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  • ¿Deberías reiniciar o apagar tu móvil? Los expertos en ciberseguridad del NSA explican las diferencias

    ¿Deberías reiniciar o apagar tu móvil? Los expertos en ciberseguridad del NSA explican las diferencias

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    Cuando tu móvil empieza a fallar, va más lento de lo normal o una app se cierra sin motivo aparente, lo primero que se te pasa por la cabeza suele ser mantener pulsado el botón de encendido y reiniciarlo para ver si así se soluciona el problema.

    Y es que a lo largo de los años se ha dicho que hacer esto soluciona cualquier problema de software y limpia la memoria. Sin embargo, agencias de inteligencia como la NSA y expertos en ciberseguridad advierten de que esta rutina se ha quedado obsoleta frente a las amenazas modernas.

    Afirman que el malware, así como otras amenazas, ha evolucionado hasta tal punto que es capaz de fingir un mal funcionamiento. Por ello, si buscas seguridad real, el reinicio rápido ya no sirve; necesitas apagarlo por completo unos minutos.

    Apagar el móvil es, según los expertos, la forma más eficaz de protegerlo

    La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) ha emitido una recomendación clara, donde afirma que si queremos proteger el móvil y todos los datos personales, se debe apagar el smartphone periódicamente.

    Los móviles son hoy el objetivo prioritario de los ciberdelincuentes, así como de múltiples amenazas, incluidos los denominados zero-click, que infectan el dispositivo sin que necesites tocar un enlace malicioso ni descargar nada.

    Si bien apagar el terminal no garantiza que no te vuelvan a infectar mañana, al final rompe el funcionamiento del código malicioso. Al apagar el móvil, dificultas enormemente que los programas espía mantengan una conexión permanente con sus servidores.

    De hecho, la agencia francesa de ciberseguridad (ANSSI) ha detectado que los virus actuales, presentes tanto en Android como en iOS, han desarrollado la capacidad de interceptar y secuestrar la función de Reiniciar.

    Cuando das a reiniciar el equipo crees que el sistema se está limpiando y volviendo a arrancar, pero en realidad el procesador sigue activo y el malware continúa operando en segundo plano. El software te engaña simulando el proceso.

    Por este motivo, la opción de apagar es superior técnicamente debido a que fuerza al hardware a cortar físicamente el flujo de energía de la batería, una acción que un código malicioso no puede simular si mantienes el equipo inactivo el tiempo suficiente.

    La regla de los cinco minutos del FBI

    El FBI va un paso más allá en sus protocolos de seguridad para los usuarios. Y es que no basta con apagar y encender inmediatamente, ya que ciertos datos pueden persistir en la memoria RAM durante unos segundos gracias a la carga residual.

    La recomendación es dejar el móvil completamente apagado, durante al menos cinco minutos. Este lapso asegura que la memoria temporal se vacíe por completo, eliminando procesos residentes, y rompe físicamente cualquier túnel de conexión establecido con los servidores de los ciberdelincuentes.

    Las agencias de ciberseguridad, además de compartir este truco para proteger al máximo los datos e información personal que tienes en tu móvil, también han dado a conocer otros métodos igual de eficaces.

    Aunque apagar el móvil regularmente por un periodo de cinco minutos es una medida crítica de mantenimiento, al final no es la única barrera que debes levantar para salvaguardar tu identidad.

    Conectividad: Desactiva el Bluetooth y el WiFi cuando no los estés usando activamente, ya que mantenerlos encendidos facilita el rastreo de tu ubicación en espacios comerciales y te expone a ciberataques en lugares públicos.

    Actualizaciones: Son innegociables, por el hecho de que un sistema operativo desactualizado es un colador de seguridad con vulnerabilidades conocidas que los hackers explotan automáticamente.

    Biometría y contraseñas: Con esto priorizas el desbloqueo biométrico (huella dactilar o reconocimiento facial), pero compleméntalo con un código PIN robusto. Olvida combinaciones como 1234 o tu fecha de nacimiento.

    Cuidado con los cables: Evita cargar el móvil en puertos USB públicos de aeropuertos, trenes o cafeterías. El riesgo de juice jacking (robo de datos o inyección de virus a través del cable de carga) es una amenaza real en estaciones de carga no confiables.

    Llevamos en el bolsillo dispositivos con una capacidad de procesamiento capaz, pero la medida de seguridad más efectiva contra el espionaje sigue siendo la más primitiva: apagar el teléfono.

     

  • Ucrania ha desmontado pieza por pieza un tanque ruso, la sorpresa ha sido bestial

    Ucrania ha desmontado pieza por pieza un tanque ruso, la sorpresa ha sido bestial

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    Ucrania no puede competir con Rusia en maquinaria de guerra, pero se ha propuesto descubrir el secreto de los drones con inteligencia artificial que inundan su cielo cada día y noche. El ejército de Kiev ha analizado ahora un tanque, y ha encontrado una enorme sorpresa en su interior.

    Las tropas ucranianas han conseguido replicar los drones de combate rusos o interceptar mensajes ocultos del ejército de Moscú en el pasado, pero la verdadera sorpresa está en el origen de los componentes de la tecnología.

