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  • Qué hace una barra de sonido como tú en un sistema como este: lo más espectacular de LG Sound Suite

    Qué hace una barra de sonido como tú en un sistema como este: lo más espectacular de LG Sound Suite

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    He podido pasar varias semanas probando el nuevo sistema de sonido completo y modular de LG, el LG Sound Suite, que llega con características nunca antes vistas en este tipo de dispositivos.

    Concretamente, durante el análisis, el conjunto ha sido el siguiente: barra de sonido H7, subwoofer W7 y 4 altavoces M7 –los cuales se pueden reemplazar por los modelos M5–.

    Y, aunque en conjunto funcionan de maravilla para experiencias de cine en casa, con una muy buena compensación en todas las frecuencias y calibración automática del sonido, su barra de sonido me parece que sobresale en este sistema.

    Montar un sistema de sonido no tiene por qué incluir tantos dispositivos como los de la LG Sound Suite, aunque si buscas lo más premium en salas medianas y grandes, es prácticamente obligatorio el sistema entero.

    No obstante, es cierto que en muchos casos el espacio no da para acomodar 4 altavoces dispuestos para un sonido envolvente, algo que se soluciona relativamente con el reconocimiento automático del espacio.

    Pero también, lógicamente, si optas solo por una barra de sonido; de nuevo, el sistema completo del LG Sound Suite me ha parecido impresionante, pero es que esta barra de sonido merece un comentario por sí misma.

    Características de LG Sound Suite

    La LG Sound Suite H7 se adapta a cualquier espacio, algo imprescindible para salones más pequeños

    Una de las grandes novedades de LG Sound Suite H7 es que llega con la tecnología Dolby Atmos FlexConnect, la primera vez que esto llega en una barra de sonido del fabricante.

    A día de hoy, montar un sistema de sonido de este tipo suele ser un quebradero de cabeza, por tener que ubicar perfectamente sus dispositivos o pensar en el espacio que tienes disponible.

    Precisamente, FlexConnect soluciona este problema, por lo que la instalación es totalmente sencilla: solo se colocan los altavoces donde mejor te vengan y el sistema ajusta todo de forma automática.

    Incluso cuando mueves uno de los altavoces, la calidad y nitidez del sonido envolvente continúa siendo increíble, como si te encontrarás realmente en una sala de cine.

    Ahora bien, no todos los hogares tienen hueco para tanto altavoz distribuido por el salón, así que la opción de tener la barra de sonido H7 me parece una opción más que rentable.

    Tiene una potencia de 500 W –casi la misma que si sumas los demás dispositivos de LG Sound Suite–, optimización de graves, modos de sonido predeterminados, conexión HDMI 2.1 eARC y, por supuesto, Dolby Atmos.

    Al menos en mi caso, en lugar de comprar una suite de sonido completa, siempre busco conectar dispositivos según lo que ya haya instalado, básicamente para no tener que configurar todo de nuevo cada vez que conecto algo.

    Si es tu situación, lo mejor para empezar la LG Sound Suite es comenzar con la barra de sonido H7, una inversión totalmente garantizada, a la que podrás seguir añadiendo el subwoofer W7 y altavoces M7 o M5 por parejas.

    Con ello, acabarás teniendo un sistema de sonido completo sin que el bolsillo lo note mucho a corto plazo.

     

  • El Xiaomi Watch 5 equilibra tamaño y autonomía, pero no conquistará a los que tengan una muñeca pequeña

    El Xiaomi Watch 5 equilibra tamaño y autonomía, pero no conquistará a los que tengan una muñeca pequeña

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    He probado el Xiaomi Watch 5 y reconozco que es el reloj más perfecto de la marca estilísticamente hablando. También es el más completo y, en consecuencia, el más caro, pero un poco grande y pesado para algunas muñecas.

    En relación a sus medidas, reconozco que me ha recordado mucho al Xiaomi Watch S4, aunque este supone un gran avance a nivel de software, ya que sus interfaces con más funcionales y también es más inteligente, gracias a la integración de Gemini.

    Xiaomi presentó varios productos a finales del pasado febrero, en el marco del Mobile World Congress (MWC). Además de los Xiaomi 17, con el Xiaomi 17 Ultra como su majestuoso buque insignia, la marca dio a conocer otros de los dispositivos que conforman su ecosistema.

    Entre ellos, las tablets Xiaomi Pad 8, los Redmi Buds 8 Pro, el Xiaomi Tag y el Xiaomi Watch 5, el primer reloj inteligente de la marca que integra la inteligencia artificial de Google y se puede usar sin necesidad de manera independiente al smartphone.

    ¿Merece la pena comprar el Xiaomi Watch 5?

    Sí, si buscas un reloj muy completo para el día a día (pagos, responder notificaciones, manejar apps de música) estéticamente agradable a la vista y al uso y que complete tu ecosistema de dispositivos tecnológicos si eres usuario habitual de la marca.

    No lo recomendaría, en cambio, si buscas un seguimiento concreto de cada deporte y quieres ahorrar algo de dinero, porque, por un precio un poco superior, hay otras opciones a valorar. Por ejemplo, el Huawei Watch GT Runner 2.

    Xiaomi Watch 5, análisis y opinión

    He probado el Xiaomi Watch 5 durante unas semanas con el Xiaomi 17 Ultra y esto es lo que opino de este dispositivo.

    Características del Xiaomi Watch 5

    Diseño y conectividad: deportivo, pero muy elegante

    El smartwatch más reciente de Xiaomi tiene un diseño clásico, independientemente del color que escojas, ya que se vende en color negro y verde enebro. Este, por cierto combina muy bien con el tono brillante del Xiaomi 17 Ultra.

    Este toque elegante está determinado por su caja de acero inoxidable, demasiado grande para mi muñeca, ya que recoge una pantalla de 1,54 pulgadas muy bien aprovechada.

    En uno de los laterales se concentran la corona, que funciona con suavidad y también se puede presionar, como si se tratara de un botón; así como otro pulsador para abrir el apartado de Entrenamiento.

    El reloj es ideal para utilizarlo en cualquier escenario, es decir, ni tiene un estilo marcadamente deportivo ni tampoco tan clásico como para definirlo como tal. Lo que pasa es que es demasiado grande y eso, a los que tenemos la muñeca pequeña, nos puede suponer un problema.

    Entiendo que esto se debe a la amplia batería que introduce, de 930 mAh; un aspecto que también limita mucho el tipo de usuario que lo utilizaría como smartwatch de uso diario.

