el punto exacto en el que mejora la cobertura. Lo mejor es que puedes repetir este proceso tantas veces como quieras hasta dar con la ubicación perfecta.

    ¿Para quién merece la pena?

     

    Este amplificador está pensado para quienes tienen habitaciones sin cobertura en casa, como áticos, sótanos o dormitorios alejados del router. También para usuarios que buscan una solución rápida, pero sobre todo barata, sin complicarse con instalaciones avanzadas. 

    Además, resulta útil si en tu hogar conviven varios dispositivos conectados al mismo tiempo y la red se resiente. Eso sí, hay que poner sus límites sobre la mesa. 

    Si lo que buscas es la máxima velocidad posible o aprovechar lo último en estándares WiFi 6, este modelo se queda corto. Pero para la mayoría de usuarios que solo quieren una señal estable y funcional en cualquier rincón de la vivienda, es más que suficiente.

    Aunque este repetidor de Xiaomi es una de las opciones más prácticas en su rango de precio, no es la única solución. Existen los sistemas PLC, que llevan la señal de internet a través del cableado eléctrico, o los routers de malla, capaces de crear una red más estable en casas grandes. 

     

    Sin embargo, todas estas alternativas suponen un desembolso bastante mayor. El repetidor de la marca china ofrece justo lo que promete: más cobertura por poco dinero, algo que en la práctica resuelve la mayoría de problemas de conectividad en el hogar.

    El impacto de estos pequeños accesorios es mayor de lo que parece, porque en un momento en el que dependemos de la conexión para trabajar, estudiar o entretenernos, un repetidor puede marcar la diferencia entre una red que se corta a cada rato y una experiencia fluida.

    Lidl, el gigante que también apuesta por la tecnología

    Cabe señalar que Lidl se ha consolidado en España como mucho más que un supermercado, y es que su éxito no solo se debe a la alimentación, también a su capacidad de atraer al cliente con productos de bazar, hogar y tecnología a precios ajustados. 

    El pequeño repetidor de Xiaomi es un buen ejemplo, con un gadget sencillo que se coloca en el lineal junto a otros artículos del día a día y que acaba siendo una solución práctica para muchos hogares. 

    La cadena alemana ha sabido generar confianza gracias a precios bajos, rotación constante de productos y la incorporación de marcas reconocidas. Eso explica por qué, cada vez que lanza una oferta de este tipo, suele agotarse en cuestión de días.

     

  • Los grandes talentos reclutados por Mark Zuckerberg a golpe de talonario abandonan Meta: «¿Cuánto gasté en ti?”

    Los grandes talentos reclutados por Mark Zuckerberg a golpe de talonario abandonan Meta: «¿Cuánto gasté en ti?”

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    Parecía que Meta se iba a comer el mundo con su Grupo de SuperInteligencia Artificial formado a golpe de lluvia de billetes, pero las cosas no están saliendo como Mark Zuckerberg pensaba. Apenas dos meses después de ser contratados, al menos ocho investigadores top han dimitido de sus cargos.

    También se han marchado algunos talentos veteranos que llevaban en el departamento de inteligencia artificial de Meta desde el principio, revelando un choque con los recientes fichajes.

    Según medios como Wired o Business Insider, la causa principal es una enfermedad que acosa a Meta desde hace muchos años: la insoportable burocracia y la laberíntica organización de la empresa. No es la primera vez que pasa.

    El Grupo de Superinteligencia de Meta se desmorona

    En los dos últimos días, Avi Verma y Ethan Knight dimitieron de Meta menos de un mes después de incorporarse a la empresa y, han sido reclutados por OpenAI. Verma provenía de aquí, pero Knight estaba trabajando en xAI. Ha preferido cambiar a Elon Musk por Sam Altman.

    Otro que ha abandonado es Rishabh Agarwal, que entró en el Grupo de Superinteligencia en abril, alegando que busca «nuevos riesgos». ¿No es suficiente reto intentar que Meta sea una potencia en IA?

    Chaya Nayak, Gerente de Producto de IA de Meta durante casi una década, se ha marchado a OpenAI. Burt Maher, que ha desarrollado modelos de IA para Meta durante 12 años, ahora trabaja para Anthropic. Otros miembros veteranos como Tony Liu, Chihao Wu y Aram Markoshan, también han salido estos días.

    Meta está muy lejos de OpenAI, Google y Microsoft en términos de IA, así que hace unos meses Mark Zuckerberg decidió formar un Grupo de Superinteligencia artificial para alcanzar la inteligencia artificial general antes que nadie.