    China tiene un papel fundamental en el diseño de la maquinaria bélica que emplea el ejército ruso, pero la tecnología occidental empieza a ser decisiva. El Kremlin ha descubierto la forma de importar componentes saltándose las restricciones internacionales, NVIDIA está ahora presente en drones, tanques o aviones de combate.

    Un único fabricante de tanques en Rusia y tecnología occidental

    Los tanques rusos han sido todo un misterio para Ucrania desde el inicio del conflicto. Los soldados ucranianos han interceptado algunas unidades analizándolas pieza a pieza, pero el interior de los blindados seguía siendo un secreto guardado bajo llave.

    Ucrania ha comprobado lo que empezaba a ser un secreto a voces, ni siquiera Rusia se libra de la dependencia extranjera para fabricar sus blindados. La inteligencia ucraniana ha descubierto que los tanques de combate están llenos de tecnología occidental y asiática que pone de manifiesto la autosuficiencia industrial del Kremlin.

    Uralvagonzavod es el único gran fabricante de tanques actualmente en Rusia. El ejército ruso utilizaría más de 260 máquinas de alta precisión que salen de su planta en los Urales, entre ellas la gama de los T-series con los veteranos T-72 hasta el nuevo T-14 Armata.

    El ejército ruso incluye material occidental en la mayoría de sus equipos, desde tornos verticales estadounidenses hasta centros de mecanizado alemanes y prensas italianas. El Kremlin se ha adelantado a las sanciones que se han impuesto durante la guerra de Ucrania.

    Rusia se ha adelantado a las sanciones internacionales

    El país ha diseñado un plan secreto mucho antes de invadir Ucrania. Rusia ha realizado compras millonarias quince años antes de que comience el conflicto con una modernización militar previa a las sanciones internacionales.

    Ucrania ha elaborado una lista en la que enumera el origen del material que utiliza Rusia para producir sus tanques, pretende concienciar a los fabricantes occidentales. Austria, Japón, Corea del Sur y China están detrás de 42 tipos de equipo que se distribuyen entre 169 fábricas vinculadas a la invasión y se utilizan en un total de 1.396 máquinas bélicas.

    Uralvagonzavod se ha convertido en el corazón de la capacidad rusa de blindados con una producción entre 20 y 30 tanques al mes. La compañía ha inaugurado una planta de motores equipada con máquinas CNC europeas, aunque empiezan a surgir los primeros problemas.

    Rusia consigue sortear las restricciones importando desde países colaboradores, pero no es suficiente. Las entregas son cada vez más costosas, los equipos occidentales no tienen repuestos ni se realizan actualizaciones de software, la producción de tanques corre el riesgo de envejecer rápidamente.

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  • El año en que la tecnología fue demasiado lejos: lo que aprendimos en 2025

    El año en que la tecnología fue demasiado lejos: lo que aprendimos en 2025

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    Si echamos la vista atrás a los últimos doce meses, el cambio tecnológico es brutal. En 2024 estábamos todos alucinando con la inteligencia artificial y lo que podía crear, pero este 2025 ha sido el año en que hemos empezado a ponerlo todo en duda.

    Y es que se ha frenado en seco esa inercia de aplaudir cualquier novedad solo porque es lo último. El recelo ya no es solo cosa de cuatro expertos; se ha extendido a todo el mundo y va mucho más allá de ChatGPT o Gemini.

    No es solo que estemos cansados de la IA, es que estamos hartos de que la tecnología se meta en nuestra vida sin pedir permiso. Este año hemos visto cómo la promesa de tener la casa conectada se convertía en una pesadilla: desde neveras que dan problemas de seguridad hasta cámaras baratas que cualquiera puede hackear.

    Esa idea de digitalizarlo todo, desde el coche hasta las aulas del colegio, ha dejado de verse como una ventaja moderna para sentirse como una imposición que nos trae más problemas que soluciones.

    Ya no nos importa tanto qué cosas nuevas puede hacer el último modelo de móvil, sino saber quién tiene el mando y dónde están los límites. La fascinación del principio ha dado paso a exigencias muy básicas.

    Queremos saber qué pasa con nuestros datos personales y quién tiene acceso a ellos, por qué fallan los sistemas que gestionan trámites importantes y, sobre todo, quién da la cara cuando los chatbots se equivocan.

    En resumen, 2025 es el año en que se acabó la luna de miel con las grandes tecnológicas. Hemos entendido que la tecnología se ha metido tan a fondo en nuestro día a día, que ya no es una herramienta de trabajo.

    Saben más de ti de lo que les has contado

    Nuestra privacidad se ha quedado en los huesos este año. Hemos pasado de usar aparatos que obedecían órdenes sencillas a convivir con sistemas que nos espían sin que nos demos cuenta.

    Los asistentes virtuales actuales no solo escuchan lo que dices; analizan cómo lo dices, a qué hora y con qué tono para sacar conclusiones sobre si estás triste, enfermo o sin dinero.

