Aunque esto ya sí que parece ciencia ficción teniendo en cuenta lo que realmente supone, imagina una máquina con inteligencia artificial que pueda ayudarte a elegir al mejor candidato para un trabajo mejor que un entrevistador humano.
Lo cierto es que esto parece que ya existe y ha sido gracias a un estudio que han hecho investigadores de la Universidad de Chicago y la Universidad Erasmus de Róterdam con un chatbot llamado Anna AI, que entrevista gente.
De forma simple, esta prueba no se hizo en empresas tecnológicas de Silicon Valley ni en grandes multinacionales europeas, sino en sectores más del día a día: se entrevistaron a 67.000 solicitantes para casi 50 puestos de nivel básico de atención al cliente en Filipinas, con salarios de entre 280 y 435 dólares mensuales.
Los candidatos fueron asignados para ser entrevistados por un reclutador humano, el chatbot Anna AI, o pudieron elegir entre ambos. Estas entrevistas cumplían un mismo guion, que era el de preguntar a los usuarios sobre su experiencia, formación y objetivos, y permitían preguntas y respuestas de seguimiento.
Los resultados ya te los puedes imaginar. El chatbot Anna AI consiguió ofrecer un 12% más de ofertas de empleo y un 18% más de contratos que los reclutadores humanos. Además, los empleados contratados tras ser entrevistados por la IA tendían a permanecer en sus puestos más tiempo.
Lo más impactante de todo fue que los candidatos se sentían más cómodos con la IA, ya que, según una encuesta de satisfacción, quienes pasaban por la entrevista con Anna AI percibían menos discriminación, especialmente por motivos de género.
Además, el chatbot cubría una media de 9 temas durante la entrevista, mientras que los humanos apenas llegaban a 5, y la valoración de la experiencia fue bastante superior para Anna AI. Sin embargo, no todo fue perfecto y algunos procesos con IA se interrumpieron demasiado pronto y hubo pequeños problemas técnicos.
Para Andrew Ng, referente global en IA y fundador de DeepLearning.AI, «la IA está logrando lo que antes solo los humanos podían hacer: seleccionar talento de forma más justa y eficiente». “Los sistemas basados en IA pueden reducir sesgos y ofrecer evaluaciones más objetivas, por lo que las empresas y los candidatos salen ganando», añade.
“El futuro del trabajo no es humano o IA, sino humano más IA, un equipo que combina lo mejor de ambos mundos», sentencia. Para quienes buscan trabajo, entender esto es vital: «No se trata de temerle a la IA, sino de aprender a trabajar con ella y aprovecharla para destacar», recomienda.
«Los recién graduados universitarios, nativos de IA, superan a los desarrolladores experimentados»
A todo esto hay que sumarle otras palabras recientes que ha publicado en su newsletter, esta vez haciendo referencia al futuro laboral de los programadores. En concreto, comenta que «los recién graduados con habilidades en IA pueden hacer mucho más en menos tiempo que los desarrolladores tradicionales».
«Hay demanda enorme de desarrolladores que entiendan inteligencia artificial», comenta Ng, «pero la mayoría de las universidades aún no adaptaron sus estudios para preparar a los programadores para este nuevo mundo». Esto al final provoca que muchos recién graduados no encuentren trabajo, aunque la necesidad de talento especializado no para de crecer.
Pero, ¿qué distingue a estos nativos digitales de otros desarrolladores? El experto lo aclara: «Cuando entrevisto a ingenieros expertos en IA, busco personas que sepan acelerar la construcción de software con ayuda de IA, que usen bloques de construcción como prompting, RAG, evaluaciones automáticas y flujos de trabajo inteligentes».
Este tipo de habilidades hacen que un programador con IA pueda hacer en unos días lo que a uno tradicional le llevaría meses. «He visto cómo recién graduados con conocimientos de IA superaban la productividad de desarrolladores con años de experiencia que aún programaban como en 2022».
Por supuesto, explica de que todo esto no va de borrar o acabar con el conocimiento tradicional o esa forma de aprender. «No todo lo que estudiábamos es obsoleto; aunque un 30% de la sintaxis que aprendíamos ya no es tan imprescindible, el otro 70% está más vigente que nunca, solo que ahora combinado con herramientas modernas».
Para él, el mejor programador del 2025 no solo conoce bien la estructura y arquitectura del software, sino que también sabe cómo aprovechar la potencia de la IA en su trabajo diario. «No puedes simplemente ‘vibrar código’ y esperar destacar: entender profundamente cómo funcionan los ordenadores sigue siendo clave».


Deja una respuesta