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  • John Ternus, nuevo CEO de Apple, promete productos potenciados por IA: «Nos permitirá hacer cosas que antes parecían ciencia ficción»

    John Ternus, nuevo CEO de Apple, promete productos potenciados por IA: «Nos permitirá hacer cosas que antes parecían ciencia ficción»

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    La dirección de Apple ha experimentado el mayor cambio desde el fallecimiento de Steve Jobs, ya que tras 15 años ocupando el puesto de CEO, Tim Cook ha dejado paso a su sucesor, John Ternus, que hasta ahora era el vicepresidente de Ingeniería y Hardware.

    Aunque el nuevo consejero delegado de Apple no tomará posesión como el ejecutivo más importante de la compañía hasta el mes de septiembre, fecha en la que Cook pasará a convertirse en presidente ejecutivo, Ternus ya se prepara para ejercer su nuevo puesto.

    El futuro líder ya ha tenido una reunión interna con empleados para esbozar cómo será el rumbo de la multinacional estadounidense, como recoge Mark Gurman en su newsletter Power On para Bloomberg.

    La IA, en el centro de los planes de John Ternus como CEO de Apple

    Quizá el gran talón de Aquiles de Apple en los últimos tiempos está siendo su llegada tardía y accidentada a la fiebre actual por la inteligencia artificial. La empresa aún prueba su plataforma Apple Intelligence en fase beta, mientras que la actualización de su asistente de voz Siri con IA generativa ha sufrido varios retrasos y aún es una incógnita.

    Ternus se ha referido indirectamente a estos retrasos y ha defendido la estrategia de Apple, que quiere darle un giro a sus recientes traspiés con esta tecnología.

    «Lo que siempre hemos hecho es coger una tecnología y utilizarla para crear experiencias increíbles. No lanzamos productos tecnológicos por el simple hecho de hacerlo«, ha asegurado a sus empleados en la reunión.

    Pese a todo, el nuevo mandamás sí se ha mostrado «tremendamente ilusionado» por las posibilidades que aporta la IA como herramienta para el desarrollo de nuevos productos y dispositivos de la marca de la manzana mordida.

    «Creo que [la IA] es realmente trascendental y nos va a permitir hacer cosas que antes pertenecían al ámbito de la ciencia ficción, pero ahora vemos un camino para poder llevarlas a cabo», como ha afirmado John Ternus.

    El que será CEO de Apple a partir de septiembre también tiene puestas sus esperanzas en el impacto de la IA a nivel interno dentro de la compañía, en especial en el desarrollo de nuevos productos y servicios mejores.

    «A nivel interno, la IA tiene el potencial de transformar nuestra forma de trabajar, ya que vamos a ser capaces de resolver problemas aún más complejos. Tenemos una gran cantidad de datos acumulados a lo largo de todos estos años de desarrollo y la IA nos va a ayudar a analizar esos datos, a consultarlos y a comprender cómo podemos mejorar nuestros productos«, ha asegurado.

    En contraste con el rechazo inicial de Cook a la IA, que se negaba incluso a pronunciar el término durante las presentaciones de la compañía, el nuevo liderazgo de Ternus parece abrirle las puertas a esta tecnología de una forma muy optimista, siempre dentro de unos planes muy centrados en su punto fuerte: el hardware.

    «Este es el momento más emocionante para desarrollar productos que yo recuerde«, ha apostillado el flamante nuevo CEO.

     

  • Ming-Chi Kuo, experto en Apple: «OpenAI ya colabora con MediaTek y Qualcomm en el desarrollo de procesadores con IA para móviles»

    Ming-Chi Kuo, experto en Apple: «OpenAI ya colabora con MediaTek y Qualcomm en el desarrollo de procesadores con IA para móviles»

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    Para Sam Altman, CEO de OpenAI y creador de ChatGPT, parece que llevar la IA dentro de los móviles se le está empezando a quedar corto y ya ha comenzado a mirar más allá.

    Según Ming-Chi Kuo, uno de los analistas más especializados del sector, afirma que OpenAI se ha puesto manos a la obra para crear su propio móvil. Pero no uno cualquiera, sino uno diseñado desde el primer tornillo para que la inteligencia artificial no sea un añadido, sino el alma del dispositivo. La idea es pasar del móvil con apps al móvil con agente.

    Para que esto vea la luz, la compañía ya está trabajando con los gigantes de los chips: MediaTek y Qualcomm. No se trata solo de comprarles procesadores, sino de codesarrollarlos pensados específicamente para que una IA sepa qué necesitas antes incluso de que tú lo sepas.

    En cuanto a los motivos de este nuevo proyecto, el control total es la respuesta. Si OpenAI depende del sistema operativo de Apple o de Google, siempre tendrá las manos atadas por las reglas de privacidad o las limitaciones técnicas de otros. Al fabricar su propio móvil y su propio sistema operativo, OpenAI puede tener un control absoluto de principio a fin de todo el sistema.

    Según las filtraciones, la producción en masa está prevista para 2028, con la idea de tener cerrados los proveedores y las especificaciones técnicas finales entre finales de 2026 y principios de 2027.

    Pero cuidado, porque esto no es una tarea sencilla y OpenAI necesita algo más que buenas alianzas; necesita una fábrica que tenga el valor de llevar a cabo esta idea. Ahí es donde entra Luxshare, que según Kuo será el socio exclusivo para el diseño y la fabricación del sistema.

    Un cerebro en el bolsillo: el plan de OpenAI para que dejes de usar apps y empieces a dar órdenes al móvil

    Sin duda, salga bien o no, con esto OpenAI se asegura una cadena de suministro top y Luxshare encuentra por fin el proyecto que le permitiría competir de tú a tú con Hon Hai (Foxconn), los fabricantes de Apple.