    Quizá hubiera sido interesante sacrificar algo su autonomía, pero para las muñecas más grandes y anchas, este modelo será posiblemente una de las mejores opciones compatibles con Android del mercado.

    Debido a que no tiene un embellecedor, como sí disponía el Xiaomi Watch S4 para marcar con colores las horas, da la sensación de que el smartwatch tiene un tamaño aún mayor.

    Esto, posiblemente, interese mucho a quienes busquen un reloj con un panel muy bien optimizado para responder mensajes con cierta libertad de movimientos, con un teclado lo suficientemente grande para no tener problemas a la hora de escribir.

    Además es brillante, con hasta 1.500 nits de brillo y puedes modificar su intensidad de forma manual o bien establecer el modo automático, para no toquetear de más el dispositivo. De todos modos, ni a pleno sol pierde nitidez lo que muestra en el panel.

    En el apartado de conectividad, comentar que es muy rápido a la hora de advertir las notificaciones y, de hecho, se reciben casi a la vez que en el dispositivo, lo que te puede ayudar a no depender tanto del smartphone.

    También tiene esa agilidad a la hora de identificarlo vía Bluetooth (en su caso, emplea la versión 5.4), por lo que no tienes que molestarte en verificar si se ha vinculado en este apartado de tu móvil.

    Software y batería: una autonomía de 10 necesita una mejor organización

    El software de este Xiaomi Watch 5 sí ha cambiado bastante con respecto a su predecesor y tengo la impresión de que es más deductivo, porque, en lugar de deslizar de abajo hacia arriba para abrir las mediciones, hay que hacerlo de izquierda a derecha o viceversa.

    En esto se parece a otros de los smartwatches que he probado, ya que deslizando desde arriba hacia abajo puedes ver las notificaciones y haciéndolo al revés, se abre la configuración de accesos directos para, por ejemplo, activar la linterna o acceder a la configuración del dispositivo.

    El diseño de los iconos de los servicios que soporta es lo que menos me ha gustado de este apartado, porque varios de ellos son muy parecidos. Es cierto que puedes modificar el diseño, para verlo como Iconos, Iconos y texto o Lista, y, aunque esta última no da lugar a dudas, si eliges la primera es posible que las tengas.

    De esa manera, es probable que te equivoques entre Chequeo, Entrenamiento, Análisis del entrenamiento, Puntuación de la vitalidad e, incluso, Historial del entrenamiento, donde aparecen los registros de todas las actividades que has realizado.

    Todos tienen un icono de un monigote en movimiento, lo que habitualmente asociamos al ejercicio, pero supongo que es una cuestión de acostumbrarte y recordar a qué función pertenece cada una. En todo caso, esto no te supondrá una gran dificultad.

    También mejoraría el orden de las opciones, para subir más arriba el botón de Entrenamiento o bien introducir la capacidad de organizarlo según tus preferencias o, incluso, en orden alfabético, a fin de que sea un poco más intuitivo.

    No obstante, esto supone mirarlo con lupa, porque, si quieres poner en marcha cuanto antes uno de los modos de entrenamiento que ofrece, que no son pocos precisamente, puedes hacerlo pulsando el botón del lateral derecho.

    Aunque aparecen ocho ya predeterminados, que son los más habituales (Correr al aire libre, Caminar, Senderismo, Correr en cinta, Saltar a la cuerda o Natación en piscina, entre otros), puedes sumar los que necesites con el botón Añadir.

    Es aquí donde vas a encontrar una facilidad indiscutible en este Xiaomi Watch 5, porque reúne los deportes según su modalidad (acuáticos, al aire libre, deportes de combate, con balón, de invierno, recreativos y hasta de mesa). No sé muy bien cómo es capaz de medir una partida de ajedrez, pero lo hace.

    La batería, por su parte, es uno de los puntos fuertes de este reloj, porque puede estar encendido y conectado a tu smartphone hasta una semana, siempre que le des un uso normal. Me refiero a consultar información constantemente o revisar notificaciones.

    Necesitas un cable de carga específica para él, con su base de pines, que es la misma que la del Xiaomi Watch SE4 y viene con USB-A, de modo que podrás utilizar cualquier cargador que tengas por casa. En mi caso, ha sido uno de 100W, que le ha dado hasta un 52% de carga en media hora, así que ha tardado poco más de una hora en terminar de cargarse.

    Mediciones y app: sencilla e incompatible con iPhone

    La gran barrera que he encontrado en este smartphone es que es incompatible con iPhone y, utilizando el iPhone 17 Pro como smartphone personal, probarlo se me ha complicado más de la cuenta. No obstante, sí he podido conectarlo a otros Android y, concretamente, al Xiaomi 17 Ultra.

    El Xiaomi Watch 5, como cualquier otro smartwatch, te exige que te descargues tu app para ponerlo en marcha. En este caso, que te descargues la aplicación Mi Fitness. Puedes instalarla en el móvil de Apple, pero, por algún motivo, no tienes manera de vincularlo al reloj.

    Al margen de eso, una vez lo conectas a la app que hayas descargado en otro móvil, no tarda nada en sincronizarse y ofrecer características muy identificativas en Xiaomi según tu actividad física. Entre ellas, la cantidad de kilocalorías que has quemado medida en galletas o el animal con el que te podrías comparar según tu sueño.

    En este registro, por ejemplo, ha sido bastante preciso, aunque más a la hora de identificar la cantidad de horas que duermes que en el momento de establecer una rutina y horario en el que te acuestas y te levantas.

    Otros de los valores que puedes consultar tanto en la app como en el smartwatch son el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, cuándo está previsto que te baje la regla (esto, lógicamente, tienes que indicarlo previamente), los niveles de estrés o la puntuación de la vitalidad.

    Estos detalles ya están integrados prácticamente en todos los smartwatch, de manera que me he fijado principalmente en cómo este Xiaomi Watch 5 ha sido capaz de acompañarme durante mis sesiones de entrenamiento.

    Al bailar tanto en mi muñeca, lo he tenido que utilizar un poco más alejado de ella, con otro reloj mediante, para que pudiera conocer con un poco más de exactitud lo que estaba haciendo. Sorprendentemente, los datos que ha arrojado, comparándolo con este otro dispositivo, han sido muy precisos.

    En cambio, no puede presumir de lo mismo el GPS, al menos en las gráficas. Si bien no tarda nada en activarse cuando inicias el ejercicio, momento en el que establece tu geolocalización, le cuesta un poco más seguir por qué puntos concretos has hecho el recorrido si lo revisas en el historial de entrenamiento.

