Rusia ha sufrido su mayor golpe desde el inicio de la guerra de Ucrania. El ejército enemigo ha logrado el avance más rápido en casi 4 años de conflicto, en parte gracias a Elon Musk.
Los soldados rusos utilizaban la red de internet satelital de Starlink para comunicarse en el frente, pero todo cambió unas semanas atrás. Musk ha bloqueado su acceso y Rusia busca soluciones desesperadas.
Rusia trabaja en su propio Starlink
La caída en la conexión de Starlink ha supuesto una oportunidad de oro para el ejército ucraniano. Los ingenieros rusos trabajan a contrarreloj para desarrollar una red de comunicación aérea similar a la de Elon Musk.
Rusia ha apostado por un método poco convencional, no quieren drones ni satélites de comunicaciones. El ejército del Kremlin va a empezar a utilizar enormes globos que operan a gran altitud.
Los ingenieros han realizado el primer vuelo de prueba del aerostato militar conocido como Barrage, ha sido todo un éxito. Este aparato es capaz de transportar hasta 100 kilogramos de carga mientras navega a 20 kilómetros de altura, según confirma The War Zone.
Un globo autónomo con conexión 5G
Rusia ha conseguido crear una red de conexión 5G al estilo de las constelaciones de SpaceX con los satélites Starlink. Los ingenieros rusos han diseñado un sistema de vuelo totalmente autónomo.
Este globo gigante se controla mediante un sistema de regulación automática de aire. El dispositivo puede subir o bajar de forma autónoma para encontrar corrientes de viento favorables.
El ejército ruso podría acabar con un enorme problema tras el bloqueo de Starlink. Este sistema extremadamente simple les permite a las tropas tener conexión a internet para coordinar sus ataques en el frente.
Serhiy Beskrestnov, analista ucraniano, ha confirmado que es una tecnología funcional, es “una alternativa accesible y eficiente”. Rusia ha diseñado un sistema extremadamente barato sin complejas redes satelitales en órbita baja terrestre.
Esta conexión 5G mediante globo autónomo permite al dispositivo operar a menor altura que los satélites de Starlink. El coste del aparato es extremadamente bajo, pero también lo hace vulnerable a los sistemas de defensa antiaéreos ucranianos, un dron podría derribarlos.
Rusia ha encontrado una solución temporal al corte de Starlink mientras las tropas esperan la llegada de la constelación de satélites Rassvet con continuos retrasos. Este globo autónomo operará junto con la conexión a la red Gazprom Space Systems, algo lenta por el momento.


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