    El mismísimo Zuckerberg fue casa por casa, visitando a los principales talentos de OpenAI, Google, Anthropic y otras compañías de IA de la competencia, ofreciéndoles hasta 100 millones de dólares para unirse al grupo.

    Unos 50 de estos investigadores top aceptaron, al menos 20 de OpenAI y 13 de Google. Pero, apenas dos meses después, al menos ocho miembros de este recién formado Grupo de Superinteligencia artificial, han dimitido.

    El mismo problema de Meta que lastró la realidad virtual, lastra la IA

    Hace un par de años, John Carmack, creador de Doom y Jefe de Tecnología de Realidad Virtual de Meta, el creador de las gafas Meta Quest, se marchó de la compañía, echando la culpa a la excesiva burocracia.

    Cualquier decisión tenía que pasar por innumerables departamentos, jefes y secciones, así que el desarrollo de todas las tecnologías se eternizaba.

    Dos años después, parece que ese problema persiste, porque las fuentes de Business Insider y Wired, vía Mirakle IA, indican que estos investigadores de IA se han marchado por la insoportable burocracia y el complejo organigrama de Meta.

    En los últimos meses Mark Zuckerberg supuestamente ha cambiado varias veces la organización del Grupo de Superinteligencia artificial. La última, dividiéndolo en cuatro grupos. Esto ha provocado desconcierto entre los investigadores de inteligencia artificial, y choques entre los empleados veteranos y los nuevos fichajes. En una reorganización eran jefes unos, y en otra los otros, provocando el caos.

    También se indica que el fundador de Facebook ha dado la orden de no reclutar a más gente. Queda la incógnita de saber si ese Grupo de Superinteligencia Artificial podrá recomponerse sin esos 8 investigadores top que se han marchado. El arranque, desde luego, no ha sido bueno.

     

  • El dron a reacción GA-ASI ya aterroriza a sus rivales: es como un caza de combate autónomo entrenado por los mejores pilotos

    El dron a reacción GA-ASI ya aterroriza a sus rivales: es como un caza de combate autónomo entrenado por los mejores pilotos

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    La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha puesto en vuelo su nuevo dron a reacción YFQ-42A, desarrollado junto a General Atomics Aeronautical Systems (GA-ASI). Y lo ha hecho en apenas un año, desde el diseño hasta las primeras pruebas en el aire, un ritmo inusual en la industria militar

    El país estadounidense quiere acelerar su entrada en la era del combate autónomo, y lo que tiene entre manos no es un simple dron de vigilancia, sino un caza no tripulado con inteligencia artificial entrenada para actuar como un apoyo de escuadrón de los pilotos humanos.

    Esta aeronave rompe con la tradición de desarrollos que solían tardar más de una década debido a las investigaciones, el desarrollo de nueva tecnología y otros estudios.

    El YFQ-42A se ha convertido en la muestra de que la velocidad, así como la producción en serie, son ya tan importantes como la tecnología más avanzada. Con él, Estados Unidos busca no perder terreno frente a rivales que también apuestan por sistemas autónomos en el aire, como China.

    El dron que vuela como un caza con ayuda de la Inteligencia Artificial

    Es importante mencionar que el YFQ-42A está diseñado para el combate aire-aire. Su autonomía supera los 1.200 kilómetros, su fuselaje incorpora un diseño más discreto para reducir su huella en radares y su reacción en maniobras lo acerca más a un caza que a un dron convencional. 

    La clave, sin embargo, está en su núcleo, con un sistema de inteligencia artificial entrenado con miles de horas de simulaciones y pruebas reales. Su «cerebro» le permite reconocer amenazas, reaccionar ante imprevistos, así como coordinarse con cazas tripulados en operaciones de alta complejidad.

    Su función no es reemplazar al piloto, sino darle más opciones en combate debido a que puede cubrir flancos, asumir misiones de riesgo o ejecutar maniobras imposibles para un humano. Esa autonomía lo coloca muy por encima de los drones tradicionales, limitados durante décadas a tareas de reconocimiento o ataques contra objetivos en tierra.

    La apuesta es ambiciosa, ya que la Fuerza Aérea prevé desplegar más de 1.000 unidades dentro de su programa de aviones de combate colaborativos (CCA). El objetivo es formar enjambres capaces de saturar defensas enemigas y acompañar a los cazas en misiones decisivas

     

    Un punto crucial a mencionar es que GA-ASI ya prepara una línea de montaje con capacidad para fabricar más de 100 drones autónomos al año, lo que anticipa un despliegue rápido y en volumen.