    Finalmente, sobre la medición del volumen del oxígeno en sangre (SpO2), aprovecho para comentar dos aspectos. Primero, lo sencillo que es tanto acceder a la función, a la que puedes llegar únicamente deslizando el dedo sobre la pantalla, hacia la derecha.

    Lo segundo, lo fácil y rápido que es medir este valor, ya que solo tienes que retirar el smartwatch entre 1.5 y 2 centímetros de la muñeca y mantener el brazo quieto. Esta funcionalidad, además, responde menos de 20 segundos.

    Puedes activar el seguimiento permanente, para que el dispositivo conozca el estado en el que te encuentras de manera constante (además de activar una alarma cuando este valor esté bajo), o bien acceder a esta medición en un momento concreto.

     

  • «El tiempo es una ilusión»: Tu móvil fallaría si no aplicara la teoría de la relatividad de Albert Einstein cada segundo

    «El tiempo es una ilusión»: Tu móvil fallaría si no aplicara la teoría de la relatividad de Albert Einstein cada segundo

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    El GPS de tu móvil no es solo la flecha azul que se mueve en Google Maps o en Apple Maps. Sino que es la infraestructura que sostiene decenas de apps que usas cada día sin relacionarlas con la navegación por satélite.

    Pedir un Uber, geoetiquetar una foto en Instagram o rastrear un paquete de Amazon depende de que unos satélites a 20.000 kilómetros de altitud sepan con precisión de nanosegundos qué hora es en cada momento.

    Sin embargo, hay un problema físico fundamental que haría que ese sistema acumulara errores de kilómetros en cuestión de horas si nadie lo corrigiera.

    Ese problema lo describió Albert Einstein hace más de un siglo en su teoría de la relatividad, y donde la solución lleva décadas integrada en cada receptor GPS del planeta, y tu móvil la aplica sin que lo notes cada vez que abres una app de localización.

    El GPS trabaja en muchas más apps de las que imaginas

    Más allá de los mapas, el sistema de posicionamiento opera en segundo plano en una parte enorme del ecosistema de aplicaciones. Las plataformas de transporte como Uber lo usan para calcular rutas y asignar conductores en tiempo real.

    Apps de deporte como Strava o Garmin Connect registran cada kilómetro con precisión gracias a él. Redes sociales como Instagram o Snapchat lo aprovechan para geoetiquetar fotos y contenidos.

    Las llamadas de emergencia al 112 transmiten coordenadas GPS automáticamente, y apps como Buscar mi iPhone localizan dispositivos usando esa misma señal.

    Significa que, sin GPS funcionando con precisión, toda esa capa digital deja de ser fiable. La constelación GPS está formada por 31 satélites que orbitan a unos 20.000 kilómetros de altitud, viajando a cerca de 14.000 kilómetros por hora.

    Cada satélite lleva a bordo relojes atómicos de alta precisión que emiten de forma continua señales de tiempo. El receptor del móvil capta esas señales desde varios satélites a la vez y, comparando los tiempos de llegada de cada una, calcula su posición por triangulación.

    Para que ese cálculo sea útil, los tiempos deben coincidir con una precisión de entre 20 y 30 nanosegundos. Por ello, cualquier desfase mayor convierte la posición calculada en un dato inutilizable.

    El tiempo no transcurre igual en todas partes

    Albert Einstein demostró que la velocidad a la que transcurre el tiempo no es constante: depende de la velocidad a la que se mueve un objeto y de la intensidad del campo gravitatorio en el que se encuentra.

    Los satélites GPS están sometidos a dos efectos que actúan en sentidos opuestos. Por un lado, la relatividad especial establece que, a mayor velocidad, el tiempo se ralentiza; a 14.000 kilómetros por hora, los relojes satelitales se atrasan unos 7 microsegundos al día respecto a los de la superficie terrestre.

    Por otro lado, la relatividad general indica que a menor gravedad, el tiempo avanza más rápido; a 20.000 kilómetros de altitud, esos mismos relojes se adelantan unos 45 microsegundos al día.

    El resultado neto es un adelanto acumulado de 38 microsegundos diarios en los relojes de los satélites frente a los receptores en tierra.

    Lo que pasa cuando no se corrige ese desfase

    La señal GPS viaja a la velocidad de la luz, unos 300.000 kilómetros por segundo, de modo que un error de tiempo diminuto genera un error de posición enorme.

    Con un desfase de 38 microsegundos sin corregir, el sistema derivaría unos 600 metros en el primer minuto, más de 36 kilómetros tras una hora y cerca de 800 kilómetros de error acumulado al final del día.

    El GPS necesita trabajar en el rango de los nanosegundos para ser útil; ese desfase relativista supera ese margen más de mil veces, por lo que el sistema dejaría de funcionar en pocas horas.

    Esta corrección se aplica en tres niveles distintos. Antes de lanzar cada satélite, sus relojes atómicos se calibran deliberadamente para que funcionen a una frecuencia ligeramente inferior a la nominal, concretamente a 10,22999999543 MHz en lugar de 10,23 MHz, de forma que el adelanto relativista que acumularán en órbita quede compensado desde el principio.

    Una vez en funcionamiento, una red de estaciones de control distribuidas por todo el planeta monitoriza continuamente los satélites, calcula cualquier desfase residual y envía correcciones periódicas al software de cada uno.

    El tercer nivel está en el propio móvil, donde el chipset GPS aplica ajustes en tiempo real a partir de los parámetros de corrección relativista que los satélites incluyen en su señal de navegación.

    Esto significa que la relatividad de Albert Einstein está activa cada vez que abres una app de navegación y sin su teoría probablemente el GPS no funcionaría.

     

  • NostOS, el nuevo sistema operativo para el mítico procesador Z80 que usaban el ZX Spectrum y la Game Boy en los años 80

    NostOS, el nuevo sistema operativo para el mítico procesador Z80 que usaban el ZX Spectrum y la Game Boy en los años 80

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    Hay pocos procesadores más importantes en la historia de la informática que el Z80 de Zilog. Millones de personas descubrieron por primera vez los ordenadores y las consolas gracias a él, en los años 80. Hoy ha estrenado un nuevo sistema operativo llamado NostOS, con algunas funciones muy curiosas.