    Esto, que muchas veces nos venden como «mejorar el servicio», es en realidad una invasión en toda regla. Al usar estas herramientas gratuitas, estamos pagando un precio altísimo: dejamos que comercien con nuestra intimidad.

    Es importante mencionar que han cruzado la línea roja al deducir cosas privadas sobre nosotros que nunca les contamos, y lo hacen sin que seamos realmente conscientes de ello.

    Echarle la culpa al sistema

    Durante 2025 también hemos visto el desastre que supone dejar que las máquinas decidan cosas importantes sin que nadie las vigile. Hemos visto errores graves en hospitales, juzgados y procesos de contratación porque se confió ciegamente en un programa informático.

    Desde diagnósticos equivocados hasta gente rechazada para un trabajo por culpa de un filtro automático mal hecho. Pero lo peor ha sido la actitud de las empresas, que han empezado a usar la excusa de «fue un error del sistema» para lavarse las manos.

    No cabe duda de que es una forma cobarde de no asumir responsabilidades, y prefieren ahorrarse costes en personal humano, aunque eso signifique dejar a los usuarios indefensos ante un algoritmo.

    Estamos saturados de pantallas

    Nuestra cabeza ha dicho basta, y es que el agotamiento digital ya no es una rareza, es lo normal. Estamos hartos de las notificaciones constantes y de la obligación de estar siempre conectados. Este año se ha notado mucho en el mercado, donde la gente está buscando simplificar.

    No es casualidad que hayan subido las ventas de los móviles tontos (los que solo sirven para llamar) o que busquemos ratos para estar desconectados. No es nostalgia ni moda; es salud mental.

    Hemos empezado a valorar la tecnología que sirve para lo que sirve y nos deja en paz el resto del tiempo, rechazando esas aplicaciones diseñadas para engancharnos como si fueran máquinas tragaperras. Lo útil vuelve a ser más importante que lo adictivo.

    Se acabó lo de que hagan lo que quieran

    El resumen final de 2025 es que las reglas tienen que cambiar debido a que la tecnología ha ido demasiado lejos. La idea de que las grandes tecnológicas pueden controlarse a sí mismas se ha demostrado falsa.

    Después de tantos fallos de seguridad en casa, abusos con nuestros datos y errores graves, los gobiernos se han visto obligados a ponerse serios. Entramos en una etapa nueva donde innovar no puede significar saltarse la ley. La tecnología seguirá avanzando, claro, pero la época de la barra libre se ha terminado.

    A partir de ahora y para 2026, lo importante no será solo lo rápido que inventen cosas nuevas, sino que esas herramientas respeten a las personas y no solo sirvan para que las empresas ganen más dinero.

     

  • No siempre merece la pena dar el salto a WiFi 7, pero es prácticamente obligatorio en estas situaciones

    No siempre merece la pena dar el salto a WiFi 7, pero es prácticamente obligatorio en estas situaciones

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    La WiFi Alliance, la organización encargada de la certificación de los nuevos modelos de conectividad, presentó a principios de 2024 el nuevo estándar, WiFi 7, con la promesa de cambiar completamente la industria tecnológica.

    Habían pasado ya 4 años desde la llegada de WiFi 6E, una versión renovada de WiFi 6 –originalmente presentado en 2019–, en un momento en que la velocidad de conexión a Internet se hizo esencial, debido al teletrabajo.

    Como sucede con la adopción de cualquier tecnología innovadora, los routers con WiFi 7 son los más caros del mercado, además de que necesitarás tener dispositivos que puedas aprovechar al máximo, con el mismo estándar.

    En tal caso, como es lógico, la adopción de soporte para WiFi 7 llega en móviles y ordenadores de alta gama, por lo que es una inversión considerable, sumando que tendrías que encontrar un router adaptado al nuevo protocolo.

    Sin embargo, al igual que ocurrió con el paso de WiFi 5 a WiFi 6, las mejoras en velocidad de conexión y latencia son más que notables en diferentes situaciones.

    Por ello, deberías elegir siempre WiFi 7 si utilizas diariamente tu conexión de las siguientes formas.

    En qué casos es mejor dar el salto a WiFi 7

    Según lo que se conoce a día de hoy por los anuncios, el estándar WiFi 8 no llegará hasta 2028, con lo cual aún quedan varios años para dar el salto a WiFi 7 y aprovecharlo en su máximo esplendor.

    En mi caso, utilizo WiFi 6 debido a las restricciones de mi router, y he decidido no dar el salto aún, a pesar de que he probado varios móviles y ordenadores que ya cuentan con compatibilidad con WiFi 7.

    Desde el primer momento en que pude optar por WiFi 6, no obstante, sí me hice con la tarifa de una operadora que incluyera este tipo de router, aunque no creo que sea tan necesario con WiFi 7. Aquí puedes ver las grandes diferencias:

    Como puedes ver, el paso a WiFi 7 es un gran cambio cualitativo: posibilidad de asignar varias unidades de recurso a un solo usuario, mayor ancho de banda, compatibilidad con frecuencias y canales, además de más capacidad para transportar información.

    Aunque la cuestión es bastante clara: ¿me servirá para algo más de lo que ya utilizo mi WiFi?