    Si el plan sale bien, todo lo que se conoce ahora se va a quedar obsoleto de la noche a la mañana, porque el objetivo de OpenAI es que dejes de buscar iconos en una pantalla y empieces a confiar en un asistente que gestiona tu vida en tiempo real.

    Kuo incluso ha compartido en X diseños conceptuales donde la pantalla principal no es una interfaz llena de aplicaciones, sino un flujo de tareas y necesidades que vas viendo cómo se cumplen.

    Lo mejor de todo es que precisamente aquí OpenAI tiene una ventaja competitiva enorme: una marca que todo el mundo conoce, datos de sobra sobre cómo interactuamos con la IA y los modelos de lenguaje más avanzados del mercado. El hardware es, simplemente, la última pieza del puzle que les faltaba.

    «El hardware de los smartphones ya está muy desarrollado, por lo que OpenAI puede colaborar con la cadena de suministro para desarrollar el dispositivo. En cuanto al modelo de negocio, OpenAI podría ofrecer suscripciones junto con el hardware y crear un nuevo ecosistema de agentes de IA en colaboración con desarrolladores», comenta Kuo.

    Apple Intelligence no está ayudando a vender más iPhone

    La idea de OpenAI es un órdago directo a un Apple que realmente no está brillando en el apartado de la inteligencia artificial. Apple Intelligence, esa gran promesa que iba a revolucionar nuestra forma de hablarle al móvil, no está logrando la aceptación que su ya ex-CEO Tim Cook esperaba.

    Según informes de Kuo, los pedidos de los últimos modelos sufrieron un recorte de unas 10 millones de unidades para finales de este 2025 y principios de 2026. La gente no está viendo ese clic necesario para gastarse más de 1.000 euros en un móvil que, por fuera, se parece demasiado al que ya tienen en el bolsillo.

    El problema es que Apple Intelligence ha llegado a cuentagotas y parece que ya bastante tarde, con funciones que se han ido retrasando y, sobre todo, con problemas especialmente en Europa y China que les han dejado mirando desde la barrera.

    El usuario de 2026 es mucho más exigente y ya no se conforma con promesas o con vídeos donde Siri parece ser una eminencia de la inteligencia. Si te compras un iPhone actualmente, quieres que la IA tenga el papel que se merece y la utilidad que ya se ha demostrado en otros smartphones Android.

     

  • Ming-Chi Kuo, experto en Apple: «OpenAI ya colabora con MediaTek y Qualcomm en el desarrollo de procesadores con IA para móviles»

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    Para Sam Altman, CEO de OpenAI y creador de ChatGPT, parece que llevar la IA dentro de los móviles se le está empezando a quedar corto y ya ha comenzado a mirar más allá.

    Según Ming-Chi Kuo, uno de los analistas más especializados del sector, afirma que OpenAI se ha puesto manos a la obra para crear su propio móvil. Pero no uno cualquiera, sino uno diseñado desde el primer tornillo para que la inteligencia artificial no sea un añadido, sino el alma del dispositivo. La idea es pasar del móvil con apps al móvil con agente.

    Para que esto vea la luz, la compañía ya está trabajando con los gigantes de los chips: MediaTek y Qualcomm. No se trata solo de comprarles procesadores, sino de codesarrollarlos pensados específicamente para que una IA sepa qué necesitas antes incluso de que tú lo sepas.

    En cuanto a los motivos de este nuevo proyecto, el control total es la respuesta. Si OpenAI depende del sistema operativo de Apple o de Google, siempre tendrá las manos atadas por las reglas de privacidad o las limitaciones técnicas de otros. Al fabricar su propio móvil y su propio sistema operativo, OpenAI puede tener un control absoluto de principio a fin de todo el sistema.

    Según las filtraciones, la producción en masa está prevista para 2028, con la idea de tener cerrados los proveedores y las especificaciones técnicas finales entre finales de 2026 y principios de 2027.

    Pero cuidado, porque esto no es una tarea sencilla y OpenAI necesita algo más que buenas alianzas; necesita una fábrica que tenga el valor de llevar a cabo esta idea. Ahí es donde entra Luxshare, que según Kuo será el socio exclusivo para el diseño y la fabricación del sistema.

    Un cerebro en el bolsillo: el plan de OpenAI para que dejes de usar apps y empieces a dar órdenes al móvil

    Sin duda, salga bien o no, con esto OpenAI se asegura una cadena de suministro top y Luxshare encuentra por fin el proyecto que le permitiría competir de tú a tú con Hon Hai (Foxconn), los fabricantes de Apple.

    Si el plan sale bien, todo lo que se conoce ahora se va a quedar obsoleto de la noche a la mañana, porque el objetivo de OpenAI es que dejes de buscar iconos en una pantalla y empieces a confiar en un asistente que gestiona tu vida en tiempo real.

    Kuo incluso ha compartido en X diseños conceptuales donde la pantalla principal no es una interfaz llena de aplicaciones, sino un flujo de tareas y necesidades que vas viendo cómo se cumplen.

    Lo mejor de todo es que precisamente aquí OpenAI tiene una ventaja competitiva enorme: una marca que todo el mundo conoce, datos de sobra sobre cómo interactuamos con la IA y los modelos de lenguaje más avanzados del mercado. El hardware es, simplemente, la última pieza del puzle que les faltaba.

    «El hardware de los smartphones ya está muy desarrollado, por lo que OpenAI puede colaborar con la cadena de suministro para desarrollar el dispositivo. En cuanto al modelo de negocio, OpenAI podría ofrecer suscripciones junto con el hardware y crear un nuevo ecosistema de agentes de IA en colaboración con desarrolladores», comenta Kuo.

