Ponerte los TCL CrystalClip por primera vez es una experiencia distinta a la que ofrecen la mayoría de auriculares inalámbricos. No hay almohadillas que presionen el oído ni sensación de ‘tapón’ aislándote del mundo. Simplemente los colocas, notas cómo se enganchan con suavidad a la oreja y, casi sin darte cuenta, empiezas a escuchar música mientras sigues percibiendo lo que ocurre a tu alrededor.
Eso no quita que sea toda una experiencia andar por la calle con ellos. Debido a su formato, no están alejados de miradas curiosas que intentan adivinar qué tienes en la oreja.
Sin embargo, si no te importa este hecho y lo que buscas es comodidad, estos auriculares están pensados para ti.
¿Me compro los TCL CrystalClip?
El formato auricular abierto no está hecho para todo el mundo. De hecho, tras unos minutos de uso, te das cuenta que lo que más llama la atención no es el sonido, sino la comodidad.
Puedes caminar, hacer deporte, trabajar o hacer recados sin la fatiga de lo auriculares intraaurales. ¿La razón? Es un producto que se olvida que lo llevas puesto, algo especialmente importante si los usas durante varias horas seguidas.
De hecho, tengo la sensación de que este enfoque cambia incluso la forma en la que consumes audio. Los CrystalClip buscan acompañarte, al contrario que los intra-ear que lo que quieren es aislarte del entorno. Por ejemplo, puedes estar escuchando un podcast mientras corres o tener una llamada de teléfono mientras andas por la ciudad (sin necesidad de aislarte por completo de los ruidos de los coches).
Al final, es una experiencia mucho más natural y menos invasiva. Sin embargo, si lo que buscas es una calidad de sonido de 10 o aislarte por completo del mundo, los CrystalClip no son para ti.
TCL CrystalClip, análisis y opinión
He probado los TCL CrystalClip y este es mi análisis y opinión.
Características TCL CrystalClip
Un diseño abierto tipo pendiente: ¿esta moda es pasajera o ha llegado para quedarse?
Desde hace unos meses no paran de llegar a la redacción auriculares open-ear de estilo pendiente. Y yo me pregunto, ¿es una moda pasajera o ha llegado para quedarse?
Bajo mi experiencia, cualquier novedad en el sector tecnológico pega fuerte al principio, pero luego el tiempo pone a todos los productos en su sitio, por lo que hay algunas tendencias que sobreviven y otras que no. ¿A cuál de las dos pertenecerá esta?
Creo que a la segunda, ya que los open-ear son una opción cómoda para aquellos que no quieran complicarse buscando las almohadillas de su tamaño (hablo de los intra-ear, tipo palito, como los AirPods, o botón, como los Google Pixel Buds).
Dicho esto, los TCL CrystalClip destacan por tener una forma ligera y ergonómica, que se adapta muy bien a la oreja. Gracias al formato clip-pendiente, he podido usarlos durante horas sin que me hagan daño o me resulten molestos.
Su resistencia al agua IPX4 te será de utilidad en caso de que se mojen levemente o sudes mientras realizas ejercicio. Eso sí, tampoco es de las protecciones más altas, por lo que debes tener cuidado si empieza a llover mientras haces deporte.
Están disponibles en blanco y plateado (como los que ves en las imágenes), lo que hace que tenga un estilo natural y elegante. Sin embargo, me gustaría ver más opciones de cara a la siguiente generación.
Por otro lado, si hay algo que mejorar en el apartado de diseño es su estuche. Personalmente, me resulta un poco grande para el tipo de dispositivos que estoy acostumbrada a llevar.
Sonido y app: una buena relación calidad/precio
Los TCL CrystalClip son unos auriculares que salieron al mercado por 99 euros, pero ya puedes encontrarlos por algo menos de 80 euros en algunas tiendas. Por esa razón, y por su estructura abierta, es razonable que el sonido no sea apto para melómanos, ya que se en cuanto subes el volumen el audio no es del todo nítido.
Además, a esto se le suma que el aislamiento no es total, aunque realmente no están pensados para ello.
Los he probado en todo tipo de transporte público, así como en la oficina o en mi casa para hacer llamadas. ¿El resultado? Bastante bueno, pero puede que se quede corto para los más expertos a nivel de nitidez, sobre todo en las llamadas y audio. De hecho, es bastante frecuente que se filtren ruidos de fondo si estás en un entorno ruidoso.
Si hay algo que echo en falta es la función en la que se paraliza la música una vez te quitas los auriculares, algo ya presente en muchos de los cascos que he probado y que estos no incorporan.
También cuentan con una app muy sencilla: TCL Home, disponible tanto para iOS como para Android. Es sencilla de usar y, aunque no tiene muchas opciones, para un usuario medio hay más que de sobra.
En la primera pantalla encontrarás el porcentaje de la batería tanto de los auriculares de forma individual como del estuche.
También podrás encontrar varios ajustes de sonido, como el Ambiental envolvente, activar los Graves dinámicos o el Modo juego (que reduce la latencia del audio).
En cuanto al ecualizador, podrás configurar lo que han denominado Sonido equilibrado (es el que viene por defecto), el Refuerzo de los graves o el de Claridad Vocal.
Mediante la app también podrás Encontrar los auriculares por si eres de los que los va dejando por despiste allá donde estés. Sin embargo, esta opción no permite localizar el estuche, solo los cascos en sí mismos una vez están sincronizados por Bluetooth (por lo que no te servirá si lo que pierdes es el estuche completo —algo que deberían incorporar en próximas actualizaciones—).
Por la app podrás configurar acciones táctiles rápidas, como coger llamadas con el auricular derecho o pausar una canción con el izquierdo a través de dos clics.
En definitiva: es una app naif, pero práctica.
Una buena autonomía y conectividad
Una de las características más destacadas de los TCL CrystalClip es la duración de su batería. El dispositivo cuenta con una autonomía de hasta 36 horas en caso de que se combinen los auriculares y el estuche.
Pero lo mejor no es eso, es la carga rápida, que proporciona cerca de 3 horas de aguante con solo 15 minutos de carga.
Estas cifras superan algunos dispositivos similares de la competencia, lo cual es un plus si eres de los que, como yo, se olvida muchas veces de enchufarlos mientras duermes.
En cuanto a su conectividad, tienen todo lo que puede requerir un usuario medio. Se emparejan mediante Bluetooth y son compatibles con asistentes de voz.


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