    La respuesta tiene varias aristas y, por supuesto, todo dependerá de en lo que vayas a utilizar tu conexión, aunque te contaré mi caso con WiFi 6, ya que suelo necesitar la mejor conexión posibles para mi día a día.

    Habitualmente, tengo conectados numerosos dispositivos de IoT, como altavoces, luces, televisión, consola, robot de limpieza y alarmas, algo que ya WiFi 6 solventa muy bien; si necesitas conectar muchísimos terminales, lo mejor es que optes ya por WiFi 7.

    Así evitarás que si compras nuevos dispositivos de alta gama o gama media premium con WiFi 7 –lo más lógico– no puedas utilizarlos al máximo nivel, con las ventajas en latencia, velocidad e interoperabilidad.

    Mas allá de la conexión simultánea de varios dispositivos, la WiFi Alliance señala el terreno de la realidad virtual y aumentada como uno de los más beneficiados, cumpliendo con las nuevas posibilidades de esta tecnología.

    Adicionalmente, si eres un usuario muy exigente en el campo de los videojuegos, por ejemplo, si necesitas los valores más elevados actualmente, sin latencia prácticamente, el paso a WiFi 7 es casi obligatorio.

    En lo personal, si no necesitas ninguno de estos aspectos, lo mejor es que esperes al menos 1 año para cambiarte al nuevo estándar; en caso contrario, directamente da el salto y no esperes, ya que notarás una mejoría absoluta en todo.

     

  • Silicon Valley vs China: quién está ganando la carrera tecnológica en 2026

    Silicon Valley vs China: quién está ganando la carrera tecnológica en 2026

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    Estados Unidos y China son las principales potencias en el mundo a nivel tecnológico, aunque su modelo dista bastante en la práctica, algo que podría decantar la balanza en el corto plazo, teniendo en cuenta también los conflictos geopolíticos que pueden marcar este año.

    El centro del desarrollo tecnológico en Estados Unidos, en las últimas décadas, ha sido Silicon Valley, mientras que en China hay que destacar Shenzen, una ciudad al sur del país que lidera los avances de la región en lo que tiene que ver con esta industria.

    Según la previsión del PIB real elaborada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), parece que 2026 será un año muy positivo para China, que crecerá anualmente a una tasa del 4,4%, mientras que Estados Unidos crecería, pero a un ritmo del 1,7%, algo lejos del 2,2% de España.

    Ahora bien, dichas estimaciones sobre el PIB de estas 2 súper potencias podrían verse afectadas por los conflictos geopolíticos actuales, como la tensión en Taiwán, la situación en América Latina, la guerra en Ucrania o una posible –y anunciada– invasión de Groenlandia.

    Todas estas regiones son vitales a nivel mundial en ámbitos que afectan a la industria tecnológica, ya que poseen materiales imprescindibles para la fabricación, además del desarrollo de chips, concretamente en Taiwán.

    Por ello, 2026 podría ser un año de grandes cambios en el orden mundial, con sus implicaciones económicas, tanto para Shenzen como para Silicon Valley.

    La relación entre China y EEUU es un círculo que se repite, también en IA

    El modelo de producción de China es sustancialmente diferente al de Estados Unidos, un elemento que se puede apreciar de forma muy práctica en el desarrollo de la IA y, concretamente, en el avance hacia la rentabilidad de este segmento de la industria.

    El gigante norteamericano cuenta con pocas empresas gigantes que acumulan casi todos los avances en IA, mientras que en Shenzen se encuentran empresas más pequeñas, apostando por un mercado más competitivo.

    En el caso de China, con un control mucho más marcado por el Estado, mientras que Donald Trump ha preferido no regular esta materia, algo que marcará –e impactará– el desarrollo de la IA a lo largo de este año.

    Así lo explica Gregory Kulacki, de la Union of Concerned Scientists: «El actual gobierno de EEUU prefiere la mínima regulación; el plan de Trump considera los intentos internacionales de regulación de la IA como obstáculos ‘antiamericanos’ […]. Más aún, los líderes chinos están abiertos a la idea de que compartir lo aprendido podría beneficiar a China».

    Desde la crisis diplomática entre Estados Unidos y China derivada de los sucesos de la plaza de Tiananmen, las sanciones de EEUU se han dirigido mayormente al sector energético, con barreras a la producción de vehículos eléctricos, paneles solares y baterías.

    «Según nuestras conversaciones con expertos chinos en Tokio, este mismo ciclo de restricciones estadounidenses, seguidas de avances chinos, parece repetirse en el desarrollo de la IA», confirma Kulacki.

    Tal y como aseguran otros expertos, como Jeffrey Wu, director de MindWorks Capital, en Project Syndicate, la próxima etapa en la carrera de la IA no tendrá que ver con los algoritmos o los chips, sino con la electricidad.

    «Mientras las megatecnológicas occidentales ponen el acento en modelos cerrados e intensivos en capital que exigen una enorme potencia de cálculo, China ha optado por una IA de código abierto, y está llevando adelante una ampliación masiva de su capacidad en energía nuclear y renovable; con esto, se posiciona para un despliegue a gran escala de tecnologías de IA poderosas que no agoten sus recursos», asegura.

