Si aún piensas que las tablets son para ver vídeos y hacer bocetos desde cualquier parte y los ordenadores son los únicos preparados para trabajar, acabo de probar el dispositivo que te hará dudar de esta idea.
Apple acaba de anunciar los primeros productos con su procesador de nueva generación M5, entre los que destacan las variantes profesionales de sus ordenadores portátiles y sus tablets: el MacBook Pro M5 y el iPad Pro M5.
Antes de su lanzamiento en España este 21 de octubre, he probado durante varios días el iPad Pro M5, en su variante más grande y potente, de 13 pulgadas, y con conectividad WiFi. Se convierte en la tablet más potente de la marca.
¿Merece la pena comprar el iPad Pro M5?
Con un precio que parte de los 1.099 euros en su versión de 11 pulgadas y de 1.449 euros para el modelo de 13 pulgadas que he probado, no es un dispositivo barato ni mucho menos, y debes saber que cuesta 3.039 euros en su configuración más potente (2 TB, soporte 5G y pantalla nanotexturizada), sin accesorios ni cargador.
Pero el que algo quiere, algo le cuesta, y si quieres la mejor tablet del mercado, no hay duda de que el nuevo iPad Pro M5 lo es, con una potencia suficiente para tumbar a cualquier portátil gracias a un procesador que mejora respecto al año pasado en rendimiento, gráficos y duración de la batería.
Su falta de novedades con respecto a la generación anterior hace que si tienes la generación anterior este nuevo modelo no te aportará demasiado, pero te alegrará saber que cuesta 100 euros menos que el año pasado.
iPad Pro M5, análisis y opinión:
Características del iPad Pro M5
Diseño grande, pero tan fino que podría ser un Air
A nivel de diseño, el nuevo iPad Pro M5 me parece una de las mejores tablets del mercado y hay muy pocos inconvenientes que se me ocurren en un producto casi redondo.
La nueva tableta de Apple es idéntica en diseño al iPad Pro con M4 del año pasado, pero esto no me ha parecido un problema. Para qué cambiar lo que ya funciona, ¿verdad?
Lo que más impresiona en mano de este dispositivo es lo finísimo que resulta. Con solo 5,1 milímetros de grosor, es más fina que el reciente iPhone Air, su primer móvil ultraligero.
En su modelo de 13 pulgadas que he probado yo, es un tablet realmente grande que apunta a reemplazar a tu portátil, y esto se traduce en un peso de 579 gramos, ligero en comparación, pero si le añades la funda con teclado pasa a tener el mismo peso que un ordenador portátil con este tamaño, así que tu espalda lo notará al echarlo en la mochila.
En el resto, el iPad Pro M5 es una tablet muy bien diseñada que no se tambalea nada cuando está apoyada en una mesa sin funda, gracias a que la cámara trasera, en un módulo de una sola pieza como los iPhone 17 Pro, no sobresale apenas del cuerpo.
La cámara delantera vuelve a colocarse en el marco derecho, por lo que está pensada para el uso en horizontal, algo que con su tamaño de 13 pulgadas me ha parecido lo más recomendable. Esta cámara permite usar Face ID, que funciona perfecto si lo usas en el estuche, pero que por su posición da más problemas si lo apoyas en una mesa, quedando más lejos y siempre te detecta.
La tablet de Apple reduce al mínimo los botones, con un botón de inicio en la parte superior, y los de volumen en el lateral derecho, pero todos en la misma esquina en una posición que me ha resultado bastante cómoda.
El buen diseño del iPad Pro se demuestra también en unos biseles que no estorban la experiencia y que se redondean en las esquinas, y el uso de materiales metálicos en la parte trasera y los marcos que son resistentes y agradables al tacto. Su único problema: en el modelo negro que he probado yo las huellas se quedan marcadas y cuesta mucho quitarlas.
He probado el iPad Pro M5 con los 2 accesorios para los que tiene soporte, y que me ha parecido que redondean la experiencia de este producto: el teclado Magic Keyboard con funda y el lápiz óptico Apple Pencil Pro.
Con la excepción de que el uso de metal como material lo vuelve algo pesado, el teclado con funda me ha encantado por lo resistente que resulta y el buen tacto que tiene en el material sintético de su exterior.
