La mayoría de televisores actuales incluyen varios puertos HDMI en la parte trasera que, a simple vista, parecen idénticos, con el mismo tamaño, misma forma, así como la misma función aparente.
Esto a los usuarios los lleva a una conclusión lógica, que cualquier dispositivo puede conectarse a cualquier puerto sin diferencia, pero el problema es que esa suposición no se sostiene en la práctica.
Los fabricantes distribuyen capacidades distintas entre los puertos, lo que significa que no todos ofrecen el mismo rendimiento. Algunos están preparados para funciones avanzadas y otros no.
Este detalle pasa desapercibido para la mayoría de usuarios, ya que el televisor funciona, la imagen aparece y el sonido se reproduce. Pero en muchos casos lo hace por debajo de lo que realmente podría ofrecer.
El error es que, cuando conectas una consola, una barra de sonido o un reproductor en el primer puerto disponible sin comprobar sus características, el sistema responde, pero no activa todas las funciones posibles, donde el resultado es una experiencia limitada.
Por qué no todos los puertos HDMI son iguales
Es importante mencionar que detrás de cada puerto hay una versión distinta del estándar HDMI. Algunos están preparados para manejar mayor ancho de banda, lo que permite resoluciones más altas, tasas de refresco superiores o tecnologías como HDR avanzado.
Otros puertos, en cambio, están pensados para usos más básicos, que funcionan correctamente, pero no pueden activar determinadas funciones aunque el dispositivo conectado sí lo permita.
También hay puertos específicos para audio, diseñados para enviar sonido de alta calidad a barras o sistemas externos. Si no se utilizan, esa mejora simplemente no entra en juego.
En la parte trasera o lateral de cualquier Smart TV hay varios puertos HDMI idénticos. Junto a uno de ellos, o a varios en modelos más avanzados, hay una etiqueta que los diferencia del resto: ARC o eARC.
Esas siglas indican que ese puerto tiene capacidades que los demás no tienen, y conectar el sistema de audio a cualquier otro significa renunciar a parte de la calidad que ese equipo puede ofrecer.
Qué son ARC y eARC, y en qué se diferencian
ARC son las siglas de Audio Return Channel; su función es permitir que el televisor y el sistema de audio externo se comuniquen en ambas direcciones a través de un único cable HDMI.
Cuando reproduces contenido en la tele, el sonido viaja desde el televisor hasta la barra de sonido por ese mismo cable. Es cómodo y funcional, pero tiene un límite.
Y es que el ancho de banda de ARC no es suficiente para transmitir formatos de audio avanzados sin comprimir, lo que significa que el sonido que llega al sistema externo ha sido procesado y reducido respecto al original.
eARC, que es la versión mejorada de ese estándar, resuelve exactamente ese problema, y la diferencia fundamental respecto a ARC es la capacidad de transmisión.
Cabe mencionar que eARC tiene un ancho de banda muy superior, lo que le permite enviar audio sin comprimir y en formatos de alta resolución como Dolby TrueHD, Dolby Atmos o DTS:X.
Dolby Atmos y DTS:X son los estándares de sonido envolvente tridimensional que incluyen las producciones de mayor calidad en las plataformas de streaming actuales: crean la sensación de que el sonido se mueve a tu alrededor en tres dimensiones, no solo de lado a lado.
Si el audio llega a tu barra de sonido por un puerto sin eARC, esa experiencia sonora se convierte en una versión comprimida de sí misma, aunque la barra sea compatible y el televisor también lo sea.
Cuando reproduces Netflix, Disney+, Prime Video u otro servicio directamente desde las apps instaladas en tu Smart TV, es el propio televisor el que gestiona la señal y la envía al sistema de audio externo.
Si esa señal viaja por un puerto HDMI estándar, el televisor no puede transmitir el audio en su formato original de alta calidad; lo comprime antes de enviarlo.
El resultado es que estás pagando por una suscripción en calidad de audio superior y recibiéndola en un formato inferior, sin ningún aviso de que eso está ocurriendo.
Con el puerto eARC correcto, el audio de esas mismas aplicaciones llega a tu barra de sonido o receptor en el formato completo, sin degradar, tal como fue masterizado originalmente.
Cómo identificarlo y configurarlo correctamente
El primer paso es localizar el puerto correcto. En la mayoría de televisores, la etiqueta ARC o eARC está impresa directamente junto al conector en la parte trasera del panel.
Si no es visible a simple vista, el manual del fabricante o el menú de ajustes del televisor bajo la sección de audio lo indican. Además, conectar el cable en el puerto correcto no es suficiente.
Asimismo, el cable también importa, ya que para que eARC funcione correctamente necesita un cable HDMI de alta velocidad, es decir, con certificación Ultra High Speed. Esta información suele estar impresa en el propio cable o en su embalaje.
El rendimiento de una Smart TV no depende solo del panel o del sistema, sino también de cómo se utilizan sus puertos. Un detalle que parece menor puede limitar la experiencia sin que lo percibas.


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