    Apple Intelligence no está ayudando a vender más iPhone

    La idea de OpenAI es un órdago directo a un Apple que realmente no está brillando en el apartado de la inteligencia artificial. Apple Intelligence, esa gran promesa que iba a revolucionar nuestra forma de hablarle al móvil, no está logrando la aceptación que su ya ex-CEO Tim Cook esperaba.

    Según informes de Kuo, los pedidos de los últimos modelos sufrieron un recorte de unas 10 millones de unidades para finales de este 2025 y principios de 2026. La gente no está viendo ese clic necesario para gastarse más de 1.000 euros en un móvil que, por fuera, se parece demasiado al que ya tienen en el bolsillo.

    El problema es que Apple Intelligence ha llegado a cuentagotas y parece que ya bastante tarde, con funciones que se han ido retrasando y, sobre todo, con problemas especialmente en Europa y China que les han dejado mirando desde la barrera.

    El usuario de 2026 es mucho más exigente y ya no se conforma con promesas o con vídeos donde Siri parece ser una eminencia de la inteligencia. Si te compras un iPhone actualmente, quieres que la IA tenga el papel que se merece y la utilidad que ya se ha demostrado en otros smartphones Android.

     

  • Sundar Pichai, CEO de Google, sentencia a los programadores: «Hoy en día el 75% del código nuevo ya se genera mediante IA»

    Sundar Pichai, CEO de Google, sentencia a los programadores: «Hoy en día el 75% del código nuevo ya se genera mediante IA»

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    Google está apostando claramente por la IA. Y eso es algo que su CEO, Sundar Pichai, no ha tenido ningún reparo en reconocer. Según ha admitido él mismo, los programadores humanos ya han sido sustituidos por la inteligencia artificial en gran medida. Al menos, en la que era su función principal: crear código. Sus declaraciones han tenido un enorme impacto.

    «Hoy en día el 75% del código nuevo ya se genera mediante IA», ha especificado el máximo responsable de la compañía. Algo que parece poner de manifiesto no solo un cambio en las tendencias actuales, sino también una profunda transformación en la industria. La gran pregunta es, ¿cómo influye esto a los empleados? ¿Siguen siendo necesarios, aunque sea de una forma diferente?

    Sundar Pichai y el peso de la IA dentro de Google

    El dato que ha compartido Sundar Pichai no es cualquier cosa. La propia Google confirmaba hace un año que la inteligencia artificial generaba aproximadamente la mitad del código que requería la compañía. Ahora, la cifra ha aumentado hasta un 75%. Esto demuestra dos cosas. Primero, que Google se lo juega todo a la IA. Segundo, que su progresión es meteórica.

    El crecimiento de la IA, desde luego, no es casualidad. Herramientas basadas en modelos avanzados están permitiendo automatizar tareas que antes requerían horas de trabajo humano. Y no solo a Google, claro. Ahora es posible desde escribir funciones completas hasta detectar errores o proponer mejoras. La IA se ha convertido en una pieza central del desarrollo de software.

    Uno de los conceptos clave que destaca Pichai, y que han recogido diferentes medios, es la llegada de lo que él llama la «era agentic». O lo que es lo mismo, nuevo paradigma en el que la inteligencia artificial ya no se conforma con asistir (ser un complemento), sino que ya actúa de forma autónoma. Estas herramientas son capaces de resolver problemas o interactuar con humanos.

    Y precisamente son estos la clave de todo. O lo que más importa a la gente. Google parece haber demostrado que la programación ya no es un asunto exclusivamente humano. La IA ha llegado poniéndolo todo patas arriba. Pero, ¿dónde deja eso a los trabajadores? No es ningún secreto que multitud de empresas (entre ellas Google) están acometiendo despidos masivos en sus plantillas.

    Más velocidad pero… ¿a qué precio?

    Según explicó el CEO de Google, algunos proyectos internos han conseguido completarse hasta seis veces más rápido gracias al uso combinado de ingenieros y sistemas de inteligencia artificial. Eso supone un gran avance en lo que, en esencia, parecer ser lo más importante para la gran mayoría de empresas (tecnológicas, al menos): la productividad.

    ¿Puede suponer este avance de la IA un problema para los empleados? Sundar Pichai pide tranquilidad en ese sentido. En su opinión, los desarrolladores siguen siendo esenciales, solo que deben adaptarse para cambiar su rol. Ya no van a tener que escribir código línea por línea, eso está más que claro, pero sí son y serán necesarios para otras tareas relacionadas con su profesión.

    Por ejemplo, diseñar sistemas y arquitecturas, validar y asegurar la calidad del código, tomar decisiones estratégicas. Vamos, que en definitiva sobre todo se encargarán de estar encima del trabajo que haga la inteligencia artificial. Ya no será necesario un trabajo tan manual, y sí uno más crítico. ¿Pero cuánta gente hace falta para eso?

    La realidad es que hay muchos profesionales preocupados. No en Google, sino en todas partes. La IA da la impresión de haber cambiado las reglas del juego, pero es complicado saber hasta qué punto. Ni siquiera los propios expertos se ponen siempre de acuerdo. Google, eso sí, parece tenerlo muy, muy claro. La IA ya no es solo el futuro, sino también el presente.

     

  • El secreto mejor guardado de los SSD: no te fijes solo en los GB al comprarlo y mira mejor este detalle

    El secreto mejor guardado de los SSD: no te fijes solo en los GB al comprarlo y mira mejor este detalle

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    A la hora de comprar un SSD, casi todas las personas primero miran cuántos gigas ofrece y después se dejan impresionar por la cifra de la velocidad y la tecnología que tiene el componente.