    Tierras raras y semiconductores, la carrera por eliminar la dependencia exterior

    Yendo directamente al meollo de la cuestión geopolítica mundial, más allá de las capacidades energéticas de cada región, hay un punto clave para el sector tecnológico, como son las llamadas tierras raras.

    Estas son un conjunto de diversos materiales que se utilizan para producir masivamente cuestiones tan básicas como semiconductores, baterías, equipo médicos, componentes electrónicos… Y China es imparable en este sentido.

    El gigante asiático no tiene prácticamente rival en el mundo y controla la producción de este tipo de minerales, un elemento vital para la industria tech que puede desviar el poder económico hacia China, algo que ya está ocurriendo.

    Aunque no todo se basa en la producción, ya que las refinerías son una cuestión importante, al igual que ocurre en el sector del petróleo; en tal sentido, Taiwán es una de las zonas más importantes para el mercado mundial de chips.

    Allí se concentra casi toda la fabricación de este tipo de componentes, que son básicos en la tecnología de consumo, además de las especificaciones que la IA requiere para su utilización escalable.

    Sin embargo, a China también le podrían crecer los enanos cerca de casa, ya que según el gigante, Taiwán históricamente forma parte el país, y controla parcialmente la producción y la defensa de sus fronteras, mientras que los países occidentales –y aliados como Japón– han dejado clara su postura al respecto.

    De momento, Taiwán funciona como un Estado independiente, con sus propias elecciones democráticas –sin declaraciones de independencia–, aunque es prácticamente un fortín en un mundo en el que la guerra fría del pasado parece más caliente que nunca.

     

  • ¿Tienes una radio vieja en tu coche? El truco barato para conectarla directamente al móvil

    ¿Tienes una radio vieja en tu coche? El truco barato para conectarla directamente al móvil

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    En la actualidad, es difícil encontrar un coche nuevo que no salga del concesionario equipado con grandes pantallas, compatibilidad nativa con Android Auto o Apple CarPlay y conexión permanente a internet.

    Sin embargo, este ritmo de innovación choca con las estadísticas reales del parque móvil nacional, cuya edad media en España supera ya los 14 años. Existe una brecha tecnológica evidente entre las prestaciones que ofrece el mercado actual y los vehículos que realmente circulan por las carreteras.

    Por otro lado, una gran parte de los conductores sigue utilizando a diario coches matriculados hace más de una década. Se trata de vehículos que, aunque se encuentran en perfecto estado y cumplen su función con total fiabilidad, han quedado obsoletos en términos de infoentretenimiento.

    Al carecer de Bluetooth integrado o puertos de conexión multimedia, estos usuarios pierden el acceso seguro a funciones que hoy se consideran básicas, como la navegación GPS en tiempo real o la gestión de llamadas manos libres, quedando limitados a la radio analógica o al reproductor de CD.

    Si es tu caso, no necesitas cambiar de coche ni gastar cientos de euros en instalar una consola nueva para solucionar esta carencia. Existe una alternativa económica y sencilla para vincular tu teléfono a un coche que tiene una vieja radio FM.

    El mechero y un transmisor FM para convertir tu coche en uno inteligente

    La solución pasa por un pequeño dispositivo conocido como transmisor FM Bluetooth. Este aparato aprovecha la toma de corriente de 12 voltios —el clásico encendedor de cigarrillos— para modernizar el sistema de sonido sin necesidad de instalaciones complejas, cables auxiliares ni herramientas.

    Se trata de un sistema plug & play, que lo conectas y empieza a funcionar al instante. Es la opción más práctica para actualizar el equipamiento de un coche sin Android Auto o Apple CarPlay, sin intervenir en el salpicadero ni alterar la electrónica original del vehículo.

    Su funcionamiento es muy simple, puesto que el dispositivo actúa como un intermediario. Primero, se vincula con tu móvil mediante Bluetooth, igual que harías con unos auriculares inalámbricos. Después, convierte la señal digital en una onda de radio FM de corto alcance.

    Para completar el proceso, solo debes realizar un ajuste manual en la radio de tu coche. Busca en el dial una «frecuencia muerta», es decir, un espacio donde no emita ninguna cadena comercial y solo escuches ruido estático.

    Una vez localizada, sintoniza el transmisor en ese mismo número exacto. Automáticamente, el audio de tu teléfono pasará a reproducirse con claridad a través de los altavoces del vehículo.

    Seguridad, carga y asistentes de voz

    Más allá de la posibilidad de escuchar música de plataformas como Spotify, la principal ventaja de este sistema es la seguridad. Al instalarlo, dotas a tu coche de un sistema manos libres funcional.

    Esto al final te permitirá gestionar llamadas y escuchar las indicaciones del navegador GPS (como Google Maps o Waze) directamente por el sistema de audio, evitando distracciones peligrosas al volante.

    Los modelos actuales, que se encuentran en el mercado por un rango de precio entre los 10 y los 25 euros, suelen ofrecer prestaciones adicionales. La mayoría incorpora puertos USB de carga rápida y botones dedicados para activar asistentes de voz como Siri o Google Assistant.

