Internet nació con la idea de ser abierto, accesible desde cualquier parte del mundo y resistente a fallos. Así lo concibieron Vint Cerf y Bob Kahn a principios de los años 70 al crear los protocolos TCP/IP que sostienen la red global. Pero hoy, esos mismos principios están siendo puestos a prueba con esa batalla por bloquear sitios y servicios IPTV por piratería.
Tal y como comentan en TorrentFreak, en una nota la Internet Society, fundada por ellos y que representa a miles de expertos y empresas del mundo, advirtió que «si bien el bloqueo de contenido puede parecer una solución rápida para evitar el acceso a material ilegal, suele ser ineficaz y con frecuencia provoca el bloqueo de servicios legítimos, lo que afecta tanto a los usuarios como a las empresas».
«Además, el bloqueo de DNS e IP no elimina el contenido de Internet, lo que permite que siga siendo accesible para determinadas personas. Intentar eludir el bloqueo puede poner en riesgo la privacidad y la seguridad de los usuarios», añaden. Y es que, rizando el rizo, la experiencia con el conocido Piracy Shield en Italia acaba de demostrar sus fallos y los graves problemas que desemboca.
De forma simple, esto provocó el bloqueo accidental de dominios de Google, sitios alojados en Cloudflare y Google Drive, afectando a millones de usuarios y empresas. También dejan claro que todo esto necesita de una inversión importante para los proveedores de servicios y que los usuarios muchas veces recurren a soluciones como VPN inseguras para saltarse las restricciones, lo que, al final, da pie a más problemas de seguridad.
La polémica del bloqueo y las IPTV: atenta contra la esencia de Internet
Ya son muchos los meses los que llevamos hablando de este tema, pero es que, desde que llegó el streaming y la IPTV, la piratería se ha convertido en un dolor de cabeza para la industria, pero las medidas para cortar el acceso no son realmente una cosa fácil.
Vint Cerf ha comentado en varias ocasiones que «Internet fue diseñado para ser resiliente, abierto y globalmente accesible. Las soluciones de bloqueo masivo desvirtúan esos principios y pueden llevar a una fragmentación del ecosistema digital».
Robert Kahn añadió en una entrevista que «estas medidas no solo esconden el contenido ilícito sin eliminarlo, sino que además erigen barreras en un sistema que debe permitir la libre circulación de información, fundamental para la innovación y los derechos individuales».
La Internet Society reconoce que el bloqueo está extendido y advierte que, si se implementan, deben hacerse con criterios que realmente sean claros y con peso: «transparencia, temporalidad, limitación en el alcance, involucramiento de todas las partes interesadas y respeto por el debido proceso son esenciales para minimizar daños».
Los expertos llaman a ir más allá del bloqueo, es decir, la prioridad debe ser eliminar el contenido ilícito en su origen, yendo de la mano con proveedores y autoridades. Como apunta Cerf, la solución no es pintar con un pincel tan grueso que borremos también lo que queremos proteger.


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