    Con ese criterio es fácil acabar con una unidad que parece rapidísima sobre el papel, pero que, en cuanto le pides algo serio, se desploma hasta velocidades cercanas a las de un disco duro mecánico.

    El verdadero truco para elegir bien no está en esos números vistosos, sino en un dato mucho más discreto que casi nunca aparece en la caja; se trata de la caché DRAM.

    El dato que los fabricantes no quieren que sepas: la caché DRAM del SSD

    Cabe señalar que todo SSD necesita saber en qué celda física está cada fragmento de tus datos. Esa especie de mapa interno —la tabla de traducción— se consulta constantemente mientras usas el equipo.

    En las unidades de calidad, ese mapa vive en un chip de memoria DRAM que va pegado al propio SSD, como si llevara su pequeña RAM integrada.

    Pero en los modelos baratos, ese chip desaparece para ahorrar costes y el controlador se ve obligado a guardar y consultar esa información directamente en la NAND, que es mucho más lenta, o a pedir prestada una porción de la RAM del sistema.

    Sobre el papel, ambas soluciones hacen el mismo trabajo: el sistema arranca, las aplicaciones se abren, los archivos se mueven. En la práctica, cuando el sistema operativo y los programas empiezan a bombardear el disco con lecturas y escrituras, la diferencia se nota.

    Un SSD con caché DRAM resuelve esas consultas con menos latencia y mantiene el tipo cuando hay multitarea, juegos cargando texturas o proyectos de trabajo con miles de archivos.

    Uno sin DRAM tiene que buscar más y tarda más en cada operación, algo que se traduce en tiempos de carga menos consistentes y en esa sensación de que el equipo pierde agilidad con el tiempo.

    La ironía es que este componente clave rara vez se menciona en el frontal del embalaje. Verás el modelo, los GB y velocidades, pero no si el SSD tiene DRAM.

    Cómo saber si un SSD tiene DRAM sin desmontarlo

    La mala noticia es que los fabricantes no ponen caché DRAM en grande en el embalaje del SSD, pero la buena es que no necesitas abrir la unidad para averiguarlo.

    Y es que el truco está en ir un paso más allá de la ficha de la tienda y buscar la información en la hoja de especificaciones del fabricante o en análisis de terceros.

    Cuando tengas un modelo en mente, primero ve a la web oficial y abre la ficha técnica detallada: si en algún punto aparece algo como «1 GB LPDDR4» o similar asociado al SSD, es que lleva DRAM dedicada.

    Si no hay ni rastro de la palabra DRAM ni de ningún tipo de caché de este estilo, lo más prudente es asumir que estás ante un modelo sin esa memoria integrada.

    El segundo paso es buscar el modelo concreto en bases de datos y reviews especializados. Muchos medios desmontan físicamente las unidades y documentan qué controlador usan, qué chips de memoria montan y si llevan la caché DRAM.

    ¿Para quién merece la pena pagar por DRAM (y para quién no)?

    No todos los usos requieren el mismo nivel de exigencia, y no todos los bolsillos son iguales. Por eso tiene sentido ajustar el peso que le das a la caché DRAM en función del papel que va a jugar el SSD en tu equipo.

    Si estás eligiendo el disco donde va a vivir el sistema operativo, el que quieres mantener durante años y que va a soportar el día a día de trabajo, juegos, descargas y actualizaciones, la DRAM es una inversión sensata.

    También lo es si piensas trabajar con vídeo en alta resolución, con proyectos de audio o con máquinas virtuales: cualquier escenario en el que el SSD va a ser golpeado constantemente con operaciones aleatorias aprecia esa memoria extra.

    En cambio, para un disco que se dedicará a almacenar copias de seguridad, una biblioteca de medios o un catálogo de juegos que no estás reinstalando cada dos días, un modelo sin DRAM puede ser suficiente.

    Muchos SSD NVMe baratos recurren a una técnica llamada Host Memory Buffer para pedir prestada una pequeña porción de la RAM del sistema y compensar parte de la ausencia de la caché DRAM propia.

    Si bien no es lo mismo, al final, para usos tranquilos, puede dar un resultado más que aceptable sin disparar el coste.

    La clave está en no comprar a ciegas. Saber que existe esta diferencia te permite decidir si quieres asumir ese recorte o si, por un poco más, prefieres una unidad que va a responder mejor cuando le exijas.

     

  • Tu Smart TV puede espiarte gracias a esta función: «Suele venir activada por defecto»

    Tu Smart TV puede espiarte gracias a esta función: «Suele venir activada por defecto»

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    El televisor lleva siendo décadas uno de los dispositivos centrales en cualquier hogar y, con el auge de las Smart TV, han aparecido también numerosas funcionalidades que pasan desapercibidas para el usuario.

    Al estrenar una nueva televisión, lo más probable es que aparezcan términos y condiciones de uso que no vas a leer y aceptarás casi sin pensarlo para poder aprovechar tu nuevo dispositivo.

    Una de las funciones que llega activada por defecto casi siempre es el ACR –las siglas en inglés de Automatic Content Recognition, sobre la que ya han advertido especialistas en privacidad y seguridad.

    «Muchas personas no son conscientes de que su televisor puede estar recopilando información de forma continua sobre lo que ven y cuándo lo ven», explica Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España.

    Ahora bien, cabe destacar que el ACR no es una funcionalidad mala en sí misma, sino que todo tiene que ver con los permisos por defecto, que dejarán a tu TV reconocer el contenido en pantalla de forma automática.

