¿Por qué la inteligencia artificial genera tanta animadversión? Quizá se deba a los vaticinios catastrofistas de algunos, a los funestos despidos que ya se están llevando a cabo por parte de muchas compañías, o a las advertencias de expertos en salud mental. Pero lo cierto es que muchos miembros de la generación Z tienen un problema con la IA y herramientas como ChatGPT.
Por un lado, todo apunta a que esta tecnología no solo será el futuro, sino que en cierta medida ya es el presente. Sin ir más lejos, hace poco saltó la noticia de que la mitad de lo que se publica en Internet está ya generado mediante esta tecnología. Por el otro, los jóvenes sienten vergüenza cuando recurren a los chatbots. Sobre todo, si es para trabajar o ayudarse con los estudios.
La vergüenza de la IA
Puede que ya lo hayas escuchado alguna vez: «AI Shame» (lo que en castellano podría traducirse como «vergüenza de la IA»). Pero incluso si nunca has oído ese término, lo más seguro es que no tardes en hacerlo. De alguna manera, los trabajos llevados a cabo por inteligencia artificial se están asociando con una forma rápida, tramposa y cutre de actuar. Y la generación Z lo sabe.
¿Por qué sucede algo así? Seguramente por la mala prensa que generalmente tiene la inteligencia artificial, ChatGPT, Gemini, Grok y demás chatbots similares. Que esa mala prensa sea justificada o no, es complicado de saber. Lo que sí está claro es que la aparición algo repentina de la IA ha generado una paradoja que está ahí, y que cada día se encrudece.
Así lo ponen de manifiesto ya muchos medios internacionales, que hablan de ansiedad, presión y malestar entre muchos jóvenes. Para empezar, temen ser juzgador por depender en mayor o menor medida de la inteligencia artificial. Como si por ello sus habilidades propias quedaran en entredicho. La gran pregunta es: ¿existe alternativa en estos momentos?
Muchas compañías no solo están apostando ya descaradamente por la inteligencia artificial, sino que únicamente están interesadas en aquellos profesionales que se valen de esta tecnología para su trabajo. Consideran que así todo se hará de forma más rápida y eficiente. Cantidad frente a calidad, como suele decirse. Así que los jóvenes están entre la espada y la pared.
Inteligencia artificial, cielo e infierno
El problema, dicen muchos expertos, es que la IA ha surgido de manera tan repentina, que mucha gente no ha tenido tiempo de asimilarla. Es decir, de aprender a convivir con ella, también de forma profesional. ¿Y qué sucede entonces? Pues que se improvisa, y eso no siempre es del todo positivo.
Para muestra, están los datos. En una de las más recientes encuestas realizadas al respecto, un 65% de los miembros de la generación Z que fueron preguntados al respecto, aseguraron que no siempre esta tecnología aumentaba su productividad, sino más bien al contrario.


Deja una respuesta