    El procesador de 8 bits Zilog Z80 se estrenó en marzo de 1976, así que acaba de cumplir 50 años. Fue creado por Federico Faggin, el diseñador de los procesadores Intel 4004 e Intel 8080, que se marchó de la compañía para fundar Zilog.

    El Z80 es el corazón de ordenadores míticos de los 80 como el ZX Spectrum, Amstrad CPC y MSX, y de consolas como Sega Master System, Sega Game Gear y Nintendo Game Boy (en una versión modificada por Sharp).

    NostOS, el nuevo sistema operativo para Z80

    El Z80 también se usó como chip de apoyo para diferentes funciones, desde hacer ciertos cálculos a generar sonido, en máquinas como BBC Micro, Apple II y Commodore 64 y, en las consolas Neo-Geo y Sega Mega Drive. Prácticamente todo el hardware que triunfó en los años 80 tenía un Z80 como CPU, o controlando alguna función.

    Zilog ha fabricado el Z80, hasta hace poco. En 2014 se uso en un micro ordenador casero llamado RC2014, y para esta máquina el desarrollador Scott Baker ha creado el nuevo sistema operativo NostOS, cuyo código puedes descargar desde su repositorio en GitHub.

    El kernel o núcleo del sistema solo ocupa 8 KB, y posee un intérprete de línea de comandos de 8 KB Juntos, caben en un banco de ROM de 16 KB.

    Siguiendo la tradición del Z80, el sistema operativo funcionan en una ROM, así que lo puedes meter en un chip para ejecutarlo desde ahí, e instalarlo en cualquier dispositivo.

    Tal como cuenta Hackaday, NostOS es un sistema operativo de texto basado en BASIC, así que funciona tecleando órdenes. Es compatible con todas las funciones del Z80, aplicadas al RC2014, e incluye el clásico controlador de disquete WD37C65. Como es un sistema operativo moderno, también lee tarjetas de memoria Micro SD.

    Una de sus habilidades más curiosas, es que es capaz de convertir texto a voz, sin IA. Scott Baker lo ha aprovechado para convertir la mítica aventura de texto Zork, una de las primeras de la historia, en una aventura hablada.

    El procesador Z80 acaba de cumplir 50 años, pero como vemos sigue muy vivo entre los desarrolladores y entusiastas del hardware retro.

     

  • Destruye una tarjeta RTX 5090 de edición limitada, que cuesta 5.000 euros, porque «quería aprender a soldar»

    Destruye una tarjeta RTX 5090 de edición limitada, que cuesta 5.000 euros, porque «quería aprender a soldar»

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    Hemos visto unas cuantas tarjetas gráficas RTX 5090 quemadas por los problemas con los cables, pero este caso es surrealista: una tarjeta en edición limitada, que vale 5.000 euros y solo se han fabricado 1.300 unidades, destruída porque su dueño se puso a aprender a soldar en ella. Posiblemente haya otra verdad escondida aquí, como vamos a ver.

    La historia la cuenta NorthridgeFix, un canal de youtube de una tienda que se dedica a reparar hardware. Recibieron una tarjeta MSI RTX 5090 Lightning Z estropeada, una versión vitaminada y limitada del modelo original.

    Junto a la tarjeta, venía este mensaje: “Quería aprender a soldar resistencias diminutas de 0402 y estaba practicando con mi GPU. Acabé arrancando uno de los contactos y ahora la GPU no arranca. Si es posible, me gustaría reparar el contacto o la pista y volver a alinear las resistencias”.

    El aprendiz de soldador y la RTX 5090

    ¿Quién aprende a soldar usando como placa de pruebas una tarjeta gráfica de 5.000 euros? Es de locos. Como dice el propio Alex en el vídeo más abajo: “Si me dan un martillo, me golpeo la cabeza con él”.

    Posiblemente, tal como explica Tom’s Hardware, esa no es la verdad. Lo más probable es que el dueño se haya cargado la tarjeta al intentar instalar la BIOS XOC, que desbloquea toda la potencia bruta de la RTX 5090. Esta BIOS solo la ofrece MSI a overclockers de elite.

    Dicha BIOS se filtró hace unas semanas, pero MSI pidió retirarla y bloqueó su instalación, de manera que solo se puede instalar rompiendo el bloqueo mediante una resistencia que hay que soldar a la tarjeta gráfica. La zona en la que la soldadura de aficionado ha estropeado la placa de la RTX que ha recibido NorthridgeFix, coincide con el lugar en donde se instala esa resistencia:

    El problema es que el dueño de la tarjeta ha roto los contactos en la peor zona posible de toda la placa, porque son las conexiones que conectan directamente con el corazón del sistema: la GPU.

    En el vídeo podemos ver cómo limpia la soldadura fallida, y vuelve a soldar los contactos con ayuda de una cámara con funciones de microscopio, para ampliar la imagen. Es bastante espectacular ver cómo trabaja Alex directamente en la parte más delicada del hardware.

    Por desgracia, nos quedamos con las ganas de ver si ha arreglado la extraña avería. Resulta que la MSI RTX 5090 Lightning Z es tan potente (consume hasta 2.500 W) que necesita dos cables 12VHPWR para conectarse a la fuente de alimentación, y Alex solo tiene uno de ese tipo, pues la RTX 5090 estándar no necesita más. Pero ha prometido actualizar el vídeo en cuando consiga otro cable y lo pruebe.

    La moraleja de la historia es que, cuando se juega con el overclocking extremo, hay que dejar las soldaduras a los profesionales. Más aún cuando se trata de una tarjeta gráfica de 5.000 euros…

     

  • Ben van der Burg, experto en ciberseguridad: «Deja de utilizar apps como WhatsApp y Gmail y cambia a estas opciones europeas»

    Ben van der Burg, experto en ciberseguridad: «Deja de utilizar apps como WhatsApp y Gmail y cambia a estas opciones europeas»

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    Ben van der Burg, experto en tecnología y analista digital, califica el uso masivo de software estadounidense como una vulnerabilidad estratégica tanto para empresas como para particulares.

    Si utilizas herramientas como Gmail, WhatsApp o Google Drive, estás operando bajo un marco legal que no garantiza tu privacidad de la misma forma que lo hace la normativa europea.

    La advertencia del experto es clara, y es que la comodidad de las grandes tecnológicas de Silicon Valley tiene un coste oculto en términos de seguridad de datos que deberías dejar de ignorar.

    Por ello, la propuesta de este especialista no se basa en un rechazo ideológico a la tecnología que proviene en su mayoría de los Estados Unidos, sino en una necesidad pragmática de independencia.

