La inteligencia artificial ha llegado a cualquier rincón del día a día, incluso las bicicletas no podían quedarse atrás en la carrera de la IA. Canyon ha apostado por la seguridad vial con un modelo que puede anticipar un peligro y avisar al ciclista, promete ser toda una revolución.
La compañía se ha inspirado en los sistemas de frenado automático y detección de objetos de los coches modernos. La seguridad activa ha avanzado mucho más despacio en el ciclismo, así que Canyon se ha propuesto cambiarlo.
Una bicicleta con seguridad activa con IA
Canyon ha presentado en el Eurobike 2026 una bicicleta capaz de detectar riesgos y actuar antes de que se produzca un accidente. La marca alemana ha creado un software muy similar al de los vehículos que analiza el entorno en tiempo real.
El sistema conocido como Canyon Predict se equipa en una bicicleta de carretera. Este software de IA combina cámaras, radares y sensores distribuidos por todo el vehículo para monitorizar lo que ocurre alrededor del ciclista en tiempo real.
Las bicicletas podrían cambiar para siempre, ahora pasan de una seguridad reactiva cuando detectan un peligro a una seguridad predictiva. Canyon Predict puede analizar trayectorias de otros vehículos, velocidades, comportamiento de los peatones y condiciones del terreno para anticiparse a los riesgos.
Sensores 360 grados y una IA predictiva
Canyon Predict funciona con un conjunto de sensores con cobertura de 360 grados, uno de los más importantes es el de movimiento multidimensional integrado en el buje de una rueda DT Swiss. La bicicleta está llena de cámaras y radares con los que monitorizar el entorno.
Esto es posible gracias al procesamiento en local de la información con la inteligencia artificial Edge AI. La bicicleta con IA no necesita conexión a internet ni servicios en la nube, sería una limitación importante si realizas ruta en zonas sin cobertura.
Desde Canyon aseguran que este procesamiento en local reduce la latencia y evita asegura la privacidad de los usuarios. Este software de IA genera una representación digital del entorno, calcula trayectorias de vehículos, otros ciclistas y peatones para asignar niveles de riesgo.
El funcionamiento de las alertas de este prototipo es muy similar al de un vehículo moderno. La bicicleta con IA de Canyon enviará una notificación al usuario mediante señales visuales, luminosas o hápticas avisando de un peligro.
El ciclista puede conocer la información gracias a una pantalla integrada en el manillar. Canyon incluso trabaja en una integración total con el casco Stingr Smart que incorpora una visera retráctil con head-up display con el que proyecta las alertas y datos, no es necesario apartar la vista de la carretera.


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