Con un puerto de carga ubicado en la parte opuesta al de la propia tablet para cargarlo desde cualquier lado, este accesorio permite una experiencia que me recuerda mucho a un MacBook Pro, con un teclado igual al de sus ordenadores portátiles y buen recorrido de tecla, con el que es muy cómodo escribir.
Lo he usado para trabajar, es decir, escribir buena parte del día, y no he notado dejarme nada por el camino con respecto a un portátil, tanto por el teclado como por el trackpad, muy similar al de otros MacBook, preciso y con vibración al hacer clic tan sensible que parece un botón.
Como único punto en contra, me habría gustado que este teclado pudiera usarse despegado de la tablet para mayor comodidad como pasa con algunos modelos de Huawei, o que la bisagra permitiera una inclinación mayor de la pantalla, porque me ha parecido algo limitada.
Por su parte, el Apple Pencil Pro me ha parecido seguramente el mejor lápiz óptico que he probado nunca por hardware y software. Su sistema magnético y de carga es fuerte y no se cae fácilmente, he notado nula latencia y mucha sensibilidad a la presión, y la función pellizco te permite acceder a ajustes rápidos al dibujar.
La conectividad de esta tablet no se deja nada por el camino. Apple asegura las versiones más recientes con WiFi 7 y Bluetooth 6.0, y además permite elegir entre una versión solo con WiFi y otra con WiFi y datos móviles 5G si esta función te interesa.
Una pantalla enorme y con brillo de sobra
Si eliges el iPad Pro M5 de 13 pulgadas, como el que he probado, te puedo asegurar que en cuanto a pantalla no vas a echar nada de menos con respecto a un ordenador portátil con este tamaño, aunque de nuevo es idéntica en todo al año pasado.
Apple ha vuelto a repetir una de las características más destacadas de el iPad Pro de la generación anterior, la innovadora pantalla OLED en tándem, compuesta por 2 paneles uno encima de otro para un mayor brillo y calidad de color. Y de nuevo este año consigue que todos los ojos se fijen en ella.
Es una pantalla pensada para la multitarea, como demuestra su formato bastante cuadrado de 4:3, por lo que he podido trabajar con dos aplicaciones abiertas a la vez sin problemas de espacio. Pero no por ello ofrece un mal resultado para ver contenidos en vídeo, de hecho, todo lo contrario.
El nuevo iPad Pro me ha sorprendido por su elevada calidad de imagen, tanto en la precisión y viveza del color, como en lo fluido del movimiento al ver vídeos y hacer scroll. Y con 1.600 nits, su brillo máximo me ha parecido suficiente incluso en interiores muy iluminados.
El único punto de la pantalla que he echado en falta, quizá por haber estado probando a la vez el nuevo MacBook Pro M5, es el recubrimiento antirreflejos, que en el modelo normal que he probado sigue emitiendo bastantes reflejos.
Si valoras mucho esto, puedes elegir la versión con vidrio nanotexturizado, disponible opcionalmente para los modelos de 1 y 2 TB y que sí elimina completamente los reflejos, aunque a cambio tendrás un efecto mate perenne (y más precio).
Es cuestión de gustos, pero escogería la nanotexturizada para trabajar o si lees mucho, y la evitaría si lo primero para ti es el entretenimiento o la edición gráfica.
La cámara de la nueva tablet de Apple es exactamente la misma que la generación anterior, con una sola lente delantera y otra trasera, aunque apoyada por el sensor LiDAR en este último caso.
La cámara delantera de 12 MP permite unas fotografías correctas en cuanto a calidad tanto en modo normal como en retrato, aunque el desenfoque en este caso no es todo lo preciso que podrías esperar de un dispositivo de la gama más alta y notarás que algunos pelos sueltos desaparecen.
La cámara trasera, también de 12 megapíxeles, logra un rendimiento bueno, pero pese a tener sensor LiDAR no tiene modo retrato, algo que no he acabo de entender. Lo que sí permite son tomas más amplias que la cámara frontal al ser un ultra gran angular.
Aún así, ¿quién se hace fotos con un iPad de 13 pulgadas? Estas cámaras están pensadas para las videollamadas, y en vídeo su rendimiento me ha parecido perfecto para las actuales plataformas de videollamadas, aún en 1080p, y aún mejor para FaceTime.