    «El problema no es tanto la tecnología en sí, sino que suele venir activada por defecto y el consentimiento se integra en largos textos de condiciones de uso que rara vez se leen con detalle», añade Albors.

    Cómo funciona el ACR y cómo desactivarlo

    Una de las características principales del ACR es que reconoce de forma automática el contenido en pantalla, independientemente de si quieres ver algo en Prime Video, Netflix o YouTube tanto jugar a una consola por HDMI.

    Esta funcionalidad no es capaz de revisar títulos y otras cuestiones asociadas a metadatos, sino que analiza los fragmentos de audio y vídeo para compararlos con una base de datos, siempre en segundo plano y sin afectar al rendimiento general.

    En definitiva, es una opción que permite personalizar los contenidos a la vez que el televisor aprende sobre tus hábitos de consumo.

    «Desactivar el ACR permite cortar uno de los flujos de datos más intrusivos de la Smart TV, reducir la personalización agresiva de anuncios y limitar el riesgo asociado a posibles filtraciones o usos no deseados de la información», explica el experto de ESET.

    A nivel general, es como si tu televisor mandara cada cierto tiempo una huella digital del contenido que ves a un servidor con millones de datos, para buscar las coincidencias en el contenido.

    Afortunadamente, todos los fabricantes permiten desactivar el ACR, que llega con estas siglas en la mayor parte de modelos, aunque en algunos casos se suele esconder en los menús de Privacidad o Seguridad.

    «Aunque los nombres de los menús pueden variar ligeramente según el modelo y la versión del sistema, la recomendación es revisar con calma todos los apartados de privacidad y anuncios tras la primera configuración y después de cada gran actualización», recomienda Albors.

    El ACR no es un espía en el sentido estricto de la palabra, pero si crees que llega activado por defecto, lo mejor siempre es que tomes el control y busques si lo puedes desactivar.

     

  • He probado el Motorola Edge 70 Fusion y es el móvil que buscas si quieres batería infinita y buen diseño, con un solo pero

    He probado el Motorola Edge 70 Fusion y es el móvil que buscas si quieres batería infinita y buen diseño, con un solo pero

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    Durante el pasado Mobile World Congress de Barcelona, Motorola lanzó en España su Edge 70 Fusion, un gama media alta que pudo pasar desapercibido en una feria en la que sus grandes protagonistas cuestan siempre ya 1.000 euros o más.

    Este smartphone, que sucede al Edge 60 Fusion del año pasado, busca ser una alternativa asequible de la serie insignia Edge 70, con cámaras y baterías a la altura de usuarios exigentes, pero por menos de 500 euros.

    Se vende en España en 2 variantes, en las que lo que cambia no es RAM ni SSD, sino la batería: el modelo de 7.000 mAh parte desde los 499 euros, y el de 5.200 mAh, con menos batería, cuesta desde 448,99 euros.

    He pasado una semana con el Motorola Edge 70 Fusion en su variante con más batería.

    ¿Merece la pena comprar el Motorola Edge 70 Fusion?

    En su variante de 7.000 mAh, el Motorola Edge 70 Fusion es un gama media alta que sí me parece muy recomendable al que solo su precio se le puede afear, ya que llega con una importante subida respecto al año pasado de más de 100 euros sin mejorar en RAM ni almacenamiento.

    En plena crisis de la RAM y otros componentes a nadie debería sorprenderle, pero muestra que no estamos en un buen momento para la relación calidad-precio.

    En el resto, el móvil de Motorola impresiona por su batería inagotable que es suficiente para 2 días de uso y un diseño sencillo y elegante en el que las curvas me resultan un aliado más que un estorbo. Su pantalla AMOLED de 6,78 pulgadas es brillante y tiene una calidad extraordinaria.

    Aunque algo más limitado de lo que me gustaría, es uno de esos smartphones baratos que hacen buenas fotos que todo el mundo busca, ya que su cámara principal permite unos resultados bastante buenos para la gama media.

    Motorola Edge 70 Fusion, análisis y opinión

    Después de probar el Motorola Edge 70 Fusion en el día a día, deja que te cuente a fondo todo lo que debes saber sobre él si te planteas comprarlo.

    Características del Motorola Edge 70 Fusion

    Si te siguen gustando las curvas, su diseño y su pantalla me parecen muy buenos para su gama

    Si lo que buscas es un gama media con buen diseño y buena pantalla, creo que el Edge 70 Fusion puede ser una opción muy buena, sobre todo si eres de los que les gusta una característica que empieza a estar en peligro de extinción: las curvas.

    Motorola parece haber encontrado una fórmula de diseño en sus móviles con la que se encuentra cómoda, ya que salvando algunos detalles, desde su gama alta Signature hasta sus humildes Moto G67, todos son muy parecidos, y este Moto Edge 70 Fusion no escapa a esto.

    Trasera en una sola pieza, cámara con 4 sensores, módulo integrado en el diseño con curvas suaves que sobresale pero no mucho… Se siente como un móvil que has visto ya antes, algo que a mí no me encanta, pero que también hacen Google y Apple y hace que se reconozca fácilmente.

    El material de su trasera es plástico, pero con una textura de nylon agradable al tacto, en la que las huellas no se marcan, pero el polvo se pega con demasiada facilidad y resulta muy complicado quitarlo.

    He probado la variante en negro Pantone Silhouette, elegante, con opciones azul oscuro, verde y azul claro para los más atrevidos, también con Pantone.

    Es un smartphone especialmente cómodo de sujetar gracias a las curvas en la trasera y la pantalla, que hacen que se sienta muy delgado en mano, pese a lo que sugieren sus 7,9 mm de grosor y 193 gramos en la variante de 7.000 mAh.