    La comparación con el MQ-9 Reaper, durante años el dron insignia de Estados Unidos, muestra el cambio de paradigma. El Reaper fue diseñado para vigilar y atacar desde la distancia, mientras que el YFQ-42A, en cambio, nace para luchar en el aire y compartir misiones con los mejores pilotos de combate.

    La guerra aérea entra en una nueva era

    El estreno del YFQ-42A no es solo un avance técnico, supone un giro, cómo integrar máquinas capaces de decidir en milésimas de segundo dentro de un escuadrón humano. Es un desafío para la estrategia militar, que ahora debe adaptarse a la coordinación entre pilotos y sistemas autónomos.

    Este tipo de desarrollos no se producen en un vacío, sobre todo donde Rusia trabaja en prototipos similares y China dispone de la capacidad industrial para fabricar drones en masa. Para Estados Unidos, este dron no solo refuerza su poderío aéreo, también envía un mensaje geopolítico: el futuro de la superioridad aérea pasará por la IA, y quedarse atrás no es una opción.

    Al igual que en su día la llegada de los cazas a reacción cambió la forma de combatir en el aire, los drones autónomos marcan ahora un punto de inflexión. La diferencia es que esta transición avanza mucho más rápido que hace unas décadas.

    El YFQ-42A no es un prototipo pensado para dentro de veinte años, pero que ya vuela y ya forma parte del plan de la Fuerza Aérea estadounidense. El horizonte está claro, donde los cazas del futuro no despegarán solos, lo harán acompañados de escuadrones de drones.

    Estados Unidos quiere que la próxima supremacía aérea dependa menos de los reflejos humanos y más de la inteligencia artificial. La conclusión es evidente, las guerras han cambiado, y quien lidere la tecnología autónoma será quien imponga las reglas en los conflictos del siglo XXI.

     

  • La mitad de las personas ya teme perder su trabajo a manos de la IA: «Es necesario un reparto justo de los beneficios»

    La mitad de las personas ya teme perder su trabajo a manos de la IA: «Es necesario un reparto justo de los beneficios»

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    Recientemente, un estudio revelaba que las pérdidas de empleo por culpa de la tecnología no son algo nuevo, sino que se llevan produciendo más de veinte años. Sin embargo, esa no es la apreciación que casi todo el mundo tiene en este momento. La irrupción de la IA, más allá de sus posibles virtudes, es entendida como una gran amenaza por muchos usuarios. 

    Y no solo porque sea capaz de acabar con la raza humana, con los más pesimistas se empeñan en repetir. Le pese a quien le pese, la mayor inquietud con respecto a ChatGPT y demás herramientas de moda es mucho más práctica: quedarse sin trabajo. Una investigación llevada en el Reino Unido ha vuelto a poner de manifiesto que mucha gente se lo está tomando muy en serio.

    La gente teme que la IA le quite el trabajo

     

    Lo más probable es que casi nadie se quejara si Elon Musk o Sam Altman tuviesen razón. Es decir, si la inteligencia artificial terminara por ocuparse de casi todo, y la gente pudiese dedicarse a divertirse o lo que fuera que quisiera hacer. Con una renta universal o algo por el estilo. El problema es que no da la sensación de que esa perspectiva tan utópica vaya a hacerse realidad. 

    Quizá con el tiempo, pero no ahora. Para el común de los mortales en 2025, el hecho de que la inteligencia artificial se ocupe de lo que tú venías haciendo hasta ahora supone un drama, no una bendición. Y lo peor de todo es que no da la sensación de que la tendencia vaya a cambiar, más bien al contrario. Algunos expertos incluso hablan ya de una década y media de desempleo masivo. 

    Esto es, a grandes rasgos, lo que parece temer la gente. Al menos, así lo pone de manifiesto una encuesta realizada en el Reino Unido y compartida por The Guardian. Según la misma, el 51% de las personas en edad de trabajar que fueron consultadas sobre el tema temen que la IA elimine del todo o transforme de una forma u otra su puesto de trabajo actual.

    En concreto, el 62% de los jóvenes entre 25 y 34 años cuentan con la misma inquietud. Además, lo más probable es que esta opinión tan negativa de la IA no sea casualidad. Sin ir más lejos, en los últimos meses grandes compañías como Amazon o Microsoft han anunciado despidos masivos. No siempre reconocen que se debe a la IA, pero no hace falta ser un genio para asociarlo. 