    De esta forma, por una inversión mínima, consigues igualar las prestaciones de conectividad básicas de un vehículo moderno, y no necesitas gastar en la compra de pantallas con Android Auto ni ningún otro sistema.

     

  • ¿Por qué algunos cables USB son más gruesos que otros si parecen iguales?

    ¿Por qué algunos cables USB son más gruesos que otros si parecen iguales?

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    Al tener distintos cables USB, es fácil pensar que todos funcionan igual. Sin embargo, las diferencias de grosor e incluso de color no son meramente estéticas, sino que están relacionadas con su capacidad para transmitir energía y datos.

    Ese aspecto, que rara vez se menciona, determina la velocidad de carga, la eficiencia energética, así como la durabilidad del cable. El grosor de los hilos que transportan la corriente dentro del cable se mide mediante el sistema American Wire Gauge (AWG).

    En este estándar, los números más bajos indican cables más gruesos y con menor resistencia eléctrica. Por ello, cuanto más delgado sea el conductor, mayor será la pérdida de energía durante la transmisión.

    Esto significa que un cable de 20 AWG puede manejar más corriente y mantener mejor el voltaje que otro de 28 AWG. La diferencia se traduce en cargas más rápidas y estables, sobre todo en equipos que exigen más potencia, como tabletas o portátiles.

    Grosor y eficiencia: lo que realmente cambia

    Los cables con conductores gruesos pueden ofrecer un mejor rendimiento, pero también suelen ser más rígidos y costosos. Por el contrario, los modelos más finos son más flexibles y baratos, aunque menos eficientes.

    Es por esta razón que, en distancias cortas, las diferencias son menores; en cables largos, la caída de tensión se nota rápidamente.

    Un cable delgado puede funcionar sin problemas con accesorios o auriculares, pero resultará insuficiente para un dispositivo que requiere más energía. Por eso, el grosor se convierte en un factor relevante, incluso si no se aprecia a simple vista.

    Con el USB Tipo-C, la cuestión del calibre cobra todavía más importancia. Este conector permite transmitir energía, datos y señal de vídeo a velocidades muy superiores y con una potencia de hasta 100 vatios.

    Para lograrlo, los cables combinan conductores de distintos calibres: hilos más gruesos (entre 20 y 24 AWG) para la alimentación eléctrica, y más finos (28 o 30 AWG) para los datos.

    Esta estructura permite soportar corrientes de hasta cinco amperios sin provocar una caída de voltaje significativa. Sin embargo, no todos los cables Tipo-C cumplen las mismas especificaciones.

    Cabe destacar que, según los expertos, los certificados por los fabricantes o con sellos de calidad garantizan que las secciones internas cumplen las normas de seguridad y rendimiento.

    Estructura interna y calidad del cable

    Dentro de un cable USB hay más complejidad de la que parece, ya que incluye pares de hilos para transmisión de datos, líneas dedicadas a la alimentación y capas de aislamiento o blindaje contra interferencias electromagnéticas.

    Un diseño deficiente o materiales de baja calidad pueden aumentar la resistencia, provocar calentamiento, así como acortar la vida útil del cable.

    En los modelos de gama alta, los hilos están trenzados y protegidos con mallas metálicas o láminas conductoras que mejoran la integridad de la señal. Esto resulta especialmente importante en cables USB 3.x o superiores, donde la transferencia de datos a alta velocidad es más sensible al ruido eléctrico.

    Cómo elegir el cable adecuado

    Al comprar un cable USB para tu móvil o portátil conviene revisar su etiqueta o ficha técnica. Si aparece una combinación como 28/24 AWG, indica que las líneas de datos son más finas (28 AWG) y las de alimentación más gruesas (24 AWG).

    Esta configuración es habitual en cables equilibrados para uso general. Para cargas de mayor potencia o longitudes superiores a dos metros, se recomiendan calibres más bajos, como 22 o 20 AWG.

    Los cables sin información de calibre o de procedencia dudosa suelen ofrecer peor rendimiento y, en algunos casos, pueden ser inseguros. Un cable de calidad evita sobrecalentamientos, caídas de voltaje y desgaste prematuro de los conectores.

    Aunque parezcan iguales, los cables USB no ofrecen el mismo rendimiento. El calibre del conductor interno determina cuánta energía puede circular sin pérdidas significativas y cómo se comportará el cable con distintos dispositivos.

    Por ello, elegir correctamente no solo mejora la eficiencia de carga, sino que también protege tus equipos frente a posibles fallos eléctricos. El grosor no es un detalle menor, es el que define su capacidad y fiabilidad.

     

  • Una señal de advertencia que muchos ignoran: esto es lo que significa el punto verde en la barra de estado de tu móvil

    Una señal de advertencia que muchos ignoran: esto es lo que significa el punto verde en la barra de estado de tu móvil

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    En la esquina superior de la pantalla de tu móvil Android o iOS suele aparecer ocasionalmente un pequeño punto verde que no se trata de un píxel muerto ni de un fallo del panel, sino algo mucho más importante.