    En un contexto geopolítico inestable, depender de proveedores extranjeros para las comunicaciones críticas o el almacenamiento de información sensible es un riesgo innecesario.

    Europa ha desarrollado un ecosistema de alternativas muy completas y funcionales que permiten recuperar el control de la vida digital, priorizando la privacidad sobre el modelo de negocio publicitario.

    Quién es Ben van der Burg y por qué debes escucharle

    El perfil de Van der Burg es atípico y eso le otorga una perspectiva valiosa. Expatinador de velocidad de élite en los Países Bajos, ha trasladado la disciplina del deporte de alto nivel al análisis tecnológico.

    Es un comentarista que entiende la tecnología como una herramienta de poder geopolítico. Su tesis es que la tecnología no es neutral; quien controla los servidores, controla las reglas del juego.

    Reconoce abiertamente que migrar duele, que las interfaces europeas a veces son menos intuitivas y que pagar por servicios que Google ofrece gratis genera fricción. Sin embargo, argumenta que esa fricción es el precio de la seguridad.

    Para Van der Burg, la independencia tecnológica es un activo que empresas y ciudadanos deben cultivar activamente si quieren protegerse de la vigilancia masiva y la explotación comercial de sus datos.

    El conflicto legal: Ley CLOUD frente al RGPD

    Debemos comenzar a entender que el problema principal es meramente jurídico, puesto que la infraestructura de internet se rige por leyes tanto físicas como legales.

    Por ejemplo, aunque tus datos estén alojados en un servidor en Europa, si la empresa matriz es estadounidense (como Microsoft, Google o Meta), está sujeta a la Ley CLOUD (CLOUD Act).

    Esta normativa permite a las agencias federales de EE. UU. reclamar datos alojados por sus compañías en cualquier lugar del mundo, puenteando las protecciones locales.

    Por supuesto que esto entra en conflicto con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea, diseñado para blindar tu información. Al usar software americano, te colocas voluntariamente en una posición de vulnerabilidad legal.

    Sin embargo, las alternativas europeas, al estar sujetas únicamente a la jurisdicción de la UE, eliminan este vector de riesgo y garantizan que tus datos solo responden ante jueces locales bajo normativas garantistas.

    ProtonMail y Tutanota

    El correo electrónico es el pilar de tu identidad digital y la principal vía de entrada para el perfilado comercial. Gmail escanea metadatos para optimizar su publicidad, pero existen opciones europeas diseñadas desde la privacidad.

    ProtonMail es la referencia indiscutible en este sector. Con sede en Suiza, opera fuera de la jurisdicción de la UE y de Estados Unidos, protegido por leyes de privacidad extremadamente estrictas.

    Sus servidores se encuentran físicamente en búnkeres bajo los Alpes, lo que añade una capa de seguridad física a la digital. Su principal ventaja es el cifrado de extremo a extremo automático.

    Es decir, ni siquiera la propia empresa posee las claves para descifrar tus mensajes, lo que impide técnicamente que puedan ceder tu información a terceros.

    Desde Alemania, Tutanota ofrece una alternativa igual de potente y basada en código abierto. Su diferenciación radica en la profundidad del cifrado: a diferencia de otros servicios, cifra también la línea de asunto de los correos y la lista de contactos.

    Al hacerlo cierra automáticamente posibles brechas de metadatos. Además, sus centros de datos funcionan con energía 100 % renovable.

    Por otro lado, si buscas una identidad digital personalizada, la opción holandesa Soverin te permite gestionar tu propio dominio web.

    Es un servicio de pago que garantiza contractualmente que no se realiza ningún tipo de minería de datos sobre tu bandeja de entrada, ofreciendo una experiencia limpia y libre de anuncios.

    NextCloud

    Almacenar tus documentos y todo tipo de archivos en Google Drive o Dropbox implica ceder la custodia de tu propiedad a terceros. Pero por fortuna, la respuesta europea para recuperar esa soberanía es NextCloud.

    Desarrollada en Alemania, esta herramienta no es solo un disco duro en la nube, sino una suite de colaboración completa que compite directamente con Office 365 o Google Workspace.

    La gran fortaleza de NextCloud es su modelo de despliegue, donde tú decides dónde están tus datos. Puedes contratar un proveedor local europeo de confianza o, si tienes conocimientos o una infraestructura empresarial, alojar la nube en tus propios servidores.

    Esto te otorga un control total y auditoría sobre quién accede a qué archivo, eliminando el riesgo de espionaje industrial o filtraciones por parte del proveedor del servicio.

    Threema

    Sabemos perfectamente que la app de mensajería instantánea, WhatsApp, es el estándar de comunicación en todo el mundo, pero su integración en el ecosistema de Meta compromete tus metadatos.

    Para comunicaciones verdaderamente privadas, Van der Burg y otros expertos señalan a Threema como la opción superior. Y es que esta aplicación suiza se distingue por un diseño de anonimato radical.

    A diferencia de Signal o Telegram, no requiere que vincules tu cuenta a un número de teléfono o correo electrónico. Al registrarte recibes un ID aleatorio, lo que te permite comunicarte sin revelar tu identidad real.

    Es una aplicación de pago único, lo cual es su mayor garantía de honestidad: su cliente eres tú, no un anunciante que compra tu perfil de comportamiento. Sus servidores son propios y están ubicados exclusivamente en Suiza.

    Ecosia y Startpage

    El motor de búsqueda es el filtro a través del cual accedes a la información, y Google utiliza ese poder para registrar cada uno de tus intereses. Europa propone modelos que respetan tu derecho a buscar sin ser rastreado.

    Ecosia, con base en Berlín, utiliza la tecnología de búsqueda de Bing, pero bajo una estricta política de no rastreo. No venden tus datos a anunciantes y su modelo de negocio es social: destinan el 80 % de sus beneficios a la reforestación global.

    Es una forma de convertir una acción cotidiana en un impacto positivo sin comprometer tu privacidad. Por otro lado, la holandesa Startpage ofrece una solución ingeniosa para quienes no quieren renunciar a la calidad de los resultados de Google.

    Actúa como un intermediario o proxy, donde tú realizas la búsqueda en Startpage, ellos la envían a Google de forma anónima, recogen los resultados y te los muestran.

    Con esto obtienes la relevancia del algoritmo del buscador de Google, pero el gigante americano nunca llega a saber quién ha hecho la consulta ni puede registrar tu dirección IP.

