Desde los inicios de Messenger y Facebook, los emojis han sido una parte significativa de los mensajes porque sirven para transmitir emociones. Sin embargo, en la actualidad han perdido popularidad, especialmente en las nuevas generaciones.
No lo parece, pero la forma en la que te comunicas por WhatsApp dice mucho más de lo que crees. Cómo redactas los mensajes, hablas por audios o incluso cuando creas tus propios stickers para la app de mensajería.
Entonces, ¿por qué hay personas que no utilizan emojis en lo absoluto? ¿Son realmente tan fríos? Detrás de esto hay una explicación psicológica compartida por la especialista Mariana Maper y determina que en realidad hay un factor crucial sobre cómo los usuarios evitan compartir su parte emocional.
La ausencia de emojis en WhatsApp no es frialdad, según la psicología
¿Eres de los que envía muchos emojis en los mensajes de WhatsApp o el que prefiere ser «seco»? Sea cual sea tu comportamiento al redactar una respuesta en ese tipo de aplicaciones, tiene que ver con un lado psicológico importante del que muchos ni siquiera se dan cuenta.
Durante años, el uso de emojis formó parte de una cultura en las redes sociales, pero todo cambia con el tiempo. Pues parece que ahora ya no es algo que está tan de moda, pero el dejar de usarlos les extraña a muchos debido a que siempre estuvieron vinculados con la empatía y expresividad.
Una investigación liderada por Carmen Pérez Sabater, profesora de la Universitat Politècnica de València (UPV), analizó más de 103.000 mensajes de WhatsApp y reveló que los adolescentes utilizan menos emojis de lo que se cree.
Justamente por esto que muchos piensan que se trata de algo generacional. Básicamente, en las generaciones más jóvenes predomina el uso de texto, audios y vídeos. Que estos son los pilares principales de la interacción, por lo que no necesitan tantos símbolos gráficos para comunicarse.
Esto quiere decir que, particularmente, este grupo de usuarios no necesita de esos métodos, sino que utiliza otros que también sirven para ofrecer reacciones. No significa que sean más fríos o se quieran distanciar, sino que había una verdadera evolución en los códigos comunicativos.
De hecho, la psicología coincide en que “las personas que nunca ponen emojis por WhatsApp no son frías, sino que son más racionales y analíticas que el resto”.
Además, si llevas años comunicándote principalmente a través de palabras, es probable que no sientas la necesidad de incorporar emojis. Algunas personas perciben estos recursos como ambiguos o innecesarios.
Mariana Maper afirma que la «flojera emocional» se ha apoderado de las redes
La consultora emocional Mariana Maper agrega otro análisis relevante sobre lo que sucede con respecto a este cambio en el uso de emojis. No se trata de criticar a este tipo de perfiles, sino de evaluar lo que sucede tras dicha elección.
“El problema no es el emoji, es la pereza comunicativa, es flojera emocional”, afirma, señalando que en algunos casos la falta de recursos expresivos puede indicar una comunicación poco elaborada.
Por ejemplo, las respuestas breves, poco claras o su intención hacen que el receptor lo asimile como distancia o frialdad. Lo importante es la calidad de la comunicación y no solo los elementos que la componen.
Cuando no hay esfuerzo, es más como una «flojera emocional». De igual forma, también hay otras investigaciones, como la de la experta Zinnia Leal Monsalves que sí determinan que los emojis tienen un impacto real en el cerebro, siendo similar a una sensación como cuando ves a alguien sonreír.
Al final, depende de la percepción, intención y generación. Así que, la próxima vez que vayas a redactar un mensaje en WhatsApp, Telegram o Instagram, seguro que vas a tenerlo en cuenta.


Deja una respuesta