Estas últimas semanas he tenido la oportunidad de probar el Roborock Saros 20, un robot aspirador que me resultaba familiar tanto en su configuración como en su modo de trabajo, aunque pensaba que sería un poco más ágil a la hora de reconocer áreas de limpieza y habitaciones.
Los robots aspiradores se han convertido en un must para aquellas personas que tienen mascotas y, en mi caso, teniendo dos fieras felinas en casa, no puedo estar más que agradecida cuando en Computer Hoy se nos propone probar este tipo de productos.
El Roborock Saros 20 mantiene la estética y el formato que ya se ha convertido en distintivo de esta marca. Es sobrio, se integra perfectamente en el hogar y no presenta grandes complicaciones ni para montarlo ni para mantenerlo.
Tenía muy buen recuerdo del Roborock Saros Z70. A excepción del funcionamiento de su brazo robótico, que no me impresionó demasiado, con este robot no tenía que hacer una limpieza manual adicional cuando invitaba a amigos a casa.
Me pareció infalible tanto en aspiración como en fregado, pero, en el momento en el que lo reseñé, me di de bruces con un modo inteligente que no lo era tanto como prometía y… aquí me ha pasado lo mismo, pero tiene otros detalles interesantes que te pueden convencer para hacerte con él.
¿Merece la pena comprar el Roborock Saros 20?
Tener un robot aspirador en casa ya se ha convertido en un must. Entre otras cosas, porque ya no solo te soluciona la tarea de aspirar, sino que también pasa la mopa y te deja la casa (o debería dejártela) niquelada.
Este robot de Roborock es lo suficientemente potente para que se convierta en tu compañero del hogar ideal, debido a que la estética no rompe con el resto del mobiliario, no es especialmente ruidoso y, además, ejecuta las tareas que le solicitas en un tiempo prudencial.
Sin embargo, actualmente son muchas las marcas que trabajan en este tipo de equipos y que, además, ofrecen sus productos a un precio mucho menor que este, que parte de los 1.289 euros, una oferta que terminará el próximo 12 de marzo para llegar a los 1.499 euros.
¿Lo recomendaría? Si buscas un producto para salir del paso, no. Por el contrario, si te has planteado uno que esperas que dure muchos años, sea completamente autónomo y no quieres que desentone con el resto de tu casa, sí.
El Roborock Saros 20, análisis y opinión
Tras unas semanas conviviendo con este robot aspirador, voy a comentar cómo me ha parecido que trabaja y qué creo que la marca debería mejorar para su próximo robot aspirador.
Características del Roborock Saros 20
Diseño sobrio y mate, extraordinariamente limpio
El Roborock Saros 20 viene en color negro, con una estructura rectangular sobre la que se colocan los tanques de agua sucia y agua fría… y es mate. Dato importante, teniendo en cuenta que es un producto que, habitualmente, coge mucho polvo. No necesita mucha más limpieza que pasarle por encima un paño húmedo.
En la parte superior se encuentran las cubetas, una para el agua limpia y otra para el agua sucia, que son del mismo tamaño y se pueden agarrar fácilmente para llenarlas o vaciarlas. Justo abajo, colocado de manera horizontal, está el depósito del friegasuelos y la bolsa para los residuos y el polvo.
Si bien en la caja del producto viene una bolsa de aspiración de repuesto, no se puede decir lo mismo del producto destinado a la limpieza y, aunque siempre es recomendable que utilices uno de la propia marca, no he tenido problemas con un producto de otra para dicha tarea.
En la parte inferior de esta torre, se coloca la rampa sobre la que reposa el robot, que viene con dos espacios donde se colocan automáticamente las mopas del robot aspirador cuando no se ha puesto en marcha un programa de limpieza que las requiera.
Sobre ellas, nuestro protagonista, el Roborock Saros 20, que también se presenta en el mismo color, que viene con un cepillo lateral para barrer la suciedad que se acumula en las esquinas. Este recibe el nombre de FlexiArm y, según promete Roborock, garantiza limpieza de bordes y esquinas hasta 0 mm.
El robot funciona con el sistema de navegación en 3D, StarSight 2.0, que puede reconocer más de 300 tipos de obstáculos, como cables, juguetes o muebles. En mi casa abundan las gomas de pelo, que mi gata colecciona en lugares insospechados, y he de decir que el robot no ha tenido a bien tragarse ninguna.
Esto también se debe, en parte, al sistema de doble cepillo que tiene, gracias al cual no se quedan los pelos más largos enredados. Esto se agradece, teniendo en cuenta que, hasta hace muy poco, este tipo de robots te obligaban a andar con las tijeras para solucionar este problema.
Su diseño, junto con la aplicación de Roborock, son los dos apartados que más me han gustado de este Roborock Saros 20 que, para empezar, no solo se monta muy rápidamente, sino que tiene esa misma agilidad para hacer el mapeo de la casa. Lo hace, además, casi en silencio.
Tanto es así que lo tiene en menos de 10 minutos y lo reproduce de manera bastante fiel, es decir, identificando cada habitación y muebles como la cama o el sofá. Puedes editarlos, añadirlos y modificar el orden de las habitaciones si, por ejemplo, si confunde la cocina con el baño.
Un robot que se desplaza con suavidad, aunque es un poco atrevido
Si lo que buscas es una limpieza más que decente sin complicarte demasiado la vida, con el modo Aspirar y fregar puedes tener la casa lista en alrededor de hora y media, aunque he notado que, en este caso, el robot se ha dado cierta prisa y se ha dejado sin repasar algunas zonas. Curiosamente, las más sucias.
