En pleno verano de España, el calor comienza a ser una buena razón para utilizar el aire acondicionado. A veces muchos quieren bajar grados para evitar las molestas situaciones en las que la temperatura es sofocante y genera calor, pero el miedo está en la factura de luz.
Los aires acondicionados son uno de los electrodomésticos que más consumen electricidad, pero se vuelven una verdadera preocupación cuando se usan inadecuadamente.
¿Cuánto consume y en qué grados debería estar? El experto Jorge Morales advierte sobre la mala manipulación de grados que pueden ser la razón de que el recibo esté impactando más en tu bolsillo de lo que debería.
El gesto del aire acondicionado que dispara tu factura de la luz sin que lo notes
Si estás buscando cómo ahorrar en la factura de la luz, entender el impacto del aire acondicionado en la factura de luz durante el verano es crucial para evitar imprevistos en los gastos del servicio eléctrico.
Mejorar la eficiencia en casa es posible con un simple gesto. Todo se trata de ajustar las rutinas y hábitos de consumo porque cada detalle cuenta.
Justamente de esto es de lo que ha hablado el ingeniero industrial y divulgador energético Jorge Morales de Labra, quien afirma que el gran protagonista de todo esto es el termostato.
En una intervención en el programa Fin de Semana de COPE, el experto explica una regla básica que define lis límites y da una orientación de que no se debería trabajar con temperaturas muy bajas como 18 grados.
“En verano recomiendo poner el aire acondicionado a 23 grados; por cada grado que bajemos de más, es un 7% más en la factura de la luz”.
En este electrodoméstico, llegar a este punto resulta ineficiente y un gasto innecesario. De hecho, una temperatura muy fría podría afectar la salud con resfriados o problemas térmicos por el cambio de temperatura con respecto al exterior.
Lo ideal es que se use con un punto estable y razonable. A su vez, es crucial evitar enfriar espacios vacíos o muebles porque significa “tirar el dinero por la ventana”.
Por ejemplo, 23 grados es una temperatura intermedia que podría mantener el ambiente del hogar fresco y, al mismo tiempo, se convierte en una estrategia básica de ahorro energético.
Cómo evitar que tu factura se dispare: hábitos que sí marcan la diferencia
No solamente se trata de eso, sino de que después del 1 de junio, la factura eléctrica aumenta ante la reducción del IVA al 10% y el impuesto al 5,1%, por lo que unos 70 euros podrían convertirse en 80 euros.
Aparatos como el microondas, la lavadora, el secador o el lavavajillas generan picos de consumo cuando se usan al mismo tiempo es un grave error a nivel general para el hogar.
Por eso, mucho cuidado con el uso deliberado de estos dispositivos, más cuando se dejan encendidos en momentos que no se requieren o son muy antiguos.
De hecho, el ahorro en la factura de luz no se trata únicamente del aire acondicionado. Aunque gran parte probablemente proviene de este electrodoméstico, otros también son cargas eléctricas significativas.
Entonces, al final, el control del consumo podría ser clave si tan solo mantienes los grados del aire acondicionado en un rango cerca de los 23 grados. Esta decisión es todo lo que se necesita para aprovechar la energía de manera eficiente.


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