Empresas como Microsoft, Meta o Amazon, han despedido a docenas de miles de trabajadores en las últimas semanas, y la excusa siempre es la misma: la inteligencia artificial. Lo mismo ha ocurrido en empresas más pequeñas. Para Sam Altman, CEO de OpenAI, muchos de estos despidos no tienen nada que ver con la IA. Incluso ha acuñado un término: «AI washing”.
Sam Altman cree que muchos CEO usan la IA para despedir empleados, sin que la IA tenga la culpa de nada. Y seguramente tiene razón: históricamente, las empresas siempre han aprovechado cualquier excusa para echar a la gente. La IA es una disculpa muy socorrida, porque sirve para todo, y es algo que no se puede comprobar.
En una entrevista en CNBC, recogida por Fortune, el CEO de OpenAI dice que: “No sé cuál es el porcentaje exacto, pero hay cierto AI washing, en donde la gente culpa a la IA de los despidos que, de otro modo, ellos mismos llevarían a cabo. Y luego hay un desplazamiento real por parte de la IA de diferentes tipos de puestos de trabajo”.
Sam Altman y el AI washing
Si un CEO no puede justificar una sustitución directa del trabajador por la IA, puede usar términos abstractos como “realineación de plantilla para ajustarse al desafío de la IA”, y todo arreglado.
La expresión AI washing o blanqueo con IA deriva del término greenwashing, o blanqueo ecológico, que han utilizado muchas empresas en los últimos años. Usan mentiras como “ fabricado con materiales reciclables” o “materiales ecológicos”, para transmitir la idea de que respetan el medioambiente, y luego contaminan masivamente en la fabricación o el uso del propio producto.
Sam Altman emplea el término AI washing para transmitir la idea de que se usa la IA como excusa para despedir gente, pero esos despidos tienen otra intención, como reducir gastos o ajustar presupuestos.
El propio CEO de OpenAI reconoce que no sabe cuál es el porcentaje de IA washing en los despidos que se han anunciado en los tres años desde el lanzamiento de ChatGPT. Pero cree que es una cifra significativa.
También asegura que los despidos por culpa de la IA serán numerosos, pero “encontraremos nuevos tipos de trabajos, como ocurre con cada revolución tecnológica”. Y reconoce que “el impacto real de la IA en el mercado laboral comenzará a ser palpable en los próximos años”.
Estas previsiones se alejan de las de Dario Amodei, CEO de Anthropic, que ha dicho que la IA acabará con el 50% de los trabajos de cuello blanco (de oficina, frente al ordenador), en 18 meses. En términos similares se ha expresado el jefe de IA de Microsoft, Mustafa Suleyman.
Son las caras opuestas de la IA: Dario, el más alarmista, y Sam, el más optimista. Posiblemente la realidad estará en un término medio. Pero con la IA, ninguna previsión sirve. El futuro es una hoja en blanco que nadie tiene la capacidad de predecir, ni siquiera a corto plazo.


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