    La pantalla no solo es grande, con 6,78 pulgadas, y cuenta con biseles muy estrechos, sino que las curvas se extienden por sus 4 lados para un aspecto refinado, aunque son suaves y no alteran la imagen ni generan clics accidentales.

    Además es un panel de calidad que me parece una de las grandes virtudes del móvil por lo bien que se ve incluso bajo la luz solar directa, gracias a sus 5.200 nits, y a su refresco de 144 Hz que permite un movimiento muy fluido y clics rápidos.

    Y el panel AMOLED permite los colores intensos y negros profundos que me encantan, pero por desgracia no tiene mi función preferida, la pantalla siempre activa.

    En conectividad, aunque agradecería tener WiFi 7 pero se queda en un aceptable WiFi 6e, en el resto creo que cumple con nota gracias a todos los básicos del momento: Bluetooth 6.0, 5G, SIM dual y soporte de eSIM.

    El salto a Snapdragon le sienta muy bien y la batería es de 10

    Motorola no se ha quedado solo en el exterior, sino que por dentro el Edge 70 Fusion tiene un rendimiento mejorado y, sobre todo, una batería que se encuentra entre lo mejor de su segmento de precios.

    Aunque el año pasado optó por MediaTek, esta vez la marca estadounidense se ha pasado a Qualcomm y el chip Snadragon 7s Gen 3. Esto me deja con una sensación agridulce, ya que es más potente que su predecesor, pero se siente algo desactualizado, ya que móviles como el Redmi Note 15 Pro+ y el Nothing Phone (4a) ya tienen la 4ª gen.

    El Edge 70 Fusion es fluido en el uso cotidiano al abrir decenas de apps a la vez y de forma rápida, y las pruebas de rendimiento son una prueba clara de la mejora, pero en un dispositivo que sube tanto de precio respecto al año pasado, cuando valía 329 euros, creo que podía esperarse más.

    En videojuegos, he podido jugar varias partidas seguidas de Pokémon Unite sin notar sobrecalentamiento, y sobre todo su pantalla hace que se sienta fluido, pero va algo justo a nivel de gráficos como para sentir que me da ventaja en gaming.

    Donde este móvil de Motorola sí que da una ventaja clara es en batería, donde el modelo de 7.000 mAh que he probado es uno de los mejores en la gama media actual.

    La autonomía con un uso moderado ha sido de 2 días en mis pruebas, y con un uso más intenso llega a día y medio sin problemas también. Tiene carga rápida de 68 W, aunque el cargador no está incluido, y permite pasar de 0 a 100% en algo más de 60 minutos.

    El software de Motorola me sigue pareciendo una versión muy pura de Android 16, aunque con más bloatware que hace un año, por desgracia.

    Por su parte, Moto AI me gusta porque reúne todas las funciones de inteligencia artificial de la marca, aunque se me empieza a quedar un poco corto en este aspecto respecto a la competencia.

    Una cámara sin pretensiones, pero buena en el color y la luz

    El Motorola Edge 70 Fusion no tiene la intención de ser una de las mejores cámaras del año, pero tiene argumentos para quien quiere hacer buenas fotos sin gastarse un dineral.

    Lo principal primero es que sepas las lentes que tiene y que, pese a los 4 agujeros de su módulo, solo 2 son sensores de imagen, y el tercero se centra en la luz para que el resto sean más precisos. Esto es todo sobre su cámara:

    • Cámara principal: Sony LYTIA 710 de 50 MP, f/1.8, OIS.
    • Ultra gran angular: 13 MP, 120º, f/2.2.
    • Cámara selfi: 32 MP, f/2.2.

    El Edge 70 Fusion me ha parecido un móvil con el que es fácil hacer fotos con buena luz y colores vivos, incluso en días nublados en los que esto no resulta tan fácil en la mayoría de móviles que no valen 1.000 euros o se acercan a ello.

    Aunque el claro vencedor es el sensor principal de 50 MP, tengo que admitir que los resultados con el ultra gran angular de 13 MP no solo son correctos, sino que están bastante bien calibrados en cuanto a iluminación y tonos.

    Si hay algo en lo que la lente principal de la cámara trasera se luce es también en los retratos.

    El modo retrato funciona a 25, 35 y 50 mm, en todos los casos con la cámara de 50 MP. Te recomiendo especialmente el de 50 mm, ya que tiene la estética de la óptica más común en las fotografías de estudio.

    Me gusta mucho el procesamiento de color y la luz que añade a la cara, igual que el desenfoque, aunque no es perfecto en el pelo y me ha borrado más mechones de lo que me gustaría.

    En la cámara delantera de 32 MP hay luces y sombras.

    Aunque la resolución es buena y el desenfoque es sorprendentemente preciso en cuanto a la profundidad, me parece que los selfis no mejoran tanto en el modo retrato como la cámara trasera, sobre todo con mucha luz, como en el ejemplo anterior.

    En el zoom se nota que la cámara trasera solo tiene 2 sensores, porque es bastante limitado. Llega solo a 10x a través de recorte de la cámara 1x, y la calidad baja tanto que no te recomiendo rebasar los 5x, como puedes ver.

    La cámara de luz no funciona con tanta precisión en el zoom, y eso es algo que se nota incluso con el 2x, ya que los colores cambian totalmente (fíjate en la pista y compáralo con la primera foto de la galería).

    Por la noche, su cámara principal con gran apertura permite un modo nocturno que es bastante bueno para ser una gama media.

    Fíjate en que, pese a que la foto no cambia cuando activas este modo (algo que me sigue pareciendo algo confuso), el detalle incluso en las farolas y en los edificios en penumbra es bueno, sin llegar a producir cielos sobreiluminados y con un color natural que no resulta artificial, 2 de los errores más comunes.

