Las temperaturas comienzan a subir, llegan las primeras noches imposibles para dormir y, para muchos, empieza la búsqueda de un dispositivo para sobrevivir al calor sin disparar la factura de la luz.
Algunos apuestan por el aire acondicionado, otros por los ventiladores de toda la vida y cada vez más gente busca soluciones intermedias que hagan algo más que mover aire de un lado a otro.
En los últimos años, hemos visto marcas como Dyson, Cecotec, Rowenta o la propia Dreo tratando de reinventar un producto tan sencillo como un ventilador. Ya no basta con tener varias velocidades. Ahora hablamos de sensores inteligentes, aplicaciones móviles, control por voz, modos automáticos e incluso sistemas capaces de añadir humedad al ambiente para mejorar esa sensación de frescor.
Es precisamente ahí donde tengo que hablar del Dreo TurboCool 765S. Sobre el papel, es una mezcla entre ventilador de torre, humidificador y climatizador por evaporación. Es una especie de híbrido, por 220 euros, para quienes buscan algo más potente que un ventilador, pero no quieren o no pueden instalar un aire acondicionado.
Características del Dreo TurboCool 765S
Diseño y experiencia de uso: cuando un ventilador deja de ser solo un ventilador
Sin duda, y aunque en las imágenes no se aprecie al 100%, hablamos de un aparato considerablemente más grande de lo habitual. Con algo más de un metro de altura, no es el típico ventilador que vas moviendo de un lado a otro de la casa. Pero todo tiene un sentido y, por supuesto, tampoco es un martirio moverlo.
Con un diseño típico de estos dispositivos que, sinceramente, tampoco despunta demasiado si lo dejas en un rincón del salón, una de las partes clave es el depósito de agua de seis litros que tiene abajo.
La gran ventaja, pese al peso que añade, es que no tienes que estar rellenándolo día sí y día también (en más de una semana de uso habrás gastado como una cuarta parte). Dependiendo del nivel de nebulización utilizado, puedes olvidarte del depósito durante días.
Además, el depósito es extraíble y resulta muy sencillo rellenarlo. Parece una tontería, pero cuando usas este tipo de aparatos durante semanas, acabas agradeciendo cada pequeño detalle que simplifique el mantenimiento.
Sin embargo, hay un detalle de diseño que creo que podría mejorar en futuras versiones. Las salidas de aire funcionan muy bien cuando estás sentado o de pie, pero quizá habría agradecido unas lamas algo más largas.
Cuando estás tumbado en el sofá o en la cama, da la sensación de que el flujo de aire no siempre te impacta totalmente como sí ocurre en otras posiciones. No es un problema importante, porque realmente notas el aire, pero, teniendo en cuenta su altura, se podrían haber alargado algo más.
Dejando esto a un lado, un aspecto que me ha gustado mucho es lo silencioso que es. En velocidades bajas apenas se escucha. De hecho, durante la noche es perfectamente posible dormir con él funcionando sin que se convierta en un sonido que resulta muy molesto.
En modo ventilador puro es muy discreto. Mucho más de lo que esperaba teniendo en cuenta la cantidad de aire que mueve. Eso sí, al añadir la nebulización, ahí es cuando notas quizá algo más de ruido. De nuevo, no es molesto, pero si hablamos de las noches, puede que a los que aman el más puro silencio les moleste.
Por otro lado, la aplicación de Dreo merece también una mención especial. Probablemente sea una de las mejores apps que he utilizado en este tipo de productos. Permite controlar absolutamente todo: velocidades, temporizadores, oscilación, niveles de nebulización, automatizaciones, programación horaria y sensores ambientales.
Ahora bien, también voy a ser sincera. Después de los primeros días investigando todo lo que ofrece, acabé haciendo exactamente lo mismo que llevo haciendo toda la vida con cualquier ventilador: utilizar el mando a distancia.
La aplicación está genial y funciona muy bien, pero en el día a día el mando sigue siendo la forma más rápida y cómoda de controlarlo (aunque cuenta también con una pantalla).
Otro detalle curioso es el sistema de iluminación RGB situado en la base. El ventilador cambia de color según el nivel de humedad ambiental de la habitación. Le da un toque bastante curioso, aunque sinceramente me parece más un añadido divertido que una función realmente necesaria. La propia pantalla ya muestra perfectamente esos datos.
Potencia, nebulización y autonomía: el verdadero motivo por el que este Dreo marca la diferencia
Siendo sinceros, nadie compra un aparato como este por la iluminación o por la aplicación. La pregunta importante es si realmente refresca más que un ventilador de toda la vida. La respuesta es un sí rotundo. Y bastante más de lo que esperaba.
Eso sí, conviene aclarar algo desde el principio. Este Dreo TurboCool 765S no convierte una habitación de 35 grados en una de 22 grados. No es un aire acondicionado. Lo que hace es mejorar enormemente la sensación térmica. Y aquí es donde entra en juego la nebulización.
Gracias a sus dos placas ultrasónicas, crea una niebla extremadamente fina que se mezcla con el flujo de aire. Lo interesante es que no notas gotas sobre la piel ni tampoco encuentras el suelo mojado después de varias horas funcionando.
De hecho, ha habido momentos durante las pruebas en los que la sensación era de auténtico fresquito, especialmente cuando estaba trabajando frente al ordenador o en el sofá. No hablamos de una pequeña diferencia respecto a un ventilador. El salto se nota mucho.
Es verdad que Dreo habla de hasta seis grados de sensación térmica en determinadas condiciones. En la práctica, me parece más realista hablar de dos o tres grados de mejora percibida, pero incluso así el resultado es increíble cuando estás a unos 30 grados en casa.
Otro punto importante que me ha sorprendido es que rara vez he necesitado utilizar las velocidades más altas.
Tiene doce niveles disponibles, pero durante la mayoría de las pruebas me moví entre las velocidades 3 o 4. Con potencias normales ya consigue generar suficiente flujo de aire como para notar el frescor.
Eso sí, la función de humidificación es probablemente la característica que menos vas a notar conscientemente. Está ahí, aporta beneficios especialmente en ambientes secos y técnicamente funciona muy bien, pero, siendo sincera, es difícil que alguien perciba claramente esa mejora en el día a día (o al menos a mí no me ha sucedido).
¿Merece la pena comprar el Dreo TurboCool 765S?
Después de usarlo varias semanas, Dreo ha encontrado un punto intermedio muy inteligente entre un ventilador tradicional y un sistema de climatización. No sustituye a un aire acondicionado (aunque tu factura lo va a agradecer), no hace milagros, pero ya ves que el ahorro es su gran baza, al igual que su movilidad.
Lo que sí consigue es algo mucho más importante: que el calor se vuelva mucho más llevadero. Me ha encantado lo silencioso que es, lo bien que funciona la nebulización, la enorme autonomía de su depósito y que no necesitas llevarlo a un extremo en días muy calurosos para notar la diferencia.
Por supuesto, tiene pequeños detalles a mejorar, como el peso cuando el depósito está lleno o unas salidas de aire que podrían aprovechar mejor ciertas posiciones cuando estamos tumbados.
Con todo esto, si estás buscando una alternativa a ese ventilador que, de tanto mover el aire, te acaba provocando dolor de cabeza y no quieres meterte en la instalación de un aire acondicionado, este Dreo TurboCool 765S es de esos productos que, una vez los pruebas, cuesta imaginar cómo has pasado los veranos sin él.


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