Al igual que sucede con el WiFi, pese a que el mundo está inmerso en el WiFi 6, ya se habla de WiFi 7 e incluso WiFi 8. Lo mismo ocurre con el estándar PCIe.
Aunque muchos usuarios apenas están empezando a adoptar el estándar PCIe 5.0, el consorcio PCI-SIG, la organización encargada de definir cómo se comunican los componentes internos de un ordenador, ha confirmado que el estándar PCIe 8.0 estará finalizado en 2028.
Ya se ha publicado el borrador versión 0.5. Este documento permite que los fabricantes de procesadores y tarjetas gráficas comiencen a trabajar sobre una base. La meta es conseguir una velocidad de transferencia de 256 GT/s.
La razón principal, aunque no lo crea, no es el gaming, sino la inteligencia artificial y los centros de datos. Estos sistemas necesitan procesar cantidades enormes de información, y el hardware actual empieza a ser algo justo.
En cuanto a las cifras de rendimiento de las que se habla, una conexión PCIe 8.0 de 16 carriles, la que normalmente usa una tarjeta de video de alta gama, alcanzará un ancho de banda bidireccional de 1 TB/s. Permitiría transferir el equivalente a diez juegos actuales top en apenas un segundo.
Rendimiento a otro nivel gracias a PCIe 8.0: unidades SSD que alcanzarán los 120.000 MB/s
Uno de los componentes que más notarán la mejora y este cambio serán las unidades de almacenamiento SSD. Con el uso de solo cuatro carriles de PCIe 8.0, un disco duro sólido podrá alcanzar velocidades de lectura secuencial de hasta 120.000 MB/s.
En cristiano, esto supone que los tiempos de carga en aplicaciones pesadas y videojuegos desaparecerán casi por completo y el sistema accederá a archivos gigantescos de manera casi instantánea.
Por otro lado, el nuevo estándar utiliza una tecnología de señalización avanzada llamada PAM4, creada para reducir la latencia y mejorar la corrección de errores durante la transferencia. Además, un punto vital es que el PCIe 8.0 mantendrá la retrocompatibilidad, con la idea de que los usuarios puedan seguir usando sus componentes antiguos en las nuevas placas base.
Es importante matizar que, aunque el estándar se apruebe en 2028, su llegada al mercado lógicamente no será ese año. Históricamente, estas velocidades llegan primero a los procesadores para servidores, como las líneas EPYC de AMD o Xeon de Intel. Se espera que el PCIe 8.0 aterrice en los ordenadores y portátiles una vez que los costes de fabricación se estabilicen y existan tarjetas gráficas o discos que realmente puedan aprovechar esta tecnología.
Esto sucederá entre 2028 y probablemente 2029. Aproximadamente dos años después de su salida oficial, puede que ya se empiecen a ver las primeras placas base de gama muy alta para PC (las que suelen costar más de 500 o 600 euros) y tarjetas gráficas tope de gama que incluyan esta conexión. En esos años, sin duda, se considerará un producto de lujo.
Para que el PCIe 8.0 se considere un estándar generalizado, habrá que esperar al menos hasta 2032. Para ese año, ya muy probablemente, los procesadores comerciales de Intel y AMD ya lo traerán de serie y los fabricantes de SSD habrán abaratado los costes de los chips que llegan a esas velocidades.


Deja una respuesta