No soy especialmente amiga de la limpieza doble, esto es, del modo Aspirar y fregar, porque creo que es más limpio que primero aspire y después friegue, a pesar de que este robot puede hacer ambas cosas a la vez de forma inteligente e ir haciendo sobre la marcha. Esto significa que, si tienes cajas por medio y las retiras, entiende que tiene que pasar por donde estaban estas y no lo identifica como objeto estático.
De esa manera, el modo que más he utilizado ha sido el de Aspirar con el grado máximo de potencia de aspiración y el contador de limpieza x2, para que no se deje ni un solo hueco por pasar. De cualquier forma, el robot exhibe su potente motor HyperForce de 36.000 Pa de una sola pasada, con lo que programarlo en un x1 no supone una limpieza insuficiente.
Después, he optado por el modo Fregar con un nivel de agua 5, que es bajo, que considero que mi vieja tarima va a agradecer. No obstante, puedes llevarlo hasta el nivel 30, aunque Roborock ya te indica que tengas por seguro que el robot vaya a dejarte grandes marcas de agua y que, incluso, tu casa se va a convertir en una pista de hielo deslizante a más no poder.
Para hacer uso de los modos, en todo caso, vas a tener que echar toda la mañana, porque solo para el aspirado integral necesita alrededor de dos horas. Para lo otro, algo similar, teniendo en cuenta que, entre la primera y la segunda actividad necesita un momento de reposo.
De hecho, ni con dos horas le son suficientes para hacer toda la casa, que es de unos 50 metros cuadrados, ya que llegado a un 14% de porcentaje de la batería, se ha vuelto a la base para recargarse sin tener en cuenta que aún le faltaba hacer la cocina.
Es aquí donde le podría echar un poco la bronca, porque ha pasado más de cuatro veces por el mismo sitio, pero, en realidad, me ha hecho caso: se ha olvidado de muy poco, aunque considero que es importante lo que debería haber hecho entonces.
Hablo de demostrarme los 8,8 centímetros de umbral que es capaz de superar gracias a su chasis AdaptiLift 3.0 que, aunque he podido comprobarlo toqueteando el dispositivo cuando lo he desembalado, no he tenido la oportunidad de verlo en acción.
Las patas de mi mesa, que están cruzadas y tienen un grosor muy inferior a esa altura, se han quedado sucias y, por el contrario, el robot ha querido trepar por las de las sillas, que son lisas. A cambio, se ha introducido por sus huecos para limpiar lo que había debajo de ellas y eso es importante, porque hay robots que, simplemente, las rodean y se marchan.
No obstante, me ha sorprendido que, aunque sea muy prudente con el mobiliario, se le olvide a veces que está en una casa con gatos. Los míos ya están acostumbrados a que el robot esté pululando por la casa, pero, en ocasiones, se ha arrimado demasiado a ellos.
Tampoco ha tenido problema en comerme los pies alguna vez que le he puesto a prueba, colocándome en su camino para ver cómo reaccionaba. Aunque no es brusco ni me ha hecho daño, por así decirlo, creo que podría reaccionar de una manera diferente, para no acercarse tanto.
Modo de limpieza inteligente con un gran margen de mejora
Si bien este robot aspirador dispone de múltiples opciones de personalización, tanto para aspirar como para fregar o una combinación de las dos, la opción de IA puede ser la más interesante si quieres despreocuparte y poner en marcha el robot cuanto antes.
Este modo dice aprender y adaptarse a los espacios de la casa y también a los hábitos y preferencias del usuario para personalizar el plan de limpieza más adecuado, pero tampoco he logrado saber cómo lo adivina, porque siempre comienza por la otra parte de la casa.
Concretamente, por el dormitorio, para después pasar al salón y, si la lógica no me falla, diría que lo último que debería hacer es repasar el baño y la cocina, que son las zonas habitualmente más sucias de pelo y grasa, para que las mopas se mantengan relativamente limpias durante el resto de su tarea.
No ha sido así y, de hecho, no se ha explayado mucho precisamente en esas zonas, porque el baño lo ha hecho de una pasada. No obstante, en la cocina sí que ha reconocido el pequeño felpudo que tengo colocado en la zona de la vitrocerámica y ha reaccionado rápido. Así, ha levantado las mopas y ha incrementado la potencia de succión del aspirador.
A su favor diré que, cuando hay una zona a la que no puede acceder (porque haya una silla en medio o cualquier otro obstáculo) y, por tanto, deja sin limpiar, lo indica en la aplicación para que la pongas en marcha cuando consideres.
Si bien no te dice exactamente qué área es hasta que no lo pones en marcha, que es cuando aparece en la pantalla de la aplicación, esta indicación se muestra en la parte superior de la interfaz a modo de alerta, donde también puedes desestimar la notificación.
También me ha sorprendido que, después de, aparentemente, finiquitar la zona, ha vuelto a la base para eliminar la suciedad y limpiar las mopas pero, a continuación, ha vuelto a la misma zona con las mopas para hacer un pequeño repaso en silencio.
No he entendido muy bien por qué este gesto, cuando podría haberlo hecho perfectamente en la primera pasada (hablamos de un área que, como mucho, se va a un metro cuadrado de la habitación), pero me ha parecido curioso que repitiera el mismo error: pasar la mopa por una zona y después pasar por encima, dejando la marca de las ruedas.


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