    Hardware y responsabilidad

    La soberanía digital también abarca el dispositivo físico que llevas en el bolsillo. Van der Burg destaca el Fairphone, un teléfono inteligente modular diseñado en los Países Bajos, como el ejemplo a seguir.

    Este dispositivo no compite en potencia bruta con los últimos modelos asiáticos o americanos, pero funciona. Su diseño modular te permite cambiar componentes como la pantalla, la batería o la cámara con un simple destornillador, alargando la vida útil del aparato.

    Además, la empresa audita su cadena de suministro para asegurar que los materiales no proceden de zonas de conflicto. El experto insiste en que el cambio no vendrá del usuario, sino de la responsabilidad de las empresas.

    Cita el caso de la Universidad Radboud de Nimega, que ofrece Fairphones a sus empleados como teléfono corporativo. Las empresas tienen el poder de compra y la capacidad de decisión para normalizar estas tecnologías.

    Al elegir herramientas europeas y hardware europeo, las organizaciones no solo protegen sus secretos industriales, sino que impulsan el desarrollo de una industria tecnológica local independiente.

    El coste de la libertad digital

    Recuperar el control de tu vida digital requiere un esfuerzo. Migrar a estas plataformas implica una curva de aprendizaje y asumir costes económicos directos por servicios que antes pagabas con tus datos.

    Como señala Van der Burg, la privacidad es «un poco más cara y hay que acostumbrarse». Sin embargo, ese coste es la inversión necesaria para garantizar tu libertad en la red.

    Es por esta razón que empezar hoy a sustituir una sola herramienta estadounidense por su alternativa europea es el primer paso para construir tu propio refugio privado y seguro.

     

  • Qué es el puerto HDMI ARC de tu TV, para qué sirve y cómo usarlo para sacarle el máximo partido

    Qué es el puerto HDMI ARC de tu TV, para qué sirve y cómo usarlo para sacarle el máximo partido

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    Los televisores de hoy en día poco se parecen a lo que había hace 20 años. De los modelos que antes solo servían para ver los canales de toda la vida en calidad bastante normañ, se ha escalado hacia modelos inteligentes que cuentan con una resolución increíble y todo tipo de funciones extra.

    Cabe señalar que las mejoras no solo se centraron en la pantalla en sí, sino también en las conexiones disponibles, especialmente los puertos HDMI, que pueden estar detrás de tu Smart TV y que quizás no conozcas del todo bien.

    La llegada de esta tecnología supuso un salto gigante en calidad en comparación con los antiguos puertos RCA (AV), no solo en cuanto a imagen, sino también en el ámbito del sonido. De hecho, junto con el HDMI estándar, surgió el HDMI ARC, un puerto que ha revolucionado el audio en los televisores.

    ¿Qué es el puerto HDMI ARC?

    El acrónimo ARC significa Audio Return Channel (Canal de Retorno de Audio). Se trata de una conexión especial que permite enviar audio desde el televisor hacia un receptor o barra de sonido compatible, utilizando un solo cable HDMI.

    A diferencia de los puertos HDMI estándar, que solo pueden recibir audio desde dispositivos externos, el HDMI ARC funciona en ambas direcciones.

    Esto significa que puedes conectar tu televisor a un receptor o barra de sonido con un solo cable, y el Smart TV podrá enviar el audio de sus aplicaciones integradas, sintonizador interno o cualquier otro dispositivo conectado, directamente al sistema de sonido.

    Los fabricantes suelen etiquetar el ARC de forma clara para que sea fácil de identificar. Para ello, busca una entrada HDMI que tenga la etiqueta «ARC» o «Audio Return Channel». En algunos casos, el puerto también puede tener un icono de altavoz o una flecha que indica la dirección del flujo de audio.

    Si no estás seguro de cuál es el puerto o donde está ubicada la conexión, siempre puedes echar mano del manual de usuario de tu televisor o incluso también puedes buscar información en el sitio web del fabricante. Asimismo, ofrece varias ventajas, entre las que destacan:

    • Simplifica la configuración de audio: Al utilizar un solo cable HDMI para conectar el televisor al receptor o barra de sonido, ahorras espacio y reduces el desorden de cables.
    • Mejora la calidad del sonido: De igual manera, es compatible con formatos de audio de alta resolución, como Dolby Atmos y DTS:X, lo que te permite disfrutar de un sonido envolvente.
    • Elimina la necesidad de cables de audio adicionales: Si utilizas un receptor o barra de sonido compatible con HDMI ARC, no necesitas cables de audio ópticos o coaxiales adicionales para conectar el televisor al sistema de sonido.

    Cómo usar el puerto HDMI ARC correctamente en tu Smart TV

    Para utilizar correctamente el puerto HDMI ARC en tu Smart TV, primero debes asegurarte de que tanto el televisor como el dispositivo de audio externo sean compatibles con esta tecnología. Luego, conecta un cable HDMI de alta velocidad al puerto ARC del televisor y al puerto ARC del dispositivo de audio.

    Al final, podrás disfrutar de una experiencia de audio envolvente mejorada sin la necesidad de utilizar cables de audio adicionales. Además, al simplificar la configuración de audio, podrás disfrutar de tus programas, películas y juegos favoritos con una calidad de sonido de alta fidelidad.

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  • Los móviles antiguos disparan sus precios en 2026: estos son los modelos buscados por los coleccionistas

    Los móviles antiguos disparan sus precios en 2026: estos son los modelos buscados por los coleccionistas

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    Durante años, los teléfonos móviles han seguido un ciclo bastante predecible: un modelo nuevo se lanza, se vuelve popular por un rato y luego lo reemplaza un modelo más avanzado.

    El resultado suele ser un dispositivo que termina olvidado en un cajón o en una caja llena de equipos electronicos que ya no utilizamos. Sin embargo, algo curioso está ocurriendo en el mercado.

    Y es que algunos de esos teléfonos tontos que parecían completamente obsoletos están empezando a disparar su precio, por más impresionante que parezca.

    Modelos que marcaron una época en la historia de la telefonía móvil están siendo buscados por coleccionistas y, en algunos casos, alcanzan precios sorprendentes.

    Igual que ocurre con las consolas retro o con los ordenadores de los años 90, ciertos móviles han pasado de ser aparatos viejos a convertirse en pequeñas piezas de historia.

    Los móviles antiguos que buscan los coleccionistas

    El interés por la tecnología retro no es nuevo, pero en los últimos años ha cobrado fuerza. Muchos aficionados ven en estos equipos una forma de preservar una pequeña parte de la historia de la electrónica de consumo.