    Las personas primero, las máquinas detrás

    Ante esta situación, los sindicatos británicos ya han empezado a mover ficha, como también informa el mismo artículo. Su mensaje es claro: los trabajadores primero. Y sus exigencias tienen que ver, precisamente, con que los propios empleados tengan capacidad de decisión en aquello que tenga que ver con la tecnología. O que se redistribuya lo que se gane con ella. 

    Que se consiga o no, es difícil saberlo. Lo que está claro es que, a día de hoy, la IA genera más temores que satisfacciones entre la mayoría de los usuarios. ¿Seguirá siendo así en el futuro o se trata solo de un proceso de adaptación hacia algo mejor? Pero sobre todo, y si finalmente es así, ¿mejor para quién? 

     

  • Evento Samsung Galaxy el 4 de septiembre, con nuevas experiencias Galaxy AI y un nuevo móvil S25

    Evento Samsung Galaxy el 4 de septiembre, con nuevas experiencias Galaxy AI y un nuevo móvil S25

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    El eslogan del próximo Evento Samsung Galaxy es «Inteligencia artificial para todo», así que está muy claro de qué va a ir el nuevo Unpacking de la compañía coreana. Tendremos «nuevas experiencias Galaxy AI«, un nuevo móvil de la gama S25, nuevas tablets, y puede que las nuevas gafas de realidad aumentada, estilo Ray-Ban Meta.

    El nuevo Evento Samsung Galaxy tendrá lugar el 4 de septiembre a las 11.30 de la mañana, hora española. Podrás seguirlo en directo en la web de Samsung, o en su canal de YouTube. También en Computer Hoy, en donde analizaremos todas las novedades.

    Quizá el horario te parezca extraño, ya que las presentaciones de hardware suelen ser por la tarde, en horario español. La razón es que esta keynote formará parte de IFA 2025, la feria europea de tecnología más importante, que abrirá sus puertas al día siguiente, el 5 de septiembre. Será apenas cinco días antes que el Evento Apple del 9 de septiembre.

    Qué veremos en el Evento Samsung Galaxy de septiembre de 2025

    No esperes ver en esta presentación los nuevos Galaxy S26, eso será más adelante. La propia Samsung  nos da un avance en la nota de prensa:

    «Una nueva manera de acceder a las últimas experiencias de Galaxy AI está a punto de llegar. Descubre una experiencia móvil más fluida en una gama más amplia de dispositivos, desde tablets premium con IA hasta el nuevo miembro de la familia Galaxy S25. Un nuevo estándar de productividad sin esfuerzo gracias a sus funciones multimodales».

    Está claro que la inteligencia artificial va a ser la gran protagonista. Samsung presentará la evolución de Galaxy AI aplicada a sus dispositivos. Parece indicar que irá más allá de las tablets y los móviles, así que posiblemente llegue a sus relojes y auriculares.

    Galaxy AI se vuelve multimodal, es decir, se podrá usar con texto, voz, imagen, vídeo, etc. Una IA para todo, como dice el eslogan.

    Es posible que presente el nuevo One UI 8 basado en Android 16, que se podrá instalar en móviles de anteriores generaciones.

    Veremos también un nuevo miembro de la familia S25, posiblemente el Samsung Galaxy S25 FE. Este Fan Edition o Edición Fan será una versión más asequible, sin recortar demasiado el hardware.

    Se espera que mantenga el procesador Exynos 2400, con tres cámaras traseras, y una principal de 50 Mpx.

    En esta presentación de Samsung veremos también nuevas tablets con IA, las nuevas Galaxy Tab S11 y Ultra. Por último, es probable que muestren las nuevas gafas Samsung con realidad aumentada, para competir con las Ray-Ban Meta y otras.

    El nuevo Evento Samsung Galaxy tendrá lugar el 4 de septiembre a las 11.30 de la mañana, hora española. Te lo contaremos todo en directo aquí, en ComputerHoy.com.

     

  • El error que millones de usuarios de iPhone cometen cada día y que está matando la batería

    El error que millones de usuarios de iPhone cometen cada día y que está matando la batería

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    Según cómo uses tu teléfono móvil, podrías estar consumiendo más o menos batería, algo que podría marcar la diferencia entre tener que cargar tu dispositivo una o dos veces al día.

    Y en lo que respecta al iPhone, es mucho más importante saber cómo gestionar el tema de la autonomía de la batería, y parece que hay un error común que están cometiendo los usuarios del smartphone de Apple, y que estaría reduciendo significativamente la duración de la batería.

    De hecho, hay una creencia generalizada que dice que cerrar las aplicaciones manualmente ayuda a conservar la energía, y es por ello que miles de usuarios deslizan las aplicaciones hacia arriba para cerrarlas, pensando que así evitan que consuman recursos en segundo plano.