    Una novedad interesante ha sido el modo fotomatón, que creo que puede gustar tanto a los más jóvenes como a los más nostálgicos.

    Captura 4 fotos seguidas de ti o con amigos para un resultado divertido que se montan solas en cuadro y no tienes siquiera que editar.

    En el vídeo no me ha gustado tanto como en la foto el móvil de Motorola.

    Tiene funciones interesantes como la estable, en la que su OIS no funciona tan bien como en la foto y el balance entre luz y color no es tan preciso como en la fotografía, en mi experiencia.

    Por último, el sonido me ha sorprendido positivamente. Con la certificación Dolby Atmos, su potencia máxima es bastante alta y la calidad es buena incluso para escuchar música en casa sin demasiadas pretensiones. No es el más inmersivo ya que su salida principal es solo la trasera y esto se nota en volúmenes altos.

     

  • Windows 11 va a mostrar el uso de la NPU y los Tensor Cores de Nvidia en el Administrador de Tareas

    Windows 11 va a mostrar el uso de la NPU y los Tensor Cores de Nvidia en el Administrador de Tareas

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    Hoy en día todo gira en torno a la IA, y Windows 11 debe adaptarse a ello. No, no hablo de otra función irrelevante de Copilot que nadie ha pedido, sino una verdadera función de sistema operativo: medir y detallar el uso de la NPU y los motores neuronales que tenga tu PC. Esta sí es una función útil, Microsoft…

    Windows 11 ya está experimentando con nuevas gráficas y estadísticas en el Administrador de Tareas, para mostrarte, en tiempo real, cómo usan las aplicaciones, o el propio sistema operativo, tu hardware de inteligencia artificial.

    Hoy en día todos los PC modernos incluyen hardware de IA, incluso sin que lo sepas. Es el caso de las tarjetas gráficas de Nvidia, que desde hace años, incluso antes del “boom” de ChaGPT, ya usaban IA. La compañía de Hensen Huang mide su potencia de IA en lo que llama Tensor Cores.

    Las nuevas funciones del Administrador de Tareas

    Además, los PC modernos fabricados en los dos últimos años incluyen una NPU en el procesador, un chip de IA que acelera las aplicaciones que la usan.

    Hasta ahora, no había forma de saber cómo usaban este hardware las aplicaciones, salvo que instales herramientas de terceros. En breve, el Administrador de Tareas de Windows 11 va a mostrar esta información.

    Según explica la propia Microsoft en su blog: “Estamos actualizando el Administrador de tareas para ofrecer una mejor visión del uso de la NPU en los PC que la incorporan. Ya están disponibles (en la versión beta) nuevas columnas opcionales de NPU y Motor de NPU en las páginas Procesos, Usuarios y Detalles». Puedes verlo en esta captura:

    Y continúa: “La página Detalles también incorpora las columnas opcionales Memoria dedicada a la NPU y Memoria compartida de la NPU, para ofrecerte una visión más detallada de cómo las cargas de trabajo utilizan los recursos. Además, si hay motores neuronales que forman parte de una GPU, ahora aparecerán en la página Rendimiento, lo que proporciona una visión más completa de la actividad del sistema relacionada con la IA».

    Como vemos, en una futura actualización de Windows 11 el Administrador de Tareas nos ofrecerá añadir dos columnas para mostrar los datos de uso de la NPU y las GPU con IA. Esto nos va a permitir saber exactamente qué aplicaciones usan el hardware de IA, y en qué porcentaje, así como la cantidad de memoria RAM que necesitan.

    Este nuevo Administrador de Tareas ya está disponible, en versión beta, en el viejo canal Canary 29500, que ahora se llama Windows 11 Insider Experimental (Future Platforms) Preview Build 29576.1000. Esperemos que llegue pronto a los usuarios finales.

     

  • Sinceerly, el plugin de Chrome que añade fallos y faltas de ortografía a tus escritos con IA, para que no parezcan IA

    Sinceerly, el plugin de Chrome que añade fallos y faltas de ortografía a tus escritos con IA, para que no parezcan IA

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    Al engaño que supone usar inteligencia artificial para escribir un texto, haciendo creer que lo hemos escrito nosotros, ahora se añade un segundo engaño. Sinceerly es un plugin gratuito de Chrome que mete faltas de ortografía y errores tipográficos a tus textos generados con IA, para que quien lo lea se crea que ha sido creado por un humano.

    Por supuesto, como no podía ser de otra forma, Sinceerly ha sido creado con vibe coding (código generado con IA). Usa un modelo entrenado con los principales errores ortográficos y tipográficos que comenten los humanos.

    Por ejemplo, se “olvida” de poner mayúsculas después de un punto, quita algunas comas, o cambia la despedida formal “sincerely” (sinceramente) por “sinceerly”, de ahí el nombre del plugin. Es equivalente a cambiar nuestra despedida en los emails, “un saludo”, por la bochornosa “un salido”.

    Faltas de ortografías en los emails: la firma humana

    Se trata de una idea del inversor Ben Horwitz, que se dió cuenta de que, como mayor es el cargo de una persona en una empresa, más fallos tienen sus emails. Uso la IA Claude Code para escribir el plugin de Chrome en apenas unos minutos.

    Después utilizó Sinceerly para escribir un email a cinco CEO de empresas de Fortune 500 (la lista de 500 empresas más ricas del mundo): cuatro respondieron con un email de menos de diez palabras, dos tenían errores tipográficos, y otro le llamó Larry en vez de Ben.

