Durante más de una década, la industria de los móviles se ha basado en una regla sencilla: cada año los componentes salían más baratos. Eso permitía a las marcas mejorar la memoria, la cámara o la pantalla sin provocar una subida desmesurada del producto. Esa tendencia se ha roto.
Carl Pei, cofundador y CEO de Nothing, ha sido uno de los primeros líderes del sector en decirlo claro: los precios de componentes más importantes, sobre todo la memoria, están subiendo tanto que los fabricantes no pueden sostener los precios bajos de siempre.
La causa principal es la inteligencia artificial. La memoria que antes usaban solo los móviles ahora es vital para centros de datos de IA, y grandes compañías están reservando la capacidad de fabricación de chips con años de antelación.
Como explica Pei en un detallado tuit de X, «por primera vez, los smartphones compiten directamente con la infraestructura de IA y los precios de la memoria están aumentando bruscamente como resultado». En pocas palabras, los móviles ya no pueden contar con que los componentes bajen de precio año tras año.
En algunos casos, explica, los precios de la memoria han triplicado su valor y podrían seguir subiendo, afectando especialmente a los modelos de gama alta. «Los módulos de memoria que costaban menos de 20 dólares hace un año podrían superar los 100 dólares para finales de año en los modelos de gama alta».
H2: Subir precios o bajar especificaciones: la gran duda de los fabricantes en 2026
«Ahora las marcas enfrentan una elección sencilla: aumentar los precios, en algunos casos un 30 % o más, o reducir las especificaciones», escribe Pei. La estrategia de ofrecer «más prestaciones por menos dinero» ya no es viable, sobre todo en los mercados de entrada y gama media, que podrían contraerse hasta un 20 % o más.
Para Nothing, esta situación es una oportunidad. Como explica, «operar sin las ventajas de costo de los gigantes de la industria nos obligó a innovar de manera diferente. Aprendimos pronto que no podíamos ganar solo con las hojas de especificaciones; en cambio, nos enfocamos en perfeccionar la experiencia del usuario, demostrando que cómo se ve y se siente un teléfono importa mucho más que sus números en bruto».
«2026 es el año en que termina la ‘carrera de especificaciones’. A medida que la industria se reinicia, la experiencia se convierte en el único diferenciador real. Eso es exactamente para lo que se creó Nothing», asegura.
«La era del silicio barato ha terminado. La era del diseño intencionado recién comienza»
Los analistas estiman que los precios de los productos de consumo podrían aumentar entre 10 y 20 % este año. Aunque fabricantes como Samsung están ampliando sus plantas y construyendo nuevas instalaciones, el tiempo necesario para aumentar la producción significa que la presión sobre los precios no se aliviará a corto plazo.
Se espera además que el acaparamiento de inventarios se mantenga durante el año, manteniendo los costes elevados hasta al menos 2027.
En concreto, se estima que los precios subirán alrededor de un 25 % en los modelos económicos, un 15 % en la gama media y cerca de un 10 % en los dispositivos premium. A esto se suma que, según el mismo informe, los precios medios de venta podrían aumentar hasta un 6,9 % respecto a este año, casi el doble de lo previsto inicialmente.
En resumidas cuentas, más caros y, al mismo tiempo, podrían ofrecer menos mejoras top. Los modelos de alta gama con 16 GB de RAM podrían desaparecer casi por completo, mientras que las configuraciones de 12 GB y 8 GB serían cada vez menos habituales.
De hecho, algunos fabricantes podrían volver discretamente a 8 GB de RAM en modelos premium y a 4 GB en los teléfonos más económicos, una decisión impensable hace apenas unos años.
“Si no se puede trasladar el coste al consumidor, los fabricantes empezarán a recortar parte de sus catálogos, algo que ya estamos viendo con una reducción significativa de los modelos de bajo coste”, señala Yang Wang, analista senior de Counterpoint Research.
El experto añade que compañías como Apple y Samsung están mejor posicionadas para resistir este contexto, mientras que otras marcas podrían tener dificultades para equilibrar cuota de mercado y márgenes de beneficio.


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