    Este indicador es una herramienta nativa del sistema operativo diseñada para avisarte en tiempo real de que la cámara o el micrófono están activos y capturando información.

    Cabe señalar que es el mecanismo de control más inmediato para verificar si tu dispositivo está transmitiendo imagen o sonido, podrás saber si alguien ha hackeado tu móvil y estás siendo espiado.

    Google implementó esta alerta de privacidad a partir de Android 12, así como también Apple para ofrecer transparencia sobre el uso de los sensores. Y es que el sistema por sí solo no distingue si has activado tú la cámara o lo ha hecho alguien más.

    El indicador se encenderá por igual si envías una nota de voz por WhatsApp o si una app maliciosa activa el micrófono en segundo plano sin tu consentimiento. Su única función es confirmar que el sensor está en funcionamiento.

    Nunca ignores el punto verde en la pantalla de tu móvil

    La interpretación de esta señal depende del contexto. Por ejemplo, si estás en una videollamada, grabando una story para Instagram o usando la grabadora de voz, el punto verde se encenderá debido a que estás haciendo uso de la cámara.

    El problema de seguridad surge cuando el indicador aparece en situaciones ilógicas. Si ves la luz verde mientras lees un documento PDF, navegas por los menús del sistema o simplemente miras la pantalla de inicio, una app está accediendo a la cámara sin tu consentimiento.

    Es importante mencionar que esto sugiere que un software instalado en tu equipo tiene permisos activos y los está utilizando para escuchar o ver sin una orden directa por tu parte. Significa que un hacker u otra persona te está espiando.

    Cómo desactivarlo

    El sistema operativo permite rastrear qué aplicación está provocando la alerta y desactivarlo para siempre. Cuando el punto verde esté visible, desliza el dedo desde el borde superior de la pantalla para abrir el panel de notificaciones.

    Verás el icono verde ampliado (con forma de cámara o micrófono). Púlsalo para que el sistema te muestre el nombre exacto de la aplicación que está usando el sensor en ese momento.

    Si la app no debería tener ese acceso, dirígete a Ajustes > Seguridad y privacidad > Panel de privacidad. Entra en las secciones de Cámara o Micrófono, localiza la aplicación sospechosa y selecciona No permitir.

    Si necesitas privacidad absoluta temporalmente, despliega el panel de Ajustes rápidos (el menú de accesos directos del WiFi y Bluetooth). Busca los botones denominados Acceso a la cámara y Acceso al micrófono.

    Al desactivarlos, desconectas los sensores a nivel de sistema. De esta manera, ninguna aplicación, ni siquiera la cámara nativa, podrá capturar nada hasta que vuelvas a habilitar estos interruptores.

    Cabe señalar que la privacidad en los smartphones modernos requiere una supervisión activa. Este punto verde no es un adorno de la interfaz, sino una herramienta de diagnóstico fundamental.

    Prestar atención a su actividad y saber utilizar los botones de bloqueo rápido te devuelve el control sobre tus datos, impidiendo que cualquier software funcione como un espía silencioso en tu bolsillo.

     

  • Este botón del Smart TV facilita mucho la vida a las personas mayores, aunque casi nadie lo conozca

    Este botón del Smart TV facilita mucho la vida a las personas mayores, aunque casi nadie lo conozca

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    Los mandos a distancia actuales acumulan docenas de teclas que rara vez se utilizan. Entre los accesos directos a plataformas de streaming existe un botón marcado con las siglas AD que pasa desapercibido para la mayoría de usuarios.

    Aunque esta función suele ignorarse por desconocimiento, se trata de la herramienta de asistencia más eficaz para mejorar la experiencia de personas mayores o con dificultades visuales sin necesidad de adquirir otros periféricos.

    Botón AD: qué es y cómo funciona

    Audio Descripción no debe confundirse con los subtítulos ni con un simple aumento de volumen. Al pulsar el botón AD, el procesador del Smart TV activa una pista de sonido secundaria que se mezcla en tiempo real con el audio original de la serie o película.

    Esta función utiliza los silencios entre los diálogos de los personajes para insertar la voz de un narrador. Su objetivo es describir la información visual que se pierde si no se mira la pantalla con agudeza.

    Por ejemplo, cambios de escenario, lenguaje corporal, acciones físicas silenciosas o textos sobreimpresos. Técnicamente, convierte la emisión en un formato híbrido que complementa la imagen con datos auditivos, rellenando los vacíos de información que una persona con vista cansada no alcanza a ver o leer.

    Una función esencial para las personas mayores

    La Audio Descripción resulta útil en situaciones cotidianas, sobre todo para personas mayores con vista cansada que pierden detalles en escenas con cambios rápidos de plano o poca iluminación.

    Series con múltiples tramas paralelas que se vuelven difíciles de seguir cuando los diálogos no explican lo que pasa visualmente. Para estas personas, las ventajas son concretas debido a que evita depender de subtítulos pequeños que requieren buena vista.