    Sin embargo, la propia Apple desmiente este mito: “Solo debes cerrar una aplicación si no responde”. Añaden que “normalmente no hay ninguna razón para cerrar una aplicación; cerrarla no ahorra batería, por ejemplo”.

     

    Para que lo entendamos, cuando el usuario cambia de aplicación, la anterior pasa a un estado denominado “suspendido”.

    Este modo no está en uso activo, “no permanece abierta ni consume recursos del sistema”, según aclara Apple. Por el contrario, forzar el cierre de una aplicación implica que, al volver a abrirla, la aplicación debe reiniciarse desde cero, gastando más batería.

    Así que, si quieres ahorrar batería de verdad en un iPhone, en lugar de cerrar aplicaciones constantemente, los de Cupertino recomiendan comprobar qué funciones o aplicaciones consumen más energía.

    Por ello, recomiendan que vayamos a Ajustes y después a Batería, y consultemos el estado de uso.

    Si detectas algunas aplicaciones de alto consumo de batería que no son esenciales, es mejor que las borres directamente.

    También puedes desactivar ciertas funciones de cada una de las aplicaciones, como la actualización en segundo plano. 

    Otra medida importante es revisar la salud de la batería, ya que con el tiempo estas baterías de ion litio pierden capacidad.

    Para revisar la salud de la batería, vete a Ajustes, después Batería y finalmente Salud de la batería.

    Desde los de Cupertino indican que, después de unos 500 ciclos de carga, lo normal es que la batería retenga alrededor del 80 % de su capacidad original.

    Así que ya sabes lo que debes hacer para ahorrar batería en tu iPhone.

     

  • EEUU tiene el ejército más poderoso del mundo aunque con un enorme punto débil: los drones

    EEUU tiene el ejército más poderoso del mundo aunque con un enorme punto débil: los drones

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    Estados Unidos presume de tener uno de los ejércitos más poderosos del mundo, y de eso no hay ninguna duda. Sin embargo, es evidente que arrastra una debilidad que se ha vuelto demasiado evidente como lo son los drones

    Mientras Ucrania, Rusia e incluso potencias regionales en Oriente Medio han demostrado que estas aeronaves no tripuladas se han convertido en el arma central de las guerras, el Pentágono sigue avanzando con lentitud. 

    La burocracia interna, así como la prioridad por programas tradicionales, como portaaviones o cazas de última generación, absorben buena parte del presupuesto e impiden que la producción de drones alcance la escala necesaria.

    Los drones, los «IED» del presente

    El general James Mingus, número dos del Ejército estadounidense, lo resumió con una frase contundente: los drones son «los IED de hoy». Y es que hace dos décadas, los artefactos explosivos improvisados pusieron en jaque a las tropas de Washington en Irak y Afganistán. 

    Eran baratos, fáciles de fabricar y minaban la superioridad de la maquinaria militar más avanzada. Hoy la amenaza tiene otra forma, como lo son cuadricópteros que cargan explosivos, drones kamikazes o municiones merodeadoras capaces de alcanzar blindados y artillería con una precisión impensable para un arma de bajo coste.

    La lógica es la misma, un adversario con menos recursos puede compensar su inferioridad recurriendo a tecnología accesible, mientras la gran potencia tarda demasiado en reaccionar. El Pentágono reconoce el problema, pero su respuesta está siendo demasiado lenta.

    Los procesos de compra son lentos, donde buena parte de los componentes de los drones siguen dependiendo de la industria china y las prioridades presupuestarias continúan ligadas a proyectos de gran prestigio, como los cazas F-35 o los misiles Sentinel. 

    Iniciativas como el programa Replicator o la estrategia Military Drone Dominance están en marcha, pero los resultados siguen siendo modestos frente a los millones de drones baratos que China o Rusia fabrica cada año o los que Ucrania lanza a diario en el campo de batalla.

    Ucrania, Rusia y China marcan el ritmo

     

    Ucrania ha convertido a los drones en un multiplicador de fuerza, desde pequeños cuadricópteros FPV armados con granadas hasta enjambres diseñados para golpear blindados o incluso barcos rusos en el mar Negro, la creatividad ha marcado un antes y un después. 

    Rusia, aunque con menos innovación, ha desplegado modelos como el Lancet, capaces de hostigar posiciones defensivas, pero sobre todo debilitar el material bélico enemigo. China, por su parte, juega en otra liga, ya que produce en masa tanto drones civiles como militares, lo que le otorga una ventaja industrial incuestionable. 