    Este tipo de fallos los ha incluido en Sinceerly. Hay una capa de broma en la aplicación, porque te deje elegir entre tres tipos de cambios en el texto generado con IA: Sutil, Normal, y nivel CEO. Este último añade los mayores errores:

    Por ejemplo, si la IA escribe un email de este estilo: “Hola, ¿cómo estás? ¿Va todo bien? ¿Comemos un sándwich hoy para almorzar?”, al activar el modo CEO lo convierte en “escribe para confirmar los planes para el almuerzo”, un estilo que cualquier CEO reconocerá como auténtico al 100%.

    Por supuesto, aplicar IA a la IA no engaña a las herramientas que detectan si un texto ha sido creado con inteligencia artificial, así que no lo uses para hacer los trabajos de clase, o los informes que te encarga tu jefe. Pero sí hará que mucha gente no sospeche, o que no use la herramienta detectora porque el texto tiene fallos que solo podría cometer un humano.

    Si quieres probar Sinceerly, el plugin de Chrome que añade faltas de ortografía y fallos tipográficos a los textos con IA, puedes instalarlo desde su página web. Es gratis, pero solo puedes reescribir tres emails diarios. Si quieres más, hay una suscripción de pago. Porque no sería IA si no tuvieses que atarte eternamente a una suscripción…

     

  • ¿Debes reiniciar o apagar el móvil? Los expertos en ciberseguridad del NSA explican las diferencias

    ¿Debes reiniciar o apagar el móvil? Los expertos en ciberseguridad del NSA explican las diferencias

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    Cuando tu móvil empieza a fallar, va más lento de lo normal o una app se cierra sin motivo aparente, lo primero que se te pasa por la cabeza suele ser mantener pulsado el botón de encendido y reiniciarlo para ver si así se soluciona el problema.

    Y es que a lo largo de los años se ha dicho que hacer esto soluciona cualquier problema de software y limpia la memoria. Sin embargo, agencias de inteligencia como la NSA y expertos en ciberseguridad advierten de que esta rutina se ha quedado obsoleta frente a las amenazas modernas.

    Afirman que el malware, así como otras amenazas, ha evolucionado hasta tal punto que es capaz de fingir un mal funcionamiento. Por ello, si buscas seguridad real, el reinicio rápido ya no sirve; necesitas apagarlo por completo unos minutos.

    Apagar el móvil es, según los expertos, la forma más eficaz de protegerlo

    La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) ha emitido una recomendación clara, donde afirma que si queremos proteger el móvil y todos los datos personales, se debe apagar el smartphone periódicamente.

    Los móviles son hoy el objetivo prioritario de los ciberdelincuentes, así como de múltiples amenazas, incluidos los denominados zero-click, que infectan el dispositivo sin que necesites tocar un enlace malicioso ni descargar nada.

    Si bien apagar el terminal no garantiza que no te vuelvan a infectar mañana, al final rompe el funcionamiento del código malicioso. Al apagar el móvil, dificultas enormemente que los programas espía mantengan una conexión permanente con sus servidores.

    De hecho, la agencia francesa de ciberseguridad (ANSSI) ha detectado que los virus actuales, presentes tanto en Android como en iOS, han desarrollado la capacidad de interceptar y secuestrar la función de Reiniciar.

    Cuando das a reiniciar el equipo crees que el sistema se está limpiando y volviendo a arrancar, pero en realidad el procesador sigue activo y el malware continúa operando en segundo plano. El software te engaña simulando el proceso.

    Por este motivo, la opción de apagar es superior técnicamente debido a que fuerza al hardware a cortar físicamente el flujo de energía de la batería, una acción que un código malicioso no puede simular si mantienes el equipo inactivo el tiempo suficiente.

    La regla de los cinco minutos del FBI

    El FBI va un paso más allá en sus protocolos de seguridad para los usuarios. Y es que no basta con apagar y encender inmediatamente, ya que ciertos datos pueden persistir en la memoria RAM durante unos segundos gracias a la carga residual.

    La recomendación es dejar el móvil completamente apagado, durante al menos cinco minutos. Este lapso asegura que la memoria temporal se vacíe por completo, eliminando procesos residentes, y rompe físicamente cualquier túnel de conexión establecido con los servidores de los ciberdelincuentes.

    Las agencias de ciberseguridad, además de compartir este truco para proteger al máximo los datos e información personal que tienes en tu móvil, también han dado a conocer otros métodos igual de eficaces.

    Aunque apagar el móvil regularmente por un periodo de cinco minutos es una medida crítica de mantenimiento, al final no es la única barrera que debes levantar para salvaguardar tu identidad.

    Conectividad: Desactiva el Bluetooth y el WiFi cuando no los estés usando activamente, ya que mantenerlos encendidos facilita el rastreo de tu ubicación en espacios comerciales y te expone a ciberataques en lugares públicos.

    Actualizaciones: Son innegociables, por el hecho de que un sistema operativo desactualizado es un colador de seguridad con vulnerabilidades conocidas que los hackers explotan automáticamente.

    Biometría y contraseñas: Con esto priorizas el desbloqueo biométrico (huella dactilar o reconocimiento facial), pero compleméntalo con un código PIN robusto. Olvida combinaciones como 1234 o tu fecha de nacimiento.

    Cuidado con los cables: Evita cargar el móvil en puertos USB públicos de aeropuertos, trenes o cafeterías. El riesgo de juice jacking (robo de datos o inyección de virus a través del cable de carga) es una amenaza real en estaciones de carga no confiables.

    Llevamos en el bolsillo dispositivos con una capacidad de procesamiento capaz, pero la medida de seguridad más efectiva contra el espionaje sigue siendo la más primitiva: apagar el teléfono.