    Los teléfonos han cambiado radicalmente en apenas tres décadas. Desde los primeros modelos robustos y sencillos hasta los smartphones actuales, llenos de sensores, pantallas táctiles y conectividad permanente.

    Para los coleccionistas, esos dispositivos antiguos representan momentos clave de esa transformación. Son objetos que muestran cómo evolucionó la forma en que las personas se comunican.

    El crecimiento de las plataformas de segunda mano y las subastas digitales también ha impulsado este mercado. Ahora es más fácil que nunca encontrar modelos raros y compradores dispuestos a pagar por ellos.

    Uno de los ejemplos más conocidos es el Nokia 3310, un modelo que se convirtió en símbolo a principios de los años 2000. Su reputación de dispositivo prácticamente indestructible y su enorme popularidad lo han convertido en una pieza muy buscada.

    Aunque se fabricaron millones de unidades en todo el mundo, algunos ejemplares en perfecto estado y con su caja original pueden alcanzar entre 150 y 200 euros en el mercado.

    Otro modelo que atrae la atención de los coleccionistas es el Motorola Razr, el famoso teléfono plegable que dominó el mercado antes de la llegada de los smartphones táctiles.

    Su diseño ultrafino fue revolucionario en su momento, y hoy algunas versiones bien conservadas pueden superar los 300 o 400 euros, especialmente si incluyen el embalaje original.

    También aparece el Nokia 8110, conocido popularmente como el «teléfono banana». Su aparición en la película Matrix lo convirtió en uno de los móviles más reconocibles de finales de los años noventa.

    Es importante destacar que los modelos en buen estado pueden venderse por varios cientos de euros y, en algunos casos, superar los 1.000 euros si conservan todos sus accesorios.

    A estos se suma el Nokia 8800, un dispositivo que en su momento representaba el lujo en el mundo de la telefonía móvil.

    Fabricado con materiales premium y con un diseño deslizante muy característico, algunos ejemplares pueden alcanzar entre 800 y más de 1.000 euros, dependiendo de la versión y su estado de conservación.

    Y, por supuesto, el primer iPhone lanzado en 2007, el teléfono que cambió para siempre la industria. Las unidades sin usar, con su caja original, se han convertido en auténticas piezas de colección.

    De acuerdo con algunos expertos, un modelo de este móvil de Apple en el mercado actual puede alcanzar entre 2.000 y 4.000 euros, e incluso más en subastas especializadas.

    Por qué algunos móviles antiguos valen tanto dinero

    Cabe señalar que el valor de estos móviles no depende únicamente de su antigüedad. Existen varios factores que determinan cuánto puede valer un dispositivo en el mercado de colección.

    Lo primero es la rareza, ya que muchos de estos modelos dejaron de fabricarse hace años y encontrar unidades en buen estado se vuelve cada vez más complicado.

    Otro elemento clave es su importancia histórica, en la que algunos teléfonos marcaron momentos decisivos en la evolución del sector, ya sea por su diseño, su tecnología o el impacto que tuvieron.

    El estado de conservación también influye de forma decisiva. Un equipo que todavía conserva su caja original y sus accesorios y que nunca ha sido utilizado puede multiplicar su valor en comparación con uno que haya sido usado durante años.

    En algunos casos, el dispositivo ni siquiera necesita funcionar. Lo que realmente importa es su valor como objeto histórico en la evolución de la tecnología móvil.

    Quizá todavía tengas uno de estos dispositivos en algún cajón de casa. Y quién sabe, con el paso del tiempo, podría terminar convirtiéndose en una pequeña pieza muy valiosa.

     

  • La conexión WiFi de mi móvil no paraba de fallar hasta que descubrí está configuración oculta de Android

    La conexión WiFi de mi móvil no paraba de fallar hasta que descubrí está configuración oculta de Android

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    Cuando el WiFi del móvil empieza a fallar, casi todos reiniciamos el router, desconectamos y volvemos a conectar la red, probamos en otra habitación o incluso pensamos que el ISP está teniendo problemas.

    Sin embargo, en algunos móviles Android —especialmente en los Google Pixel— el culpable puede estar mucho más cerca, es una función del propio sistema diseñada para optimizar la conexión.

    Se trata de Conectividad adaptativa, un ajuste que decide automáticamente cuándo cambiar entre WiFi y datos móviles para mejorar la estabilidad de la red o reducir el consumo de batería.

    Sobre el papel, parece una idea excelente, pero en la práctica puede provocar justo lo contrario, con cambios constantes entre redes que hacen que la conexión parezca inestable.

    La buena noticia es que el problema suele tener una solución sencilla y rápida, que es simplemente desactivar esta función desde los ajustes del teléfono.

    La función de Android que intenta mejorar tu conexión (pero a veces la empeora)

    Los móviles Android incorporan cada vez más sistemas automáticos que buscan optimizar la experiencia del usuario. Uno de ellos es la Conectividad adaptativa, presente en los dispositivos Pixel.

    Este sistema analiza continuamente varios factores de la conexión como la calidad de la señal WiFi, cobertura de datos móviles y consumo energético de la red

    En función de esos datos, el smartphone decide qué tipo de conexión resulta más conveniente en cada momento. Si detecta que el WiFi es débil o inestable, puede cambiar automáticamente a 4G o 5G.

    Si el WiFi vuelve a ser estable, regresa a la red inalámbrica. Al final, el objetivo es mantener siempre la conexión más eficiente y ahorrar batería cuando sea posible.

    Pero el problema surge cuando el sistema interpreta pequeñas fluctuaciones en la señal como si el WiFi fuera deficiente, aunque en realidad funciona perfectamente.

    Por qué tu móvil puede estar cambiando constantemente entre WiFi y datos

    Cuando Conectividad adaptativa está activa, el móvil toma decisiones en segundo plano sin avisar.

    Si detecta una ligera caída de la señal WiFi —algo completamente normal en cualquier red doméstica—, el sistema puede reaccionar cambiando temporalmente a datos móviles.

    Unos segundos después, vuelve al WiFi y, si detecta otra fluctuación, repite el proceso. Este cambio constante puede generar varios problemas, como páginas web que dejan de cargar durante unos segundos, apps que pierden la conexión o descargas que se reinician.

    Desde el punto de vista del usuario, parece que el WiFi se cae continuamente, pero en realidad, el móvil está saltando entre redes sin que lo notemos.