    Complementa el audio cuando los diálogos son demasiado bajos o rápidos y reduce la necesidad de pedir ayuda constantemente para entender la trama. En pocas palabras, te dice lo que está pasando en pantalla.

    Cómo activar la función

    El método más directo es buscar en el mando un botón marcado como AD, Audio o con el símbolo de accesibilidad. Una pulsación breve abre el menú de audio donde aparece la opción Audio Descripción, Audiodescripción o Acompañamiento de voz.

    Si el mando no tiene este botón, accede al menú general de Configuración, busca la sección de Accesibilidad. La opción debería estar ahí debido a que algunos fabricantes la colocan en submenús, pero siempre dentro de opciones de sonido o accesibilidad.

    Cabe señalar que la característica solo inicia si el contenido la incluye. Los canales de TDT suelen incorporarla en programación de máxima audiencia, mientras que Netflix y Prime Video la incluyen en muchos contenidos, especialmente producciones recientes.

    Es importante destacar que un televisor moderno dispone de más ayudas en este mismo apartado. Junto a la descripción de audio, suelen incluir herramientas como el Zoom para ampliar zonas concretas de la imagen y el balance de sonido, una función clave para usuarios que han perdido capacidad auditiva en un solo oído.

    Vale la pena activarla

    Si tienes familiares mayores que ven televisión con frecuencia, dedica cinco minutos a activar esta función. Pruébala primero para comprobar si el contenido que ven habitualmente la incluye. Explícales que pueden activarla y desactivarla según el programa.

    La tecnología añade funciones constantemente, pero rara vez se preocupa de enseñar a usarlas. Las herramientas de accesibilidad están diseñadas para mejorar la experiencia de cualquiera que las necesite.

     

  • Un misil en miniatura que se se lanza como un avión de papel podría convertirse en el gran enemigo de los drones en Europa

    Un misil en miniatura que se se lanza como un avión de papel podría convertirse en el gran enemigo de los drones en Europa

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    El mayor problema de la defensa aérea actual es el dinero. Y es que lanzar un misil de medio millón de euros para derribar un dron que cuesta apenas cientos de euros es una ruina que ningún ejército puede sostener a largo plazo.

    Para solucionar esto, una startup ha propuesto una alternativa radicalmente distinta. Según informa Business Insider, Nordic Air Defence ha desarrollado un interceptor tan pequeño y barato que podría fabricarse en masa para limpiar el cielo de amenazas.

    Se trata del Kreuger-100XR, un dron que mide solo 30 centímetros y pesa medio kilo. Su objetivo es democratizar la seguridad aérea, y que en lugar de depender de pocos misiles caros, la idea es tener miles de interceptores baratos listos para actuar.

    Un diseño simple para ganar velocidad

    A primera vista, el Kreuger-100XR parece más un juguete, qué armamento militar, pero está fabricado en fibra de carbono y tiene un diseño estilizado. La gran diferencia con otros drones interceptores es que no usa cuatro motores para flotar, sino una única hélice trasera.

    Esta decisión de diseño es clave, porque al tener un solo motor y forma de misil, el dispositivo es mucho más rápido que un dron convencional, superando los 350 kilómetros por hora.

    Al final, esto le permite perseguir y cazar objetivos que se mueven a gran velocidad, algo que los cuadricópteros comerciales suelen tener difícil. Además, sus alas plegables lo hacen aerodinámico y fácil de transportar, por lo que es ideal para los soldados en el campo de batalla.

    La ventaja principal de este invento es puramente económica. Hoy en día, sistemas como el Stinger cuestan cerca de 450.000 euros por unidad. Gastar eso en un blanco menor es un error. Aunque la empresa no ha dado la cifra exacta, asegura que su interceptor cuesta solo unos pocos miles de dólares.

    Este precio bajo permite cambiar la estrategia, porque si el enemigo ataca con un enjambre de cincuenta drones baratos, la defensa puede responder lanzando otros cincuenta interceptores sin arruinar el presupuesto. Es la única forma efectiva de combatir los enjambres de drones.

    Portátil y con capacidad explosiva

    El sistema está pensado para que sea muy fácil de usar. Un soldado puede llevar varios de estos «mini-misiles» en una mochila normal y lanzarlos con la mano o con una catapulta. No hacen falta vehículos pesados ni instalaciones complejas.

    Una vez en el aire, el aparato puede volar de forma autónoma durante 20 minutos buscando su objetivo con una cámara o siguiendo un puntero láser. Para derribar la amenaza, tiene dos opciones: chocar directamente contra ella a toda velocidad o detonar una pequeña carga explosiva.

    Esta potencia es suficiente para inutilizar drones de ataque grandes, como los conocidos modelos Shahed. Lo curioso de este proyecto es que viene de una empresa con apenas 25 empleados y dos años de vida.

    Mientras los gigantes de la defensa como Lockheed Martin o MBDA mueven miles de millones y tienen procesos lentos, estas startups están ofreciendo soluciones rápidas a problemas nuevos.

    Europa empieza a darse cuenta de que la seguridad futura no depende solo de tener el misil más grande, sino de tener herramientas ágiles y baratas capaces de negar el control del cielo a los enjambres enemigos.