Un espectáculo de mil drones en el puerto de Darling, en Sídney (Australia), ha terminado en desastre cuando cientos de ellos rompieron la formación coreografiada, y unos noventa cayeron al agua. Pese a que miles de personas presenciaban el show, no hubo heridos. ¿Tienen los drones autónomos algún mecanismo de emergencia cuando se produce un fallo?
Los drones de la compañía británica SkyMagic, que son los que sufrieron el incidente, miden medio metro de largo y pesan casi dos kilos, así que si caen sobre una persona desde tanta altura, podrían producir lesiones de gravedad.
Hay varias causas que pueden provocar un fallo en una exhibición de drones de este tipo: exceso de viento, pérdida de la señal de radiofrecuencia, e incluso un hackeo.
Por qué fallaron los drones del espectáculo de Australia
Como puedes ver en el vídeo, en mitad del show cientos de drones rompieron la formación, y unos 90 cayeron al agua. Ocho de ellos lo hicieron sobre una pasarela de madera. Afortunadamente, no alcanzaron a ningún espectador.
Según SkyMagic, el fallo se debió a que los drones perdieron la señal de radio. En estos casos, se pone en marcha un mecanismo de emergencia. La empresa va a investigar por qué se cortó la comunicación con los drones. No cree que haya sido un hackeo, pero hay que esperar al informe final.
Aunque no hubo heridos, la caida al mar de estos drones supone un problema medioambiental, porque sus baterías de litio son altamente contaminantes. Así que buzos de la policía peinaron el fondo del puerto hasta recuperar todos.
¿Cómo se comportan los drones autónomos cuando hay una emergencia? Según explica ABC News Australia, en realidad en un espectáculo con mil drones, lo habitual es que se mezclen diferentes generaciones. Algunos deben recibir instrucciones continuas desde un ordenador, y otros tienen todo el plan de vuelo en su memoria.
Además de la coreografía, los drones almacenan el recorrido para volver al lugar en donde deben aterrizar, tras terminar el show.
Estos espectáculos son seguros porque se define una valla virtual alrededor de los drones, que evita que se acerquen al público. Si, por alguna razón, el dron falla o pierde la conexión con el ordenador central, lo primero que intenta es volver a la zona de aterrizaje.
Si choca contra la valla virtual, se dará la vuelta. Si no puede localizar la base o hay un fallo grave, se apagan los motores, para que caiga al suelo. Como están dentro de la jaula virtual, no hay peligro para la gente. Es lo que ocurre en el vídeo.
Estos sistemas de emergencias tan drásticos (apagar motores) pueden ser válidos para drones de espectáculos, pero no sirven para drones repartidores o taxis voladores. En estos casos, una IA intenta buscar una zona segura para dejarse caer, o aterrizar.


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