    Cómo desactivar la función que puede estar causando los cortes de WiFi

    Si sospechas que este ajuste está afectando tu conexión, puedes desactivarlo en unos pocos pasos.

    Paso 1. Accede al menú Ajustes desde la pantalla principal de tu móvil Android y busca la sección Redes e Internet o Conexiones, dependiendo de la versión de Android y del fabricante del dispositivo.

    Paso 2: Dentro de ese menú encontrarás la opción Conectividad adaptativa. En algunos teléfonos, puede aparecer en Configuración avanzada de red.

    Paso 3: Una vez dentro del apartado, desactiva las opciones Cambiar automáticamente a la red móvil y Optimizar la red para que dure la batería. Al desactivar estos ajustes, el móvil dejará de alternar automáticamente entre WiFi y datos.

    Paso 4: Vuelve a conectarte a tu red WiFi habitual y utiliza el móvil durante unos minutos. En muchos casos, los cortes desaparecen de inmediato y la conexión vuelve a ser estable.

    Qué hacer si el WiFi sigue fallando

    Si el problema persiste después de desactivar esta función, existe otro ajuste que puede ayudar a restablecer los ajustes de red del teléfono.

    Este proceso elimina configuraciones antiguas o conflictos en las redes guardadas que pueden estar afectando la conexión. Para hacerlo, haz lo siguiente:

    1. Abre Ajustes.

    2. Ve a Sistema.

    3. Entra en Opciones de restablecimiento.

    4. Selecciona Restablecer ajustes de red móvil y Restablecer Bluetooth y WiFi.

    Después tendrás que volver a introducir la contraseña de tu red WiFi, pero muchas veces este paso soluciona problemas persistentes de conectividad.

    Los smartphones modernos gestionan la batería, las conexiones de red, el brillo de pantalla o incluso el rendimiento del procesador sin que tengamos que intervenir.

    El inconveniente es que estos sistemas automáticos no siempre interpretan correctamente todas las situaciones.

    Por ello, una función diseñada para mejorar la estabilidad de la conexión puede terminar generando precisamente el efecto contrario si el algoritmo reacciona de forma demasiado agresiva ante pequeñas variaciones en la señal.

    En el caso de la Conectividad adaptativa, el sistema intenta proteger al usuario de redes inestables, pero en algunos entornos domésticos termina creando más problemas de los que soluciona.

     

  • Para qué sirve el USB OTG de tu móvil Android y por qué deberías usarlo en 2026

    Para qué sirve el USB OTG de tu móvil Android y por qué deberías usarlo en 2026

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    A diario usas el puerto de tu móvil para cargar la batería o para conectar audífonos o usar el cable USB para transferir archivos al ordenador. Parece que ese es el límite del puerto del dispositivo, pero en realidad, esconde más usos de los que imaginas.

    Tal vez ya has aprendido a compartir la pantalla de tu teléfono Samsung en un Smart TV, pero de verdad ese no es el máximo potencial. ¿Te gustaría usar un teclado y ratón en el móvil? Créeme, es posible si le das una oportunidad al USB OTG.

    En 2026, puede que finalmente su popularidad aumente y se convierta en uno de los accesorios para móviles Android favoritos de muchos usuarios.

    Para trabajar, jugar o hacer acciones que requieren de mayor complejidad y hacer uso de múltiples dispositivos, seguro que va a servir de mucho. A continuación, tienes la explicación de qué se trata y por qué deberías comenzar a utilizarlo en tu Xiaomi, Pixel u otros modelos.

    ¿Qué es el USB OTG y cómo convierte tu móvil en un host USB?

    Seguro que ya conoces cómo funcionan los colores y símbolos de los estándares USB, pero todavía te falta algo relacionado con estos cables y puertos que se utilizan en los móviles, y es el USB On‑The‑Go (USB OTG).

    Para no enredarte, es básicamente un estándar de adaptador incorporado por primera vez en el USB 2.0 en 2001. Su objetivo principal es permitir que un smartphone pueda obtener más puertos o conexión directa con otros dispositivos.

    En términos generales, con este adaptador que se conecta al puerto del móvil, es posible conectar periféricos como teclados, ratones, pendrives o discos externos. Funcionan perfectamente en el Android, lo cual amplía sus capacidades.

    Es básicamente como lo que se emplea desde un PC y es una ventaja que en muchas ocasiones se desaprovecha, cuando en realidad simplifica una gran cantidad de cosas.

    ¿Cómo lo logra? En sí, el teléfono usa un pin de identificación que se encuentra en el protocolo para identificar qué es lo que se está vinculando de forma automática.

    Esto quiere decir que no se requieren de ajustes complicados, instalar controladores o tener que aplicar comandos. Simplemente se acopla el OTG con el periférico y listo.

    Con los modelos Android actuales que están optimizados para multitarea y pantallas grandes, el USB OTG se vuelve indispensable para usarlo como un «mini ordenador» si debes trabajar desde él o jugar.

    Cómo sacarle partido al USB OTG: trabajo, juegos y almacenamiento

    Uno de los trucos con el USB OTG que de verdad valen la pena es dejar de tener que conectar el teléfono al PC para poder pasar archivos a una unidad externa.

    Este accesorio permite que pases los datos directamente al pendrive o SSD externo sin problema, algo que no está para nada mal cuando debes hacer acciones rápidas en el trabajo, viajes u otros escenarios.

    A su vez, como ya se ha mencionado, tienes la capacidad de conectar un teclado y un mouse a tu teléfono para trabajar con mayor comodidad en correos, documentos o incluso apps de edición.

    Solo es cuestión de que actives el Android en modo escritorio o incluso transmitas la pantalla del smartphone a un monitor y listo, tienes todo lo que necesitas para «montar» un portátil en emergencias o para hacer cosas prácticas cuando no tengas el PC a la mano.

    Otros usos interesantes son conectar interfaces de audio USB, cámaras externas o lectores de tarjetas SD. Eso sí, conviene evitar periféricos que demanden demasiada energía, ya que no todos son recomendables para un smartphone.

    Cabe destacar, que la mayoría de estos modelos suelen ser de USB‑A, por lo que asegúrate de que sea en realidad USB-C. De lo contrario, vas a necesitar un adaptador USB OTG USB‑C a USB‑A.

    En 2026, usar OTG ya no es algo “avanzado”, sino que lleva tiempo en el mercado pasando desapercibido, cuando es un accesorio que definitivamente amplía todas las capacidades del teléfono inteligente.