A nivel de sonido, este iPad Pro tiene 4 altavoces, con 2 salidas de audio tanto en la parte inferior como en la superior. Esto me ha permitido tener un sonido muy inmersivo, que te envuelve cuando estás escuchando música o viendo contenidos.
Además, el volumen máximo me ha parecido muy alto y no distorsiona apenas, para redondear un apartado sonoro prácticamente perfecto.
Nunca había probado una tablet tan potente y con tan buena batería
El año pasado, en el análisis que hicimos en Computer Hoy del iPad Pro M4 te decíamos que era un dispositivo tan potente que no lográbamos llevarlo al máximo de su potencial.
Eso vuelve a ser cierto con el nuevo modelo, que gracias al nuevo procesador M5 desarrollado directamente por Apple, logra la potencia más alta que nunca me había encontrado en una tablet, notablemente por encima del año pasado.
Como puedes ver en las pruebas de rendimiento, queda muy por delante en los benchmarks de las tabletas más avanzadas del ecosistema Android en 2025, como la OnePlus Pad 3 y la Xiaomi Pad 7 Pro.
Por un precio de partida de 1.449 euros, el rendimiento que tiene solo lo encontrarás en modelos de ordenadores mucho más caros. He podido jugar a videojuegos para móviles con una experiencia muy fluida, como Pokémon Unite, y editar imágenes y videos pesados con DaVinci Resolve, CapCut o Canva con una gran suficiencia gracias a su GPU y su NPU avanzadas.
¿El problema? Con una tablet nunca harás tareas de tan alto rendimiento como con un portátil, a no ser que seas un profesional creativo. Usa esta tablet solo para editar documentos y ver vídeos es claramente desaprovechar su potencial y la mayoría de personas no logrará llevar el iPad Pro M5 ni al 50% de su potencial, o incluso menos.
|
Apple iPad Pro M5 |
Apple iPad Pro M4 |
OnePlus Pad 3 |
Xiaomi Pad 7 Pro |
| Procesador | RAM |
Apple Silicon M5 | 16 GB |
Apple Silicon M4 | 16 GB |
Snapdragon 8 Elite | 12 GB |
Snapdragon 8s Gen 3 | 12 GB |
| Geekbench 6 single |
4.140 |
3.628 |
3.074 |
1.942 |
| Geekbench 6 multi |
16.362 |
14.495 |
8.969 |
5.172 |
| AnTuTu |
3.406.039 |
2.851.313 |
2.584.249 |
1.532.870 |
| 3D Mark Wild Life Extreme | FPS |
9.347 | 56 fps |
8.019 | 40 fps |
6.656 | 39,86 fps |
3.215 | 19,26 fps |
Pese a la gran potencia de CPU y GPU que proporciona el M5, Apple ha conseguido que el iPad Pro M5 tenga una batería que, usándolo con WiFi como ha sido mi caso –con 5G la historia puede cambiar mucho–, puede llegar sin problemas a las dos jornadas completas de trabajo.
La mejora en este punto con respecto al resto de tablets del ecosistema Android me ha parecido notable, pese a que técnicamente no ha mejorado su capacidad respecto al año pasado.
El único punto negativo en la batería viene de la carga. Aunque se puede cargar de 0 a 100% en unos 90 minutos, el cargador tendrás que comprarlo aparte porque no viene incluido en la caja
A nivel de software, la tablet funciona con iPad OS 26, con el diseño Liquid Glass. No ha habido muchos momentos en los que me hayan molestado las transparencias, por lo que me gusta más en usabilidad y en estética que iOS 26, como el iPad Air.
Aunque iPad OS me ha sorprendido por su fluidez, aún no esperes que sustituya a nivel de productividad a macOS. Por ejemplo, he echado en falta una forma más parecida a la de los Mac para dividir la pantalla entre ventanas y aprovechar mejor el panel enorme de 13 pulgadas.
La nueva versión del sistema operativo del iPad no tiene novedades importantes en inteligencia artificial, algo en lo que este ecosistema empieza a quedar un poco atrás, ya que Apple Intelligence sigue en beta y más allá de resumir correos, obtener borradores de texto y jugar con Playground, sigo sin encontrarle la utilidad práctica que sí tienen Gemini y Copilot.
Con una NPU que ha mejorado tanto con respecto al año pasado, creo que es importante que este componente empiece a aprovecharse mejor por el software propio de Apple, y no tanto con apps de terceros.