La tecnología de hoy no se acerca a lo que era hace dos años y es que desde entonces la composición de los ordenadores ha cambiado muchísimo. Esto se puede ver claramente en Windows 11, el rendimiento al exigir como mínimo 8 GB de RAM. Pues bien, para ejecutar los videojuegos con gráficos más exigentes o utilizar inteligencia artificial local, es evidente que se necesita mucho más.
Durante décadas, tu ordenador ha sido una herramienta que espera instrucciones para ejecutarlas paso a paso. Ahora, según Jensen Huang, esa relación está cambiando a gran velocidad porque GTC Berlin 2026, el máximo responsable de NVIDIA mostró un portátil RTX Spark equipado con hasta 128 GB de memoria unificada y afirmó que la industria entra en una etapa completamente distinta, en la que el PC deja de ser un simple dispositivo para convertirse en un agente capaz de encargarse de tareas complejas.
En 2016, el sistema DGX-1 entregado a OpenAI requería dos personas para transportarlo, pero actualmente, una máquina con especificaciones comparables en ciertos apartados cabe en un portátil que se puede sostener con una sola mano.
¿Por qué Jensen Huang cree que el ordenador tradicional está llegando a su fin?
La idea central de la presentación fue sencilla: el modelo clásico de interacción con un ordenador ya no es suficiente para la era de la inteligencia artificial. Según explicó Jensen Huang, hasta ahora las personas abrían aplicaciones, introducían instrucciones y obtenían resultados.
En la nueva etapa, el usuario plantea objetivos y el agente de IA se encarga de coordinar herramientas, consultar información, planificar acciones y completar el trabajo. Durante la conferencia, el directivo definió RTX Spark como un «agente personal», un «asistente personal» e incluso un «compañero digital».
Para hacer posible ese escenario, RTX Spark integra arquitectura Blackwell RTX, CPU Grace y hasta 128 GB de memoria unificada, alcanzando hasta 1 petaflop de rendimiento de IA FP4 según NVIDIA. La compañía sostiene que este hardware permite ejecutar agentes locales, herramientas creativas aceleradas por IA y cargas de trabajo avanzadas sin depender exclusivamente de centros de datos remotos. Huang llegó a afirmar que, en el futuro, no utilizarás programas de la forma tradicional, sino que encargarás al ordenador realizar tareas utilizando el software necesario en tu nombre.
La presentación también sirvió para destacar el enorme salto experimentado por la inteligencia artificial durante la última década. Según recordó el CEO de NVIDIA, el rendimiento de la IA ha crecido de forma muy superior al avance observado únicamente a través de la Ley de Moore.
Para la empresa, esta evolución se explica por la combinación de hardware especializado, nuevos algoritmos, bibliotecas de software y arquitecturas optimizadas de manera conjunta, una estrategia que Huang describió como un proceso de codiseño permanente.
Agentes de IA, seguridad y fábricas de inteligencia: la visión de NVIDIA para la próxima década
Más allá del portátil RTX Spark, NVIDIA utilizó GTC Berlín para presentar una visión completa de la futura economía de la IA. Huang defendió que un agente eficaz necesita varios componentes esenciales: un modelo capaz de razonar, mecanismos de orquestación para coordinar tareas, entornos aislados de ejecución, acceso controlado al conocimiento y herramientas que permitan interactuar con aplicaciones ya existentes.
En otras palabras, el modelo de lenguaje es únicamente una parte del sistema; el verdadero valor aparece cuando la IA puede actuar y trabajar sobre objetivos concretos. La seguridad ocupa un lugar central dentro de esta estrategia. NVIDIA presentó la arquitectura OpenShell, diseñada para evitar que un agente disponga de libertad absoluta sobre el sistema. La compañía propone que las reglas de acceso, permisos y operaciones estén definidas fuera del propio agente.
Además, anunció el uso de tecnologías asociadas a BlueField-4 para supervisar la actividad y aislar comportamientos potencialmente problemáticos en cuestión de milisegundos. La intención es permitir que estos asistentes accedan a archivos, herramientas y servicios sin comprometer la integridad del entorno donde trabajan.
La otra gran apuesta presentada en Berlín fueron las denominadas «fábricas de IA». Huang insistió en que la inteligencia artificial debe entenderse como una nueva forma de producción industrial. Bajo esa filosofía, NVIDIA anunció DSX POD, una solución preintegrada que permite reducir el tiempo de despliegue de infraestructuras de IA desde varios meses hasta un mínimo de 14 días una vez que las instalaciones están preparadas.
Para el directivo, el futuro no pasa únicamente por consumir IA, sino también por producirla. Y en ese escenario, los agentes inteligentes, los nuevos ordenadores personales y las grandes infraestructuras de cálculo forman parte del mismo ecosistema tecnológico que, en palabras de NVIDIA, impulsa una nueva revolución industrial.


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