    Esa capacidad de fabricar rápido, barato y en grandes cantidades es lo que coloca a Pekín en una posición estratégica frente a cualquier adversario. Frente a este panorama, Estados Unidos sigue actuando a pequeña escala, comprando lotes limitados y sin un plan industrial claro que le permita escalar producción.

    El problema no es la falta de tecnología, puesto que el país norteamericano dispone de modelos avanzados, pero la clave de esta nueva guerra no está en crear el dron más sofisticado, sino en inundar el campo de batalla con enjambres desechables, baratos y efectivos. 

    En este caso, la innovación ya no se mide en potencia bruta, sino en rapidez de adaptación, algo que la guerra Ucrania-Rusia ha demostrado con creces y que EEUU aún no replica. Esto, en el futuro, le costará muy caro, sobre todo en el tema de adaptabilidad.

    Un punto débil en el ejército más poderoso 

    Que Estados Unidos sea la primera potencia militar no está en discusión. Ningún otro país combina la capacidad naval, aérea y tecnológica que despliega su ejército. El problema es que esas herramientas no bastan en una guerra donde un dron de 400 euros puede destruir un blindado de millones. 

    La desventaja no es absoluta, pero sí inquietante, porque el país con el mayor presupuesto militar del mundo se está quedando atrás en el terreno más dinámico de la defensa. El rezago no solo afecta a la capacidad ofensiva, también a la defensiva. 

    Las operaciones en Ucrania han demostrado que los drones pueden esquivar defensas aéreas convencionales y atacar incluso bombarderos estratégicos en tierra. El Pentágono, mientras tanto, sigue gastando la mayor parte de sus recursos en mantener y modernizar portaaviones, cazas y misiles, mientras apenas dedica una fracción mínima a sistemas baratos de defensa antidrón.

    El riesgo es evidente, sin una adaptación rápida, cualquier adversario con capacidad de producir miles de drones baratos, pero con gran poder destructivo, puede erosionar la ventaja estadounidense en minutos. 

    Se ha demostrado que la innovación constante es más determinante que la superioridad militar. Y China, con su capacidad industrial, representa un desafío aún mayor si el equilibrio geopolítico se tensiona en el Pacífico.

     

  • Ucrania prueba en el campo de batalla el dron alemán Virtus y consigue alcanzar un objetivo ruso en su primer ataque

    Ucrania prueba en el campo de batalla el dron alemán Virtus y consigue alcanzar un objetivo ruso en su primer ataque

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    Ucrania ha utilizado por primera vez en combate el dron alemán Virtus, y lo ha hecho con éxito. En Zaporizhzhia, una unidad de las Fuerzas Armadas de dicho país, alcanzó un objetivo ruso, marcando el debut de esta nueva aeronave kamikaze.

    El ataque no fue improvisado, sino fruto de una operación conjunta con el dron de reconocimiento Vector, también de fabricación alemana, que identificó la posición y transmitió coordenadas precisas del objetivo. 

    Con ese apoyo, el Virtus ejecutó su primera acción real tras meses de pruebas y validó su eficacia como una de las armas más prometedoras que Ucrania incorpora a su arsenal militar, mismo que utilizará como sistema de defensa. 

    Qué es el dron Virtus y por qué es el más avanzado hasta ahora

    Cabe señalar que el Virtus no es un dron convencional, diseñado por la empresa alemana Stark Defence, se trata de una munición de merodeo capaz de recorrer hasta 100 kilómetros y transportar una ojiva de cinco kilos

    Su velocidad de crucero es de 120 km/h, pero puede acelerar hasta los 250 km/h cuando se lanza en inmersión sobre el objetivo. Estas prestaciones lo convierten en un arma táctica flexible, pero lo que realmente marca la diferencia es su capacidad de despegue vertical, una innovación que elimina la necesidad de catapultas o sistemas de lanzamiento adicionales.

    El diseño combina un fuselaje ligero alimentado por baterías recargables con una autonomía de hasta una hora, pero la clave está en la inteligencia artificial integrada. El Virtus no solo sigue objetivos fijos, también puede rastrear blancos móviles y adaptarse a condiciones cambiantes del combate en tiempo real. 

     

    Es importante mencionar que este nivel de autonomía lo separa de otros sistemas en uso, incluido el Lancet ruso, que ha castigado severamente posiciones ucranianas, pero que carece de la misma capacidad de despegue vertical y flexibilidad de vuelo.

