M-DISC o el disco del Milenio, el formato que nació para sobrevivir 1.000 años y solo logró vivir durante una década

Escrito por

en

​​

Después de los CD y DVD, llegó un formato nuevo a revolucionar la industria: el M-DISC (Disco del Milenio). Como una variante del DVD de 1995, esta opción del 2009 prometía ser una subtecnología premium de conservación máxima.

Con una capacidad de 4.7 GB, se suponía que debía ser la clave para almacenar y proteger datos hasta por 1.000 años, una innovación impresionante para ese entonces, pero lamentablemente su historia no fue tan larga como la empresa planeaba.

Tal vez ni los recuerdas y es que, a pesar de tener un soporte físico para aguantar varios siglos, la compañía Millenniata parece que llegó muy tarde al mercado como para mantenerse en la industria.

¿Quieres saber qué sucedió? No se volvió a hablar de ellos y tampoco volvieron a aparecer, pero hay una explicación muy curiosa que va de la mano con el auge de otros formatos de almacenamiento.

¿Qué hacía único al M-DISC frente a los discos tradicionales?

Tras el DVD de 1995 y el Blu-ray Disc (BD) de 2006 llegó el lanzamiento del M-DISC para cambiar el paradigma de la industria por completo. El mundo tecnológico se encontraba en un punto donde los discos físicos eran muy utilizados, pero esa tendencia no duró mucho.

El M-DISC es el mismo formato que el DVD, pero con la modificación interna que incorpora capa de carbono vítreo para una mayor longevidad.

Este material es similar a la roca, con punto de fusión de hasta 1.000 °C y sin ser afectado por oxidación, siendo mucho más resistente que los tradicionales de tintes orgánicos que son muy afectados por la luz y el calor.

La compañía desarrolladora fundada por investigadores de la Universidad Brigham Young, Millenniata, lo lanzó en 2009 y aseguraba que era el estándar definitivo para esa generación, ofreciendo una vida útil de «un milenio».

Cronológicamente, se situó en plena madurez de la era del Blu-ray y llamó la atención por no competir directamente como un nuevo formato, sino mejorar lo que ya existía.

La podredumbre del disco era conocida como «disc rot» y este equipo logró que ese proceso de deterioro avanzado fuera más lento a pesar de ser influenciado por entes externos como la exposición a la luz, temperaturas altas o la humedad.

Según estudios citados por el National Institute of Standards and Technology (NIST), la vida útil de los discos estándar era muy limitada, por lo que ese DVD “para siempre” que tenía Millenniata quitaba la preocupación de perder datos.

El propio fabricante afirmaba que los datos podían sobrevivir hasta 1.000 años, aunque solo si se almacenaban adecuadamente.

Un formato adelantado para su época que no sobrevivió al mercado

El destino del M-DISC estuvo marcado más por la situación del mercado que por sus propias limitaciones, porque la idea era buena, pero la época, inadecuada.

Con la visión de redefinir el almacenamiento óptico, todo apuntaba a un rotundo éxito, pero lamentablemente su trayectoria fue corta. En ese momento, ya el uso de los discos físicos empezaba a decaer y fue en picada.

Especialmente, el cambio de la industria se debió a la llegada de los discos duros externos y las novedades de los SSD. En un punto, las personas preferían este tipo de formatos o pendrives y los ordenadores comenzaron a eliminar las unidades ópticas.

La demanda era muy baja y para 2016, apenas siete años después de haber lanzado el producto al mercado, Millenniata, Inc. se declaró en quiebra, dejando la comercialización en manos de Verbatim con muchas dudas.

 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *