Halen Mattison, antiguo ingeniero de SpaceX, ha demostrado que se puede fabricar combustible a partir de agua

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SpaceX sueña con llegar a Marte, pero tienen un enorme problema. La empresa de Elon Musk necesita un combustible que sea tan eficiente que pueda alimentar a los cohetes en su misión de ida y vuelta del planeta rojo.

No es posible aumentar el tamaño de los tanques de combustible, esto afectaría a la eficiencia del cohete con un mayor peso en el momento del despegue. La única alternativa es utilizar los recursos in situ como el agua.

Un combustible de agua para los cohetes

Halen Mattison, antiguo ingeniero de SpaceX y CEO de la startup General Galactic, pretende crear un combustible extremadamente simple a base de agua. Este líquido está presente fuera de la Tierra y se podría sintetizar en los propios cohetes.

La idea no es nueva, los científicos han intentado utilizar agua congelada en la Luna en el pasado. Esto permitiría abastecer los cohetes con combustible durante la misión de regreso a casa.

General Galactic trabaja en la primera demostración de este sistema de propulsión que suena a ciencia ficción. La compañía de Mattison planea lanzar un satélite de 500 kilos a bordo de un Falcon 9 en octubre en colaboración con la empresa de Elon Musk.

El agua se utilizará como combustible para la propulsión eléctrica y química. General Galactic confirma que el agua se usará en procesos como la creación de una corriente de plasma mediante un campo magnético a alta temperatura, lo que genera una enorme presión para crear empuje.

Separar el hidrógeno y el oxígeno del agua

Halen Mattison pretende que el primer satélite de General Galactic se mueva en órbita mediante propulsión química. La compañía planea separar el hidrógeno y el oxígeno del agua mediante electrólisis, luego queman el hidrógeno con oxígeno como oxidante.

General Galactic ha realizado los primeros experimentos con éxito. La startup ha demostrado que pueden convertir el oxígeno generado por la electrólisis del agua en plasma aplicando una fuerte corriente eléctrica.

El agua puede utilizarse para generar un empuje corto mediante pequeñas ráfagas o constantes para la propulsión eléctrica. Mattison ha confirmado a Wired que esta tecnología puede convertirse en un soporte adicional en el espacio.

Los satélites estadounidenses están en el punto de mira con el espionaje de chinos y rusos, todo podría cambiar en los próximos años si se produce una escalada. La propulsión mediante electrolisis permitiría que se defiendan o huyan en órbita llegado el momento.

No todo es tan fácil como parece, llevar este sistema de propulsión a los cohetes será extremadamente complejo. “Esto hace que la selección de materiales y el diseño del dispositivo o dispositivos sean muy, muy difíciles”, comenta Mattison, asegurando que el oxígeno ionizado podría corroer los componentes electrónicos del satélite.

 

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