    Para los analistas, Virtus ofrece a las unidades ucranianas un recurso ágil y adaptable, capaz de operar sin grandes infraestructuras de apoyo. Alemania, al entregar esta tecnología, refuerza su papel como proveedor de armamento avanzado a Kiev y lanza un mensaje sobre cómo la innovación europea también juega un papel vital del campo de batalla.

    Los drones son la nueva arma de las guerras

    El estreno del Virtus encaja en una tendencia que está transformando los conflictos modernos, donde los drones armados y las municiones de merodeo están ganando protagonismo como alternativa a los misiles clásicos. 

    Su combinación de precisión, menor coste, así como la posibilidad de operar en enjambres, los convierte en herramientas ideales para desgastar al enemigo, golpear objetivos concretos o bloquear líneas de suministro sin necesidad de recurrir a grandes despliegues.

    En Ucrania, esta evolución se ve con claridad, puesto que tanto este país como Rusia han recurrido a drones de distinto tipo, desde modelos improvisados para lanzar pequeñas cargas hasta sistemas más avanzados como el Shahed iraní o el Lancet ruso. 

    En este contexto, el Virtus se suma al arsenal ucraniano como un paso más en esa carrera, ofreciendo mayor autonomía, rapidez y adaptabilidad. Lo que hace apenas una década parecía un experimento, hoy es un pilar en la estrategia militar de las grandes potencias mundiales

    Los drones se han convertido en un arma indispensable porque aportan autonomía, alcance y precisión a un coste mucho menor que el de los sistemas tradicionales. Las mejoras en inteligencia artificial han potenciado aún más sus capacidades.

    Estados Unidos, China, Turquía o Israel han invertido grandes sumas en desarrollar sus propios modelos, conscientes de que los próximos conflictos dependerán de enjambres de drones capaces de actuar de forma coordinada. 

    Ucrania, por su parte, se ha convertido en el terreno donde se prueban estas tecnologías en combate real, convirtiendo cada operación en una lección práctica para ingenieros y ejércitos de todo el mundo.

    Para Kiev, recibir drones como el Virtus no es solo sumar poder de fuego, es acceder a una plataforma de innovación militar que multiplica su capacidad de respuesta. Para Alemania, supone mostrar que sus desarrollos pueden competir con los de potencias rivales y consolidarse como referente tecnológico en defensa.

    El primer ataque del Virtus en Ucrania marca un antes y un después, ya que confirma que los drones de nueva generación están cambiando las reglas del combate. La clave ya no es solo la velocidad o el alcance, sino la capacidad de convertir cualquier unidad en una plataforma capaz de lanzar ataques precisos y autónomos.

     

  • Kairan Quazi (ingeniero prodigio de 16 años) deja tirado a Elon Musk: «Tras dos años en SpaceX, me sentí…»

    Kairan Quazi (ingeniero prodigio de 16 años) deja tirado a Elon Musk: «Tras dos años en SpaceX, me sentí…»

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    Kairan Quazi aspiraba a convertirse en uno de los pesos pesados de SpaceX, incluso muchos aseguraban que podría ser la mano derecha de Elon Musk en unos años. El joven prodigio de solo 16 años acaba de cambiar de opinión.

    El ingeniero llegó a la compañía aeroespacial de Musk con tan solo 14 años. Quazi llegó a convertirse en uno de los desarrolladores cuantitativos más importantes de SpaceX, su labor era diseñar aplicaciones de software y sistemas críticos para Starlink.

    Kairan Quazi abandona SpaceX con solo 16 años

    El niño prodigio que apuntaba alto con SpaceX ha decidido dar un giro de 180 grados. Kairan Quazi está invirtiendo en ingeniería espacial en Wall Street, dejando la compañía de Musk para unirse a Citadel Securities, del multimillonario Ken Griffin.

    Quazi no cambia de profesión, será el nuevo desarrollador cuantitativo de Citadel Securities con tan solo 16 años. El niño prodigio de la ingeniería se convirtió en el empleado más joven de SpaceX, también es uno de los jóvenes más influyentes de Silicon Valley.

    «Tras dos años en SpaceX, me sentí listo para asumir nuevos retos y ampliar mis habilidades en un entorno diferente de alto rendimiento», ha expresado Kairan Quazi en una entrevista para Business Insider. «Citadel Securities ofrecía una cultura igualmente ambiciosa, pero también un ámbito completamente nuevo, lo cual me entusiasma mucho», añade.

    El joven se ha trasladado a la oficina de Citadel Securities en Nueva York, donde trabajará en infraestructura comercial global en el departamento de ingeniería y resolución de problemas cuantitativos.

