Las caídas son la segunda causa mundial de muerte por lesiones no intencionadas y uno de los principales motivos de hospitalización en personas mayores de 65 años.
El problema no es solo médico, puesto que una caída puede marcar el fin de la vida independiente para alguien que hasta ese momento se valía por sí mismo.
Un investigador de la Universidad de Bristol ha desarrollado un prototipo que apunta a solucionar este problema; se trata del Dr. Jiayang Li, profesor de ingeniería eléctrica.
Su proyecto partió luego de observar a su mentor, Peter Langlois, de 89 años, perder el equilibrio durante un día cualquiera.
Esa situación fue suficiente para que Li se preguntara si la tecnología de semiconductores en la que llevaba años trabajando podía tener una aplicación directa en la vida de personas como él.
Una serie de chips en la suela del zapato
El dispositivo que ha diseñado el Dr. Li parece un calzado convencional, pero su suela incorpora 253 sensores diminutos conectados a un chip desarrollado específicamente para este proyecto.
Cabe señalar que el procesador tiene la capacidad de leer todos los sensores de forma simultánea y procesar los datos en tiempo real, generando imágenes detalladas del pie que identifican puntos de presión y evalúan si la marcha presenta señales de inestabilidad.
La información llega de forma inalámbrica a un móvil, donde puede consultarse sin necesidad de equipos médicos. Además, el consumo energético del microchip es de apenas 100 microwatios, lo que permite hasta tres meses de uso continuo sin recarga.
El científico ya había trabajado en sensores similares aplicados a la función pulmonar, en colaboración con el University College de Londres. La lógica era trasladable: si se podía mapear con precisión cómo respira una persona, también se podía mapear cómo camina.
Es importante mencionar que el análisis de la marcha para detectar riesgo de caídas avanzado no es una técnica nueva, pero hasta ahora requería equipamiento hospitalario.
De hecho, el avance real de este prototipo es haber comprimido esa capacidad en una suela de zapato que puede usarse cualquier día, en cualquier lugar y a todas horas del día.
Un dispositivo que puede salvar vidas
El prototipo fue presentado el 18 de febrero en la Conferencia Internacional de Circuitos de Estado Sólido, conocida como ISSCC 2026, organizada por el IEEE en San Francisco, Estados Unidos.
Es uno de los foros más relevantes del mundo en innovación tecnológica de circuitos, y al evento asistieron representantes de empresas como Nvidia, Samsung e Intel. El artículo de investigación del Dr. Li fue el único de los presentados en el evento que estaba dirigido íntegramente por un científico británico.
El siguiente paso es una evaluación clínica formal con un grupo de usuarios más amplio y diverso para validar la capacidad del sistema de predecir caídas con precisión. Después vendrá el trabajo con socios clínicos e industriales para escalar la producción.
Cabe destacar que el prototipo existe y tiene respaldo sólido, pero queda recorrido por delante. La validación clínica, la cadena de fabricación y el coste final al consumidor son variables que aún no están resueltas.
Si se resuelven, este zapato podría representar un cambio de enfoque relevante, ya que pasaría de tratar las consecuencias de una caída a anticiparla con un dispositivo en el pie y una autonomía de tres meses con una sola carga.


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