Las demostraciones de robots humanoides ganan repercusión día a día. Sobre todo, cuando se trata de China. El gigante asiático ha mostrado a sus máquinas patrullando las calles, realizando artes marciales e incluso danzando para celebrar el año nuevo chino. Pero parece que ahí no terminará la cosa. Ahora se han propuesto incluso mirar el deporte… y emular al mismísimo Carlos Alcaraz.
De primeras, quizá cueste un poco imaginar qué sentido tiene programar a un robot para que juegue al tenis. ¿Será que China se propone crear sus propias olimpiadas robóticas, como en las películas y series de ciencia ficción?
Pero si se piensa con detenimiento, pueden existir razones bastante lógicas para compartir este vídeo, que no ha tardado en volverse viral en todas partes.
El robot chino «a los Carlos Alcaraz»
No es el primer vídeo de un robot humanoide con inteligencia artificial que llega de China y que resulta anecdótico. Con la fiebre robótica que se vive últimamente, existen creaciones cuanto menos curiosas. Este robot tenista, en cambio, tiene más razón de ser. No porque sus responsables piensen en tener al próximo Carlos Alcazar o Rafa Nadal, sino para volver a evidenciar sus supuestos progresos.
Lo primero que ha logrado la empresa china Galbot al compartir su nuevo vídeo, ha sido una gran repercusión. Las danzas orientales y el kung fu están muy bien, pero si hay algo que sin duda es capaz de llegar a usuarios de todo el mundo, eso es el deporte. El tenis, ¿por qué no? Al final, lo que busca también China es alcance para demostrar su poderío en la guerra tecnológica mundial.
Pero eso no es todo. También hay que tener en cuenta que jugar al tenis no es sencillo. A veces ni tan siquiera para una persona normal, ya que requiere de una coordinación mayor que otros deportes. Por eso, ver jugar a un robot humanoide con la raqueta y la pelota resulta aún más meritorio. No es lo mismo que las demostraciones de robots limitándose a correr.
Para jugar al tenis, el modelo chino Unitree G1 necesita muchas cosas. Primero, contar con la precisión suficiente para golpear una pelota que no es lo que se dice grande. Segundo, predecir la trayectoria de la misma, lo cual tampoco es una labor sencilla. Por no hablar, claro, de su necesidad de mantener el equilibrio, correr por la pista o golpear en el momento exacto en el que se requiere hacerlo.
La tecnología detrás de la raqueta
Para poder haber llevado a cabo este vídeo, la compañía Galbot ha tenido que perfeccionar numerosas técnicas con las que equipar a su robot humanoide. Por ejemplo, sistemas de visión artificial (para poder seguir la pelota) o algoritmos de control completo (así lo llaman los expertos, sean lo que sean). También han necesitado un aprendizaje estudiando movimientos humanos.
¿Es oro todo lo que reluce? Seguramente no. Muchos expertos en robótica insisten en que por espectaculares que resulten, las demostraciones controladas no son lo mismo que la vida real, que tiene la cotumbre de ser impredecible. Pero hay que reconocer que el vídeo llama bastante la atención. Incluso si no te gusta el tenis y no has visto un partido en tu vida.


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