     

    De la educación primaria directamente a la universidad con 9 años

    Kairan Quazi ha recibido ofertas de laboratorios de inteligencia artificial y gigantes tecnológicos dentro de las finanzas cuantitativas. «Ofrecen una combinación excepcional: la complejidad y el desafío intelectual que también ofrece la investigación en IA, pero a un ritmo mucho más rápido», explicó el ingeniero.

    Este movimiento podría cambiar Silicon Valley para siempre. Citadel Securities, una importante compañía de trading, podría competir con empresas de IA como OpenAI (detrás de ChatGPT), Anthropic y xAI, también de Elon Musk.

    Kairan Quazi ha tenido un crecimiento espectacular en su corta trayectoria académica y profesional. El joven saltó de la educación primaria a la universidad a los 9 años. A los 10 estaba haciendo prácticas en Intel Labs, poco después se graduó en la Universidad de Santa Clara (California, Estados Unidos), convirtiéndose en su graduado más joven en 172 años con tan solo 11 años.

    SpaceX contrató a Quazi para trabajar en sistemas satelitales con 14 años. El joven se convirtió en una pieza fundamental de Starlink, donde diseñó el software que determinaba la orientación de los satélites que ofrecen red para millones de clientes.

     

  • Expertos hablan del peligro de la IA: «La gente usa esta tecnología a diario, pero sin darse cuenta»

    Expertos hablan del peligro de la IA: «La gente usa esta tecnología a diario, pero sin darse cuenta»

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    Todo parece indicar que la inteligencia artificial cambiará el mundo. De hecho, cada vez son más los expertos que determinan que ya lo está haciendo. A pesar de las advertencias de quienes ven en ella una amenaza, tanto para el trabajo como para la juventud o, si se apura un poco, para la humanidad en general. Lo único cierto es que nadie se pone de acuerdo sobre ella.

    Lo que tampoco parece albergar demasiadas dudas es que la IA se ha ido introduciendo en la vida cotidiana de la gente. Cada vez más gente emplea ChatGPT para trabajar, pedir consejo o incluso como terapeuta o médico. Pero los expertos son contundentes al respecto: incluso sin ser conscientes de ello, muchos otros usuarios también la utilizan, de formas que ni imaginan. 

    La IA, una revolución que ya está en marcha

    Muchos gurús tecnológicos tienen ya su propia visión de la IA. Y la realidad es que la mayoría de ellos coinciden en un punto: más vale familiarizarse con ella, porque será la única forma de funcionar en el futuro. Gente como Bill Gates o Jensen Huang, el CEO de NVIDIA, insisten en ello una y otra vez. También Sam Altman, que incluso considera que hará de la gente genios. 

    Una reciente encuesta llevada a cabo por Fox News, en cambio, no parece tan entusiasta. Según los resultados de la misma, solo el 11% de los usuarios que participaron admitieron emplear ChatGPT o alternativas similares a diario. Pero, como advierten los expertos, una cosa es saber que la usan y otra muy distinta hacerlo, aunque ni siquiera se den cuenta de ello. 

    La inteligencia artificial está en todas partes, en ocasiones de manera poco visible. Sin ir más lejos, cada vez que alguien entra en una red social, se pone de manifiesto. Es la IA quien selecciona en la mayoría de los casos el contenido que aparece a la vista. También la que analiza el tráfico en tiempo real en las aplicaciones de navegación, o la que regula la temperatura en los termostatos. 

    “Los datos indican que la demanda es real”, asegura Joseph Domínguez, máximo responsable de la compañía Constellation. Y eso, asegura, tendrá consecuencias que ya se dejan ver cada día. «A largo plazo, si esta sigue creciendo, no nos deja otra alternativa que ampliar nuestra capacidad para contar con máquinas 24/7, ya sean nucleares o de otro tipo”, pronostica. 

    Un problema de crecimiento

    Teniendo en cuenta la tendencia actual, no obstante, los expertos ven un problema. Cada vez hay más contenido subido a Internet que está generado con la propia inteligencia artificial. Más allá de sus alucinaciones o su falta de fiabilidad general, esto representa un contratiempo: que la IA se entrene con lo que ella misma crea, provocando poco más o menos que un círculo vicioso. 

    Para que la IA se entrenase de manera viable, en la misma progresión que lo ha hecho hasta ahora, dicen los especialistas, Internet tendría que ser cien veces más grande de lo que lo es ahora. Y realmente lo que parece estar sucediendo es todo lo contrario: la IA lo está haciendo cada vez más pequeñito. Un problema para ella, pero también para todos los usuarios en general